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carlosmartinez

Torrente 5

Cuando he leido esta mañana los titulares de las noticias de los últimos días tras unos días fuera de España casi he pensado que era el guión de Torrente 6: Ébola con chapuzas a mansalva (incluido el tema del perro, que no tenía ninguna culpa, pero que reconozcámoslo, podía ser un peligro futuro, yo no tengo tan claro que no hubiese que habido que sacrificarlo teniendo en cuenta cómo las gastan los virus, y lo del consejero de Sanidad de Madrid y la peluquería, que merece todos los "piropos" que le pueda dedicar, empezando por el de hijo de puta de la semana), piloto de Fórmula 1 medio muerto por otra chapuza muy torrentiana (aunque fuese en Japón), tarjetas fantasmas y euros volando (lo de siempre, pero igual de penoso) y lo del AVE (esperpento del que fui víctima, con detalles que sufrí como el de estar a punto de quedarme sin poder comer nada PORQUE NO HABÍA COMIDA EN EL TREN, PUESTO QUE COMO EL TREN NO LLEGABA A BARCELONA, EN UNA SEMANA NO HABÍAN TENIDO TIEMPO DE LLEVAR COMIDA A FIGUERES, sobran comentarios, suerte que la SNCF nos proporcionó algo de comida que intuyo que debía ser llevada por RENFE, puesto que lo poco que quedaba en el bar del tren eran productos españoles). Usando el tópico, la realidad supera a la ficción, desgraciadamente en España siguen siendo algunos más casposos, misóginos y chapuceros que José Luis Torrente, solo que desgraciadamente no son personajes ficticios.

Y como el espejo esperpéntico de nuestra sociedad que con mayor o menor fortuna ha sido en sucesivas entregas el personaje creado por Santiago Segura, el quinto filme de la saga me sigue funcionando igual que los anteriores e incluso mejor que las últimas entregas. Quizás se quede corto en mala leche y se pase cuatro pueblos en algunos gags como el del Mortadelo, pero el prólogo me gusta mucho y la película es francamente muy divertida, con un Santiago Segura muy en su salsa, un Jesulín limitadito pero que da hasta el pego en algún gag, mucho cameo (innecesario la mayoría, pero hay uno al final que a mí me hace mucha gracia, pero que no puedo contar porque tendría que contar parte del final sorpresa), alguna buena interpretación entre los secundarios como la de Chus Lampreave y un muy sentido homenaje a Tony Leblanc. Da la impresión de poder ser el fin de la saga en vista del final y de que la taquilla ha bajado bastante respecto a las otras, pero nunca se sabe, a mí no me molestaría personalmente.

 

Ahí os quedáis

 

Lo digo de verdad: Hay críticos de cine que deberían dedicarse a otras cosa, como al cotilleo de Sálvame o a informar de las noticias de hace cien años que no necesitan de spoilers. No recuerdo el nombre del crítico de El Periódico que comentó en la presentación del Festival de Toronto del filme Ahí os quedáis, pero se ha cubierto de gloria. Que la película haya tardado unas semanas en estrenarse y que nadie salvo yo recuerde su crónica justifica que comentase un detalle sobre el personaje de Jane Fonda que ocurre justo en los últimos minutos de película como final sorpresa. Premio Pico de oro para él y a ver si aprenden a hacer críticas como dios manda.

Yo no haré el spoiler, aunque me entren ganas visto lo mala que es la película, la enésima chorrada del director Shawn Levy, con una historia que aburre a las piedras, un reparto en horas bajas encabezado por Jason Bateman (más soso imposible), Adam Driver (¿pero qué le han visto a este para premiarlo en Venecia por otra peli y tener papel al parecer importante en Star Wars capítulo VII?), Tina Fey (que sigue sin acertar en cine), Rose Byrne (estupenda actriz demasiado proclive a meterse en engendros que no la merecen) y Jane Fonda (el personaje poco interés tiene y la sorpresa final se ve venir desde el minuto cero). Horrorosa, de lo peor de la cartelera.

Un viaje de diez metros

 

El director sueco Lasse Hallstrom hace tiempo que dejó ser interesante, sus películas posteriores a Las casas de la sidra no tienen el nivel de las que lo encumbraron en los 80 o los 90 como Mi vida como un perro, Querido intruso o ¿A quién ama Glibert Grappe?, ni siquiera la para mí muy sobrevalorada Chocolat. Su nuevo trabajo, Un viaje de diez metros, va en la misma línea culinaria y está mejor que Chocolat, pero no aporta nada nuevo al género de cine gastronómico que últimamente se ha puesto de moda. Es de digestión ligera, no empalaga demasiado, y tiene dos productos de alta cocina cinematográfica como Helen Mirren y Om Puri que son lo mejor del filme, pero no pasa de ser un correcto menú del día de multisalas, yo no le daría una estrella Michelín, simplemente es entretenida. Desgraciadamente, es lo más salvable reciente de un director que últimamente se había pasado al peor fast food de Hollywood.

Necrológicas

Como cada final de mes, repasando las revistas especializadas siempre encuentro algún fallecimiento que me ha pasado por alto y me llama la atención, en este caso hay tres que querría reseñar. Descansen en paz:

Antoine Duhamel:

Este excelente compositor comenzó su carrera en la Nouvelle vague especialmente con Godard y Truffaut, y dada la admiración de la familia Trueba por el cine francés, acabó haciendo bandas sonoras en nuestro país para varios miembros de la familia. Le debemos grandes bandas sonoras como Pierrot le fou, La sirena del Mississipi, Belle epoque y La niña de tus ojos.

Gottfried John:

Excelente actor alemán, que trabajó en varios títulos de la filmografía de Fassbinder y que por su peculiar físico se especializó en papeles de villano en superproducciones. Su papeles más recordados son los del general ruso de Goldeneye y el de Julio César en la primera entrega de las películas de Asterix y Obelix protagonizadas por Gerard Depardieu, aunque mi preferido es el de la serie de Fassbinder Berlin Alexanderplatz.

Andrew V. McLaglen:

 

Probablemente ser hijo de Victor McLaguen y discípulo de John Ford fuese un lastre para este aceptable artesano. No llegó al nivel ni de lejos de Ford y encima le tocó la época de declive del western americano y de sus grandes estrellas. Pero tampoco creo que mereciese el desprecio que le ha dedicado buena parte de la crítica, tiene en los  60 y los 70 un puñado de westerns muy estimables como El gran Mcklintock, El valle de la violencia, Chisum, La soga de la horca, Los indestructibles o Los últimos hombres duros, así como algún filme de acción muy popular en su momento como Patos salvajes o Rescate en el Mar del Norte. Su carrera comenzó a declinar en los 80 con títulos muy olvidables y acabó retirándose del cine en 1989

Phenomena : Aladdin + El rey león

 

Este domingo Phenomena inicias su nueva temporada con la proyección de dos clásicos de animación de Disney de comienzos de los 90, pertenecientes a la época en que Jeffrey Katzenberg estaba al mando de la sección de animación de Disney; ambas siguen estando entre los filmes más taquilleros de la historia del estudio, y uno de ellos es además un homenaje a un actor desaparecido este verano.

Pero haré un poco de historia sobre Katzenberg antes de hablar sobre los filmes. Katzenberg ingresa en Disney de la mano de Michael Eisner en 1984 tras comenzar en Paramount con el primer filme de Star Trek y a ambos hay que considerarlos responsables del renacimiento de Disney, primero con las películas no infantiles que producen bajo el sello Touchstone (Good morning Vietnam, El color del dinero, Tres hombres y una pequeña dama y Quién engañó a Roger Rabbit, entre otras) y desde 1989, con la inestimable ayuda de  Ron Clements y  John  Musker en la dirección y Alan Menken y Howard Ashman en el apartado musical, logran el primer bombazo en animación con La sirenita, a la que sigue La bella y la bestia, incluyendo la primera nominación al Oscar a la mejor película para un filme de animación. Es en este momento cuando llegan los dos filmes que veremos este domingo:

Aladdin:

 

 

 

 

Aunque la que comentaré posteriormente tuvo todavía más éxito y tenga más adeptos, para mí es la obra maestra del periodo Katzenberg. Partiendo de una idea del letrista Howard Ashman de hacer una película sobre el personaje de Las mil y una noches, los entonces más que prometedores guionistas Ted Elliott y Terry Rossio (era su segunda colaboración juntos, después vendrían muchas más, como Hombres de negro, La máscara del Zorro, Shrek o Piratas del Caribe) hicieron una trepidante y muy divertida historia con un Aladdino con los rasgos de Tom Cruise, un villano llamado Jafar con los siniestros rasgos del gran Conrad Veidt (aunque les acusasen de racistas por sus rasgos árabes, es un homenaje al genial Ladrón de Bagdad de 1940) y un loro con nombre shakesperiano llamado Yago (no sería el último homenaje de Katzenberg a Shakespeare, en la siguiente película es todavía más claro). Fue la última colaboración en el apartado musical de Menken y Ashman, el segundo estaba enfermo de SIDA y falleció antes del estreno de La bella y la bestia, recibiendo un Oscar póstumo. De Ashman nos quedan en Aladdin tres canciones (Arabian nights, Friend like me y Prince Ali, mis preferidas de la película aunque el Oscar lo ganase otra), del resto se encargó otro estupendo letrista, Tim Rice, autor con Andrew Lloyd Webber de grandes musicales como Jesucristo Superstar y Evita. Menken ganaría el Oscar por partida doble en música y canción y junto a Rice por la canción por A new whole world.

Y luego está el genio de la lámpara, que en mi opinión marca un antes y un después en la historia del doblaje en el cine de animación. No era muy habitual en aquel momento que grandes actores prestasen sus voces a personajes animados (siempre hay alguna excepción, como Angela Lansbury en La bella y la bestia), pero los responsables del filme tuvieron la  bendita ocurrencia de contratar para el personaje en teoría secundario del genio a Robin Williams (hay que tener en cuenta que el doblaje en animación se suele hacer muchas veces antes de comenzar el filme para adaptar las voces correctamente a las imágenes). Williams se adueñó completamente de la película, hizo que el personaje del genio creciera en importancia en el filme e hizo uno de los trabajos cómicos más completos que se recuerdan, es responsable en buena medida del gran éxito del filme, el más taquillero en USA de 1992. En vista de lo que hizo Williams, desde entonces casi todos los filmes de animación estadounidenses cuentan con estrellas para dar voz a sus personajes principales. Phenomena ha elegido esta sesión para homenajearle, y creo que es el mejor homenaje que podría hacerle, es quizás su interpretación preferida por mí.

 

El rey león:

 

 

Las aguas bajaban turbias en 1994 en Disney por los problemas entre Katzenberg y Eisner por la pretensión del primero de tener más poder en es estudio, y acabaron en su salida del estudio. Pero antes de esto hizo su canto del cisne con la que ha sido durante mucho tiempo la película más taquillera del estudio, El rey león (se podría considerar también Pocahontas obra suya, puesto que se rodaron a la vez, pero Katzenberg ya no estaba en Disney en el momento del estreno y no se suele nombrar como película producida por él)

Hablaba antes del loro Yago en Aladdin, y aquí los responsables del filme van más allá en sus homenajes a Shakespeare. La historia de El rey león es claramente la de Hamlet, pero yo observo por lo menos dos referencias más al escritor inglés, Macbeth (las tres hienas me recuerdan mucho a las brujas de la tragedia escocesa) y Falstaff (Timón y Pumba beben claramente de él en su manera de vivir y en su relación con Simba). Pero con ser una excelente película de animación, no está entre mis favoritas. En mi opinión, falla Simba, es de lo más repelente de pequeño (a mí me dan ganas de que Scar haga un acto de canibalismo con él) y no me acaba de convencer de mayor, me chirría en un filme donde brilla con luz propia uno de los mejores villanos de la historia de Disney, un Scar magistralmente creado por un Jeremy Irons en una de sus últimas grandes interpretaciones (le tomó gusto a ser el malo de la función desde entonces, pero nadie se explica cómo se ha podido meter en tal cantidad de malos proyectos en las dos últimas décadas), bien secundado por el trío de hienas que tiene las voces de Whoopi Goldberg, Cheech Marin y Jim Cummings, Musafa, padre de Simba con la voz de James Earl Jones, y los muy graciosos Timón y Pumba (Nathan Lane y Ernie Sabella). Por primera vez desde el renacer de Disney, no estuvo Alan Menken en la banda sonora, y le sustituyó Hans Zimmer en una muy brillante banda sonora, una de las mejores de la carrera del compositor alemán, bien arropada por las canciones de Elton John y Tim Rice, el filme ganó el Oscar a la banda sonora y a la mejor canción por Can you feel the love tonight, aunque si hubiesen ganado The circle of life, Hakuna matata o Be prepared también habría sido justo. A pesar de no ser una película redonda, fue un gran broche de oro a la etapa de Katzenberg.

Y como he dicho, el choque de trenes entre dos enormes egos como eran Eisner y Katzenberg acaba con la marcha-despido del segundo, que se va a fundar el estudio Dreamworks junto con Steven Spielberg y David Geffen, donde creo que que no ha acabado de tener una carrera tan brillante como en Disney, a pesar de grandes éxitos como Shrek o Madagascar. En la primera Katzenberg se tomó una pequeña venganza contra Eisner, poniéndole al malo de la función unos rasgos caricaturescos muy similares a los de su antiguo jefe, judgadlos en las dos fotos siguientes:

 

Por su parte, la sección de animación tradicional de Disney comenzó un lento declive que llevó a su cierre temporal unos años después. Pero Eisner y el estudio tenían un as escondido un as en la manga que volvería a darles grandes momentos de gloria, una colaboración en producción y distribución con  un pequeño estudio surgido de la productora de George Lucas, y que en manos de Steve Jobs y John Lasseter revolucionaría la animación a partir de una lámpara flexo y su hijo: Pixar. Esa es otra historia que conociendo al equipo de Phenomena seguramente trataré en otro artículo.

La isla mínima

 

Durante este sábado se sabrá si ha ganado algún premio en San Sebastián, pero creo que siendo un notable trhiller, La isla mínima la han sobrevalorado un pelín.

Y empecemos con las comparaciones. Por mucho que se empeñen en compararla con la primera temporada de True detective, yo no veo un parecido más allá de que ambas pertenezcan al género policíaco. Creo que True tiene mejor historia, que también al ser una serie la desarrolla mejor, pero pega un gatillazo de órdago en la escena final, el final es indigno de todo lo que hemos visto anteriormente, pero La isla en sus mejores momentos es más turbia y seca, y el final es infinitamente mejor. Donde andan parejas es en el apartado interpretativo, los cuatro intérpretes principales de ambas logran cuatro interpretaciones antológicas.

Y a lo que iba, creo que Alberto Rodríguez ha hecho su mejor película hasta la fecha, con un gran uso del paisaje de las marismas del Guadálquivir gracias a la espléndida fotografía de Alex Catalán, y logra dos memorables interpretaciones de Javier Gutiérrez y Raul Arévalo, para mí las mejores de sus carreras. Pero me temo que el filme tiene más lagunas y defectos de los que debería. Lo primero, problema de ritmo, creo que el filme tarda demasiado en arrancar y que en la primera mitad es demasiado lento. El segundo, la trama criminal no es redonda, importa menos de lo que debería que la historia del pasado de los polícías, y los personajes secundarios, mejorables, especialmente los villanos. Es un filme notable, muy bien hecho, pero a mí personalmente ni me parece lo mejor del año como se ha dicho (sigo prefiriendo 10000 km) y tampoco está entre lo mejor del cine negro español, Enrique Urbizu tiene varios mejores y no es el único. Buen filme sí, excelso, para mí, no, veremos qué opina el jurado de San Sebastián.

Yves Saint Laurent

 

Pues no solo son los americanos los que hacen películas a pares sobre un tema. En el caso del desaparecido diseñador de moda Yves Saint Laurent han hecho los franceses dos películas casi a la par. La primera que nos llega no pasa de un muy discreto biopic del montón centrado en su relación amorosa con su socio, con un protagonista llamado Pierre Niney que da el pego físico de parecerse a Saint Laurent pero que no da el pego interpretativo, su interpretación es discreta tirando a mediocre. Mejor está Guillaume Galliene (el director y protagonista de Guillaume y los chicos a la mesa) como su pareja, y el filme se deja ver para los amantes de la moda por los desfiles de la ropa del diseñador. Simplemente para pasar el rato.

El corredor del laberinto

 

Basta, estoy hasta las narices de nuevos intentos de sagas juveniles, no quiero más Crepúsculos, Juegos del hambre, Divergentes, o la que vaya a tocar nueva. La mayoría parecen churros hechos con cuatro cuartos (dentro de lo que se entiende por cuatro cuartos en Hollywood) hechos exclusivamente para ver si suena la flauta por casualidad con la primera y hacen el negocio para unos cuantos años.

El corredor del laberinto es penosa, un cruce soporífero entre Perdidos y El señor de las moscas mientras no da explicaciones y una risible película distópica cuando trata de dar explicaciones ridículas. Ni la presencia de la gran Patricia Clarkson la salva del ridículo cuando sale en los últimos minutos. Lamentablemente, ha tenido cierto éxito, así que como los escritores prefieren las trilogías a las biologías (esto se lo oí decir a un escritor, no recuerdo a cuál sobre la costumbre de hacer como mínimo tres novelas sobre un tema), a la cuarta va la vencida, no hay quinta mala y si no da más de sí montamos un reboot o una precuela a partir de la sexta, me temo que tenemos chorrada para rato. Infumable y mala de narices.

La gran seducción

 

No conozco la primera versión de 2013 de La gran seducción y no puedo comparar, así que solo puedo hablar de la versión de 2014. Comedia del montón sobre un tema manido hasta la náusea, forastero engreido que llega a pueblecito y le cambia la vida, donde lo único salvable es la presencia del gran Brendan Gleeson y donde sigue sin explicarse la presencia de alguien como Taylor Kistch que casi cuenta sus películas por desastres comerciales. Para olvidar.

Necrologica

Hizo sobretodo mucha televisión y quizás no es muy conocida en nuestro país, pero creo que al menos por dos películas merece mencionarse aquí en el momento de su muerte esta actriz estadounidense. Descanse en paz:

Polly Bergen:

 

 

Actriz muy conocida en la televisión americana, incluso con show propio en los años 50, intervino en episodios sueltos de Alfred Hitchcock presenta, Se ha escrito un crimen o Los Soprano entre muchas otras, y con papeles más importantes en series como Vientos de guerra o Mujeres desesperadas, estando nominada al Emmy por estas dos. En cine se la recuerda como la mujer de Gregory Peck en la primera versión de El cabo del miedo, aunque fue nominada al Globo de Oro por un filme llamado Los guardianes que no conozco. Buena actriz no demasiado conocida en España.

Boyhood

 

 

Revolucionario como han querido decir muchos creo que no, gran película sí. El valor de Boyhood no consiste como se ha dicho en mostrar la evolución de los cuatro actores principales durante años (no solo el joven protagonista), al fin y al cabo solo se podría considerar un truco de narración o una boutade si sale mal como dicen que le pasó a David Carradine con un experimento parecido  con su hija que nadie se ha atrevido a estrenar por delirante y malo. También como ha dicho más uno ha dicho alguno, también podemos decir que en cualquier serie que dure unos cuantos años vemos evolucionar a sus actores y lo mismo en sagas como Harry Potter.

El valor auténtico de Boyhood creo que es otro. Un gran relato sobre el paso del tiempo en una familia de padres separados y sus dos hijos, especialmente en el paso de la infancia a la adolescencia del hijo pequeño y de las esperanzas tras el primer divorcio hasta la marcha de los hijos de la madre, pasando por un vistazo sobre la marcha (ahí creo que tiene un valor semidocumental que no se ha apreciado lo que no se debiera) a la reciente historia de EEUU, con la guerra de Irak y sus consecuencias, la llegada de Obama y el poder de las armas y aunque no se nombre la crisis. Y sobretodo tres actores en estado de gracia (no tanto la cuarta en discordia, la hija del director Richard Linklater que tiene el papel menos agraciado). Lo de Ellar Coltrane no era fácil y casi suicida al no saber cómo iba a evolucionar cuando lo escogieron, pero lo hace fantástico y Ethan Hawke también está muy bien como padre, pero para mí la gran interpretación del filme es la de Patricia Arquette como madre, creo que es lo mejor de una gran película, probablemente de las mejores del año e incluso superior a la trilogía Antes de que hizo Linklater con Hawke y con Julie Delpy.

El hombre más buscado

 

La repentina muerte de Philip Seymour hace que nos sigan llegando con cuentagotas sus filmes pendientes de estreno (quedan tres más, las dos entregas de Los juegos del hambre-Sinsajo y un filme llamado God’s pocket del que no tengo referencia). Seguramente sin su fallecimiento, El hombre más buscado hubiese pasado desapercibida en la cartelera. Es una aceptable, pero nada más, adaptación de una de las últimas novelas de John le Carré, dirigida de manera correcta por Anton Corbijn, el director de El americano. Creo que está lastrada por un exceso de minutos para una historia que tiene mucha fuerza, pero que se podía haber contado en menos tiempo. Lo mejor el reparto, Hoffman borda el oscuro espía tan tradicional en la obra de Le Carré, y una inquietante Robin Wright como espía de la CIA, aunque Willem Defoe y los dos actores poco conocidos que hacen de árabes también están muy bien. Recomendable, pero no es ni de lejos de las mejores películas de Hoffman ni de las mejores adaptaciones de Le Carré.

Les doy un año

Más que un año, año y medio, el tiempo que han tardado en estrenarla en España desde su estreno en Reino Unido, 8 de febrero de 2013, supongo que no debió funcionar en taquilla y ahora en España debe llegar para cubrir cuota de pantalla europea...

Como no sigo los datos de taquilla en Reino Unido, no sé si es el motivo del retraso, pero creo que sin ser una maravilla no merecía llegar tan tarde. Es una comedia gamberra sobre un matrimonio que al poco de casarse comprueba que no se quieren ya, un tanto irregular, pero con algunos buenos gags (especialmente el del pase de fotos de la luna de miel) y un buen grupo de actores de comedia donde sobresalen Rose Byrne y Stephen Merchant. Más que aceptable, le doy un aprobado alto.

Líbranos del mal

El exorcista casi inauguró el subgénero de cine de terror de exorcismo y posesiones demoníacas (y digo casi porque creo que hay una película anterior llamada The possession of Joel Delaney que yo no he visto y que ya avanza algunos de los temas del filme de William Friedkin) y muchos la han imitado hasta la saciedad, la mayoría sin una pizca de imaginación. Líbranos del mal es una más que no aporta ninguna novedad por mucho que digan que se basa en un personaje real (mentira más, mentira menos, supongo), mortalmente aburrida y excesivamente larga. Para olvidar salvo para aficionados al subgénero que no sean demasiado exigentes

Nos quedan 26

(No incluyo el IMAX porque aunque sigue abierto es cuestión de pocos días o semanas que cierre)

Después del anuncio de varias salas de Barcelona que han cerrado, hoy abre sus puertas de nuevo un cine que había estado cerrado un tiempo, bienvenido sea de nuevo:

Cine Texas (anteriormente también conocido como Lauren Gracia):

Aunque ahora no estoy seguro, creo que fue el que inauguró esta sección de mi blog con su cierre por los problemas de Lauren. El local de la calle Bailén vuelve de la mano de Ventura Pons para dar una segunda oportunidad a filmes que ya no están de estreno y que se podrán ver a precios más económicos en VO. Mucha suerte a Pons y a su equipo, espero no volver nunca a comentar el cierre de esta sala, a la que le tengo mucho cariño, durante su época de cine de programa doble era uno de mis cines favoritos.

Jersey boys

 

Esta película, amén de ser la más fallida de los últimos tiempos de Clint Eastwood, debería servir de ejemplo a los que se quejan de la larga duración de los filmes. Según he podido leer en Internet, el musical original Jersey boys tiene como ventipico números musicales y un descanso, lo que hace pensar que debe tener una duración superior a las tres horas. Eastwood llegó de rebote a la película tras fracasar su intento de hacer Ha nacido una estrella y largarse Jon Favreau, el director previsto, a hacer Chef (anda que también menuda elección).

Pues el resultado, de las ventipico canciones, pocas han quedado y medio cortadas (no hay casi ninguna enteras), no sé si por causa de la tijera en la sala de montaje o un mal guión al que le pidiesen que dejase la peli en dos horas (como Sweeney Todd, como August), pero es que por momentos no parece un musical de tantos minutos en que no hay música. De manera que la historia de los Four Seasons se queda en una agradable película con una notable fotografía y cuatro muy buenos actores (casi todos los de la obra teatral) interpretando al grupo más el gran Christopher Walken, pero que da la impresión de que no es lo que tenía que ser, que nos han escatimado lo mejor de la obra. Y eso en mi  tierra es un filme fallido y un patinazo serio en la carrera de Clint Eastwood. Por cierto, entre los productores está Brett Ratner, el responsable de la otra película vista esta semana.

Hercules

Del productor de Jersey boys, Brett Ratner, nos ha llegado también otra película dirigida por él, la nueva versión de Hércules protagonizada por Dwayne Johnson.

Esta nueva versión queda muy lejos de las pequeñas joyas del peplum italiano sobre el personaje que hicieron entre otros el gran Vittorio Cotafavi en los 50 y 60, pero es un aceptable entretenimiento mucho mejor que el engendro que perpetró hace poco Renny Harlin. No aburre, se beneficia de que Johnson no es del todo mal actor de comedia y tiene un excelente grupo de actores secundarios como son iAN Mcshane, John Hurt, Joseph Fiennes o Rufus Seiwell, que son lo mejor del filme. Simplemente para pasar el rato, tampoco le podemos pedir más a un director tan discreto como Ratner.

Necrológica

Ayer nos ha dejado un actor enorme (por su altura, 2.18) víctima de una caída de caballo, muy popular en los años 70 por interpretar a un célebre villano de una famosa saga. Descanse en paz: 

Richard Kiel:


 

 

Parece ser que en principio era el elegido para hacer la versión televisiva de Hulk, pero se le cruzó por delante uno de los más memorables villanos de la saga Bond, un gigantesco Tiburón de largos dientes que puso en más de un aprieto a Roger Moore en La espía que me amó y Moonraker antes de volverse bueno por amor. En el resto de su filmografía, marcada por el éxito de Bond y por su físico, destaca una buena secuela como es Fuerza 10 de Navarone, un plagio a la italiana de Star wars como es El humanoide y una obra maestra como es El jinete pálido. 

Terna de películas españolas para los Oscars

(perdón por el retraso en publicar esta semana, llevo unos días que no me va bien el ordenador de casa, y en el caso de este artículo ayer no lo pude escribir por falta de tiempo).

Ayer se anunciaron las tres películas que propone España para competir por el Oscar a la película de habla no inglesa. Son 10000 km, El niño y Vivir es fácil con los ojos cerrados. Por una vez no tengo nada que decir en contra de la elección, este año no ha entrado ningún filme fuera de plazo y las tres me parecen perfectamente válidas para presentarlas, aunque personalmente tengo debilidad por 10000 km, por el cariño que le tengo a uno de sus productores, Pau Brunet, cuyo blog boxoffice.es sigo desde hace tiempo y que me parece el mejor que conozco para seguir la actualidad de las taquillas española y estadounidense. Mucha suerte (perdón, mucha mierda) a la película que sea escogida el día 25.

Necrológica

El actor español que nos ha dejado ayer es más conocido por su mal carácter, su turbulenta vida, sus interpretaciones en televisión y teatro y su dedicación al doblaje, pero deja dos títulos claves en el cine español de los 80. Descanse en paz:

Daniel Dicenta:

 

Su tumultuosa relación con su exmujer Lola Herrera quedó bien reflejada en el filme de Josefina Molina Función de noche, y El crimen de Cuenca es el último filme que se prohibió durante un tiempo en España, solo por estos dos filmes ya  merece ser reseñado en este blog, además de ser un habitual doblador (fue la voz de Freddy Krueger en varias de las secuelas de Pesadilla en Elm Street) y un excelente actor de teatro y televisión).