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carlosmartinez

Ojalá no hubiese tenido que hacer este artìculo

Hay cosas irremediables, que tienen que pasar, y creo que la peor es la muerte de un ser querido. Si habéis visto la fecha del último artículo, es el 18 de noviembre. Pocas horas después de escribirlo falleció mi padre. Evidentemente, me han faltado ganas de escribir en mi blog estos tristes días para mí y mi familia. Ahora empiezo a estar un poco recuperado, y espero empezar a poder  publicar los artículos que tenía pendientes entre mañana y el sábado, las críticas de las películas que había visto antes del fallecimiento y el artículo al desaparecido hoy director alemán Mike Nichols. Un saludo a todos mis lectores

Necrológica

Algunos problemas en mi ordenador hacen que llegue con unos días de retraso la necrológica de este conocido productor de televisión, con varias series muy famosas en los 70 y 80. Descanse en paz:

Glen A. Larson:

 

 

 

Larson fue el padre de tres series muy populares en su momento, Galáctica, Magnum y El coche fantástico, y una que fue un fiasco también, la adaptación de Buck Rogers. Como consecuencia de la delirante moda de colar en cines los episodios pilotos y dobles de las series de los 70 y principios de los 80, aún hay cree que Galáctica y Buck fueron también películas, pero no me consta que Larson hiciese algo destacado en cine. De todas maneras, las series que menciono forman parte de la historia de la televisión en su vertiente más popular.

Interstellar

 

 

Mal que le pese a sus detractores, que no le perdonan ni una después de Memento, el británico Christopher Nolan sigue siendo de los pocos directores actuales que sigue sabiendo hacer buenos blockbusters sin insultar la inteligencia del espectador. Interstellar probablemente no sea perfecta, esta nueva Odisea espacial (la sombra de 2001 está presente a lo largo de todo el filme, no en vano toma prestada la idea del agujero de gusano y, en este caso de la novela de Arthur C. Clarke, la idea de partir de Saturno) creo que en algunos momentos se pierde en un exceso de explicaciones científicas que entorpecen la trama (no hace falta sacar a colación cada dos por tres la teoría de la relatividad), el personaje de Anne Hathaway no acaba de estar bien perfilado, el del actor sorpresa (aunque muchos se empeñen en spoilear diciendo quién es, yo sí voy a respetar el deseo de Nolan de no mencionarlo en los carteles para mantenerle la sorpresa a quien vea el filme por primera vez) como Robinson Crusoe galáctico no me acaba de convencer y culmina en la escena más risible del filme (la de la pelea), y el final seguramente desconcertará a más de uno y se lo pillará como una tomadura de pelo.

Pero más allá de esos detalles, la película me fascina en ese viaje hacia lo desconocido, en ese inquietante planeta Tierra al borde del agotamiento  amenazado por tormentas de polvo y en esos dos mundos de agua y hielo más inhóspitos que la misma Tierra. Nolan no me aburre un solo segundo (cosa que no puedo decir de otros antecesores más ilustres como Tarkovsky y Solaris, para mí uno de los bluffs más insufribles y soporíferos de la historia del cine, un intento patético de imitar 2001 que algunos incomprensiblemente llaman obra maestra) y tiene tres excelentes actores, un Mathew McConaughey que está cada vez mejor (que no vuelva a las andadas), una Jessica Chastain estupenda como su hija adulta y por supuesto Michael Caine, siempre sublime cuando tiene buenos guiones y no quiere comprarse casas (lo digo por la anécdota de cuando rodó Tiburón 4, que hizo aquel bodrio para comprarse una mansión). Ayuda también una estupenda banda sonora de Hans Zimmer, de lo mejor del compositor alemán. A pesar de sus defectos, una de las películas del año.

Serena

 

El segundo intento de la excelente directora danesa Suzanne Bier de entrar en el cine americano se salda con un nuevo fracaso. No sé si por la tremebunda historia, o por fallar en el casting, pero Serena está muy lejos de la calidad de Hermanos, Después de la boda o En un mundo mejor. La historia no me acaba de convencer, y el final se ve venir, y Bradley Cooper y Jennifer Lawrence naufragan en dos papeles para los que no me parecen adecuados. Entretiene, pero para los que nos gusta Bier (con legión de detractores, por cierto, como Nolan) nos sabe a poco, veremos cuando llegue la que ha presentado en San Sebastián (creo que no muy bien recibida) y la que está preparando actualmente.

French women

No me lo puedo creer. Mira que era fácil traducir el título francés de Sous les jupes des filles (bajo las faldas de las chicas), pues encima de traducirlo, LO HACEN EN INGLÉS. No sé si los distribuidores españoles son imbéciles de nacimiento o lo hacen cuando llegan a las distribuidoras.

En cuanto al filme, el primer largometraje dirigido por la actriz francesa Audrey Dana (también actua en el filme, como no es muy conocida aquí y el reparto de la película es muy amplio, he puesto su foto para quien vea la película sepa quién es) es una comedia muy, muy flojita. El enésimo intento de hacer vidas cruzadas, y el enésimo fracaso (muchos intentan ser Robert Altman y casi nadie lo consigue), una sucesión de historias de mujeres con bastante sal gruesa (roza la astracanada en muchos gags), nulo interés y falta de tijera (no se necesitan casi dos horas para contar tan poca cosa), donde no brilla nadie de su reparto, y donde la diva Isabelle Adjani cada vez se parece más a la Duquesa de Alba o a un fantasma a base de abusar del bisturí. De lo peor que nos ha llegado del cine francés en los últimos años.

Alexander y el día terrible, horrible, espantoso, horroroso

 

No llega a terrible, horrible, espantosa u horrorosa, simplemente se queda en mediocre. Más que una película infantil, Alexander..., el nuevo filme de Disney, parece el episodio alargado de cualquiera de las series propias que emite el Disney Channel, totalmente de humor blanco, incoloro e insípido, y con gags de slapstick que ya eran viejos en la época de Max Sennet. Gustará a los niños, pero a los cinéfilos nos deja frios, añoramos a Dean Jones, el actor estrella de Disney durante muchos años y que creo que todavía sigue vivo, cuyos filmes no eran una maravilla, pero tenían mucha más gracia que esta tontería.

REC 4

Pues oficialmente, con la cuarta entrega hemos llegado al final de la saga REC... o quizás no, uno ya no se fía de los anuncios de finales de saga, después de haber visto morir y resucitar a gente como Freddy Krueger o Jason Voorges, además el final ofrece una ligera duda al respecto.

En cuanto a la película, digamos que es inferior a la primera y la muy divertida gamberrada que fue la tercera, pero en mi opinión es superior a la floja segunda parte, aunque vuelva a incidir en sus errores. Jaume Balagueró (esta vez sin Paco Plaza) mantiene el notable pulso narrativo de sus anteriores trabajos, y ofrece un trepidante filme de terror marítimo, con una Manuela Velasco que vuelve esta vez no como víctima sino como una genuina heroina de acción en plan Sigourney Weaver en la saga Alien (en algunos momentos los zombies del filme se parecen mucho a los Aliens).

Pero a Balagueró le vuelve a perder lo que le perdió en parte en el final de la primera y totalmente en la segunda: el exceso de explicaciones y salirse de tiesto. Nunca me ha acabado de convencer el asunto de la Niña Medeiros y el gusano de la segunda (y menos mal que han quitado de enmedio a los curas), y aquí el segundo cobra más protagonismo, en claro homenaje a La cosa. Para mí, el filme cojea por ahí, en un vano intento de crear suspense sobre quién es el portador del parásito. Si REC 4 queda como final de la saga, quedará como un más que digno broche, pero por si se les ocurre repetir, prefiero la deriva que había probado Paco Plaza en la tercera.

Caminando entre las tumbas

 

Si la memoria no me falla o mis datos están mal, creo que Caminando entre las tumbas es la segunda de las 17 novelas sobre el expolicía metido a detective Matthew Scudder. La primera fue la para mí notable Ocho millones de maneras de morir, último trabajo en 1987 de Hal Ashby y que supuso el primer trabajo importante de Andy García, aunque pinchó en taquilla, probablemente por eso no continuaron con el resto de novelas.

Tampoco ha tenido demasiado éxito en USA el segundo filme como director del guionista Scott Frank (Minority report, Un romance muy peligroso), a pesar de ser un notable filme negro de personajes torturados (muy bien como casi siempre Liam Neeson, de los pocos que aguantan el tipo en el actual cine de acción) y personajes siniestros, y no solo los dos villanos. Puede decepcionar a los que quieran ver una ensalada de tiros continua, la acción solo ocurre al comienzo y en el climax final, para los amantes del cine policíaco en general es muy recomendable.

Los Boxtrolls

Siendo un filme notable, Los Boxtrolls comienza a evidenciar un cierto estancamiento en la productora de animación Laika. Después de la soberbia Los mundos de Coraline, los guionistas han seguido por un camino un tanto repetitivo de historia de niño rarito encuentra seres fantásticos, y de ahí no salen. Los Boxtrolls no es mala, es muy recomendable, para niños, pero si Laika quiere seguir estando al pie del cañón, debería probar otras cosas, corre riesgo de mirarse el ombligo como suele pasarle a Dreamworks. Lo mejor, el villano y los títulos finales de crédito.

Drácula, la leyenda jamás contada

 

No suelo hacer sección de parecidos razonables como hacen algunas revistas como Fotogramas, pero viendo el traje de Drácula y su capa roja, no hago más que pensar en Supermán, el parecido creo que es más que evidente.

Y por ahí va mí crítica del filme, entretenido y con espíritu de serie B (que no el presupuesto, bastante elevado), pero que parece en muchos momentos un recorta y pega de otros filmes y que no pasa de flojito No Juego de tronos, como han dicho muchos, parecido que no le veo (si todos los filmes fantásticos desarrollados en ambiente medieval o renacentista creemos que se parecen a Juego o El señor de los anillos, apaga y vámonos; dado que buena parte del fantástico parte del Romanticismo y la querencia del movimiento hacia el medievo, una parte del fantástico se imbuye del medievo mucho antes de Tolkien) aunque estén Charles Dance (lo mejor del filme) y el músico de la serie. Donde  veo más inspiración cercana al plagio es en el Drácula de Coppola; sin entrar en spoilers, hay muchos momentos de la trama y de la dirección artística que se parecen sospechosamente a lo que se hizo en 1992. Y sobretodo, los filmes de superhéroes, permitidme el chiste, pero el parecido con Supermán no me ha parecido casualidad, casi podría titularse el filme SuperDrácula. El filme es consecuencia, lo mismo que la mucha peor Yo, Frankestein, de un intento de Universal y algún otro estudio de convertir a personajes icono del fantástico en superhéroes. Pues eso, le buscan a Drácula un origen sobrenatural, le quitan parte de los elementos inquietantes de terror y ya tenemos a un superhéroe volador de largos colmillos machacador de turcos, con debilidad de plata en vez de kriptonita. Si no se toma en serio, puede tener su gracia y es pasable, amén de tener a un convincente Luke Evans, pero solo eso, el final anuncia posible secuela (amén de una mención innecesaria a Juego de tronos que no venía al caso y ha confuncido a más de uno), pero los responsables harían bien en no continuar, con una basta.

Lasa y Zabala

 

 

Está claro tras GAL y Lasa y Zabala que el terrible asunto de los GAL no tiene suerte en el cine. Si el filme de hace unos años a mayor gloria de Pedro J. Ramírez era horroroso por la loa al periodista, este no es menos tendencioso, artero, manipulador y maniqueo: de acuerdo, los del GAL eran unos hijos de perra, pero viendo el filme uno observa cierto paternalismo/comprensión hacia el colectivo abertzale, y eso no es de cajón, más de 800 víctimas del terrorismo no lo merecen

Y eso no lo es peor del filme, que parece un telefilme de tercera fila al estilo Tele 5, con un actor como Unax Ugalde que parece tener la expresividad de un bloque de mármol recién salido de una cantera y con unos malvados que sobreactúan poniendo cara de villanos, cosa extraña en excelentes actores habitualmente como Francesc Orella. Mención aparte merece el horroroso doblaje al castellano, (creo que hay una versión subtitulada, pero ignoro si está solo hablada en euskera o es bilingüe, la que ví solo era en castellano), en buena parte hecho por los propios actores (oyéndolo, uno entiende por qué Antonio Banderas, Javier Bardem y Penélope Cruz no se quieren doblar a sí mismos en los filmes que hacen fuera de España); cada vez se dobla peor en España, pero chirría especialmente en los filmes españoles no hablados en castellano, en esta ni se han molestado en que el movimiento de los labios de los actores intente coincidir con lo que hablan los dobladores, es de juzgado de guardia. Sin duda uno de los peores filmes españoles del año.

Dos días, una noche

 

Es probable que los hermanos belgas Dardenne estén un tanto sobrevalorados, que se repitan un tanto (casi todas sus películas se parecen bastante en argumento,tono y manera de rodar), que dos Palmas de Oro suenen excesivas y que se les vaya la mano en el maniqueismo. Pero tienen talento, es indudable, especialmente en la escritura de guión y en la dirección de actores. Dos días, una noche no me parece de lo mejor de su filmografía y es en mi opinión muy repetitiva contando la historia de la chica que está a punto de ser despedida y que intenta convencer a sus compañeros de que la apoyen en una votación. Pero tiene una actriz como Marion Cotillard que cada vez está mejor (el Oscar le llegó demasiado pronto por una película que no lo merecía) y sus desconocidos actores (la mayoría, a mí me gustaría más presencia de su actor fetiche Olivier Gourmet y no un papel tan corto que casi parece un cameo) están muy creibles. Ellos y lo terrorífico y kafkiano de la historia que cuenta son lo mejor de un filme que es una obra un tanto menor en la filmografía de sus directores.

El juez

El juez es un típico producto hollywoodiense hecho por la productora de un actor (Robert Downey Jr, junto con su mujer Susan, productora que comenzó en la factoría de Joel Silver) para su exclusivo lucimiento. No es que sea una mala película, no aburre y aparte de un numerero Downey muy en su línea habitual, tiene un grupo de excelentes secundarios como Robert Duvall, Vincent D'Onofrio o Billy Bob Thorton (ojo a su papel de asesino a sueldo en la versión televisiva de Fargo, es antológico). Pero le falta chispa, un director más adecuado (¿qué hace un director especializado en comedia como David Dobkin en este tipo de películas?, zapatero a tus zapatos...), le sobran minutos (una vez resuelto el juicio el final se puede hacer en menos tiempo) y algún personaje secundario como el de Vera Farmiga es un pegote que no aporta nada salvo alargar la trama hasta casi las dos horas y media . Para pasar el rato, pero está muy lejos de las mejores películas de juicios e incluso de las mejores series de abogados.

Así nos va

 

Lo que ha pasado con Rob Reiner es tan misterioso como intentar saber qué le ha pasado por su cabeza en Así no va para aparecer como actor con el peluquín más horroroso que se recuerda en la historia del cine reciente. No hay quien entienda cómo alguien que empieza con un título clave en la historia de los falsos documentales como This is spinal tap y hace un puñado de las mejores películas comerciales de los 80 y principios de los 90 (Cuenta conmigo, La princesa prometida, Cuando Harry encontró a Sally, Misery), empieza a perder el rumbo en la segunda mitad de los 90 y con el nuevo milenio no para de hacer tonterías sin el menor interés. Desearía que volviese al buen camino, pero me temo que no tiene la intención de hacerlo o no puede.

Así nos va es la enésima chorrada geriátrica que nos llega de Hollywood al supuesto servicio de dos estrellas (Michael Douglas y Diane Keaton) cuyos mejores años pasaron aparentemente para siempre. No hay por donde pillarla, no tiene gracia, y es una nueva demostración de que el actual Hollywood o bien desprecia a sus viejas glorias o no sabe qué hace con ellas; algunos  como Sean Connery y Jack Nicholson decidieron retirarse a tiempo, otros lamentablemente siguen empañando su historial con bodrios que no les merecen.

Relatos salvajes

 

Hacía tiempo que no llegaba un filme tan redondo de episodios como el argentino Relatos salvajes, estupenda comedia negrísima sobre la violencia, la venganza y sus consecuencias, que aunque tiene algunos altibajos y algunos episodios en mi opinión menores, no decae y tiene varias grandes interpretaciones. Como los episodios son conclusivos e independientes entre sí, los analizaré uno por uno:

Pasternak: El más breve y uno de los más brillantes y bestias. La historia de un peculiar vuelo donde todos los pasajeros conocen a un misterioso personaje al que le hicieron todo tipo de putadas remite como homenaje a Los diez negritos y está muy bien interpretado por el gran Dario Grandinetti y Maria Marull. El final con la pareja de ancianos se explica finalmente en los títulos de crédito viendo quiénes son los personajes.

Las ratas: Para mí el más flojo de los seis, por obvio, repetitivo y un tanto panfletario sobre una camarera que reconoce en un cliente al responsable de sus desgracias. Lo mejor, Rita Cortese como la cocinera.

El más fuerte: Muy divertido homenaje al clásico de Spielberg El diablo sobre ruedas, sobre dos conductores que se enzarzan en una demencial discusión en una carretera. Muy bien interpretado por Leonardo Sbaraglia y Walter Donado.

Bombita: Gran actor, no tan grande historia. Claramente inspirado en Un día de furia, la odisea del experto en desactivación de explosivos  contra una burocracia que no le hace caso por una multa de tráfico (habrá que ver una segunda vez el episodio para ver quién tiene razón) es muy previsible desde principio a fin, pero nos la acabamos creyendo por el talento de uno de los mejores actores vivos, el genial Ricardo Darín.

La propuesta: Desde mi punto de vista, el más panfletario y obvio de todos, aunque  Oscar Martínez esté muy bien como padre del culpable de un atropello con huida. Por mucha denuncia que haga de la justicia y su corrupción en Argentina, es el episodio más previsible de todos, aunque tenga un enorme actor al frente.

Hasta que la muerte nos separe: Uno de los más salvajes y más desmadrados episodios, sobre una novia que el día de la boda descubre que el su ya marido le ha puesto los cuernos. Le puede resultar largo al que prefiera los episodios más políticos del filme, pero para los que preferimos la comedia negra, uno de los más gozosos, inmensa como novia Érica Rivas.

Filme muy recomendable como he dicho del aquí poco conocido director Damián Szifron. No os lo perdáis, vale de verdad la pena, y no me extrañaría verlo en la ceremonia de los Oscars (es el filme que envía Argentina este año) con posibilidad de premio gordo.

The equalizer

The equalizer es el perfecto ejemplo de la difusa frontera entre el homenaje a un clásico del cine y la falta de originalidad rayana en el plagio, viéndola detenidamente no sé dónde acaba una cosa y empieza la otra. Por mucho que algunos hayan comparado a Denzel Washington con Charles Bronson en plan justiciero, la referencia es otra. Porque la historia de excombatiente con insomnio conoce prostituta, prostituta es agredida por chulo, excombatiente se carga a chulo tiene un más que sospechoso parecido con una de las obras cumbre de Martin Scorsese, la genial Taxi driver, solo que donde Robert de Niro acababa siendo uno de los personajes más fascinantes e inquietantes de la historia del cine, el de Washington tiene menos profundidad psicológica y desarrollo dramático que un robot tipo Terminator, literalmente es aquí te pillo aquí te mato sin más explicaciones. Película muy floja de un Antoine Fuqua que sigue viviendo de las rentas de Training day (la única película decente de su filmografía), solo salvable por el carisma a prueba de bombas de Denzel Washington y por el notable villano que interpreta Marton Csokas.

Perdida

 

David Fincher sigue en forma y nos ofrece con Perdida una de las grandes películas del año, no sin estar envuelto en cierta polémica. No haré a mis lectores el flaco favor de hacer lo que ha hecho David Trueba en El País, no por opinar lo que haya opinado (yo respeto todas las opiniones, aunque no coincidan con las mías), sino que al hacer la acusación al filme que le ha hecho ha estado a punto de caer en el peor pecado de un cinéfilo: hacer spoilers. Yo intentaré evitarlo, y recomiendo al que vaya a ver el filme que vaya "virgen" sin saber nada de una trama tremendamente bien tramada y con numerosas sorpresas en su desarrollo.

Para mí Perdida tiene más allá de lo creible o increible de la trama un guión perfecto, un director mayúsculo y un intérprete en estado de gracia (lo siento, no puedo decir cuál, porque desvelaría quién es el culpable de la desaparición de la esposa de Ben Affleck), dotado de un malévolo sentido del humor nada más empezar, con un Ben Affleck deseando decapitar a su mujer, escena que parece ser que es el arranque del libro, pero que puede pasar por una broma macabra del director teniendo en cuenta el parecido razonable de Rosamund Pike con el personaje de Gwyneth Paltrow en Seven. El director y la guionista y autora de la novela yo diría que logran tres filmes en uno, el primer acto es un clásico filme "whodunit" (quién es en el asesino) sobre la investigación de un asesinato y un principal sospechoso. Sorprendentemente, el filme cambia por primera vez antes de la mitad del filme, desvelando cuando nadie se lo espera la identidad del culpable, y entra en el terreno del maestro del suspense, el espectador pasa de preguntarse quién lo ha hecho a preguntarse si lo van a pillar. Finalmente, en una nuevo giro de tuerca y la incorporación de un inquietante personaje hasta entonces secundario, el filme entra de pleno en el humor negro y en el desmadre de grand guignol propio de Brian de Palma para rematar en un final abierto y para mí inquietante, aunque se admiten otras lecturas...

Lo dicho, Fincher vuelve a dar lo mejor de sí, Perdida es tremendamente entretenida y no aburre en las dos horas, y tiene un personaje que debería entrar ya en la historia del cine policíaco y ser un serio candidato a premios de interpretación de este año. Es una de las mejores películas de su director, que ya es decir en alguien que ha firmado Seven, Zodiac y La red social. Quien quiera entrar en polémicas allá él, pero la película es muy buena

Annabelle

 

Aprovechando que esta estupidez de película no da demasiado de sí, he aprovechado por si alguno de mis lectores no ha visto nunca a la real Annabelle que se guarda en la casa de la familia Warren pra que la conozcan, es de trapo y "aparentemente" tiene un aspecto más inofensivo que la horrenda muñeca de las dos películas. La de abajo es una figura de cera de lamentable factura que ha salido últimamente en las noticias, un cachondo en Fotogramas le ha encontrado parecido con la Annabelle cinematográfica, juzgad vosotros mismos...

¿Que qué tal Annabelle, la precuela de Expediente Warren? Penoso intento de recoger inmediatamente los réditos del notable filme de terror anterior con un filme malo de solemnidad, empeñado en intentar hacer miedo con unos recursos que ya no utilizan ni en los trenes de la bruja de los peores parques de atracciones, y con una historia que está más vista que el tebeo. Se recomienda salir corriendo, o poner en cuarentena al equipo de cerebros que posiblemente ya esté perpetrando la próxima entrega de la saga, y si no al tiempo, el cine actual de terror no tiene remedio, cuando sale algo interesante en pocos meses lo hunden con algo patético.

Nos quedarán 27

(Pongo este título porque el cine que va a reabrir sus puertas sobre el que voy a hablar tardará unas semanas en estar abierto. Tampoco tengo claro si el IMAX ha cerrado ya sus puertas, ayer y hoy martes 14 no se anuncia sesión, pero el domingo todavía funcionaba):

Era una noticia que Nacho Cerdà había dejado entrever que quería hacer, tener una sede fija y propia para Phenomena en vez de depender de otros locales. Este fin de semana se ha confirmado, será en un local de L’Eixample muy querido por los aficionados a los cines de programa doble:

Cine Nàpols:

Llevaba un tiempo cerrado tras tener unos años dos salas, y Nacho le ha devuelto a la vida tal como fue durante muchos años: un cine de programa doble generalmente, donde yo recuerdo haber disfrutado de clásicos como El baile de los vampiros, El quinteto de la muerte, Vestida para matar, El final de la cuenta atrás, SOB, Los comancheros y otras que no recuerdo. Mucha suerte a todo el equipo de Phenomena en esta nueva aventura, la merecen.

La entrega

 

James Gandolfini se fue hace más de un año, pero todavía nos dejó una pequeña perla, quizás su mejor interpretación en cine junto con la De donde viven los monstruos, aunque allí solo oíamos su voz en la VO. El segundo filme del belga Michael R.Roskam (para no perder la costumbre, el primero, la notable Bullhead está inédita en salas españolas, y eso que estuvo nominada al Oscar como película de habla no inglesa) es una brillante película de cine negro con excelente guión del escritor Dennis Lehane y donde están muy bien Gandolfini y Tom Hardy, no tanto Noomi Rapace en un papel no demasiado convincente. De lo mejor de la cartelera y una despedida para un gran actor mucho mejor que aquella discreta película que fue Sobran las palabras.