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carlosmartinez

infierno blanco

   Ante el estreno de la entretenida, aunque muy previsible, Infierno blanco, me vienen a la cabeza tres referencias del filme. Una primera muy evidente, es el filme Viven sobre la famosa tragedia de los Andes (más que nada porque se la recuerda en el filme), otro algo menos evidente, el intento de hacer una especie de Perdidos (aunque sin componente fantástico) en medio del frío, y una tercera todavía menos evidente en principio pero que es para mí la más clara: el filme acaba siendo una pseudoespecie de Diez negritos con unos supervivientes de un accidente aéreo perseguidos por los lobos. Como uno ya conoce los mecanismos de la célebre obra de Agatha Christie, ya se huele el final y no le reserva ninguna sorpresa, pero la cuestión es que no me he aburrido en ningún momento, gracias a Liam Neeson y al resto del reparto (entre ellos un casi irreconocible Delmot Mulroney). De su director Joe Carnahan conocía dos fantasmadas del calibre de Ases calientes y El equipo A, Infierno blanco es bastante más respetable, aunque se quede en poco más que el aprobado.

quiniela oscars

Hola, varios temas personales hacen que no esté seguro de poder escribir mis críticas antes del lunes próximo. Como antes se hará la Ceremonia de los Oscars, por si acaso voy a dejar escritos mis pronósticos, perdonad por el posible retraso esta semana.

-Mejor película: The artist.

-Mejor director: Michel Hazanavicius.

-Mejor actor: Jean Dujardin.

-Mejor actriz: Meryl Streep (aunque no descarto una posible sorpresa de Viola Davis).

-Mejor actor de reparto: Christopher Plummer.

-Mejor actriz de reparto: Octavia Spencer.

-Mejor guión original: The artist.

-Mejor guión adaptado: Los descendientes.

-Mejor película de habla no inglesa: In darkness (sé que la favorita es la iraní, pero conociendo a la Academia de Hollywood, yo no me fío del favoritismo este año).

Mucha suerte para Alberto Iglesias (aunque lo tiene bastante crudo) y a Chico y Rita (la ausencia de Pixar este año deja completamente abierta la categoría de animación, puede ganar cualquiera de las cinco). Una vez vista la ceremonia, comentaré los ganadores y lo que haya dado de sí la ceremonia.

ceremonia goyas

   Hola, como prometí ayer, os escribo este artículo para dar mi parecer sobre los premios Goya entregados anoche.

   Pocas sorpresas ha deparado el palmarés a excepción del galardón al guión adaptado, por primera concedido a un filme de animación. Tampoco había mucho margen de maniobra tras los disparates cometidos en las nominaciones, cualquier vencedor que no hubiera sido el filme de Almodóvar o el de Urbizu hubiese sido increible. Más discutible me parece el oportunista premio a Coixet por el documental sobre Garzón, no me acaba de convencer un premio a un filme que lo único que hace es mostrar una serie de entrevistas al polémico juez, creo que debe haber más elaboración en un documental premiado.

   La ceremonia no ha acabado de cuajar, ha sido en general inferior a las últimas presentadas por Buenafuente. Eva Hache no lo ha hecho mal, pero el guión no era demasiado bueno (los chistes y sus apariciones en las películas nominadas, bastante mejorables), y los números musicales no acabaron de ser convincentes (¿Juan Diego y Antonio Resines haciendo rap? Cielos...). Lo mejor, las coñas de Santiago Segura por su ausencia en las nominaciones. Lo peor, el interminable discurso de más de cinco minutos de Lluis Homar, me entraron ganas de quitarle el premio.

whitney houston

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Como la semana viene cargada de películas para comentar y no ha habido noticias demasiado destacables, permitidme centrar el comienzo de estos artículos en un breve comentario sobre la súbita desaparición de la cantante y ocasional actriz Whitney Houston.

   No puedo decir nada en contra de su carrera como cantante, aunque a más de un crítico no le guste su excesiva comercialidad, sin duda era una gran voz. Pero su carrera como actriz deja mucho que desear. A pesar de su éxito y de los discos que vendió, El guardaespaldas como película deja mucho que desear (se llevó casi todos los antipremios posibles aquel año) y es probablemente el comienzo del fin de la carrera como rutilante estrella de Kevin Costner, salvo Un mundo perfecto, su carrera posterior deja mucho que desear. Houston volvió a intentarlo en el mediocre debut como director de Forrest Whitaker Esperando un respiro y en la lamentable La mujer del predicador, pero sus problemas con la droga acabaron con su carrera como actriz, no tanto con la de cantante. Su temprana y repentina muerte deja sin estrenar un trabajo como actriz reciente, supongo que nos llegará puntualmente cuando se produzca su estreno (por su nombre y por el presunto morbo), descanse en paz.

shame

   Conocí al director británico Steve Macqueen bastante tiempo antes de que comenzase a dirigir filmes comerciales, en una exposición dedicada a su faceta de videoartista realizada en la Fundación Tàpies a comienzos del milenio, y ya entonces aprecié que podía ser un director más que interesante si se lo proponía, su cortometraje sobre la bajada a una mina surafricana (no recuerdo el título, lo siento, pero mejor no lo busquéis por Internet, hay que verlo en una instalación adecuada para apreciar su claustrofobia) tenía mucha fuerza. Desgraciadamente, nuestros espabilados distribuidores no la apreciaron o tuvieron miedo (lo digo por el tratamiento del tema del terrorismo, lejano de todo maniqueismo y tan crítico hacia un lado como a otro) de estrenar la escalofriante y muy dura Hunger, una de las grandes películas europeas de los últimos años, espero que si Shame funciona como se merece recapaciten y recuperen su primer largometraje.

   Porque Shame (¿tanto costaba traducirla por Vergüenza?, no entiendo los criterios para poner títulos en España, y esta semana hay otro ejemplo de título mal traducido) es otra joya, quizás no tan llamativa como Hunger, pero con la misma fuerza. Retrato durísimo y sin complejos de un obseso del sexo, con probablemente los planos secuencia más largos y mejores del cine actual (Macqueen los borda, ya lo hacía en los cortos, y el plano secuencia de la conversación entre terroristas en Hunger era memorable), con un uso adecuado del sexo (cercano al porno, pero el tema lo requiere), con una visión bastante insólita y alejada del tópico y de la postal turística de la ciudad de Nueva York y con dos actores en estado de gracia como Michael Fassbender y Carey Mulligan, incomprensiblemente olvidados en las nominaciones a los Oscars. Espero que a partir de ahora se le conozca más a Macqueen en España, su cine lo merece, Shame es una de las grandes películas de la cartelera actual.

el invitado

   Tampoco entiendo la traducción como El invitado para un filme cuyo título original, Safe house (piso franco), era mucho más adecuado.

   El filme es muy discreto, aunque no llegue a ser un desastre absoluto, carece de la menor inventiva y originalidad, y es completamente previsible, aunque se empeñe en hacernos creer desde el primer fotograma que Denzel Washington es el malo de la función, nos hemos visto demasiadas veces este tipo de tramas como para no saber que en realidad el villano es otro, y que su identidad es muy clara (evidentemente no la revelaré, no voy a hacer spoilers). El filme es medianamente entretenido, tiene una factura técnica competente, pero nada más. Lo sostiene el excelente reparto, con Washington, Vera Farmiga, Brendan Gleeson, Sam Shepard y Robert Patrick como principales bazas, aunque a Ryan Reynolds le viene un poco grande el papel de héroe, se le dan mejor los ataudes y las comedietas. Simplemente para pasar un rato poco exigente.

la mujer de negro

   Tercer largometraje de la renacida Hammer (en realidad es una coproducción con otro estudio, Alliance) y segundo patinazo, empiezo a temerme que la productora nueva mantiene el nombre, pero tiene muy poco espíritu del mítico estudio de terror.

   Quien tuvo oportunidad hace unos años de ver la función teatral, protagonizada por Emilio Gutiérrez Caba y que se basaba en la misma novela, se va a llevar un chasco. El filme tiene muy pocas coincidencias, salvo que sale un fantasma femenino vestido de negro, carece del mínimo sentido del terror y desaprovecha casi todos sus ingredientes con un guión carente de toda originalidad, y que bebe más del cine de fantasmas oriental que de la tradición victoriana de terror. Es principalmente un filme al servicio de un actor, Daniel Radcliffe, que no acierta a componer un personaje que por lógica requería un actor mucho más mayor (no se cree nadie que tenga un hijo ya crecidito) y tiene un final lamentable, patético y ridículo. Si la nueva Hammer no cambia de rumbo, me temo que su vida va a ser breve.

viaje 2

   Ya sé que el título en castellano es Viaje al centro de la tierra 2 y que es una secuela del filme de 2008, pero son tantas las diferencias con el anterior que prefiero traducir exactamente el título original en inglés.

   No acabo de entender la necesidad de hacer una nueva entrega de un filme que tampoco arrasó en taquilla, más bien pasó con más pena que gloria, y que además era bastante cutre (los fondos cantaban que era gusto) y hacía un uso prehistórico de la tecnología 3D (el lanzamiento de objetos al espectador aburre por falta de imaginación). El filme tiene una factura bastante mejor y resulta más entretenido que el primero, pero adolece de un guión muy flojo y demasiado infantil (además de disparatado, mezcla sin rubor a Jules Verne, R. L. Stevenson, Jonathan Swift y el mito  de la Atlántida). Usa algo mejor la tecnología 3D, a pesar del momento delirante de los músculos de Dwayne Johnson y las pelotitas, puro delirio psicotrónico que haría las delicias de Ed Wood. Recomendable solo para niños y espectadores poco exigentes. Amenazan con nueva entrega en la luna, uno preferiría que adaptasen libros más oscuros de Verne como Robur el conquistador, Bajo la bandera o Los 500 millones de La Begun, pero sería demasiado exigir para un filme principalmente infantil.

quiniela goyas

   Por último, y ya que hoy se entregan los Goyas, aquí van mis pronósticos en las principales categorías, no necesariamente coincidentes con mis preferencias:

-Mejor película: No habrá paz para los malvados.

-Mejor director: Enrique Urbizu (no descarto a Almodóvar, pero como casi siempre van unidos película y director, opto por Urbizu).

-Mejor actor principal: José Coronado.

-Mejor actriz principal: Elena Anaya.

-Mejor actor de reparto: Lluís Homar.

-Mejor actriz de reparto: Ana Wagener.

-Mejor actor revelación: Jan Cornet.

-Mejor actriz revelación: María León.

-Mejor dirección novel: Kike Maíllo.

-Mejor guión original: No habrá paz para los malvados.

-Mejor guión adaptado: La piel que habito.

Mucha suerte para todos los nominados. Durante el día de mañana publicaré un artículo sobre mi valoración de los premiados y de lo que dé de sí la gala.

editorial

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. La semana ha sido profusa en noticias, las más importantes en relación con el mundo de la justicia y el sentido del humor, y tengo poco tiempo, intentaré hablar de todo, aunque perdonadme si en algún momento tengo que abreviar.

   Empecemos con Garzón y el revuelo ocasionado con su inhabilitación. Ante él y la sentencia tengo posiciones muy enfrentadas, casi me siento como una especie de Dr. Jeckill y Mr. Hyde. Admiro los huevos que le echa a temas escabrosos y me indigna que él haya sido inculpado antes que los sospechosos que juzgaba. Pero por otra parte tengo la impresión, siendo izquierdista, de que monta demasiado el número, que es demasiado primma donna, y que comienza mucho pero no acaba nada, y que ha bordeado peligrosamente los límites de la justicia: salvo que haya cambiado la ley y no me haya enterado, el secreto entre abogado defensor y cliente es un derecho básico en cualquier persona juzgada, y Garzón lo ha puesto en peligro con unas escuchas que me parecen en el límite de la legalidad, estamos en el terreno de Maquiavelo, el fin no sé si justifica los medios, no todo es blanco ni negro. Lo dicho, estoy hecho un lío.

   Más claro tengo el caso de Alberto Contador, y ahí sí que claramente no se han respetado los derechos de una persona juzgada. Alegarán los jueces de que el ciclista no ha mostrado pruebas de su inocencia. El problema es que tampoco hay pruebas suficientes de su posible culpabilidad, y la presunción de inocencia es un derecho básico de todo acusado, el juicio creo que con lo que hay debería haber sido nulo o sobreseido por falta de pruebas contundentes.

   Y el tema de Contador me lleva al otro tema de la semana, la que se ha armado por una parte con los chistes de los guiñoles y por otra con el caballo de Pa negre en los premios Gaudí. Creo que la función de un humorista es provocar, pasarse del límite, aún a costa de enfadar a la clase política, y jamás ser políticamente correcto (otra cosa es si el chiste es bueno o no, los de los Gaudí parece ser que eran bastante malos), y desde luego ironizar sobre la realidad, no reflejarla (no creo que nadie en sus cabales crea que todos los deportistas españoles estén todo el día dopándose, ni firmando contratos con jeringuillas). Especialmente me llama la atención que los que se han rasgado las vestiduras luego pongan por las nubes a Ricky Gervais (hace exactamente ese tipo de humor) o a las caricaturas de Mahoma (estamos en lo mismo, no todos los árabes van poniendo bombas por ahí y mucho menos el profeta, estamos exagerando, no reflejando), a eso le llamo hipocresía, más grave en un país como el nuestro cuya extrema derecha mandó a los militares a cerrar una revista por meterse con la Guerra de Marruecos (Cu-cut), puso una bomba a una revista humorísticas causando un asesinato (El papus) o metió una compañía de teatro en la cárcel por meterse con la pena de muerte y la dictadura (Els joglars). El humor satírico y cafre puede gustarnos o no, pero lo creo necesario, no todo va a ser humor blanco.

   Por último, esta semana se han entregado los antipremios Yoga. Tengo poco tiempo para comentarlos, lo siento, pero destacaría los concedidos a la película española ("No me vuelvas a contar cómo pasó", a La voz dormida), el especial a los Premios Gaudí (al discurso del rey, ¡Joel, qué discurso!) y el especial No es "país" para egos para Carlos Boyero. El resto los podéis ver en www.catacric.org , como siempre son muy divertidos.

 

caballo de batalla

   Me llama la atención que en algunos sectores de la crítica se le haya achacado a Spielberg el hacer un cuento sobre la 1ª Guerra Mundial, cuando si por algo se caracteriza su carrera es por su ingenuidad y su optimismo (Munich sería la excepción, incluso filmes duros como La lista de Schindler, Salvar al soldado Ryan o La guerra de los mundos lo tienen). Y me llama la atención de que al menos tres de los cuatro filmes candidatos al Oscar este año apuesten por volver a los orígenes del cine americano (The artist, Hugo y esta).

   Caballo de batalla es un cuento, terrible pero cuento, pero también encierra una poderosa metáfora, ese caballo irracional que va pasando de mano en mano en una guerra todavía más irracional y que acaba perdido en tierra de nadie. Bebe claramente del cine de John Ford en la parte irlandesa, pero también detecto homenajes a Anthony Mann y su Winchester 73 y a Michael Curtiz y su Carga de la brigada ligera. Y es lógico que Spielberg empiece con una primera parte inocente puesto que la Gran Guerra es en buena medida una pérdida de la inocencia y un descenso a un infierno inimaginable hasta aquella fecha, infierno que el director muestra como nadie en el desastre poco conocido de Quievreschain (junto con el aún mayor de los Lagos Marusianos, el fin de la guerra clásica), y con una poderosa elipsis (unos caballos sin jinete dicen mucho más que unos cuerpos muertos) y en las dantescas escenas del horror del Somme (aunque se permita cambiar las fechas, el Somme es en 1916, no en 1918), el filme es portentoso en el sonido del Somme, cada bomba que suena es lo más estremecedor que he oído en mucho tiempo en una sala de cine. Le puedo achacar a Spielberg que el final resulte demasiado naïf después de todo el horror mostrado, y que en momentos muy contados algunas transparencias canten, pero a mí me parece una gran película.

promoción fantasma

   Fui a ver Promoción fantasma con todas las precauciones del mundo. La anterior película de su director, Spanish movie, tenía momentos divertidos, pero en general era bastante insatisfactoria, y un reparto joven con caras muy televisivas en general me tira para atrás. Pero por otro lado salían mis queridos Raúl Arévalo y Carlos Areces, y esto me animó. He de decir que no es un filme perfecto, que en algunos momentos se para y le falta ritmo, pero que no es ni mucho menos un desastre. Arévalo está perfecto como el profe que en ocasiones ve muertos, y Areces se desmelena a gusto en la mejor escena del filme (con la del rap sobre la Generación del 27), muy bien secundados por Alejandra Jiménez, Luis Varela y Silvia Abril, pero en algunos momentos, el filme más que parodiar homenajea al cine de profesores y fallan algunos gags. Con todo, es una muy digna comedia gamberra.

the muppets

   Comenzaba los comentarios de esta semana hablando del humor y la corrección política, y para hablar de The Muppets vuelvo al mismo tema. La película me ha decepcionado, y creo que es por cuestión de planteamiento. No es una película de los teleñecos, o al menos de los teleñecos que yo recuerdo de la famosa serie de televisión de los años 70. Es una película hecha casi exclusivamente al servicio de su protagonista y coguionista Jason Segel, para mí uno de los cómicos más sosos y aburridos del cine americano actual. Y el estilo entre naïf y un tanto corrosivo de Jim Hesson casa muy mal con el de Segel, como el aceite y el agua. Al resultado le falta más Miss Peggy (especialmente las hostias que pegaba, solo ví una), le falta más presencia de los dos abueletes gruñones que ponían el contrapunto cínico, le faltan más animaladas del batería... y le sobran Segel, el teleñeco nuevo (no lo admitirían ni en la versión española de Barrio Sésamo) y unas canciones más que pegadizas, pegajosas y ñoñas (¡más Ma nah Ma nah y menos Hombre o teleñeco!, no entiendo la nominación de la canción). El resultado puede gustar a los críos, pero resulta una mala infantilización de la serie original, se han pasado en la corrección política.

editorial/moneyball

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Deseo que el frío os esté siendo leve (a algunos parece que sí, ayer ví en la tele a unos señores bañándose en Vigo con 10 grados, hay que estar muy obsesionado con la playa para hacer eso), parece que va para días.

   Pasando a otras cosas, me gustaría pegarle un tirón de orejas al crítico de teatro de El periódico (no suelo hacer comentarios sobre teatro, pero es que estoy hasta las narices de la plaga de los spoilers, y no solo en cine). De acuerdo, Hedda Gabler es una de las obras cumbres del teatro de Ibsen y es muy conocida, pero un crítico jamás debería hacer un comentario del final de una obra (siempre puede haber más de un espectador que no conozca el texto), y a este señor no se le ha ocurrido otra cosa que comentar lo que le pasa al personaje principal en la última escena de la obra de Ibsen. Creo que se puede hacer crítica perfectamente, de cine, teatro o lo que sea, sin spoilers, este blog está a punto de cumplir siete años y creo que de haber hecho algun spoiler se pueden contar con los dedos de la mano, a ver si aprendemos.

   Estos días nos han dejado dos personajes del mundo del cine de muy distinto calibre, un grande de la interpretación y uno de los peores directores de los últimos años.

   El actor americano de origen italiano Ben Gazzara es sin duda uno de los grandes actores de carácter del cine de Hollywood. Son memorables sus actuaciones en filmes como Anatomía de un asesinato, Saint Jack u Ordinaria locura, y especialmente sus colaboraciones con su amigo John Cassavettes en Maridos, Noche de estreno y varios filmes más.

   Y Zalman King ha pasado a la historia por varios filmes de carácter psudoerótico que se pueden considerar como lo peor del cine americano de los últimos años. Parece ser que tuvo algún premio al principio de su carrera por trabajos televisivos, pero el hombre produjo Nueve semanas y media y se le fue directamente la olla. Delta de venus es un engendro de mucho cuidado, pero la palma se la lleva Orquídea salvaje, sin duda uno de los mayores disparates que ha perpetrado el cine americano en los últimos 25 años y sin duda una de las peores películas de la historia.

   A pesar de mis antipatías hacia King, descansen los dos en paz, nunca le deseo el mal a nadie aunque me caiga fatal.

   Pasemos a comentar los filmes estrenados esta semana. De Moneyball me llama la atención que muchos críticos hayan dicho que es demasiado clásica, porque a mí me ha parecido uno de los filmes más atípicos del Hollywood de los últimos años. Atípico, porque en un género como el deportivo que habitualmente busca siempre la épica, se desentiende de ella y en muchos momentos no aparecen ni partidos de béisbol, casi todo transcurre en los despachos (la mano de dos grandes del guión como Steven Zaillian y Aaron Sorkin, responsable de La red social se nota mucho, el guión es lo mejor del filme). Atípica, porque en un filme aparentemente con mucha verborrea, se lleva la palma un personaje que apenas habla, un espléndido Jonah Hill. Atípica, por como acaba el personaje (no lo comentaré, pero es un final un tanto raro, es la crónica a la vez de un fracaso y un éxito, y eso no es muy normal). Y atípica, porque siendo un filme sobre el deporte americano a comienzos del milenio, está hablando muy seriamente sobre la crisis actual, si uno se fija bien. Alguno puede pensar que es la clásica historia de David contra Goliath, pero no creo que vayan los tiros por ahí. Cuando ví el filme no sabía nada del personaje de Hill, y me llamó poderosamente el contraste entre su gordura y la delgadez de Brad Pitt, y pensé que era casualidad, que los personajes reales eran así, hasta que me enteré que el personaje de Jonah Hill era una mezcla de varios ayudantes del personaje de Pitt, y ví que lo que sospechaba no podía ser casualidad. Porque a mí lo que el filme me recuerda (alguno pensará que se me ha ido definitivamente la olla) es a una actualización del Quijote, Pitt es casi un quijote luchando contra gigantes, Hill recuerda a Sancho Panza y hay hasta una pseudoDulcinea en forma de hija clave en el final. Me parece un filme más que notable, aunque no sobresaliente, me pierdo por momentos en un deporte como el béisbol que no comprendo, y me sobran tantos datos estadísticos que se podrían haber resumido más, pero es mucho mejor que los filmes que Hollywood suele dedicar al mundo deportivo.

albert nobbs

   Cuesta entender qué le vió Glenn Close a la historia de Albert Nobbs para volver al cine con ella y además producirla. De acuerdo que ella está muy bien en este personaje de mujer que se hace pasar por hombre (alguno la ha tachado de inexpresiva, pero el personaje, con serios problemas psicológicos y afectivos, lo requiere) y que también lo está su compañera de reparto Jane Mcteer (incluso mejor que Close), pero es que la historia y el guión son muy poca cosa, la historia es muy previsible, salvo los personajes de Close y Macteer los personajes están muy estereotipados y tienen muy poca entidad, y el final te lo hueles de lejos. Es una de esas películas destinadas exclusivamente al lucimiento de un actor o actriz en busca desesperada de Oscar, y el director Rodrigo García (hijo de García Márquez) da muestras de que probablemente se sobrevaloraron en exceso sus primeros trabajos. Close es una gran actriz, lo demuestra con creces en su serie Daños y perjuicios, pero necesita mejores películas.

underworld 4

   Por último, la nueva entrega de Underworld, sin duda una de las sagas de más incomprensible éxito del cine reciente americano. Como la tercera entrega en forma de secuela no funcionó, han vuelto a contratar a Kate Beckinsale para intentar reanimar la taquilla. Desgraciadamente no contrataron a un guionista. El resultado es ininteligible, aburrido (y eso que no llega a la hora y media), caótico y rematadamente malo. Lo que no me explico es qué hacen por allí dos excelentes actores como Charles Dance y Stephen Rea, el papel del primero sobra y el segundo es patético. Para salir corriendo. 

editorial/j. edgard

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Raramente hablo de temas personales en este blog, pero esta semana tengo que hacer una excepción en homenaje a un compañero fallecido en accidente doméstico estos días. Algunos de vosotros sabéis que estoy en un club social y que dentro de él hago guiones para cortometrajes en el taller que hacemos. Uno de esos guiones era segunda parte del guión que escribió un  compañero, Albert Soriano, que desgraciadamente ha fallecido hace unos días en su casa. Descanse en paz, hoy quiero dedicarle estos comentarios, si me permitís.

   También víctima de un accidente (en este caso atropellamiento) ha fallecido el que era en estos momentos el director más representativo de Grecia, Theo Angelopoulos, accidente cuyas surrealistas circunstancias (atropellado mientras buscaba exteriores por un policía fuera de servicio y con una ambulancia que llegó demasiado tarde por una avería) dan desgraciadamente buena cuenta de la situación actual del país heleno. No era un director fácil de entender a veces y no apto para amantes del cine comercial, pero filmes como El paso de la cigüeña o La mirada de Ulises son ya clásicos del cine europeo de las últimas décadas. Descanse también en paz.

   Pasando a otros temas más alegres, querido Josep María, te agradezco tus comentarios sobre los Globos de Oro como siempre, pero juraría (tendría que mirar los archivos de este blog, pero tras casi siete años cuesta encontrarlos) que tu broma ya me la hiciste hace tiempo. No me importa, pero me gusta un poco más de variedad. Un saludo.

   Esta semana se han anunciado las nominaciones a los Oscars, y en ellas ha destacado la ausencia total del último filme de Clint Eastwood, J. Edgard, especialmente en la categoría de actor principal, no tanto en la otra en que sonaba, maquillaje. Es extraño que a Eastwood se le haya achacado en algunos sectores el hacer un típico biopic sobre el padre del FBI, cuando de típico tiene poco, dada su estructura no lineal y su sentido de la ironía sobre la figura del siniestro J. Edgard Hoover. Su estructura casi parodia (le da la vuelta como un calcetín) un olvidado filme sobre el FBI de Melvin Leroy de 1959 titulado FBI contra el imperio del crimen. Si allí se ensalzaba la figura de un agente durante varias décadas del organismo, contando sus momentos más destacables, aquí se pone en la picota con las mismas armas la figura de su creador. Y en su estructura curiosamente recuerda a la recientemente estrenada La dama de hierro, solo que allí se ensalzaba a Margaret Thatcher y aquí se hace lo contrario con Hoover, mostrándolo como un paranoico (¿soy el único al que la relación con su madre le ha recordado a Psicosis?) obsesionado con espiar a los presidentes y a otros políticos (la escena de la muerte de Kennedy me parece lo mejor del filme, está oyendo las grabaciones de los encuentros del presidente con Marilyn Monroe cuando le dan la noticia, y encima se va al hipódromo en pleno duelo) y un hipócrita homófobo cuando el probablemente  era gay (no está demostrado, aunque el filme lo muestre abiertamente). A mí el filme me gusta mucho, nos devuelve al mejor Eastwood tras dos leves patinazos, y tiene una excelente interpretación de Leonardo diCaprio y del poco conocido Armie Hammer (lo único que recuerdo de este actor es la interpretación de los dos gemelos de La red social)  como su pareja. El único pero que le puedo poner al filme es su desafortunado maquillaje, no es solo que diCaprio no se parezca nada al Hoover original, es que parece el clon de Philip Seymour Hoffman, y el actor que hace de Nixon tiene un maquillaje de juzgado de guardia.

silencio en la nieve

   El caso de Gerardo Herrero no es raro en la historia del cine (hay más caso, como Irvin Winkler o Stanley Kramer), es un excelente productor, pero se empeña en meterse a director, y no está tan dotado, y suele fracasar en sus proyectos. Silencio en la nieve no es una excepción.

   No conozco la novela en que se basa la novela, El tiempo de los emperadores extraños, y por lo tanto no sé si los problemas que detecto en su adaptación estaban en la obra original o son producto de una adaptación discutible. El principal problema, que no me creo  la historia. Sin entrar en excesivos detalles para evitar spoilers, no me creo que al asesino le dejen entrar en la División Azul estando en busca y captura, y que nadie lo reconozca hasta el final, y es un detalle básico en la trama. No me creo la ambientación, personalmente noto mucho que se ha rodado en dos sitios antagónicos en clima como Alicante y Lituania, y en muchos momentos canta, en este sentido abusa del decorado (tanta pared y tan poco espacio abierto...) y resulta "curioso" que haya escenas que los actores suelten vapor de agua por la boca (lógico si están bajo cero) en unos planos y en otros no (¿los rodados en Alicante?). Lo único destacable del filme son sus actores, especialmente Carmelo Gómez, lo demás no pasa de lo discreto tirando a mediocre.

oro negro

   El director francés Jean Jacques Annaud es sumamente irregular, ganó el Oscar por su primera película (La victoria en Chantant o Blancos y negros en color, de las dos maneras se conoce) y después se ha especializado en superproducciones europeas como En busca del fuego, El nombre de la rosa, El oso o El amante, hábilmente dirigidas y en general entretenidas, pero no obras maestras. Con Oro negro ha conseguido una de sus más flojas películas, una aburrida película de aventuras que quiere parecerse a Lawrence de Arabia (especialmente en momentos como la travesía del desierto), pero que queda muy lejos de la maestría de David Lean, acaba cansando tanto desierto y tanto camello para tan poca chicha, aunque el tema de cómo llegaron los árabes a forrarse con el petróleo daba para mucho más, a pesar de algún detalle irónico (el destino que le espera al personaje de Antonio Banderas). Se salva el excelente reparto, pero la película es muy poca cosa.

editorial/los descendientes

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Ante todo (perdón por no incluirlo la semana pasada), dar mi pésame a las víctimas del accidente del crucero italiano, que más que recordar al Titanic (a mí me recuerda más a La aventura del Poseidón) por momentos empieza a recordar una mala parodia por los cada vez más esperpénticos detalles que se empiezan a conocer de la actitud del capitán del barco. No siempre se pueden prevenir los accidentes en un transporte público, pero desde luego no se pueden animar acercando peligrosamente un barco a la costa por mero capricho y desde luego siendo uno responsable del barco no se puede dejar abandonada a la gente en pleno naufragio.

   La otra noticia destacada de la semana es la muerte del político Manuel Fraga. Por mucho que se diga que es responsable de que la derecha española fuese algo más democrática que en la época de Franco (no debía costar mucho trabajo viniendo de donde venía la derecha franquista), no se deben olvidar los puntos oscuros del personaje, que nunca se arrepintió de su pasado franquista ni de los terribles sucesos durante su mandato en el primer gobierno postfranquista en Vitoria y Montejurra, nunca del todo aclarados. Es evidente que es un personaje histórico, pero no lo mandemos a los altares como me temo que va a hacer el PP, descanse en paz.

   Esta semana se han dado los Globos de Oro, de lo estrenado que han premiado poco puedo decir en contra, ya iremos hablando de lo que falta por estrenar. La primera que ha llegado tras la concesión de los premios ha sido el nuevo filme de Alexander Payne Los descendientes, cuyos méritos son innegables salvo un pequeño detalle que paso a comentar.

   No tengo muy claro dónde colocar el filme si como drama como se ha premiado o como comedia agridulce con momentos dramáticos que es lo que creo que es, ya me pasó con el filme de Payne al que más se parece, A propósito de Schmidt. El filme tiene un gran guión, momentos muy divertidos y momentos bastante dramáticos y es difícil de catalogar en una categoría, y tiene un George Clooney en estado de gracia (¿hay dudas todavía de que es un gran actor?, desde luego hace tiempo que es algo más que una cara bonita o un buen anunciante de cafés...), aunque la gran revelación del filme es la actriz que interpreta a su hija mayor, Shailene Woodley, al parecer protagonista de una serie que me es completamente desconocida, Vida secreta de una adolescente. De momento, Los descendientes es el mejor filme del año que empieza, espero que Alexander Payne no esté otros siete años sin dirigir,  es uno de los mejores guionistas y directores del cine americano actual, aunque su serie Hung me haya decepcionado bastante.