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carlosmartinez

juan de los muertos

   Juan de los muertos es una atípica coproducción hispanocubana, en el sentido de que no es habitual un filme de género fantástico en la filmografía de la isla (aunque hay un precedente notorio en el cine de animación, Vampiros en La Habana, del animador Juan Padrón), y desde luego no en el cine de zombies. Es una película irregular, combina los aciertos y las escenas francamente divertidas con momentos francamente aburridos (le sobran algunos minutos) y mete con calzador al actor español Antonio Dechent (conviene recordar, para quien no lo sepa, que las coproducciones entre países hispanos y España están obligadas a tener gente española). Pero vale la pena por su tono esperpéntico-picaresco, por su leve crítica al régimen castrista (tampoco muy fuerte, no se vayan a enfadar los Castro) y por escenas francamente divertidas y macabras como el encuentro con el abuelo zombie, la de los balseros y el "baile reggaeton" entre el protagonista y un zombie. Eso sí, hubiese preferido un final más potente, les ha quedado un tanto flojo. 

los hombres que no amaban a las mujeres

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Como habréis visto ahora los que no habéis entrado en mi blog los últimos días, ya éscribí mi opinión sobre las nominaciones a los Goya el día que se anunciaron, así que como no hay ninguna noticia que me apetezca comentar (bueno, hay una, pero al tener que ver con uno de los filmes estrenados esta semana, la comento cuando haga la crítica de ese filme), paso a hacer las críticas de los filmes vistos estos días.

   Seguramente os habrá llamado la atención lo que dije de que no consideraba Los hombres que no amaban a las mujeres de David Fincher un remake, cosa que ha hecho casi todo el mundo. Me explicaré. Para mí un remake es una nueva adaptación más o menos al pie de la letra (sigo diciendo que no hay dos filmes iguales, si cambias de director o de actores ya tienes un filme distinto) de un filme que ya se ha hecho antes en cine. Por lo tanto no se pueden considerar como remakes trabajos que vienen de musicales que provienen del teatro (My fair lady, Los miserables cuando se estrene) o que provienen de series o de trabajos televisivos (Misión imposible, El fugitivo, Doce hombres sin piedad, etc), al tratarse de medios distintos no se les puede juzgar por el mismo rasero, cosa que desgraciadamente han hecho algunos críticos al decir por ejemplo que el My fair lady de George Cukor es un remake del Pigmalión de Anthony Asquith.

   Pues bien, yo no he visto en cine un filme llamado los hombres que no amaban a las mujeres, yo lo que ví en su momento fue un torpe remontaje para salas de cine de una miniserie sueca que adaptaba (con muy poca fortuna, especialmente en las siguientes novelas) las célebres novelas policíacas del sueco Stieg Larson, hecho por unos avispados productores que olieron el dinero que podían sacar si estrenaban la teleserie como si fuese una película. Por lo tanto, si una cosa es una teleserie y otra un filme, no puedo hablar en ningún momento de remake, nadie lo ha hecho en los casos de la reciente El topo y de la versión que se hizo hace pocos años de Retorno a Brideshead, y es el mismo caso del filme de Fincher.

   Pasando a valorar el filme de David Fincher, me parece que el director americano ha hecho un trabajo muy bueno, infinitamente mejor que la torpe versión televisiva. Ha llevado a su terreno un argumento claramente pulp (la crítica social hacia Suecia es tan exagerada que poco tiene de realista) y delirante (¿se puede tomar alguien en serio un argumento donde se mezclan nazis, asesinos en serie, abogados, políticos y psiquiatras corruptos y hackers punkis vengativas?), y hace un muy entretenido filme de género, con un excelente guión (aunque algo confuso, no acaba de aclarar algunas partes de la trama, tampoco creo que le haga falta, si explicas todo el misterio de un filme de intriga te cargas precisamente ese misterio) de Steven Zaillian y un impecable tratamiento de la luz y el espacio (las casas y los espacios al aire de la isla resultan todo lo inquietantes que deberían ser, cosa que no pasaba en la teleserie). Y tiene un excelente reparto empezando por un Daniel Craig y una Rooney Mara (el gran descubrimiento del filme, aunque ya estaba muy bien en su breve papel en La red social) muy convicentes en sus respectivos papeles y con una fuerte química entre ambos (cosa de la que adolecían los actores suecos, y a mí no me gustó nada Noomi Rapace, me pareció monocorde y demasiado inexpresiva), y siguiendo por todos los secundarios, el reparto es inmejorable: Christopher Plummer, Stellan Skargaard, Steven Berkoff, Robin Wright, Joely Richardson y el para mí desconocido Yorick van Wageningen, se nota especialmente en la personalidad del asesino, en la teleserie cantaba desde que se nos presentaba (vamos, tenía una cara de malo que no se podía aguantar) y aquí disimula mucho mejor hasta que se descubre. Destacar también la estupenda y muy minimalista música de los mismos responsables de La red social (con una irónica, macabra y tétrica inclusión en un momento clave de un conocido tema de Enya) y los formidables y muy bondianos títulos de crédito iniciales. Los hombres que no amaban a las mujeres, siendo un encargo, acaba resultando un más que respetable filme de género de uno de los más originales directores actuales. 

   Olvidaba una pequeña cosa: Fincher ha comentado que había añadido un pequeño cambio final respecto a la novela. Parece ser que es cierto (yo no la he leído, pero por lo que me han dicho y lo que he oido, la escena final no estaba en ella), pero curiosamente es el mismo final que tenía la versión íntegra de la teleserie sueca, está claro que la debieron ver los responsables americanos.

 

la chispa de la vida

   Álex de la Iglesia es uno de mis directores de cine actuales favoritos, mezcla como nadie el cine de género más salvaje con el esperpento español heredero de Azcona y Berlanga. Eso sí, también es muy irregular, y da muestras de ello en la muy fallida película que estrena esta semana, La chispa de la vida.

   Por mucho que diga que trataba de temas personales, el filme da toda la impresión de ser un encargo, y de la Iglesia no ha sabido llevarlo bien a puerto. Le falta el sentido del humor negro que caracteriza a casi toda su obra (hasta su filme más "serio" y aparentemente alejado de él que es Los crímenes de Oxford lo tiene, especialmente en la resolución del enigma), tenía un material interesante en la línea de El gran carnaval (por momentos el guión del americano Randy Feldman parece un remake del filme de Billy Wilder) y lo malgasta en un desarrollo previsible (el final está cantado desde el momento del accidente) y aburrido. José Mota está convincente en su primer papel no cómico, mejor en los primeros minutos del filme (la escena de la oficina es lo mejor del filme) que cuando estalla el drama, y Salma Hayek no me convence en ningún momento como sufrida esposa del protagonista, su papel es demasiado esquemático y no está demasiado bien desarrollado en el guión. El filme no es un desastre, lo sostiene Mota y el estupendo grupo de secundarios del filme, pero está lejos de las grandes obras de de la Iglesia, le sobran buenos sentimientos y mensaje y le falta mala leche y sentido del humor.

   Por último, y ya que tiene un pequeño cameo en el filme interpretándose a si misma, no querría pasar la oportunidad de desearle a la periodista Concha García Campoy una feliz recuperación de su leucemia. 

unos pocos padrinos de boda

   Los distribuidores españoles son la hostia a la hora de traducir títulos. Ya que parte del equipo de Un funeral de muerte participaba en el filme Unos pocos padrinos de boda, ¿qué "mejor y original" forma de traducirlo que Una boda de muerte? Deben ser los mismos que inundaron las salas con películas con el como puedas de latiguillo en los años 80...

   El filme no es sino un burdo intento de repetir el éxito (no en su país de origen, donde la masacró la crítica en 2007) de la muy sobrevalorada  Un funeral de muerte, a base de repetir los mismos chistes de drogatas, celebraciones (boda en vez de funeral) y elementos surrealistas (oveja en vez de enano). Tiene la misma poca gracia que el original, y encima el tema de las bodas en cualquier tipo de comedia ya cansa, ya estoy harto, todas me parecen idénticas salvo que los chicos de REC me sorprendan con su nueva horda de zombies (el cartel y el teaser prometen). Dirige el australiano Sthepen Elliot, al que siempre se recuerda por su simpática Las aventuras de Priscilla, seguramente porque no ha vuelto a dar una a derechas desde entonces. Lo único salvable de la función es una divertida Olivia Newton-John como muy pasada de rosca madre de la novia (eso sí, lo que le ha hecho en la cara su cirujano plástico no tiene nombre), el resto es de una mediocridad sonrojante. 

atraco por duplicado

   Tampoco Atraco por duplicado es una traducción muy afortunada respecto Trampa para moscas que es el título original y que se adecúa más al filme. El filme es un perfecto ejemplo de que también del supuesto cine independiente norteamericano pueden llegar engendros tan gordos como de las majors, este filme no está producido por ninguna y es una película lamentable, con un argumento completamente idiota, unos actores en declive (alguno con serios problemas personales que han llevado al trastre su antaño prometedora carrera, como Ashley Judd) y un final supuestamente sorpresa que se ve venir. Desde ya es una seria candidata a ser una de las peores películas del año, debería haberse estrenado directamente en vídeo. 

especial nominaciones Goya

   Hola, hago este pequeño artículo de urgencia después de haber leído las nominaciones a los Goya, las cagadas han sido de tal calibre que no me puedo esperar más a comentarlas.

   Veamos, Mientras duermes fuera, un filme discretito al que nadie le hizo caso (con toda justeza) como Blackthorn nominado a premios gordos, Pilar López de Ayala, Goya Toledo y Juan Diego nominados por tonterías, La chispa de la vida, Katmandú, Arrugas y De tu ventana a la tuya no deberían optar en esta edición, puesto que se estrenan este 2012 (especialmente la última, su estreno está anunciado en marzo), algunas de ellas se llevan más de un año de diferencia en el estreno respecto a un filme como Primos, de lo de dejar fuera a los menores de 16 años ya hemos hablado, dejar fuera una joya del cortometraje como Morir cada día es bochornoso...

   Lo dicho, la Academia española cada vez se esmera más en meter la pata. A ver si algún día cambian.

editorial/le havre

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine, y feliz año nuevo para todos mis lectores.

   Como es clásico, toca hacer un conjunto de deseos para el año nuevo y prometer cosas que se quieren hacer. Pues bien, prometo no recortar un ápice mis comentarios en este blog (después de casi siete años sería una falta de respeto), seguir metiéndome con lo que no me gusta, respetar las opiniones de los lectores que no coincidan conmigo e intentar no aburrir al respetable que se pasa por aquí. Y deseo que intentemos salir de esta crisis (poned si queréis a Lalo Schiffrin como música de fondo), que nos llegue mejor cine y que los distribuidores españoles se porten mejor con nosotros, que no haya más Hunger ni más Bronson sin estrenar (volved a poner a Schiffrin otra vez, por si no caéis en la cuenta, Misión imposible).

   Porque la semana pasada me metí con Drive y con su director, pero después ví un filme anterior suyo inédito en España, Bronson, y es una pequeña joya, mucho más violento, mucho más irónico, con un ritmo endiablado que no tiene nada que ver con el ritmo lento de Drive, con un sarcasmo y una ironía dignos de Terry Gilliam y con un Tom Hardy como protagonista que hace un trabajo antológico. Dudo que los que han puesto Drive por las nubes hayan visto este filme en las antípodas del estrenado ahora y que carece de originalidad y fuerza, no puedo con él.

   Esto va por tí, David, lo siento (aunque las tengo que hacer a fin de año, no creo en las listas, y desde luego no pongo en ninguna a Drive), y siento no estar de acuerdo con lo que me has dicho en el blog y personalmente sobre XP3D. Respecto a lo que me dices que hay que apoyar a los actores jóvenes de acuerdo, pero es que creo que a los que hay que apoyar y he apoyado durante el año pasado es a Michele Jenner, a Claudia Vega, a Alba García y a Jan Cornet, no a esta panda de niñatos que no tienen ni idea de interpretar un filme de terror. Y en cuanto a que Amaia Salamanca puede ser la nueva Penélope Cruz en Hollywood, con engendros como este y Fuga de cerebros a lo máximo que puede aspirar es a ser la nueva Elsa Pataki en Serpientes en el avión o A todo gas 6, 7, 8 o la que toque, lo siento, me parece una actriz más que limitada. Espero que no te enfades por mis opiniones.

   Saludos también a Juan, y celebro que también te gustase En un mundo mejor, porque debemos de ser en los pocos en este país que lo apreciamos en su justa medida, donde la crítica hacia el filme de Susanne Bier fue particularmente dura, le dijeron de todo, desde vendida a Hollywood a fabricante de melodramas lacrimógenos sin calidad (en la crítica también hay miopía). Su filme estaba para mí entre lo mejor del año, aunque no sabía cómo colocarlo en mi lista. Que te sea leve tu recuperación.

   De lo estrenado el año pasado, quedaba por comentar una pequeña joya que se fue de vacío increiblemente del pasado festival de Cannes, cuando es lo mejor que he visto hasta ahora de su concurso, el filme de Ari Kaurismaki Le Havre, delicioso cuento moral sobre la emigración actual en Europa, con un portentoso arranque (su uso del fuera de campo debería de ser de estudio en escuelas de cine), un gran sentido del humor y un reparto en estado de gracia. A alguno le puede parecer un pelín blanda por su optimismo, pero es de una delicadeza extraordinaria y a nadie le debería amargar un dulce de vez en cuando, especialmente en un Festival donde abundaron ladrillos del calibre de El árbol de la vida, Drive y Melancolía o filmes un tanto fallidos como El niño de la bicicleta que intenta algo parecido pero al que le pierde tomarse a sí misma demasiado en serio.

sherlock holmes, juego de sombras

   Era lógico que Guy Ritchie repitiera la jugada con una nueva entrega de su peculiar versión de Sherlock Holmes, al fin y al cabo es su filme más taquillero con diferencia y el universo del célebre detective da para unas cuantas películas (que se lo digan a Basil Rathborne, que hizo un buen puñado).

   Como era de preveer, sigue por el mismo camino, ofrecer una visión en plan superhéroe y con muchos efectos especiales de las andanzas de Holmes y Watson (los dos filmes al fin y al cabo son buddy movies muy de su productor, Joel Silver). No es una mala opción, aunque a más de uno le pueda irritar su alejamiento del personaje clásico (por cierto, no recuerdo a nadie que lo haya trasladado al pie de la letra, empezando por el ridículo sombrerito que le puso un actor británico en teatro y continuando con la manía de poner como enemigo principal a un James Moriarty que realmente solo aparece en un relato breve de Conan Doyle, El problema final, muy célebre por la polémica escena final de la cascada suiza de Reichenbach, sus fans le dijeron de todo a Doyle en su tiempo) y también el excesivo barroquismo en la cantidad de ralentís y flshbacks explicativos.

   El filme acaba siendo de una calidad aceptable más o menos similar a la del primero, aunque en mi opinión comete un fallo: el personaje de Irene Adler tiene una presencia muy fuerte en los relatos de Holmes (tanto o más que Moriarty, y además sale en más relatos que el profesor), estaba muy bien interpretado por Rachel Macadams en la primera entrega, y es un patinazo cargárselo en el prólogo del filme, más si se tiene en cuenta que pone después como presencia femenina un personaje mucho menos interesante interpretado con poca convicción por Noomi Rapace (la de la versión televisiva sueca de Millenium, de la que volveré a hablar la semana que viene con el estreno del filme de David Fincher, del que vaya por delante que no lo considero un remake, ya explicaré mis razones). Robert Downey jr. y Jude Law siguen en su salsa (con más chistes a costa de su presunta relación homosexual) y se añaden un excelente malvado como Jared Harris (hijo de Richard) como Moriarty y y un gran secundario Stephen Fry como un divertido Mycroft Holmes.

   Por último, ya lo dije en su primera parte, Guy Ritchie es heterodoxo en su tratamiento de Holmes hasta cierto punto, finalmente respeta el final en la cascada de Reichenbach (no del todo, se toma la licencia de montar un palacete que no existe en el paraje natural) de la manera como hizo Doyle en sus relatos, y aquí me paro para quien no los haya leído. El filme, sin ser excelente ni mucho menos, es un convincente entretenimiento. 

la dama de hierro

   Ante el nuevo trabajo en cine de la prestigiosa directora de teatro británica Phyllida LLoyd (Mamma mia, al igual que otra grande del teatro actual, Julie Taymor, no acaba de pillarle el tranquillo al cine), mi reacción tras el visionado es por un lado de perplejidad, después de aburrimiento y finalmente de decepción por el filme.

   Perplejidad, porque el filme parte de un guión equivocado. Si lo más interesante de la trayectoria de Margaret Thatcher es su época de gobierno y sus más que discutibles métodos para llevar la nación (yo diría que abyectos, lo que hizo con los mineros y la clase obrera británica no tiene nombre, por no hablar de la influencia que ha tenido su ideología económica en el germen de la actual crisis), me importa un pepino que la dama se haya convertido en una abuelita senil (por lo que dice el filme, tiene alzeimer) que añora a su marido muerto y al hijo que está en Sudáfrica (de las delictivas actividades de Mark Thatcher también se podría hacer un filme, no le tienen envidia a Iñaki Urdangarín), y lo peor es que dicho tema ocupa buena parte del filme, que por otro lado es en el mejor de los casos ambiguo ideológicamente, uno no acaba de saber si es prothatcher (creo que sí,  puede simularlo al estar contado a través del punto de vista de la dama de hierro, pero tanto obrero convertido en hooligan y tanto líder de la oposición convertido en títere paródico son sospechosos) o si se está burlando de su protagonista a través del tratamiento irónico que aporta su marido.

   Estos defectos hacen que el filme acabe aburriéndome como una ostra, que desée que el filme acabe cuanto antes, que acabe hasta el gorro de Meryl Streep (su trabajo no me parece tan bueno como se ha dicho, hace demasiado de Streep y poco de Thatcher, y sobreactúa como hace tiempo que no le veía a la gran actriz americana) y que eche de menos más apariciones de Jim Broadbent, su irónico Denis Thatcher es lo mejor de un filme flojo y decepcionante que da la impresión de que está hecho simplemente para que Streep gane su tercer Oscar, la dama de hierro merecía más una buena hostia en plan Ken Loach y no esta simple caricia y palmadita en el hombro que es el filme de Phyllida Lloyd.

hemos comprado un zoo

   Habéis leído bien el titular del artículo. Como los distribuidores españoles sigan empeñados en adjudicar a los filmes títulos tan ridículos como el que le han cascado al nuevo título de Cameron Crowe y Mat Damon, voy a optar por traducir los títulos originales o dejar el título en inglés. El que han puesto en España es de juzgado de guardia. Y la semana que viene tengo otro peor de un filme estrenado estos días, a ver si adivináis cúal.

   Hemos comprado un zoo no hace sino demostrar que Cameron Crowe es un interesante crítico de cine (os recomiendo su libro de entrevistas con Billy Wilder, no llega al nivel del que le hizo Truffaut a Hitchcock, pero es francamente bueno), pero que es un anodino director de cine, lo único destacable de su carrera es Solteros (que tampoco era para tanto), lo demás son horrores como Jerry Macguire o Vanilla sky o filmes discretos como Casi famosos.

   Hemos comprado un zoo es la típica tontería para toda la familia, con padre viudo, mucho animalito y algún niño bastante insoportable. Dicen que está basada en hechos reales (mentira más, mentira menos, el hombre no era viudo cuando compró el zoo, y además creo que sucedió en Inglaterra), lo cual me acaba importando un pimiento cuando lo que cuenta no me interesa lo más mínimo. Y además demuestra que Scarlet Johansson lleva años perdida, que se la sobrevaloró demasiado en sus primeros trabajos y que últimamente no da una a derechas. Filme solo recomendable para niños en vacaciones poco exigentes, el resto abstenerse.

noche de fin de año

   Dejé para la Nochevieja el previsible engendrete de Noche de Fin de año. Me llamó la atención de que contenía en sus imágenes un poco disimulado anuncio de Sherlock Holmes (son películas de la misma productora, Warner)... hasta que al día siguiente ví las imágenes de la fiesta de fin de año en Times Square y allí estaba el cartel también. Teniendo en cuenta que el filme debió estar rodado hace ya unos meses, es curioso cómo preparan los americanos sus cuestiones de márketing.

   Para quien haya visto los dos anteriores trabajos del equipo, Qué les pasa a los hombres e Historias de San Valentín, Noche de Fin de año no aporta nada nuevo. Nueva sucesión de historias cruzadas (y van...) rematadamente cursis, idiotas, previsibles, azucaradas y todo lo que se quiera. Se llevan la palma entre lo peor de lo peor la de las dos parturientas, la de Jon Bon Jovi  y el ridículo panfleto yanqui de Halle Berry y su marido, pero no hay nada bueno en el resto del filme (también destacar una nueva muestra del binomio Sarah Jessica Parker-Manolos, a ver si algún día decide cambiar). Por fortuna, el filme ha sido un fracaso comercial sonado, si no nos hubiésemos tenido que tragar nuevas historias de Acción de Gracias o similares.

editorial/drive

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Estos son mis últimos artículos del año, y por ello os deseo lo mejor para el que entra, tanto a los lectores que me dejáis comentarios como los que no.

   Hablando de los que han dejado comentarios últimamente (me faltan mis queridos Ramón y Josep María, también os mando todos los recuerdos de que soy capaz), especiales saludos para el Sacerdote (muy buena tu inocentada en tu blog, www.s-quovadis.blogspot.com ), para David Campani (aunque no coincida siempre contigo en tus opiniones, siempre me parecen más que respetables) y para un convaleciente Juan, al que le deseo una pronta recuperación en su fractura de fémur. Al resto de lectores, a ver si os animáis a dejar comentarios, aunque sean para ponerme a parir (cosa que ya ha hecho en otros lados, cosa como perturbado o ególatra, en fin, no os paséis tanto tampoco)

   Como me imagino que van a abundar próximamente los artículos y comentarios sobre supuestas profecías apocalípticas, os doy una advertencia: no quiero volver a hablar del tema, salvo lo que voy a decir. Es de chiste que alguien se tome en serio lo que escribió un pueblo hace siglos (el maya, que casualmente no ponía su propia desaparición, no eran muy buenos profetas, ¿no?) en una tablilla de piedra que lo único que dice que faltaba x tiempo para el final de un ciclo, no que se acabase el mundo, y es de chiste que alguien se tome en serio los poemas ininteligibles de un señor francés del Renacimiento al que han "reinterpretado" a su antojo espabilados y desaprensivos posteriores  (las "interpretaciones" son tan libres ante lo que no se entiende, que alguno se ha inventado hasta profecías, como se demostró el 11S).

   Para quienes sí ha llegado el final es para los dos fallecidos esta semana, aunque uno suena a martingala y negocio. Descanse en paz uno y que le dejen en paz el otro.

   Algún despistado (TV3, para ser exactos) ha confundido al actor mexicano Pedro Armendáriz JR con  su padre de idéntico nombre, fallecido en 1963. Sin llegar a la fama de su legendario padre, sí fue un estupendo actor de multitud de filmes y telenovelas en su páis, así como un gran secundario en filmes norteamericanos.

   Lo de la mona Chita es para no tomárselo en serio. Se sabe desde hace tiempo que el chimpancé fallecido estos días no es el que apareció en los filmes de Tarzán, entre otras cosas porque se le calculaba una edad de como mucho 50 años y porque se sabe que en los filmes no se utilizaba un solo simio, sino más de una docena. Que haya aparecido la noticia estos días de su fallecimiento suena a intento de aprovechar el tirón popular del personaje y sacar negocio de su muerte.

   Antes de pasar al clásico resumen del año, comentaré los filmes vistos estos días. Y empezaré por el que es para mí uno de los dos filmes más sobrevalorados del año (el otro es sin duda la mayor decepción, El árbol de la vida), creo que el primer filme estrenado en España del director danés Nicolas Winding Refn (la semana que viene hablaré brevemente de uno anterior, Bronson, que veré en televisión). No entiendo el fervor de la crítica (no del público, al menos en la taquilla americana y en la primera semana de la de aquí se la ha pegado) ante un filme que copia sin ningún rubor todos los esquemas y situaciones del cine negro en su vertiente de delincuente en busca de redención (bien atracador, bien asesino a sueldo), y especialmente el estilo del polar francés y de su máximo representante, el maestro Jean Pierre Melville, más algunos ecos del Taxi driver de Scorsese y de los filmes policíacos de  Michael Mann. El filme es completamente previsible (lo peor que le puede pasar a un filme), de una lentitud exasperante en su primera parte (y lo dice un admirador de Dreyer, Leone o Rohmer, considerados directores lentos) y excesivamente violento en su segunda (casi gore en alguna de situaciones), y a mí la interpretación de Ryan Gosling me parece el colmo de la inexpresividad. Salvo la escena del ascensor (violentísima, pero muy bien hecha) y la interpretación de Albert Brooks (compone un inquietante villano, aunque salga poco), lo demás me parece una completa medianía que increiblemente encabeza las listas de lo mejor del año de algunos medios.

immortals

   El director de origen indio Tarsem Singh era responsable hasta ahora de uno de los peores psichothrillers de la historia, la delirante La celda, y de un filme, The fall, que donde únicamente triunfó fue en el Festival de Sitges, en el resto de sitios pasó sin pena ni gloria.

   Como se ve que no quería repetir fiasco comercial, ha vuelto a las andadas con un filme lamentable como Immortals. Más que una película, parece un desfile de carnavales (que me parecen muy respetables, pero que no tienen nada que ver con el séptimo arte) con unos modelitos imposibles especialmente con los titanes (con esa barra en la boca parecen futbolines) y con unos muy dorados y muy kistch dioses del Olimpo. La trama es un puro disparate que quiere emular 300 (con sus delirios, filme más que respetable y muy superior a este engendro) y que mezcla sin vergüenza alguna temas mitológicos que no tienen nada que ver como el rey Hiperion y Teseo y el Minotauro (otro cuya vestimenta no tiene desperdicio), y que se saca de la manga artilugios que no existen en la mitología griega (el arco de Epiro). Añadir un reparto que da toda la impresión de no saber dónde no haberse metido, con un Henry Cavill que estaba muy bien en Los Tudor (está irreconocible respecto a aquella serie), pero que como siga en esta línea le puede salir muy mal el Supermán que protagonizará, y con un Mickey Rourke que vuelve a las andadas tras su efímera resurrección con El luchador (que tampoco era para tanto). Un filme que no hay por dónde pillarlo.

xp3d

   Con más que notables excepciones como los filmes de Jaume Balagueró y algunas perlas de serie B de principios de los años 70 (Pánico en el Tansiberiano, No profanar el sueño de los muertos, los dos filmes dirigidos por Chicho Ibáñez Serrador), el cine español insiste una y otra vez en hacer un cine de terror para el que no suele estar dotado y con el que consigue resultados catastróficos en muchas ocasiones (no incluyo Los otros y El orfanato, porque los considero más melodramas fantásticos que cine de terror).

   XP3D no es una excepción. Filme ridículo cuyo absurdo argumento es una mera excusa para sacar unos cuantos actores (por decirles algo) conocidos de la pequeña pantalla y que necesitan urgentes clases de interpretación y dicción. No hay nada en él que no hayamos visto miles de veces en mejores filmes de terror para adolescentes, la ambientación canta por todos lados (el pueblo abandonado no tiene nada que ver con las minas de Cardona y con la gasolinera, y se nota mucho), el villano, interpretado por el veterano Manuel de Blas es de juzgado de guardia y lo más patético (la máscara es casi de risa, ya da miedo con su cara...) de los últimos años. Un horror de película que se ha ganado con todo merecimiento los galardones a lo peor del año que le voy a dar.

resumen del año

Para acabar, y ya que hoy es fin de año, aquí va mi habitual resumen de lo mejor y lo peor de año. Como siempre, haré unas consideraciones finales, y, ya que incluyo dos filmes que no comenté en el momento de su estreno, diré un par de cosas sobre ellos.

Cine extranjero:

-Mejor película: The artist.

-Mejor director: Xavier Beauvois, por De dioses y hombres.

-Mejor actor: exaequo, para Jean Dujardin por The artist, y para Edgard Ramírez, por Carlos (versión íntegra)

-Mejor actriz: exaequo, para Annette Bening, por Los chicos están bien, y para Jacki Weaver, por Animal kingdom.

-Mejor guión: Animal kingdom.

-Peor película: Tiburón, la presa.

-Peor director: Tarsem Singh, por Immortals.

-Peor actor: Taylor Lautner, por Sin salida y por Amanecer.

-Peor actriz: Kirsten Stewart, por Amanecer.

-Peor guión: Detrás de las paredes.

Cine español:

-Mejor película: Mientras duermes.

-Mejor director: Pedro Almodóvar, por La piel que habito.

-Mejor actor: exaequo, para José Coronado, por No habrá paz para los malvados, y para Luis Tosar, por Mientras duermes.

-Mejor actriz: Claudia Vega, por Eva.

-Mejor guión: Un dios salvaje (recordar que es una coproducción)

-Peor película: Encontrarás dragones.

-Peor director: Jesús Bonilla, por La daga de Rasputín.

-Peor actor: Manuel de Blas, por XP3D (en realidad, tendría que haberle dado el premio a todo el reparto del filme).

-Peor actriz: Belén Esteban, por Torrente 4 (le tenía ganas).

-Peor guión: XP3D

Consideraciones finales:

-Mejor filme de animación: Chico y Rita.

-Mejor remake, reboot o secuela: El origen del planeta de los simios.

-Peor remake, reboot o secuela: Conan.

-Premio al pluriempleado del año: Natalie Portman, cinco filmes estrenados en cinco meses debe ser récord mundial (le siguen de cerca Michael Fassbender y Jessica Chastain, los vamos a ver hasta en la sopa este año que empieza).

-Premio especial a la miopía, a todos los distribuidores de España, por no haber estrenado un filme como Hunger, de Steve Macqueen en más de dos años, ni en cine ni en DVD.

De haberse estrenado en cines la versión íntegra de Carlos de Olivier Assayas, le hubiese dado el premio de mejor película del año, lo que se estrenó es un pálido reflejo del filme completo, que se ha podido ver en televisión, pero aquí solo comento filmes estrenados en cine.

Animal kingdom ha sido una auténtica sorpresa, un enorme filme de cine negro, muy superior a Drive y que pasó de puntillas por la cartelera a principios de año, con una genial Jacki Weaver como la inquietante mamá sangrienta de una familia muy poco recomendabe .

De Encontrarás dragones esperaba lo peor, siendo una hagiografía de San Josemaría Escrivá de Balaguer producida por el Opus. Me quedé corto. Es la película más tergiversadora, partidista, tramposa y falsa que he visto en mi vida, supera el Raza escrito por Franco, y sin duda la peor película del año.

Y esto es todo por este 2011. Que tengáis una feliz entrada de año, vuelvo la semana que viene como casi siempre.

fe de erratas

Antes de que alguno de vosotros se de cuenta de las dos erratas, las corrijo yo. Inexplicablemente, me he líado con el nombre del director de El topo, Tomas Alfredson, e inexplicablemente he puesto con m el nombre del gran Sam Peckinpah. Perdón por los deslices, aunque debe ser el día tonto, porque en el teletexto de TV3 han puesto que hoy ha muerto el actor de Fort Apache Pedro Armendáriz (fallecido en 1963), cuando el que ha fallecido hoy es su hijo de idéntico nombre. El que esté libre de erratas, que tire la primera piedra.

el topo

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Perdonad por el leve retraso, por cuestiones de trabajo y compromisos familiares no he podido hacer estas críticas antes de este lunes. Aunque sea con retraso, os deseo unas felices fiestas, y prometo hacer el viernes o el sábado el habitual resumen con lo mejor y lo peor de este año que termina, aunque en este momento no os puedo asegurar si haré las críticas antes del lunes próximo de los filmes que vea en los próximos días, lo intentaré, pero no lo puedo asegurar.

   Curiosamente, los tres filmes que paso a comentar tienen algo en común, son adaptaciones de obras que ya han sido hechas anteriormente en formato televisivo o cinematográfico (aunque no puedo decir que un filme que se ha hecho anteriormente en televisión sea un remake, no lo es, son medios diferentes, al igual que las obras musicales en teatro, My fair lady no es un remake de Pigmalión, por mucho que algunos se empeñen). Los resultados de los tres son bastante diferentes.

   Empecemos con el mejor con diferencia, El topo, filme basado en una de las obras magnas de John le Carré que se hizo en formato de miniserie con un inmenso Alec Guiness a finales de los años 70. Habría que ser muy malo para cargarse una de las mejores novelas de intriga del siglo XX, y el sueco Alfred Thomason no lo es (su película anterior era la estupenda versión nórdica de Déjame entrar). Permitidme que no haga referencias a los nombres del estupendo reparto, ya que a excepción de Gary Oldman (para quien conoce a John le Carré, sabe que George Smiley es el personaje principal de novelas anteriores y posteriores y que evidentemente no puede ser el topo) todos resultan sospechosos (la opción que han elegido para los títulos de crédito y el cartel es la más lógica para evitar sospechas, todos en orden alfabético, a excepción de Oldman). El director sueco hace una estupenda traslación del universo de le Carré, que despoja en todas sus obras al espía del glamour de las obras de Bond (o de Jason Bourne, aunque desmemoriado, sigue siendo un hombre de acción) y lo convierte en un ser anodino, gris, casi un burócrata o un oficinista, en ocasiones mezquino (el topo, cuando se sabe al final su pasado, es evidente) y que comete errores humanos que pueden resultar fatales. Como buena novela de intriga, en ocasiones resulta embarullada y a uno le puede enojar su ritmo bastante lento, pero es el estilo que siempre ha tenido el magistral escritor británico. Con todo, el director sueco tiene muchas cosas estupendas de dirección que hace que su trabajo no se quede en una mera traslación, destacan las omisiones en palabras al pasado del topo (se sobrentienden), el negarse a mostrar en imágenes al personaje del jefe de la KGB Karla (tan gris y patético como los del otro lado, como se ve en la continuación de la novela, La gente de Smiley) o la elegancia sin estridencias con que se descubre finalmente al topo. Destacar el trabajo de todos los actores, con una pequeña excepción: en algunos momentos, el actor que interpreta al topo fuerza demasiado el gesto cuando no debe, y hace que se le note demasiado que es el traidor, no hacía falta y es un fallo pequeño, pero fallo al fin y al cabo. Destacar finalmente la banda sonora de Alberto Iglesias, tan discreta y fría como requiere el filme, que sin duda es de lo mejor de la cartelera navideña.

 

no tengas miedo a la oscuridad

   Reconozco que no sé si ví durante mi niñez el telefilme que ha dado lugar a la nueva producción de Guillermo del Toro (no lo ha dirigido él, y se nota), No tengas miedo a la oscuridad, eran muy habituales en los años 70 los llamados Estrenos TV, películas para televisión que pasaban de puntillas por nuestra televisión y de los que nunca más se sabía, salvo el caso de El diablo sobre ruedas, no sé si este telefilme se vio en España en estas condiciones. Por lo tanto no puedo comparar con el filme original esta nueva versión. Lo que sé es que este filme nuevo me ha aburrido como una ostra, no hay nada nuevo en él, una nueva versión de la casa encantada-maldita de toda la vida, con unos seres que algún despistado ha confundido con el Ratoncito Pérez (los americanos tienen su propia versión, el hada de los dientes, conviene recordar que Pérez parte de un cuento español del siglo XIX) y que inspiran poco terror y con un reparto en horas bajas (la verdad es que la mujer de Tom Cruise nunca las ha tenido altas, pero Guy Pearce sí conoció tiempos mejores). El filme es muy flojito y no le veo el sello de del Toro por ningún lado, salvo que algunos fragmentos recuerdan levemente a El laberinto del fauno.

perros de paja

   En cuanto al remake de Perros de paja, he de reconocer que el tiempo que hace que ví el filme original de Sam Peckimpah me ha jugado una mala pasada y no lo recuerdo bien, aunque siempre me pareció una obra menor al lado de sus grandes westerns (el único filme suyo que me parece grande fuera del western es La huida). Lo que sí puedo decir es que hay un mundo entre el torpe director Rod Lurie (Candidata al poder era correcta, pero La última fortaleza era un espanto) y el maestro Peckimpah, y un universo entre el carisma y la fuerza interpretativa (cuando está inspirado, cuando no es de un histrionismo insoportable) de Dustin Hoffman y la blandura y limitación como actor de James Marsden, y eso se nota en el remake. El resultado es aburrido, previsible, torpe y carente de todo interés, salvo en la presencia de un grande como James Woods (aún en sus peores momentos como este, se come con patatas al resto del reparto) y de un prometedor e inquietante Alexander Skargaard (aunque su papel no demasiado bien escrito queda lejos del inquietante vampiro de True Blood). Muy flojo filme, el fiasco comercial está más que justificado.

the artist

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. La actualidad me ha dejado estupefacto. Ya la semana pasada hablábamos del asesino de su mujer que cobraba la pensión de viudedad, pero es que esta semana se ha descubierto un caso más. Sabía que la administración y la justicia en este país eran un caos (un político andaluz dijo hace años algo mucho peor), pero nunca imaginé hasta qué punto. Espero que no aparezcan más casos, pero me temo que soy demasiado optimista.

   Por otra parte, primero felicitar a mi querido Barça por su nuevo trofeo, y después expresar todo mi cariño hacia David Villa por su lesión (ojo, lo haría con cualquier otro futbolista, en casos así no entiendo de colores) y esperar que tenga sobretodo una completa recuperación, y que sea lo más pronta posible.

   Esta semana nos ha dejado un actor de origen argentino llamado Alberto de Mendoza, casi totalmente olvidado actualmente, pero que participó en muchas películas como galán en el cine español de los 60 y 70. La última vez que recuerdo haberle visto en un filme fue en Tapas. Descanse en paz.

   Esta semana han llegado las nominaciones a los Globos de Oro (premios que no me merecen ningún respeto, lo de nominar como película de habla no inglesa a alguien como Angelina Jolie pendiente de juicio por plagio por dicho filme, y a alguien como Madonna cuyo filme con candidaturas a la música tiene todas las papeletas a llevarse el razzie hablan por sí solo de lo bajo que están cayendo estos premios) y con ellas la principal candidata a dichos premios, el filme francés the artist.

   Su director Michel Hazanavicius ya había demostrado con sus dos primeras películas (las parodias de James Bond OSS 117, curiosamente partiendo de un personaje anterior al de Ian Fleming) su querencia por homenajear el cine más o menos clásico, pero nadie pensaba que pudiese llegar tan lejos, hacer una película casi completamente muda (solo hay sonido en algunas escenas, incluida la final). El resultado va más allá del pastiche y del homenaje, es una estupenda comedia con momentos agridulces sobre el terremoto que supuso para el cine el paso del mudo al sonoro, en una línea parecida a la de la genial Cantando bajo la lluvia, aunque con algo menos de mala uva, aunque argumentalmente a lo que más recuerda es a un pseudoremake de Ha nacido una estrella. El resultado es exquisito en todos los detalles, con un Jean Dujardin (casi parece otro actor respecto al protagonista de las anteriores y muy divertidas películas de Hazanavicius) en estado de gracia, con una Berénice Bejo deliciosa y con un actor secundario robaplanos genial, el perro. El filme cuenta con una gran banda sonora (indispensable en un filme mudo) que incluso se permite poner una banda sonora posterior a la época la inigualable Vértigo de Bernard Herrmann. Portentoso filme, el mejor en mi opinión del año que acaba.