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carlosmartinez

editorial

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Ante la noticia de dos huelgas que han pasado o que están a punto de pasar, me asombra la demagogia, el cinismo y el sarcasmo de algunos opuestos a ellas en sus comentarios.

   Conviene recordar que la huelga es un derecho legítimo de cualquier trabajador en defensa de sus derechos, y más en el caso de estas dos. Porque es lamentable que muchos futbolistas de menor categoría (no son los internacionales los que la han provocado, solo los han apoyado) estén en manos de directivos desaprensivos que no les pagan (y encima algunos se declaran en concurso de acreedores y siguen fichando, ahí entra lo del cinismo y el sarcasmo), y que a muchos farmaceúticos de Castilla-La Mancha se les deba dinero y la junta actual no les pague con la excusa de que es culpa del gobierno anterior. Donde entra la demagogia es cuando el periódico El Mundo titula "Los futbolistas se declaran en huelga en un país con cinco millones de parados" (qué gracia les habrá hecho el titular a los jugadores de Segunda A y Segunda B que no cobran y encima no pueden por contrato cambiar de equipo) y cuando el gobierno de Castilla-La Mancha, además de no pagar, amenaza con multas a los que han protestado (por cierto, en regiones como Murcia tienen el mismo problema, allí no han cambiado de gobierno). Me hago cruces con la desvergüenza de algunos.

   No querría pasar la ocasión de felicitar a Esperanza Aguirre por su suerte, tercera vez que sale ilesa de un accidente o atentado. Alguno con mucha coña ha dicho que es inmortal o que va a resultar que es gafe y siempre da mala suerte allá donde va (mis queridos amigos del Jueves). En fin, que tres veces de las que se ha librado ya empiezan a ser más que una casualidad, ¿no créeis?

el origen del planeta de los simios (segunda parte del artículo)

(Nota: por un error esta es una continuación del artículo El origen del planeta de los simios que ha de ser leida a continuación, pero que por un despiste mío está colocada primero, disculpad mi error, intentad leerlo en su orden lógico)

   El nuevo filme, dirigido por el aquí desconodido Rupert Wyatt (su único filme hasta la fecha, The scapist, permanece inédito aquí) parte de una premisa argumental alternativa que propone otra explicación a lo que ha pasado. Intentaré no contar el final, evidentemente (por cierto, el final real ocurre durante los títulos de crédito finales, que a nadie se le ocurra marcharse antes de tiempo), pero vaya por adelantado que tiene que ver con la clásica historia del científico más o menos loco que intenta ayudar a la humanidad y que la lleva a la catástrofe (el filme recuerda mucho en ese sentido al comienzo de la última versión de Soy leyenda y a otro filme con monos en el título). El resultado es un más que recomendable filme, que finalmente resulta la mejor de las entregas posteriores a la obra maestra de Schaffner y un más que sentido homenaje al filme, donde todo intenta cuadrar y con unos notables efectos especiales (no perfectos, en algún momento cantan, pero no viene al caso), especialmente conseguidos en la caracterización del simio protagonista, mitad creación por ordenador, mitad creación del actor Andy Serkis. Un buen ejemplo de lo que a menudo olvidamos, que las secuelas y remakes no son malos en sí si están bien hechos y si ofrecen algo nuevo. Muy recomendable, de lo mejor del verano

el origen del planeta de los simios

   Cuando Tim Burton perpetró hace diez años la que es su peor película, El planeta de los simios, más de uno dio por enterrados para siempre los monos que surgieron de la novela del francés Pierre Boulle (por cierto, la novela es más lamentable todavía que el filme de Burton, y muchos de los errores del filme provienen en mi opinión de la novela).

   Pues bien, ahora nos llega una muy apreciable nueva entrega de la saga, El origen del planeta de los simios, a medio camino entre la precuela del filme original de Franklin J. Schaffner y lo que ahora se llama reboot (que viene a ser un comienzo alternativo que se olvida de lo precedente), que alguno ha confundido con un remake de la cuarta entrega, la más que discreta La rebelión de los simios. No se puede considerar remake de la cuarta, porque la tercera, cuarta y la casi desconocida cuarta entregas parten de una traición al original. Al hacer que los monos más "humanos" viajasen al pasado y fuesen los padres del futuro líder de los simios, convertían al personaje de César en una especie de Jesucristo que quería la paz y la convivencia entre las dos especies (en Batalla por el planeta de los simios una estatua suya acababa llorando de emoción, sin comentarios), lo que no cuadraba con la visión de los simios del primer filme sometiendo y esclavizando a unos humanos que habían perdido todo rastro de inteligencia (hecho mal explicado por la guerra atómica en la segunda parte, digo yo que la catástrofe nuclear también habría afectado a los simios).

el caso Farewell

   Esta semana nos llegan dos muestras muy diferentes del cine europeo reciente. Una es muy interesante, la otra lamentable. El caso Farewell es una muy apreciable muestra de cine de espías a la europea, al parecer basada en un sonado caso real del final de la guerra fría. Está muy alejada en su gélido planteamiento de propuestas hollywoodienses o del cine de James bond (lo pongo aparte porque en todos los sentidos es cine británico, aunque tenga capital en parte norteamericano) y muy bien interpretado por dos actores más conocidos habitualmente como directores como Guillaume Canet y Emir Kusturica, aunque en los carteles se haya colado como protagonista a Diane Kruger, cuando lo suyo es literalmente un cameo. Una muy apreciable propuesta en medio de tanto blockbuster veraniego.

la oportunidad de mi vida

   Más de una persona que conozco, y también de las que no conozco, tiende a echarle las culpas de la baja calidad del cine actual al cine que nos llega de Hollywood. Grave error, y el filme del que voy a hablar, La oportunidad de mi vida, es un perfecto ejemplo del refrán aquel de que en todas las partes cuecen habas. Se trata de una mala comedieta francesa-belga protagonizada por actores completamente desconocidos, con muy poca gracia, y que hace resultar hasta buenos ciertos productos del mismo tipo que nos llegan del cine americano (aunque es de temer que si tiene éxito son capaces de hacer un remake todavía peor). Lo que cuenta, lo del tipo gafe con las mujeres, está mil veces visto, y con más gracia. Lo grave del asunto es que distribuye una distribuidora dedicada al cine "de autor" (conviene recordar que los inventores del término, los chicos de Cahiers de cinema y posteriores directores de la Nouvelle vague, incluían a mucha gente de Hollywood, y no solo a los maestros reconocidos, sino también a artesanos de la serie B despreciados hasta entonces por la crítica más sesuda) como es Golem, no sé si es consecuencia de la crisis (¿por qué sigue sin aparecer en nuestras pantallas la estupenda y escalofriante Hunger?, ¿por qué la última de Claude Chabrol sigue sin tener estreno en España un año y pico después de su fallecimiento?) es que determinado cine europeo lleva los mismos pasos que el cine comercial estadounidense. Un auténtico horror.

zooloco

   Por último, la tontería habitual de cada verano protagonizada o producida por el inefable Adam Sandler y sus compinches Frank Coraci y Jack Giarraputo (ignoro si el apellido es real o un pseudónimo). Se llama Zooloco, está protagonizada por Kevin James (la única diferencia con Sandler es que este está más gordo) y trata del muy sobado tema de animalitos parlanchines y señores que no ligan ni a tiros, aderezados con trompazos tontos, gags más idiotas y mucho gag escatológico. Si la he llegado a ver esta semana, debe ser por que la programación de esta semana es para salir corriendo (lo mejor que se ha estrenado en Barcelona son dos clásicos del maestro del western europeo Sergio Leone, me niego a llamarlo por el despectivo término spaguetti western, Por un puñado de dólares y Hasta que llegó su hora) o porque soy un completo masoquista, no lo sé. Un auténtico horror de filme.

fe de erratas

Perdón, por un despiste he rebautizado como Toby Stephens al actor Toby Jones, disculpad el despiste, y gracias por vuestra atenciçon

editorial/capitán américa

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Como estoy hasta las narices de la crisis, de la prima de riesgo, y de nuestros políticos (sean de la opción que sea), paso del tema y hablo de otros temas.

   Me ha llegado esta semana un comentario firmado por un tal Sacerdote, en el que tiene a bien remitirme a un blog suyo. Vista su manera de escribir y los artículos que publica en su blog, tengo la sospecha de que es un viejo conocido mío (no me imaginaba yo que homenajearías al Nerón que interpretaba Peter Ustinov en Quo vadis en el nombre de tu blog, pensaba más bien en algo referente al marqués de Sade). Te deseo unas felices vacaciones y me alegro de que me dejes comentarios (yo haré lo mismo en cuanto pueda en tu blog, voy mal de tiempo estos días), aunque por si no eres quien pienso, te doy también la bienvenida a este blog. En cuanto al cambio de imagen del blog, mi intención es hacerlo, aunque no sé muy bien cómo.

   Antes de comentar los estrenos de estos días, me gustaría comentar la muerte de un realizador (al que por un despiste me olvidé de homenajearle la semana pasada, perdonad mi error) y un actor bastante popular en su momento, aunque no fuese muy bueno.

   Michael Cacoyannis es probablemente con Teo Angelopoulos el director más conocido que ha dado el cine griego. Su película más popular y de éxito es Zorba el griego, aunque tiene algunas adaptaciones de clásicos con Irene Papas bastante olvidadas pero no despreciables como Las troyanas e Ifigenia.

   Al actor y antiguo deportista Bubba Smith se le recuerda por un solo personaje, el fornido policía de la bastante lamentable saga Loca academia de policía. No se le puede considerar precisamente un buen actor, pero la saga tuvo mucho éxito en su momento (la exprimieron a base de bien, una vez por año, hasta que perdió la relativa gracia que había tenido al principio) y tuvo una relativa popularidad que le hace merecedor de ser homenajeado aquí.

   Descansen los dos en paz.

   Los estrenos de esta semana vienen marcados por tres adaptaciones de diferentes comics, solo hay una salvable, las otras dos son un horror.

   La verdad es que la adaptación del patriotero (al menos en sus comienzos) superhéroe Capitán América daba bastante miedo y en principio solo estaba justificada por presentar al personaje de cara al filme del año próximo Los vengadores (de ahí el prólogo, el epílogo y el subtítulo del filme, El primer vengador). Afortunadamente, los responsables del filme han optado por una opción que a priori no preveíamos: la ironía y la desmitificación. Mucho de ello hay en un filme en el que el héroe es ridiculizado en unas escenas como las de la venta de bonos (donde se explica el delirante traje con los colores de la bandera americana que siempre llevaba) y donde hay unas peleas con un falso Hitler que parecen sacadas de un filme de Terence Hill y bud Spencer.  También hay mucho de ello en la escena en que se lamenta de que sus superpoderes no le dejan ni emborracharse (no puede, no le hace efecto el alcohol), y en la obsesión por ser hostiado al principio cuando es un alfeñique, porque quiere defender a su patria. El filme es muy entretenido, aunque Chris Evans no acaba de dar el tipo, lo mejor es Hayley Atwell y los dos estupendos malvados que interpretan Hugo Weaving y Tobey Stephens. Finalmente, el filme tiene un problema: al ser concebido como una precuela de Los vengadores, quedan muchos temas en el aire, como ese misterioso cubo cósmico (presente en posteriores comics de los 70 de Marvel) que ya aparecía en el final de Thor (concretamente tras los títulos de crédito) y del que poco se explica su importancia. No ayuda que el filme tenga un epílogo extraño, que hubiese ido mejor al final de los títulos de crédito (en los que hay sorpresa en forma de tráiler). Sin ser perfecto, el filme no es ni mucho menos la prevista americanada, es un título comercial digno con una estupenda dirección artística y muy entretenido.

  

 

linterna verde

   La ironía que desprende el filme del Capitán América es de lo que carece completamente el otro superhéroe de la semana, Linterna Verde. Superhéroe surgido en la misma década de los 40, no tiene la misma fama en nuestro país que el Capitán, Supermán, Batman y otros superhéroes de la Marvel, y visto el resultado del filme, no se hará mucho más popular. El filme tiene un guión malo (lo del anillo que da fuerza ya es un lugar común más que cansino), un diseño de producción más que feo (rayano en el kistch), que el héroe vaya por ahí de verde fosforito y con un farol da más que risa, que el malo parezca el hombre elefante ya ni te cuento (y el otro, el espacial, encima lo han cambiado, no va en esta parte del comic), la sorpresa en los títulos de crédito no es tal si la basas en un personaje que se llama Sinestro, Ryan Reynolds no funciona en ningún momento como superhéroe, se le daba mejor estar enterrado en un ataud... El resultado es sin duda una de las peores adaptaciones al cine de un comic en los últimos años, no es que el comic original fuese para tirar cohetes (a mí me parece una mala copia, más mesiánica si cabe, del Supermán y otros superhéroes de la época inspirados en el mito judío del Golem, base reconocida por muchos especialistas del género de superhéroes), pero es que el filme resultante es todavía peor, un horror. 

los pitufos

   Antes de empezar por el filme, tengo que empezar por la más que discutible (en algunas ocasiones, directamente abyecta) campaña de promoción que ha llevado a cabo Sony para promocionar el filme Los pitufos. Comenzaron con la delirante decisión de pintar un pueblo malagueño completamente de azul, supongo que con el alcalde pasando por caja, los ecologistas mirando para otro lado y los vecinos diciendo que mientras fuese para beneficio del pueblo todo iba bien (exactamente lo mismo que lo que nos ha llevado en muchos sentidos a la crisis en que estamos, las mismas palabras de políticos y ciudadanos que han justificado la especulación y la burbuja inmobiliaria, veo que no aprendemos de nuestros errores). Siguieron con un aberrante anuncio de coches protagonizado por los personajes azules (¿tiene alguna justificación anunciar un vehículo para mayores utilizando a los niños?; a mí me parece una aberración, y me extraña que el anuncio haya sido retirado de los cines justo una semana antes de estrenarse la película, no sé si es que ha habido más quejas). Y acabaron con los personajes abriendo sin ninguna justificación (salvo el márketing) una sesión de Wall Street (curiosamente justo cuando empezó el follón en las bolsas, a ver si es que son gafes...). Algunos dirán que el fin (promocionar el filme, sea como sea) justifica los medios, pero los métodos utilizados son más que dudosos.

   En cuanto al filme, los responsables (empezando por el director, Raja Gosnell, autor de engendros para todos los públicos como Scoobydoo, Solo en casa 3 o Esta abuela es un peligro) no se han calentado la cabeza y nos proponen exactamente el mismo filme que por ejemplo Encantada, Cocodrilo Dundee, Tarzán en Nueva York o Alvin y las ardillas, la de la gente que viene de fuera de Nueva York y el choque con la Gran Manzana. Solo recomendable para los más pequeños, se salva un muy divertido e histriónico Hank Azaria como Gargamel, porque los Pitufos y la Pitufina acaban resultando cargantes y lo que han hecho con el gato Azrael no tiene nombre, es una chapuza incluso superior a la que hicieron con el perro animado de Scoobydoo. Y, aunque el filme esté dirigido a los más pequeños, a ver si nos calentamos los guionistas más la cabeza, que tanta repetición de fórmula empieza a cansar.

la víctima perfecta

   Queda por comentar La víctima perfecta. Segundo filme estrenado de la renacida Hammer y primer patinazo serio. No hay por donde coger un filme hecho a base de tópicos de películas con psicópata acechador, y encima con una historia completamente inconsistente, con una Hillary Swank que sigue con su caótica carrera cuando no opta a Oscar y con un malo que no da la talla. Ni siquiera la breve presencia de un clásico de la casa, el veterano Christopher Lee, salva el filme del desastre. Espero que el filme solo sea un patinazo indigno de la historia de la Hammer, que no sea la norma a partir de ahora, un nombre mítico como la célebre productora británica no merece un engendro de este calibre, que en muchos países se ha estrenado directamente en vídeo.

editorial

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Bueno, aunque falten cuatro meses, ya podemos dar por terminada la carrera en la presidencia del gobierno de Zapatero. Evidentemente no puedo aprobar una presidencia que nos ha llevado a una crisis galopante (aunque él no haya sido el único culpable, desgraciadamente ha habido unos cuantos más, aquí o fuera, y algunos con probabilidades de gobernar), con más de cuatro millones de parados y con unos recortes en prestaciones de todo tipo alarmantes. Lo que pasa, como he dicho, que no es el único culpable, que el gobierno anterior dejó una herencia que tira para atrás, que un vicepresidente suyo (presidente de Asturias por más señas) se enorgullecía de una burbuja inmobiliaria que cuando ha estallado nos ha dejado por los suelos sin que nadie, ni político ni empresario ni banquero, hiciese algo por remediarlo. Y me temo que el que llegue no va a tener una varita mágica para arreglarlo, la crisis viene de lejos, y si se arregla, mucho me temo que volvamos a las andadas con especuladores sin escrúpulos, banqueros que buscan el lucro de su banco sin miramientos, constructores que destrozan nuestro país y que después se declaran en bancarrota y políticos ineficaces en el mejor de los casos (en el peor, hacen cosas ilegales por las que deberían estar en el banquillo). Zapatero no ha sido un buen presidente, pero también le ha tocado bailar con la más fea, veremos ahora lo que nos depara el futuro, pero soy muy pesimista.

   Pasando a los filmes de esta semana, esta semana voy a empezar por algo muy raro y excepcional, cargarme una película que ni he visto ni pienso ver, y cuyo planteamiento me parece lo más indigante que he oido en muchos tiempos. Me refiero al documental, por llamarlo de alguna manera, Vivir de la luz, que plantea la posibilidad de que haya gente que pueda estar sin comer ni beber durante semanas o meses. Ya es grave que un filme pueda plantear un tema así habiendo gente en el tercer mundo muriendo de hambre (¿se atreverán a estrenarlo en Somalia?), pero es mucho más grave que alguien lo plantee habiendo una enfermedad llamada anorexia que mata a cientos de personas en el primer mundo y que se niegan a comer por creerse gordas, un tema así se puede considerar casi incitación al asesinato o al suicidio. Por ello, os aconsejo no ver un filme con un planteamiento nauseabundo y que no debería haberse estrenado jamás.

la prima cosa bella

   Antes de analizar el filme italiano La prima cosa bella, me gustaría comentar algo sobre el título. En muchas ocasiones se discute la opción que hacen los distribuidores de dejar los títulos originales de las películas en su idioma de proveniencia. Puede ser discutible que Bad teacher no se traduzca por Profesora mala (por poner un ejemplo reciente) o Cars por Coches, pero hay dos casos en que no hay otro remedio. Uno es cuando el título original es intraducible (a ver quien es el guapo que traduce Pulp fiction si la mayoría de gente no sabe que es un pulp, que viene a ser un tipo de novela americana que tiene correspondencia en nuestro país con las viejas novelas del Oeste del Coyote, Marcial Lafuente "Estefanía" y similares, obras de consumo rápido, generalmente de acción y en general de muy poca calidad y bajo precio, aunque hay excepciones en novela negra). Y otro es cuando el título se corresponde con una conocida obra, generalmente canción, que no se ha traducido en nuestro país. Es el caso por ejemplo de Across the universe (de la canción de los Beatles) o de esta La prima cosa bella, que toma su título de una conocida canción del gran cantante italiano Nicola di Bari, hubiese sido ridículo y absurdo traducirlo por la primera cosa bella.

   En cuanto al filme italiano, ha sido muy premiado en su país, y es bastante agradable de ver, pero probablemente está un poco sobrevalorado y se ha beneficiado del mal momento que atraviesa en las últimas décadas en general el cine italiano. Un filme correcto como este y con buenas interpretaciones no hubiese destacado en el cine clásico italiano donde historias como esta y mejores las había a patadas, y no solo entre los maestros reconocidos como Rossellini, de Sica, Fellini o Visconti, sino en los considerados por algunos artesanos como Dino Risi, Mario Monicelli o Luigi Comencini. El problema es que ahora hay mucha mediocridad en el cine italiano (ahora nos amenazan con la tercera entrega de la horrorosa Manuale d’amore), que los directores buenos como Nanni Moreti ya no estrenan en nuestro país (tiene que yo sepa por lo menos dos películas sin estreno en España) y que algunos que prometían como Roberto Begnini (por malo que sea, no creo que su Pinocho mereciese el ninguneo aquí, por lo menos algo de vida entre el público infantil habría tenido) o Paolo Sorrentino (Il divo estaba muy bien, pero las críticas hacia su último filme en Cannes con Sean Penn han sido demoledoras) acaban siendo flor de un día. La prima cosa bella es un filme que está bien, que entretiene y que se sigue con interés, pero poca cosa más, esperemos que alguna vez el cine italiano cambie y reverdezca viejos laureles.

paul

   Paul es una irregular comedia de extraterrestres, tiene bastantes escenas sin chispa, especialmente antes del  final, su pareja protagonista, los cómicos británicos Simon Pegg y Nick Frost no están tan finos como en sus trabajos en su país, y adolece de unos policías perseguidores un tanto flojos. Pero no puedo cargármela del todo por una razón: su cinefilia-homenaje-parodia en muchos momentos me hace bastante gracia. El filme está lleno de homenajes más o menos encubiertos (algunos nada) a clásicos como ET (el bosque del final), Encuentros en la tercera fase (la montaña), Star wars (la música de la cantina suena en un bar) y uno que me callo porque afecta al mejor personaje (al que no deberían haber nombrado en los carteles, no se conoce su identidad hasta la parte final, y el homenaje es muy divertido, me refiero al jefe de los que persiguen el extraterrestre). No es una gran comedia pero se pasa un rato divertido, ideal para estas fechas veraniegas.

los pinguinos de mr. popper

   En cuanto al filme infantil Los pinguinos de Mr. Popper, no hay mucho que decir. No hay nada nuevo que no hayamos visto ya en infinidad de películas infantiles de Hollywood, sean pinguinos, dálmatas, ardillas (antes del filme venía el teaser de la tercera entrega, con una escena delirante: una de las ardillas "homenajeando" a Titanic con aquello de Soy el rey del mundo; sin comentarios), chihuahuas o pitufos (ya hablaré de la película de los personajillos azules de marras la semana que viene, pero tengo unos cuantos palos que darle, y no solo por la película). La falta de originalidad de estos productos (que en realidad son casi remakes encubiertos de muchos de los filmes infantiles que hacía la Disney en los 60 y 70 con Dean Jones o Fred Macmurray) es más que alarmante. Jim Carrey está más que discreto (no sé si será la edad, pero juraría que ya no gesticula tanto como antes, aunque esto no salva este tipo de productos) y destacar la breve presencia de la veterana actriz británica Angela Lansbury, que a uno le puede sorprender que "solo" tenga 85 años, porque lleva casi medio siglo haciendo personajes de señora mayor (concretamente desde su mejor interpretación, la escalofriante madre de El mensajero del miedo). Los pinguinos no es de las peores películas de su subgénero, pero desde luego no es buena, está ya muy vista.

editorial/betty ann waters

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Ante todo, expresar mi más completa repulsa e indignación ante los salvajes atentados cometidos en Noruega. Venga de donde venga la autoría (en el momento de escribir esto no está clara) es una auténtica barbaridad el asesinato de cualquier persona, más si está indefensa.

   En otro sentido, también es denunciable cualquier caso de corrupción. Me refiero evidentemente a la dimisión del inefable presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps. Ante lo que han dicho los dirigentes del PP de compararlo con el caso Faisán y los ERES de Andalucía (también denunciables si se confirman), hay una diferencia muy clara: Camps está procesado, y es inadmisible que un político con cargo público siga en su puesto pendiente de juicio. Aparte de que, temas de trajes aparte, Camps ha hecho como mínimo la vista gorda en tropelías cometidas en su comunidad por miembros de su partido (el aeropuerto de Castellón, instigado por alguien de su partido que se enorgullece de que le ha "tocado" la lotería varias veces, no sé si ya funciona, amén de todo el ladrillo especulador que han hecho en la región y de los 7,5 millones de euros que se embolsó la trama Gürtel en la visita del Papa a Valencia), y la incompetencia o mirar hacia otro lado, en el mejor de los casos, también es motivo de dimisión, cosa que se olvida con demasiada facilidad en nuestro país. Espero que los políticos, sean de la ideología que sean, aprendan del desaguisado, pero no tengo demasiadas esperanzas, ya hay demasiados casos en la historia de nuestro país como para ser optimista.

   Como suele ser habitual en unos días en los que hay estrenos fuertes como es Harry Potter, el resto de distribuidoras estrenan poco o sacan de stock sus filmes menos interesantes o que sirven para cubrir cuota de pantalla europea. Betty Ann Waters es un buen ejemplo, un filme que nos llega con dos años de retraso (desgraciadamente, esto ya es una costumbre) de la mano de una distribuidora, Filmax, con serios problemas económicos. Discreto filme a la medida de Hillary Swan, actriz que no conoce término medio, o hace grandes interpretaciones merecedoras de Oscar o se mete en embolados que no hay por donde pillarlos (la semana que viene nos llega otra con muy malas críticas, parece que esta chica no aprende). Basado al parecer en hechos reales convenientemente suavizados (el final de la historia, donde el personaje que interpreta Sam Rockwell murió de un estúpido accidente, ha sido directamente eliminado para acabar en final feliz), es un tópico filme de juicios más cercano al telefilme de sobremesa que a obras maestras del género como Anatomía de un asesinato. La salva en parte un buen reparto, pero es bastante mediocre y previsible.

amigos

   Convendría aclarar cuando la publicidad del filme español Amigos dice que ganó el premio del público en el Festival de Málaga que esta edición pasa por ser entre la crítica la de más baja calidad de la historia del certamen, con lo que no es muy recomendable el premio digamos. Visto lo que ha pasado en los últimos años, en los que ninguno de los nombres fuertes del cine español manda sus filmes a Málaga, y en los que muy pocos nombres interesantes nuevos han surgido del Festival, habría que cuestionar la continuidad del certamen o pensar en un cambio de fechas, ya que casi todos se reservan para el otoño, el problema es que entonces están San Sebastián y Valladolid, festivales mucho más consolidados y que cumplen mejor su función que el certamen andaluz.

   Amigos es una comedia discreta, tirando a mediocre, uno no sabe realmente si critica o parodia Gran Hermano, El diario de Patricia y similares o directamente los ensalza (que produzca Tele 5 hace aumentar la duda). La salvan sus actores, pero no hay demasiados gags buenos y el final sorpresa es más que previsible, amén de que el gag final está mil veces visto. Para pasar el rato, desde luego el premio le viene grande.

templario

   Digámoslo claro: el filme británico Templario es un completo y absurdo disparate, un delirante cruce entre Robin Hood (cambiando ladrón por caballero templario, el rey es el mismo), Braveheart (de risa los daneses pintados de azul) y El Álamo (algún personaje, como Charles Dance, recuerda sospechosamente a Sam Houston), cubierto de mugre, sangre y mucho higadillo. Si se añade un protagonista, James Purefoy, que sigue sin dar la talla como presunto héroe de acción tras Solomon Kane y esta, y un histriónico y muy pasado de rosca Paul Giamatti que hace probablemente la peor interpretación de su vida, el desastre es mayúsculo, ni siquiera lo pueden salvar la presencia de tres grandes actores británicos como Brian Cox, Charles Dance y Derek Jacobi. Para salir corriendo, y encima cubrirá cuota de cine europeo en detrimento de joyas como la todavía inédita aquí Hunger o trabajos de prestigiosos cineastas europeos como el último filme de Claude Chabrol.

harry potter y las reliquias de la muerte 2

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Como no me apetece hablar mucho de otros temas, y tengo que comentar mucho (poco bueno) sobre el fin de la saga de Harry Potter, entro sin dilación en el tema.

   Pero antes me gustaría dar dos tirones de orejas a los críticos. Primero, que dejen de meterse con la productora por el hecho de hacer dos filmes de la última novela, es imposible hacer un filme de duración normal con el material que hay (otra cosa es que el material sea bueno, ya comentaré después por qué no lo es), o  al menos si se hiciese resultaría poco menos que caótico y no se podría entender (ya cuesta entenderlo en muchos momentos con esta duración, imaginad con una hora u hora y media menos); además, no creo que la gente aceptara un filme de una duración superior a las cuatro horas, pero es que además hay unos cuantos ejemplos en el cine europeo de grandes directores que han dividido sus filmes muy, muy largos en dos o más partes para su estreno comercial (Bertolucci y Novecento, Resnais con Smoking-no smoking, Visconti con Ludwig o Fritz Lang con La tumba india), amén de Soderbegh y su Che, no es un hecho como véis causado por Hollywood. Segundo, que alguien les diga de una vez a los críticos de este país de una maldita vez que némesis no es sinónimo de enemigo porque entre otras cosas la palabra no existe en el idioma castellano, Némesis es el nombre de una diosa griega, concretamente de la venganza, que por favor se utilize de una vez correctamente el idioma y se dejen de florituras absurdas, ayer más de un crítico utilizó la palabreja de marras para referirse a Lord Voldemort.

   Y pasemos al final de la saga. Paso a despellejarla a conciencia, no tengo otro remedio, pero si he de resumir, es copiona, confusa, mal dirigida, con un mal casting y un pésimo maquillaje final.

   No soy el primero que acusa a J. K. Rowling de copiar muy hábilmente a otros autores de literatura fantástica, especialmente a Tolkien, pero hay más casos. Como al que conozco más es al autor de El señor de los anillos, pondré los ejemplos más sangrantes del último capítulo, aunque en toda la saga de Potter abundan y mucho, dejo para otros las comparaciones con otros autores desconocidos para mí. Porque el tema de los horrocruxes es un calco de los anillos, la huida de Potter y sus amigos en busca de ellos otra copia del viaje de Frodo y Sam hacia el Monte del destino, la batalla en Hogwarts se parece sospechosamente a la batalla de los Campos de Pelennor (trolls incluidos) y el dragón que custodia la cámara del tesoro remite directamente a El hobbit. Y por supuesto, la última referencia del personaje de Lord Voldemort es Sauron (al que por cierto, en el filme de Peter Jackson nunca se veía, deberían haber tomado buena nota los responsables de Potter).

   En cuanto a la confusión de la que hablo, es muy, muy mal síntoma para un filme que  un espectador como yo ajeno a los libros me tenga que remitir en unos cuantos aspectos a la Wikipedia, porque no haya entendido muchas cosas. No sé qué rayos hace aquella especie de Lord Voldemort en posición fetal en el limbo (luego me entero que es una visión del futuro que tiene Potter; Lord Voldemort ha hecho tanto mal que no tiene derecho a ser un fantasma), no se me ha presentado en las debidas condiciones al enano que conduce a los protagonistas a la cámara del tesoro, juraría que el primer filme pasa de tapadillo por la muerte del personaje de Timothy Spall (aunque aquí puede que me falle la memoria), no se entiende bien la importancia de la varita de Voldemort ni las sucesivas apariciones de la espada mágica, especialmente la última después de quedársela el enano, no se entiende del todo el flashbck del personaje de Alan Rickman (merecía otra explicación que sí hace bien la Wikipedia), hay varios personajes clave que uno se acaba perdiendo si sobreviven o no... Lo dicho, completamente confusa para alguien ajeno al universo Potter.

   Mal dirigida, porque el director permite los desmanes interpretativos de Ralph Fiennes y de Helena Bonham-Carter, así como una gran inexpresividad en Daniel Radcliffe, que estaba mucho mejor en los primeros filmes (especialmente, en el mejor, El prisionero de Azkabán, ¿casualidad que es el único en que no aparece Voldemort?), y además la escena del limbo es errónea, una cursilada absurda en medio de la tragedia (ese color blanco que parece Ghost...).

   Error de cásting o de planteamiento de personajes en los malvados. Resultan mucho más atractivos e inquietantes los interpretados por Jason Isaacs, Timothy Spall o Imelda Staunton que ese fantoche calvo que responde al nombre de Lord Voldemort o la histérica-qué loca estoy de Helena Bonham-Carter. El problema es que los dos últimos llevan el peso de la historia y hacen mucho daño a la película.

   Y lo del maquillaje viene a cuento por la escena final en la estación. Resulta sorprendente que una saga que ha dejado irreconocibles a conocidos actores como Ralph Fiennes o Ciaran Hinds (presente en la última película, es el hermano de Dumbledore), haga una chapuza sin cuento en una escena que sucede 19 años después; por mucho magos que sean, no es creible que Harry Potter y alguno de sus amigos no tengan una sola cana o arruga y tengan el mismo aspecto juvenil.

   Por todo ello, y más cosas que he ido describiendo en este blog a lo largo de los años, no puedo ni quiero darle el aprobado a una saga de gran éxito, pero de nulo valor artístico. Que la disfruten sus fans (en la sala donde la ví abundaban los aplausos en muchas escenas), pero a mí me ha aburrido como una ostra estos diez años, salvo la ya mencionada tercera entrega, aunque la habido un efecto todavía peor: que todos los productores insisten en buscar réplicas al mago, y de ahí han salido horrores todavía peores como Crepúsculo, Eragon, Percy Jackson o Soy el número cuatro, que salvo el éxito inmerecido de la primera nos han ofrecido burdos , fallidos en sus pretensiones de éxito y lamentables filmes.

begginers

   Begginers es una pequeñita película en la que advierto a los espectadores no avisados una cosa que no se ha comentado demasiado: tiene una estructura muy similar a los filmes de González Iñárritu y a Olvídate de mí (su más clara referencia), no es lineal y puede causar un poco de confusión en su seguimiento.

   También me gustaría aclarar una cosa, que más que una comedia romántica al uso como se ha querido vender (lo es en algunos momentos, pero no es lo más importante) se trata de un filme sobre la pérdida de un ser querido (el padre, cuya salida del armario también ha sido escamoteada en los anuncios televisivos que he visto, ¿homofobia o miedo a tirar para atrás a potenciales espectadores?), sobre los recuerdos, sobre la tristeza y sobre la depresión, es probablemente la comedia más triste que recuerdo en mucho tiempo, y lo digo como un cumplido. Basa buena parte de su fuerza en un trío protagonista en estado de gracia, Ewan Macgregor, Christopher Plummer y Melanie Laurent. Muy recomendable, aunque su estructura se le puede atragantar a alguno.