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carlosmartinez

con derecho a roce

   Es habitual en Hollywood, tan propenso a ser "original" siempre, que de vez en cuando coincidan en dos estudios diferentes dos mismas ideas a la vez y que se rueden dos filmes muy parecidos. Si hace unos meses nos llegó la comedia romántica Sin compromiso, ahora nos llega su perfecto clon, Con derecho a roce. El filme lo han pretendido vender como el Scream de la comedia romántica (como no sea por la burla inicial a Pretty woman y a La cruda realidad...), y como una versión más subida de tono que el anterior de Ivan Reitman. Pues la ironía hacia el género le dura como diez minutos, y casi prefiero Sin compromiso, por lo menos no engañaba a nadie. La historia es la de siempre en el género en los últimos años, la de chico encuentra chica, etc, sin apenas un momento mínimo de originalidad, las supuestas escenas subiditas de tono quedan muy pacatas porque ya se ocupan los responsables de que los protagonistas estén en sujetador o calzoncillos o les tapen convenientemente las sábanas en los momentos más delicados (ridículo, vamos). A Justin Timberlake sigo sin creérmelo como actor (ni en La red social, aunque lo mismo allí se autointerpretaba, porque ha comprado buena parte de Myspace...) y Mila Kunis hace lo que puede con el flojito personaje que tiene. Al filme solo lo salvan tres secundarios de la talla de Richard Jenkins, Patricia Clarkson y Woody Harrelson, que tienen los mejores momentos, lo demás es para olvidar, y espero que sean más originales los estudios y no se repitan más dos veces a la vez. 

editorial/no habrá paz para los malvados

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Lo siento, volví a meter la pata (gracias, mi querido Sacerdote, te estoy dando más faena de la debida), voy a tener que escribir cien veces los nombres de Lucy Lawless y Xena, o hacer penitencias más duras (no sé, hacerme una maratón a base de filmes de Michael Bay o Garci, o leerme enteritas todas las críticas de Carlos Boyero, os lo dejo a vuestra elección). Por cierto, y para tranquilidad del Sacerdote, esta ha sido mi última semana de trabajo, a partir de ahora vuelvo a escribir estos artículos los sábados, aunque en algunos momentos puntuales los escribiré los domingos por diferentes actividades que tengo que hacer durante el fin de semana. Gracias a todos por vuestra atención, y espero seguir recibiendo comentarios vuestros.

   No querría pasar por alto el controvertido tema del cierre de la Plaza de Toros Monumental de Barcelona. Que le conste a los protaurinos que mi opinión, ya expresada en otras ocasiones, no tiene que ver con el nacionalismo catalán, porque yo no soy nacionalista. Pero bienvenida sea la prohibición de un espectáculo rancio, violento (y quien diga que el boxeo también lo es, también estoy en contra del mismo) y que tiene que ver con el arte lo que yo con Picasso (no tengo ni idea de dibujar, para quien no me conozca), que hace del sufrimiento hacia un animal (como las peleas de gallos, pero me niego a compararlo con los mataderos, al fin y al cabo tenemos que comer, las lechugas también deben sufrir, y no conozco ningún matadero que venda entradas para ver morir a los animales) un espectáculo. En ello, ojo, incluyo a los correbous y los encierros de toros en cualquiera de sus acepciones, que es otra cosa de la que se han quejado los protauraurinos. Espero que no vuelva.

   Pasando a los filmes vistos estos días, tengo que empezar por un tema recurrente en estos artículos: los spoilers (no en vano me inventé el antipremio Pico de oro para algunos casos, en este caso se lo han llevado cum laude). Esta semana ha habido dos casos muy gordos.

   Sinceramente, no entiendo lo que se ha llegado a publicar en muchos lugares (incluidas entrevistas a José Coronado y a los responsables del filme) sobre la trama del filme No habrá paz para los malvados. No entiendo cómo nadie ha pensado que lo que se está diciendo alegremente por ahí, comparando el filme con un terrible hecho reciente, no se conoce en realidad hasta pasada más de una hora del filme, aunque se dan muchas pistas durante el mismo, y que hubiese sido más lógico que el espectador no lo supiese de antemano. No lo entiendo, sinceramente no lo entiendo, se puede hacer perfectamente una crítica o un artículo sin necesidad de recurrir a algo tan bajo (llevo seis años de blog, y casi nunca he hecho ningun spoiler, al menos voluntario).

   Y el caso es que por lo demás el filme está francamente bien, un impecable trabajo del director español (Enrique Urbizu, que desgraciadamente no ha tenido hasta ahora suerte con la taquilla, y que sorprendentemente llevaba ocho años sin dirigir) que mejor ha tratado en nuestro cine el género negro en filmes como Todo por la pasta o La caja 507. La trama es muy entretenida (también muy violenta, como alguno ha dicho, las referencias más evidentes son Mickey Spillane y James Ellroy, que nunca se han andado por las ramas), y el trabajo de Coronado soberbio (es una lástima que se dedique tanto a series de televisión blanditas, lo suyo son los personajes turbios). Le puedo reprochar una parte central demasiado fijada en la figura de la juez que entorpece un tanto el desarrollo del filme, pero el comienzo y el final del filme (con un final abierto sumamente inquietante, y del que he oido varias lecturas por parte de amigos) es de lo mejor rodado por un cine como el nuestro que no suele estar inspirado en películas de acción. Un gran filme de acción, de lo mejor del cine español de este año.

la cara oculta

   Más increible es todavía el spoiler que han hecho con la coproducción hispanocolombiana La cara oculta. Por no sé qué maldita razón, han circulado por ahí dos tráilers del filme. Uno es irreprochable, no tiene diálogos, solo música y no cuenta nada relevante, pero el otro clama al cielo, cuenta con todo lujo de detalles una trama que no se empieza a aclarar hasta pasada más de media hora de película (y es la segunda vez este año, ya pasó con El rito, que desvelaba sin ningún miramiento el giro sorpresa del filme). Me temo que me estoy quedando solo con el tema de los spoilers (me quejo en la web de Fotogramas por algunos usuarios que los hacen, y estos usuarios me ponen verde y de vuelta y media en vez de pedir perdón, lo nunca visto), y creo que cada vez vamos a peor, no hay respeto por parte de nadie hacia el espectador de una película, uno recuerda que gente como Agatha Christie o Alfred Hitchcock rogaba a sus espectadores que no contasen a nadie el final de sus obras y filmes, y acaba pensando que se deben estar revolviendo en sus tumba ante lo que pasa actualmente.

   En cuanto a La cara oculta, sin ser gran cosa, se trata de un entretenido filme de intriga, cuya trama recuerda a un filme de principios de este milenio (no diré cuál, faltaría más). Se deja ver con interés gracias a la buena dirección del para mí desconocido director, Andrés Baiz (tiene un filme anterior, Satanás, que yo no he visto, y que no me suena que se estrenase en su momento, aunque puedo equivocarme), a las buenas interpretaciones de Quim Gutiérrez, Clara Lago y Martina Díaz (actriz que he leido que salía en Biutiful, pero que no la recuerdo en ese filme) y a la estupenda banda sonora del argentino Federico Jusid. Quizás alarga en demasiado su trama y le sobren minutos, pero es un digno filme comercial.

cómo acabar con tu jefe

   La que no tiene remedio, con spoiler y sin spoiler, es la comedia Cómo acabar con tu jefe. Sigo sin saber qué le pasa a la actual comedia americana, si la hacer estilo comedia romántica se les va la mano en el azúcar, y si la hacen estilo gamberra, no tiene la menor gracia. Ya no sabe uno si es cuestión de malos guionistas, malos directores, actores venidos a menos (Eddie Murphy o Steve Martin, buenos comediantes en su momento, hace tiempo que no hacen nada interesante) o actores sobrevalorados venidos a más (Will Ferrell o Adam Sandler, los más claros, que cada vez están más insoportable, pero hay muchos más). Hay excepciones, como el primer Resacón en Las Vegas o algunas de Ben Stiller (veremos cómo le sale la parodia de Oceans eleven que tiene a punto de estreno), no todas, pero cada vez hay menos comedias americanas interesantes.

   Cómo acabar con tu jefe es realmente mala, una muy idiota parodia de Extraños en un tren con un trío protagonista insoportable (el habitualmente soso Jason Bateman, y los poco conocidos aquí Charlie Day y Jason Sudeikis, que dan una nueva definición a la palabra histrionismo), con un Colin Farrell que no lo hace mal pero que tiene poco papel, con unos Kevin Spacey y Jennifer Aniston que conocieron tiempos mejores (aún así, sus autoparódicos papeles son lo único decente del filme y tienen mucha más gracia que su lamentable trío protagonista) y con un Donald Sutherland que desgraciadamente sale muy poco, y al que desafortunadamente no se le ve en papeles cómicos después de sus comienzos (los bordaba en filmes como MASH o Los violentos de Kelly). Filme completamente para olvidar.

editorial

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Ante todo, pedir perdón por la metedura de pata de la semana pasada (gracias, querido Sacerdote, por haberte dado cuenta y habérmelo hecho notar). Evidentemente, y por lapsus solo explicado por el cansancio de haber trabajado el fin de semana, me refería a Xena y no a Sheena, personajes que poco tienen en común salvo su origen pulp, intentaré no caer en más errores, sorry. Por cierto, mi querido Sacerdote, coincido en lo del morbo de Lucy Fawless (lo sigue teniendo en Spartacus, del que luego hablaré por otras causas, lástima que el personaje ya no volverá a salir tras las dos primeras temporadas). En cuanto a lo de Noche de miedo y las licencias respecto a los vampiros,  coincido contigo en que cada artista es libre de tomárselas (como dije en tu blog respecto a los cuadros del dios Saturno y los hechos mitológicos en que se basan), el problema es que si se hacen mal suenan a boutade y falta de respeto, y es lo que sucede en el filme que nos ocupa (por cierto, tomo nota de tus sugerencias para el corto de zombies, aunque no sé todavía como encajarlas en lo que tengo pensado, lo que te aseguro es que intentaré que los zombies sean malos, no los pienso convertir en buenos, je, je).

   Pasando a otras cosas, otro tipo aficionado a las boutades y a las salidas de tono es el inefable Cristiano Ronaldo. Sus declaraciones de esta semana no tienen precio, si cree que le silban y le dan patadas por guapo y rico, allá él, pero no le iría nada mal un poquito de humildad para ganar dentro de lo posible amigos, él y su entrenador, y para no armarla allá donde va.

    Esta semana nos han dejado dos actores muy diferentes en cuanto a edad, estilo interpretativo y carrera. Descansen los dos en paz.

   Jordi Dauder era un gran actor de cine, televisión, teatro y doblaje, poco conocido fuera de Cataluña salvo por el papel que le dio el Goya (Camino). Sin duda uno de los grandes de la escena y la televisión catalanas.

   Sin embargo, a Andy Whitfield solo se le recordará por su último papel que le lanzó a la fama, el Spartacus de la muy gore serie homónima, y que tuvo que abandonar por la enfermedad que le ha llevado a la muerte. Su temprana muerte hace que cueste calibrar si solo era el típico cachas o si había un buen actor detrás, pero desde luego era el actor perfecto para la serie, muy entretenida, muy divertida, muy delirante y muy pulp, aunque poco aconsejable para estómagos delicados y mentes sensibles.

el árbol de la vida

   Mucho se ha hablado desde su presentación en el Festival de Cannes de comparar El árbol de la vida con 2001. Es algo normal, son filmes difíciles de entender al primer vistazo (bueno, en 2001 todavía hay gente que sigue sin entenderla, sobretodo el monolito y el viaje por el agujero de gusano y el final), filmes profundamente religiosos (2001 para mí es más un filme religioso que de ciencia-ficción, siempre he dicho que el monolito son uno y tres, como la trinidad, y que el feto del final es un ángel ascendiendo al cielo) y muy marcados por la personalidad de sus directores. La diferencia es que el filme de Kubrick es una obra maestra y el de Terrence Malick un filme fallido tirando a patinazo.

   A simple vista más de un crítico ha intentado diferenciar el rollo patatero de las imágenes del universo, los dinosaurios y el cielo new age de la parte final del filme de la historia de Brad Pitt y sus hijos porque les gustaba más esta última parte. No me parece la opción más correcta para explicar el filme, puesto que el filme no es lineal y todos estos temas están entrelazados durante el filme, no se pueden separar. Desde el primer momento me queda claro de que el narrador es el personaje de Sean Penn adulto, y me da toda la impresión de que toda la historia transcurre en su cabeza (a la manera de un Origen o un Fellinni 8 y medio) y que todo lo que vemos son más o menos sus recuerdos de infancia, sus obsesiones místicas o sus sentimientos de culpa. La prueba, en mi opinión, es que el filme acaba con él (la bajada en ascensor desde el cielo me parece un poco torpe, de verdad).

  No hubiese sido un mal tema, de haberlo contado de otro modo. El problema es que Malick tarda como media hora en empezar el filme (lo que se dedica en mostrar la noción de creación del universo del personaje de Penn) sin contar mínimamente una historia, que se recrea en mostrar bellísimas imágenes (marca de la casa, pero que aquí quedan profundamente cursis) de prados, de manos meciendo la hierba (algo muy manido desde los tiempos de Gladiator) y de cielos en medio de una playa; tampoco le ayuda que confunda la confusión con la profundidad. El resultado es pretencioso, aburrido y en exceso largo (y encima amenaza con una versión de seis horas de duración, dios no coja confesados), el segundo patinazo seguido (El nuevo mundo tampoco resultó excesivamente afortunada) en un director que nos había dado dos filmes del calibre de Malas tierras o La delgada línea roja. Parece ser que prepara un nuevo filme (aunque con este hombre, que se pega lustros sin dirigir, nunca se sabe), espero que recupere la fuerza de anteriores trabajos, éste es sin duda la mayor decepción de este año y una injusta Palma de oro, aunque reconozco que Brad Pitt hace uno de sus mejores trabajos, que Jessica Chastain es una gran promesa (siempre que no la quemen antes de tiempo, tiene nueve películas pendientes de estreno), y que el niño que hace el personaje de Penn en la infancia está muy bien.

mamuth

   Mucho más disparatada es la francesa Mamuth, comedia francesa a mayor gloria del enorme, en todos los sentidos, Gerard Depardieu (más que un mamuth parece por peso una ballena azul). Compendio de situaciones extravagantes y estrafalarias, tiene su punto divertido en la primera parte, pero acaba cansando por reiteración de situaciones, y tampoco se sabe muy bien qué pinta en la peli la gran diva del cine francés Isabelle Adjani (o lo que queda de ella, con tanta operación de cirugía plástica que se ha hecho, parece cada vez más una máscara mortuoria). Simplemente para pasar el rato.

necrológica/la deuda

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Con el aniversario de los terribles hechos del 11-S como tema principal de los informativos, la semana no ha dado para demasiadas noticias a comentar, así que paso a hacer la necrológica de un conocido actor fallecido estos días y comentar los estrenos de la semana.

   Cliff Robertson es un caso extraño en la historia del cine. No se le puede considerar una estrella del cine, porque nunca acabó de cuajar como tal, pero tampoco se puede considerar como actor secundario a un actor que hizo como protagonista un buen puñado de películas en los años 60 y 70. Nos deja películas tan conocidas como Fascinación, Comando en el mar de China, Los tres días del cóndor, Charly (su único y discutible Óscar, de aquellos que suele dar la academia a películas muy menores con discapacitados de todo tipo de protagonistas) o los filmes de Spiderman. Sin llegar nunca a ser un actor sobresaliente, sí fue un muy buen actor de carácter y algo más que el actor secundón que muchos han dicho.

   Los estrenos de la semana vienen marcados por dos remakes, uno bastante más interesante que el otro.

   La película israelí en que se basa La deuda me es completamente desconocida (yo juraría que no se ha estrenado aquí, aunque no estoy seguro del todo), con lo que los defectos de por este por otro lado correcto filme de espionaje e intriga no sé si son consecuencia de la adaptación o del filme original. Lo mejor del filme son sus intérpretes, especialmente los veteranos Helen Mirren, Tom Wilkinson y Jesper Christiansen, y algunas escenas inquietantes como las que transcurren en la consulta del presunto médico nazi. El problema es que el guionista y el director (el discreto John Madden, que todavía vive de las rentas del increible Oscar que recibió Shackspeare in love) se empeñan en enredar más de lo que deben un filme de espías (género que suele ser ya enredado de por sí), y en vez de rodar de manera lineal un filme que lo requería para entenderlo mejor, se empeñan en hacerlo con continuos saltos hacia atrás y adelante. El resultado acaba siendo repetititivo y demasiado confuso. Como he dicho, es interesante por la historia que cuenta y por las interpretaciones, pero podría haber estado mejor, habría que ver el original para poder calibrar dónde ha estado el error.

noche de miedo

    Es un lugar común entre buena parte de la crítica y del público en general decir que el problema de los remakes es ser una fotocopia de los originales. Pues bien, aquí tenemos uno, Noche de miedo, que muy poco tiene que ver con el filme original de los 80. El resultado es una catástrofe. El filme original no pasaba de simpático, a fin de cuentas una variante vampírica de La ventana indiscreta, que destacaba por su sentido del humor y por unos estupendos Chris Sarandon (primer marido de Susan Sarandon, en su  papel más destacable en su discreta carrera) y Roddy Macdowall. El remake olvida casi por completo el sentido del humor del original, comete el error de salir del vecindario en que transcurría el filme original(¿para qué irse a Las Vegas a mitad del filme?), hace auténticos sacrilegios al cine de vampiros (que yo sepa los vampiros solo chupan sangre, no comen manzanas ni beben cervezas) y tiene dos errores de bulto en el cásting. Colin Farrell parece salido de un pub más que de una peli de vampiros (y más adicto al bloody mary que a la sangre), pero la palma se la lleva el cazavampiros que interpreta un tal Andy Tennant, completamente sobreactuado e insoportable. Para rematar, acaba con el vampiro de una manera lamentable y absurda. Por cierto, no sé si es problema de la traducción en castellano (no sería la primera vez si el personaje es hispano, para evitar confusiones en el idioma cambian los diálogos, como en las canciones de Sonrisas y lágrimas, el Doctor Doolitle de Eddie Murphy o el camarero "hispano-portugués" de Hotel Fawtly ), pero el vampiro "mediterráneo" del filme, ¿qué es? ¿español, italiano, griego, árabe? El filme es lamentable y un justo fiasco comercial en USA, no ha dado ni para pipas.

cowboys&aliens

   Cowboys & aliens no es ningún remake, sino una adaptación de un comic (que no novela gráfica, a ver si dejamos de usar el término de una maldita vez). Que no se base en un filme anterior no la salva de la quema. Sus guionistas, Alex Krutzman y Roberto Orci, siempre han tenido una clara tendencia al desvarío desde los tiempos de Hércules y Sheena hasta La isla o la segunda parte del Zorro, mitigada en parte por JJ Abrams en series como Alias o Fringe (algunos hasta los considera guionistas de culto, no me busquéis entre ellos). Aquí literalmente se les ha ido la olla del todo. El guión parece escrito por alguien adicto al peyote, no hay por donde coger una historia de extraterrestres invasores en busca de oro (si solo buscan eso, ¿para qué tienen rehenes?), cowboys abducidos y terratenientes malísimos que luego resultan un trozo de pan. Daniel Craig y Harrison Ford hacen lo que pueden para que dicho engendro no resulte todavía más infumable, pero la película es reamatadamente mala, de los peores estrenos del verano y un semifiasco comercial allá donde se ha estrenado.

editorial/la piel que habito

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Ante todo, pedir disculpas a mis lectores por el leve retraso en publicar esta semana mi blog. Por cuestiones de trabajo me veo obligado durante este mes a escribir estos comentarios los lunes en vez de los sábados por falta de tiempo. En principio solo será este mes de septiembre, si siguiese más tiempo ya os lo comentaría. Gracias sobretodo por pasaros por aquí.

   Y gracias como siempre a Ramón por acordarse de mí y dejarme un comentario. A mí también me decepcionó bastante Super 8 después de las buenas críticas que había oído en su estreno norteamericano. JJ Abrams es un hombre hábil, pero no es Spielberg, y siempre tengo la impresión de que no domina el formato cinematográfico al contrario de la televisión (igual que sus dos guionistas habituales, Alex Krutzman y Roberto Orci, pero los dejaré para cuando comente la semana que viene Cowboys y aliens). El filme se queda en un flojito homenaje al cine de Spielberg, le falta garra y personalidad. Intentaré en los próximos días pasarme por el mercado, a ver si nos vemos.

   En cuanto a mi querido Sacerdote, jamás tengo la intención de enfadarme con mis lectores aunque discrepemos en algunas opiniones (es más, me gusta que haya discrepancia, demuestra que no todos tenemos la misma opinión, tampoco es bueno echarme flores todo el rato) . Si algún día veo finalmente Vivir de la luz, volveré a hablar del tema, de momento lo dejo aparcado. Saludos a los dos y al resto de mis lectores.

    Bueno, llegó al fin lo último de Almódovar, La piel que habito. No hace falta recordar que nuestro director manchego tiene fans y detractores en nuestro país a partes iguales (que se lo digan a Carlos Boyero, que lo suyo empieza a parecer algo personal). Yo me declaro fan suyo desde los tiempos de Entre tinieblas, aunque haya algunos filmes suyos que no me gustan nada (Kika, La mala educación, Los abrazos rotos), y me gusta más cuando más se desmelena y más delirante se vuelve (La ley del deseo, Átame, Hable con ella)

   La piel que habito es uno de sus filmes más barrocos, excesivos y delirantes en el buen sentido de la palabra de su carrera. En lo que discrepo de la mayoría de la gente es en que sea un cambio radical en su carrera. Basta ver el uso del sexo en el filme, lo exagerado de muchas de sus situaciones o el uso del color (especialmente el rojo, marca de la casa), para ver que estamos en pleno terreno almodovariano, aunque entre en el terreno de la ciencia-ficción que no en el terreno del terror como alguno se ha confundido. Porque el filme es un melodramón de inclinaciones claramente hitchconianas (está muy clara la influencia de Vértigo y de Rebeca, pero también de otras obsesiones de don Alfredo, como las madres posesivas, en este caso dos, las escaleras, o la obsesión con una muerta), pero también buñuelianas, no es casualidad para mí que el filme transcurra en Toledo, porque en muchos momentos me recuerda a Tristana. El filme tiene una gran fuerza y tiene grandes interpretaciones de Antonio Banderas (aunque yo no calificaría al personaje de psicópata como ha dicho su director, tengo la impresión de que lo que le pasa es otra cosa que no sabría explicar, para ser psicópata debería odiar a todo el mundo y no me parece el caso), Elena Amaya y Jan Cornet, no tanto de una Marisa Paredes a la que le toca un personaje complicado de interpretar, y un Roberto Álamo que me da la impresión de ser demasiado paródico y de que no es necesario en el filme, aunque su personaje sea clave para explicar el pasado de Antonio Banderas y su relación con Paredes, pero se podía haber hecho de otra manera.

   Como habéis visto, he intentado no contar nada de su trama para no hacer spoilers. En mi caso, ya me autohice el spoiler hace muchos años. Poco después de comprar Almodóvar los derechos del filme me enteré de su trama y del giro sorpresa en su segunda parte (por cierto, otro homenaje a Vértigo, lo revela mucho antes del final, como hizo el maestro británico en su obra cumbre). El filme es probable que irrite a sus detractores (mejor no buscarle verosimilitud a la trama, pero os recuedo que estamos en los terrenos de la ciencia-ficción y que los grandes melodramas nunca son verosímiles) y descoloque a algunos de sus fans, pero es lo mejor que ha hecho el director en los últimos años junto con Hable con ella y Volver.

el perfecto anfitrión

   La piel que habito puede resultar en algunos momentos algo marciana, pero se queda corta al lado del otro estreno de la semana, El perfecto anfitrión. Todavía hoy, unos días después de ver el filme, no logro discernir qué pretendía el director con el berenjenal que resulta su argumento, si homenajear (con pobres resultados y nada del talento del maestro) a David Lynch con una trama que le recuerda mucho, si liar al espectador con continuos giros de guión para marearlo y que no se diese cuenta de la tontería que estaba viendo, si parodiar las películas de psicópatas que se meten en casas ajenas... El filme se aguanta mientras no sabemos a qué se dedica el personaje de David Hyde Pierce (lo único bueno del filme), pero se viene completamente abajo en la última parte precisamente por las explicaciones absurdas sobre el personaje, que parecen o son una tomadura de pelo. Muy flojo filme y probablemente el filme más marciano, extravagante y disparatado del año. 

lo contrario al amor

   Queda por comentar Lo contrario al amor, intento a la española de comedia romántica dirigido por un prestigioso cortometrajista y apoyada en el tirón popular de su pareja protagonista, Hugo Silva y Adriana Ugarte. El resultado es entretenido y correcto, aunque poco más, tiene momentos divertidos y la pareja protagonista funciona más o menos bien, pero siempre me da la impresión en estos casos de películas con actores procedentes de la televisión de que son intentos de episodios pilotos para series, debe ser que no me fío mucho de los productores españoles o de que ya me la han liado parda unas cuantas veces (la última, aunque  no es española, ese Phineas y Ferb que se ha estrenado en cines y que realmente es un programa especial para la televisión americana que nos han colado como si fuera una película de cine, algunos distribuidores no tienen remedio, porque era cosa habitual en los años 70 y 80 estrenar en cine episodios pilotos de series o capítulos dobles de series como si fueran filmes y sus segundas partes, Galáctica o El increible Hulk son los ejemplos más conocidos, pero hay más). Simplemente distraida.

editorial/super 8

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Como la semana ha sido tranquila en noticias, paso directamente a contestar a dos amigos que me han dejado comentarios esta semana.

   Mi querido Sacerdote, yo no he criticado el documental (¿o debería llamarlo spot, después de lo que he leido sobre el respiracionismo?) remitiéndome a las reseñas del filme. Me lo cargo porque no se puede jugar con las cosas de alimentación, habiendo algo tan grave como es la anorexia. Me lo cargo porque he buscado información sobre el movimiento del respiracionismo, y en la mayoría de países está considerado una secta peligrosa, y más de uno ha sospechado que el filme es un spot pagado por sus jefes. Me lo cargo porque me ha jodido parte de los planes cinematográficos del verano (no he podido volver a ver Hasta que llegó su hora en VO porque alguien puso el documental después de Por un puñado de dólares, y no me daba tiempo a verla). Y no soy el único en cargármela, ahí van unas cuantas perlas de otros críticos: iluminados sin colesterol, los que salen en el filme parecen actores, lo que sale no puede ser tomado en serio (salvo que pertenezcas a la secta, añado)... De todas formas, respeto tu opinión, pero sigo pensando que el filme no debería haberse estrenado jamás, y que me parece repugnante en planteamiento y contenido. Ah, gracias por la aclaración sobre el antónimo de misoginia, que es misandria.

   Y ahí va mi contestación a mi otro amigo David sobre La boda de mi mejor amiga. Me parece un filme misándrico, los hombres están tratados bien como idiotas, bordes, repulsivos, obsesionados por acostarse por sexo, obsesionados por lo que se gastan en la boda... (¿qué habrían pensado las feministas si los hombres llegan a hacer un filme parecido?, no es eso, no, creo que hay un término medio). Se salva el poli, pero tampoco es un lumbreras. Y cada vez que veo el filme, cada vez me recuerda más a la versión pasada de rosca de Sexo en Nueva York sin manolos y sin pijerío (por cierto, he visto el cartel de lo nuevo de Sarah Jessica Parker, y parece Sexo en Nueva York 3, no se han calentado las neuronas en hacerlo), porque el mensaje es muy parecido. En cuanto a la comedia en sí, alguien le debería haber recordado a los responsables del filme la máxima de Howard Hawks y Billy Wilder (estos sabían un poco más de comedia que yo, ¿no crees?): para hacer un buen gag, haz que lo que dura tres segundos dure dos, acentúas el efecto cómico. El filme de ahora hace que dure diez o doce segundos, el supuesto efecto cómico aburre por acumulación y porque no saben cuándo parar, cosa habitual en las producciones de Apatow, siempre duran más de lo que deben. Por todo lo que llevo ya dicho, me parece una de las peores comedias del verano, aunque como siempre respeto tu opinión.

   Saludos a los dos, espero que no os enfadéis conmigo por mis comentarios, y que sigáis dejando cualquier tipo de comentario en este blog.

   No ha sido una decepción tan grande una de las esperanzas del verano, el filme Super 8, pero tampoco ha cubierto ni mucho menos las expectativas. Como ha dicho mi admirado Alex Gorina en La guía del ocio de esta semana, tiene narices que se pongan a hacer un homenaje al cine casero gente tan poderosa en el Hollywood actual como Steven Spielberg (por otro lado muy admirado por mí, pero que evidentemente no se puede considerar paladín del cine independiente y underground) y J J Abrams. También es cierto que el homenaje al cine de los ochenta (ET y Los goonies son los ejemplos más evidentes, aunque también está por allí una obra menor como Exploradores) huele más a maniobra comercial que a verdadero cariño hacia a aquel cine (por cierto, que alguien me diga en qué filmes hacían tantos reflejos azules, yo diría que en ninguno). El filme es entretenido, no aburre, pero tiene un guión flojo, el diseño del extraterrestre es cuanto menos discutible (¿tanto lío en ocultarlo para sacar un pseudoarácnido?; yo esperaba algo más original) y demuestra que a Abrams le sigue viniendo grande el cine y que es mucho más original e interesante en el formato televisivo. Lo mejor quizás del filme son los títulos de crédito finales, donde aparece el corto de zombies  que están haciendo los protagonistas, y la banda sonora de Michael Giacchino. Merece el aprobado, pero no las alabanzas que tuvo en su estreno americano. luego mitigadas bastante al llegar a Europa. 

  

destino final 5

   Con el final del verano nos llega la nueva entrega de la parca mataniñatos, Destino final 5. Ya que la capacidad de sorpresa se perdió después del primer filme, solo queda ver cómo se las apañan los guionistas y directores para hacer más retorcidas las "muertes accidentales" y los accidentes que dan inicio a la trama. Destaca en ello la escenita de la sala de masaje. El filme tiene sorpresa final (no la diré, pero no es exactamente la quinta entrega), cosa que algún crítico ha descuidado y ha dado demasiadas pistas sobre el tema (premio "pico de oro", a ver si aprendemos a callar y no hablar más de la cuenta). No aporta nada nuevo el filme, y quizás le sobran algunos minutos de tiempo muerto, las muertes tardan bastante en suceder. El fracaso comercial y el final hacen preveer que es la última entrega, aunque nunca se sabe, como a la muerte no hay quien la mate... Solo recomendada para fans de la saga.

manuale d'amore 3

   Muchos se quejan con razón de la proliferación de sagas en el cine americano. Pues yo diría que las europeas son todavía peor, y Manuale d'amore 3 es una buena muestra. Si ya las dos primeras dejaban mucho que desear , la última es directamente para tirar a la basura. Mal empieza con hacer el ridículo con algo tan cursi como un cupido lanzando flechas, por muy modernas que sean. Lo que viene es peor, tres historias tontorronas, especialmente la de un cómico lamentable como siempre ha sido el italiano Carlo Verdone (compararlo con los grandes de la comedia italiana clásica es para echarse a llorar) y la ridícula historia de amor entre Robert de Niro (¿qué ha hecho este hombre con su carrera? ¿Lo arreglará Rodrigo Cortés?) y Monica Bellucci, con un patético striptease de de Niro. Un horror que no merece más comentarios, espero que no repitan con una cuarta entrega.

editorial

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Tengo que decir que me gusta mucho Portugal y su gente y que los respeto profundamente, y puedo asegurar que Mourinho es un caso aislado. No entiendo cómo algún sector de la prensa madrileña puede reirle todavía las presuntas gracias a semejante energúmeno (aún el otro día oí literalmente a un "periodista" que el dedo se lo tenía que haber metido a Tito Vilanova por otro orificio para que le hubiese dado más gusto, sin comentarios), no entiendo cómo alguien puede ni siquiera intentar justificar la salvaje agresión de Marcelo a Cesc, o los gestos del propio Mourinho con la mano y la nariz hacia Alves y Messi. Y como no lo entiendo, pido al propio entrenador que se vaya con la música a otra parte, que como espectáculo deportivo es penoso (aunque cuando se pudo jugar, fue un buen encuentro), y como bufonada o charlotada es patética. Y pido a la prensa madrileña que deje de decir barbaridades y se centre en comentar los partidos sin acusaciones sin fundamento ni pruebas. Porque como dijo Guardiola, esto puede acabar realmente mal algún día.

   Esta semana nos ha dejado el director chileno Raul Ruiz, afincado hace ya tiempo en Europa y con una de las filmografías más extrañas de los últimos tiempos (su filme más "normal", Misterios de Lisboa, dura la friolera de cuatro horas). No es un director para todos los gustos, pero tiene un pequeño lugar en la historia del reciente cine europeo. Descanse en paz.

13 asesinos

   Este agosto, no sé si por consecuencia de la crisis o por otras causas, está siendo raro en estrenos. No es normal que nos lleguen los blockbusters americanos con cuentagotas, que haya muy pocos estrenos comerciales (cuatro la semana pasada y cuatro esta, cuando en otras ocasiones pasan de la docena) y que abunden títulos de filmografías poco comerciales actualmente como la francesa, la italiana o la japonesa, y con una ciclo de clásicos en Barcelona que recuerda viejos tiempos, cuando no había casi estrenos en estas fechas, solo reposiciones

   De Japón nos llega 13 asesinos, penúltimo filme (o eso creo, porque con la fecundidad de su director, lo mismo ha hecho más filmes y no me he enterado) del prolífico director japonés Takeshi Miike, que cuenta con la impresionante cifra de 80 filmes en 20 años, algunos muy respetados, pero otros directamente carne de videoclub, normal en una filmografía tan extensa, lo mismo pasaba con Roger Corman. El estrenado estos días pertenece a la primera categoría. Salvaje aproximación al género de samurais con mucha carnicería, mucha sangre y una batalla larguísima final (aproximadamente tres cuartos de hora, con divertido homenaje incluido a los sanfermines y correbous). Lo mejor del filme son los momentos más bestias, el harakiri del principio y el asesinato de uno de los personajes femeninos. La batalla final está muy bien hecha, pero acaba agotando por su excesiva duración. Es un filme notable, y un sincero homenaje al cine de samurais, aunque uno prefiera los clásicos del maestro Kurosawa, pero desde luego el filme está por encima de la media de lo estrenado estos días.

conan el bárbaro (versión 2011)

   Más que un remake, hay que considerar el nuevo filme de Conan como un reboot o como una aventura independiente de las que hizo Arnold Scwarzenegger en los años 80. A pesar de contar su infancia y orígenes, no tiene absolutamente nada que ver con lo que contaba el filme de John Millius de 1982, el niño es mucho más agresivo que Jorge Sanz, el desarrollo de la historia es otro y los malos son diferentes.

   El filme entretiene si no se es muy exigente, pero no acaba de ser convincente. A pesar de contar con un presupuesto relativamente alto, no esconde su voluntad de serie B (cuenta con dos productores europeos que ya hicieron algo parecido en un anterior filme del mismo autor de Conan, Solomon Kane), ayudado por una productora, Millenium, que suele ahorrar dólares rodando en países del este de Europa, principalmente Bulgaria. El resultado es un poco cutre, los efectos especiales son tirando a discretos, y en la historia no se han calentado demasiado la cabeza. Tampoco ayuda su actor protagonista, aunque hay un detalle que hace que no me quede claro si es un error de cásting o un planteamiento o dirección equivocados. Jason Momma resulta demasiado blandito para ser Conan, lo que resulta extraño es que en la serie Juego de tronos sí que resultaba mucho más amenazador y salvaje que en este filme. Lo mejor del filme es su vocación de respeto al origen pulp y sus dos malvados, el casi siempre estupendo Stephen Lang y una Rose Mcgowan (habitual del cine de Robert Rodríguez) a la que extrañamente algún crítico confunde con Rose Byrne, tienen muy poco en común como para explicar la confusión. Dirige con la discreción-mediocridad que le son habituales el alemán Marcus Nispel, especialista en remakes. El filme no pasa del aprobado raspadito, tengo mis dudas de que vaya a funcionar. Olvidaba, alguien se olvidó poner el ya clásico final de las aventuras de Conan (donde explicaba en cuatro frases lo que le iba a pasar), pero eso es otra historia.

la boda de mi mejor amiga

   Mi primera tentación ante el título español de la irritante y lamentable comedia Bridemaids (damas de honor), La boda de mi mejor amiga, era el de darle el premio Don erre que erre por su "originalidad" (podíamos montar un concurso a ver en cuántos filmes en España se utiliza la palabra boda sin que aparezca en su título original; saldrían unos cuantos). Luego me dí cuenta de una cosa: que el título era perfecto para la tontería que acababa de ver. Nada de nuevo (salvo mucha y grosera escatología que no viene a cuento) ni de bueno hay en una pésima y enésima comedia de bodas como las que nos azotan desde USA en los últimos años, con una actriz protagonista (también guionista) empeñada en salir en casi todos los planos de la película y en pasarse de rosca en casi todos ellos. No hay prácticamente un gag salvable, una situación novedosa, los hombres son prácticamente floreros en el filme (desconozco el equivalente al revés de la palabra misoginia, si lo hay, está claro que esta película lo es) y al filme le sobran al menos dos damas de honor que tienen poca presencia en el filme. De la quema solo se salva Rose Byrne, y eso que está muy por debajo de otros filmes. Que el filme haya sido un éxito en otros países (aquí no, al menos de momento) es algo que se me escapa por completo, para mí es una de las peores comedias del año, sigo sin entender que a su productor Jud Apatow le sigan llamando algunos el rey de la comedia actual, no he visto una sola buena película suya.