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carlosmartinez

Phenomena: Maratón Indiana Jones

 

Este sábado Phenomena dedica su sesión a una maratón de las tres primeras películas del arqueólogo Henry Jones, Jr, más conocido por Indiana (cosas de su perro):

 

Perdón, me ha salido un primo cercano suyo de los 50, que estaba por Perú. Este sí que es:

 

Así que una vez hechas las presentaciones, empecemos con las películas:

En busca del arca perdida:

Ya hice un artículo bastante largo sobre el filme en septiembre pasado, así que no me extenderé mucho. Solo recordar que partiendo del clásico cine de aventuras y de los seriales de los años 30, Lucas y Spielberg revolucionaron la taquilla con un gran filme que se convirtió en un clásico, convirtieron defnitivamente en estrella a Harrison Ford y dieron paso a un nuevo lenguaje cinematográfico que llevaría a los videojuegos. Trepidante filme de aventuras, inolvidable en sus escenas de acción, on un gran reparto y una genial banda sonora de John Williams. La secuela tardaría tres años en llegar, en principio fue algo menos bien recibida, pero el tiempo también la ha convertido en un clásico.

 

Indiana Jones y el templo maldito:

1935: Un año antes de buscar el Arca de la Alianza, Jones vive uno de sus viajes moviditos: Sale por piernas del club de Shangai Obi Wan con una cabaretera y un niño chino tras perder unos diamantes y estar a punto de ser envenenado, coge el avión equivocado y le dejan abandonado los pilotos como el desodorante, cruza unos rápidos, acaba en una aldea que ha perdido todos los niños y una piedra de fortuna y gloria, se va a buscarlos y se encuentra con una secta india con malas pulgas, peor comida y bebida y cuyo lider te arranca el corazón como te descuides, coge la vagoneta en vez del vagón del tren y acaba colgado en un puente de cuerda con unos cocodrilos debajo. Eso es estrés laboral y no lo que sufrimos algunos.

Para la segunda entrega, Lucas y Spielberg se habían planteado entre otras opciones desarrollarla en China o en un castillo encantado escocés, pero defitivamente optaron por India y la secta thug, en un guiño a uno de sus filmes favoritos, Gunga Din. La montaña rusa que era la primera entrega continuaba a todo trapo en esta segunda, pero a Lucas y Spielberg los recibieron algunos de uñas por varias razones. Primero, porque pensaron que se habían pasado tres pueblos con la violencia y lo oscuro de la narración no tragaron con serpientes con sorpresa, sopas de ojo, sorbetes de seso de mono y corazones arrancados. También les acusaron de racistas por sacar de malos a chinos y thugs adoradores de Khali.

Pero los admiradores de Jones, de Fumanchú, de las novelas de Sandokán, de Gunga Din y del cine de aventuras disfrutamos como enanos. El filme no decae desde que aparece el logotipo de Paramount en un gong hasta los títulos de crédito finales, tiene memorables escenas como el número musical de Cole Porter en chino, la pelea en el Obi-Wan y posterior huida, el banquete, la huida en vagoneta y el final en el puente colgante. Tenía para mí el villano más memorable de toda la saga, el actor procedente de Bollywood Amrish Puri, que daba miedo verlo y que se las hacía pasar canutas al héroe, y para variar, otros dos actores que pasarían a englobar la maldición de Jones de no convertirse en estrellas. Kate Capshaw era puro grito en el filme, no hizo despegar su carrera pero se hizo con el premio gordo, su director, tras el rodaje se casaron y ahí siguen 30 años después. El niño Ke Huy Quan saldría también después en Los Goonies y en la actualidad sigue en el mundo del cine, aunque ya no delante de las cámaras.

Capítulo de curiosidades: Lucas y Spielberg siguen con sus bromas, la del club Obi-Wan es evidente que es un guiño a Star Wars, y Ford intenta cargarse a dos thugs con espada como en la primera, pero ha perdido la pistola. Fue un gran éxito, pero no tanto como la primera, se topó en USA con unos Cazafantasmas que fueron el gran taquillazo de aquel año. Lucas y Spielberg tomaron nota del leve traspiés y de las críticas, y volvieron a terrenos más seguros. La segunda debía ser más blanca, con nazis y deberían explicarse los orígenes de Indy y sus relaciones familiares.

Indiana Jones y la última cruzada:

 

De 1912 a 1938. El joven Henry Jones, Jr encuentra en una excursión a unos saqueadores de tumbas que se han hecho con la cruz de Coronado. Huye de ellos en un tren, pero al volver a su casa se ve obligado a devolver la cruz a los que han encontrado. 26 años después y convertido en Indy, la recupera y se ve obligado a buscar a su padre, misteriosamente desaparecido mientras buscaba el Santo Grial en colaboración con un mecenas sospechosamente con buenas migas con los nazis y una doctora con unos cuantos secretos de alcoba y de ideología. La aventura le llevará por Venecia, Alemania y la ruta de los caballeros templarios hasta llegar a Petra.

Sé que va a haber un poco de polémica con los fans de la saga que prefieren esta tercera a la segunda, pero no es mi caso. Es muy buena, pero un poco inferior en mi opinión al templo. Tiene un duo memorable formado por Ford y Sean Connery (bastante obvio teniendo en cuenta que uno de los referentes de Jones es Bond), una estupenda femme fatale como Alison Doody (de nuevo la maldición Indiana, no volvió a hacer nada destacado), dos grandes secundarios procedentes de la primera como John Rhys-Davies y Denholm Elliot (poco después fallecido como consecuencia del SIDA) y  varias excelentes secuencias de acción como la motora, la de la motocicleta y la del tanque.

Pero le fallan varias cosas. Primero, el guión y el macguffin, creo que las críticas a la segunda pesaron demasiado y Lucas y Spielberg jugaron demasiado sobre seguro con la trama del Grial y los nazis, el filme tiene por momentos una cierta sensación de deja vu que no tenían las primeras. Segundo, los malos, Julian Glover y Michael Byrne son buenos secundarios, pero tienen menos carisma que los anteriores. Y tercero, me temo que el prólogo y el final no están a la altura de las anteriores entregas. River Phoenix era un prometedor actor, y no lo hace mal, pero le faltaba un puntito más de locura y kilometraje para ser Indiana, además la escena en el tren peca de falta de fuerza y vértigo. El final también se hace demasiado largo, el Grial no tiene la fuerza del Arca o de las piedras de fortuna y gloria y al climax le falta un ritmo más trepidante tras entrar en el lugar donde está el cáliz.. Es otro gran divertimento, pero creo que no acaba de estar bien pulida.

Y sigue teniendo los guiños y bromas habituales, un cameo del Arca y la aparición estelar de Hitler. Tuvo más éxito que la segunda en USA, pero se volvió a encontrar con un rival temible en taquilla, Bruce Wayne y su juerguista enemigo el Joker. El filme fue parcialmente rodado en España, los paisajes almerienses de la persecución al tanque son perfectamente reconocibles por los amantes del western europeo.

Al filo del mañana

 

Por una vez el título en castellano es correcto, pero no me gusta. Durante mucho tiempo se conoció esta película con el título de la novela pulp japonesa en que se basa, Todo lo que necesitas es muerte (o matar, pero le pega más la primera acepción), pero decidieron cambiarlo, ellos sabrán por qué.

No conozco la fidelidad a la obra literaria japonesa, pero el filme era a priori un disparate: mezclar en una coctelera Atrapado en el tiempo, El día más largo (más que largo, eterno), La guerra de los mundos y un final a lo Aliens en un sitio muy conocido de Europa muy famoso por su utilización en un best-seller no prometía nada bueno. Pero el caso es que funciona, o al menos a mí me funcionó. Tremendamente efectiva y entretenida película al servicio de un Tom Cruise al que se le empiezan a notar los años sobre un soldado cobarde que se convierte en héroe a fuerza de repetir cada día su muerte durante un ataque alienígena y de intentar evitarla para acabar con el enemigo, no aburre en ningún momento a pesar de su repetitiva trama, tiene un sólido reparto de excelentes secundaros como Emily Blunt, Brendan Gleeson o Bill Paxton. Quizás lo más flojo sea su forzada escena final, pero me parece de momento el blockbuster más sólido de la temporada primavera-verano USA de este año.

Viva la libertà

 

He de reconocer que fui de los que La gran belleza le dejó frío salvo por la interpretación de Tony Servillo, me parecía un filme completamente vacío, larguísimo y aburrido que quería parecerse a La dolce vita, pero no llegaba ni a la suela del zapato de la gran película de Fellini, no acabé de entender su Oscar.

Viva la libertà me deja más frío todavía. Servillo sigue estando muy bien en su doble papel (pero ni de lejos tan bien como en Il divo y Gomorra, que me siguen pareciendo lo mejor que ha dado el cine italiano en los últimos tiempos), pero no es más que otro filme sobadísimo de político con doble, subgénero que inauguró genialmente Charles Chaplin en El gran dictador y al que le han surgido muchos malos imitadores. Filme muy aburrido, solo recomendable a los fans de Tony Servillo.

Maléfica

 

Repasemos el argumento de Maléfica, porque a lo mejor he tenido el día tonto y he visto fantasmas donde no los había. Película desmitificadora de los cuentos de hadas, con personaje habitualmente villano  con malas pulgas pero con corazón de oro en el fondo que vive en una charca donde habitan seres fantásticos de cuento (hadas y demás tonterías), príncipe "azul" bastante feo que quiere acabar con la charca, chica encantada que se hace amiga de la supuesta villana y que necesita un beso de amor verdadero para romper el hechizo, un cuervo-hombre parlanchín que acompaña a la villana... Hubiese jurado que esto lo había visto antes más o menos en un filme de animación llamado Shrek.

Pues no, es Maléfica, la nueva tontería de la hornada de filmes de Hollywood de los últimos años empeñados en poner patas arriba los cuentos de hadas tradicionales. No sé si es más grave que conviertan en Santa Maléfica de Todos los Santos a uno de las grandes villanas de la historia de Disney, si las licencias que se han tomado a costa del ogro verde de DreamWorks, si que un músico excelente habitualmente como James Newton Howard haga una de sus peores bandas sonoras pareciendo por momentos un mal imitador de James Horner o que Lana del Rey destroce la versión musical de 1959 del ballet de Tchaikovski. Por mucho que Angelina Jolie saque adelante un personaje imposible (es lo único destacable del filme), la película es un desastre, espero que a nadie en el estudio del ratón se le esté ocurriendo en estos momentos hacer lo mismo con Cruella de Vil o con el asesino de la madre de Bambi, los villanos memorables son intocables.

Debería haberlo hecho antes

Vaya por delante que estoy en contra de que una persona sea jefe de estado de un país de manera vitalicia y hereditaria (lo que no implica que esté completamente de acuerdo con según qué repúblicas, que no sea monárquico no quiere decir que esté a favor de que me gobierne Berluscon o Angela Merkel). Y por que estoy en contra de un gobierno vitalicio, estoy en contra de que una persona se mantenga en el cargo cuando la salud ya se lo impide. Juan Carlos I debería haber abdicado antes, igual que Juan Pablo II no debería haber estado en el papado hasta el momento de su muerte o Ronald Reagan como presidente de EEUU cuando ya tenía alzeimer. Un cargo público con problemas claros de movilidad, cada dos por tres en el quirófano y con problemas para articular un discurso debe abandonar cuando no puede dar más de sí, y de eso ya hacía tiempo que padecía Juan Carlos I. 

Este también debería dimitir

Joaquim Forn:

Increible, primer teniente de alcalde de Barcelona, máximo responsable de Seguridad del ayuntamiento, presidente de TMB (la empresa dueña de Can Vies, o sea, juez y parte), monta el pollo de ordenar el desalojo y el comienzo de la demolición desoyendo las peticiones de los vecinos, y el tío se queda de viaje oficial en Panamá hasta el miércoles cuando la revuelta estaba ya en su apogeo. Que yo rechace la violencia venga de donde venga y sea por la causa que sea no implica que pida la dimisión de este señor por incompatibilidad manifiesta de cargos, desprecio a las opiniones y peticiones de los demás, incompetencia absoluta y abandono de su puesto en un momento gravísimo (deberían haber vuelto inmediatamente, no dos días después de comenzados los hechos). Lamentable que no haya sido cesado o no haya dimitido.

Necrológica

Tras unos días ausente por viaje, a mi regreso me he enterado del fallecimiento de un conocido actor austríaco que saltó a la fama por una trilogía muy cursi, pero que fue protagonista de una obra clave en la historia del cine fantástico. Descanse en paz:

Karlheinz Bohm:

 

Su papel de emperador Francisco José en las películas de Sisí lo dio a conocer y lo encasilló, y El fotógrafo del pánico le dio el respeto, el filme de Michael Powell sobre un fotógrafo asesino y mirón es una auténtica maravilla y su personaje Mark Lewis es uno de los más memorables psicópatas de la historia del cine. También intervino en El maravilloso mundo de los hermanos Grimm y en algunos filmes de la primera etapa de Fassbinder.

Phenomena: La mosca + El hombre con rayos X en los ojos

 

Este viernes Phenomena dedica su sesíón a una figura clásica en la literatura y el cine fantásticos, el científico loco. Este tipo de científico se caracteriza por jugar a ser Dios, intentar experimentos imposibles y generalmente acabar mal de la cabeza, con delirios de grandeza y generalmente sus experimentos suelen acabar con resultados catastróficos, salvo que la película sea una comedia. Las dos películas que veremos son muy representativas del género, son dos clásicos y dos estupendas muestras del talento de dos grandes directores:

La mosca (1986):

 

Además de loco, repetidor y un tanto gilipollas. No debió ver que en 1958 otro científico intentó el mismo experimento de teletransportarse de un lado a otro con un polizonte volador a bordo, acabando la mitad de su cuerpo machacado por su mujer y la otra mitad en una terrible tela de araña. O quizás Seth Brundle era un trekkie y se le subieron las aventuras de Kirk y Spock a la cabeza. El caso es que primero se carga un mono y después va él y creyendo arreglado el trasto se mete él a teletransportarse. Lo dicho, loco y gilipollas, acabó hecho unos zorros y muy "mosqueado"

El filme puede considerarse la consagración a nivel popular del siempre inquietante director canadiense David Cronenberg, muy reputado entre los aficionados al fantástico, pero que hasta entonces no tenía muchos grandes éxitos del fantástico. En esta producción de Mel Brooks (sorprende que un grande de la comedia haya producido a tipos tan raros como Lynch y Cronenberg, pero es también sorprendente que algunos de los primeros filmes de David Cronenberg estuviesen producidos por otro conocido director de comedias, Ivan Reitman), Cronenberg lleva a su terreno el clásico de Kurt Neuman y lo convierte en un perfecto cruce entre La metamorfosis de Kafka y la teoría cronenbergiana de la nueva carne; en vez de tener una transformación súbita como en el filme de 1958, el científico se va degradando poco a poco física y mentalmente, hasta llegar a la muy gore parte final. Es probablemente el filme más taquillero de su director y lanzó a la fama a su pareja protagonista, un Jeff Goldblum del que se rumorea que acabó durante el rodaje tan zumbado como su personaje y una Geena Davis entonces prometedora actriz que ganaría poco después el Oscar. Gran película, a la altura del original y superándolo por momentos, aunque es imposible olvidar el memorable final de 1958. Como pasó con la película de Neuman, tuvo secuela, esta si perfectamente olvidable.

 

El hombre con rayos X en los ojos:

 

¿Quería arreglar los problemas de vista o era una excusa para el muy guarrete poder ver mujeres desnudas y forrarse en los casinos? No lo sé, el caso es que al Doctor James Xavier le dio la vena mística y acabó como Edipo, en fin, cosas de científicos locos...

Probablemente la película más famosa de Roger Corman junto con sus adaptaciones de Poe, este filme de 1963 está hecho como siempre con cuatro perras (250000 $, incluso para lo habitual en Corman es casi una superproducción), mucha imaginación y mucha cara dura. Corman hace como siempre virguerías visuales que otros con  más dinero no se habrían atrevido, y logra una de las mejores interpretaciones del gran actor galés Ray Milland. Sus imágenes están consideradas por algunos como anticipo de la psicodelia. Muy recomendable, y el final bastante bestia, aunque se dice que lo retocó la censura.

10000 km

 

Aunque le tenga cariño de internauta a uno de sus productores (Pau Brunet, creador de una de mis webs de cabecera, boxoffice.es), mi valoración de 10000 km no tiene que ver con ese cariño. El primer largometraje de Carlos Marqués-Marcet es una excelente historia de amor-desamor a distancia, con un prodigioso plano secuencia inicial de veinte minutos y dos actores en estado de gracia, Natalie Tena (actriz angloespañola vista en Juego de tronos y la saga Harry Potter) y David Verdaguer. De momento lo mejor que he visto del cine español este año, habrá que seguir a Marqués-Marcet en próximos proyectos, y le deseo a Brunet el mismo buen ojo en próximos proyectos que en esta y en sus acertados análisis de taquilla de su página.

Redención

 

Iba a decir que los traductores de títulos españoles habían vuelto a hacer de las suyas, pero parece que no es todo culpa suya, en otros paises se ha traducido mal también Hummingbird (literalmente colibrí, pero que hace referencia a un tipo de droga) como Redención o El redentor. Teniendo en cuenta que la traducción literal del título podía llevar a engaño o quedar raro, creo que lo lógico hubiese sido dejar el título original en inglés en vez del tontorrón Redención.

Redención tiene cosas interesantes, pero hay que considerarla fallida sin caer en el desastre. Lo más interesante del primer largometraje de Steven Knight, guionista de Promesas del Este, es la atípica relación entre el delincuente interpretado por Jason Sthatam (en un papel algo alejado de los habituales en él) y la monja interpretada por la para mí desconocida Agata Buzek, los momentos entre ellos son lo mejor del filme. El problema del filme y lo que lo hace fallido es que lo demás no acaba de funcionar, la intriga es bastante aburrida y el final abierto no es convincente. El resultado es entretenido pero poco más, le doy un aprobado justito, de momento  Knight muestra ser mejor guionista ajeno que director, aunque siendo su primer largo puede mejorar.

Grace de Mónaco

 

Tras Santa Lady Di, ahora nos llega Santa Grace Kelly, poco virgen, mártir y defensora de la causa de los pobres evasores de impuestos. No esperaba mucho de Olivier Dahan, creador de aquel horror de biopic llamado La vida en rosa, pero esto es todavía peor. Parece creado en plena borrachera de euros por algún productor aagradecido con el capital instalado en el Principado de Mónaco, engendro consistente en hacerle un masaje y pase de cepillo a la familia principesca monaguesca (no entiendo cómo se han negado a verla, literalmente los ponen por las nubes) y en poner verde al gabacho de De Gaulle por querer echarlos del poder, con una Nicole Kidman cuyo talento va disminuyendo de manera inversamente proporcional a los kilos de botox que tiene en su rostro (aunque la cirugía plástica le viene de lejos, Kidman  en Calma total tiene mucho más gorda la cara que cuando poco después trabaja con Tom Cruise, algo ya se había hecho en el rostro), un Tim Roth que no da el tipo como el dubitativo Rainiero (Roth baja muchos enteros cuando no hace villanos) y un Frank Langella que todavía no sé qué pinta en el filme. Película terrible, tras esto, Diana y el telefilme sobre Letizia de Tele 5 espero que a nadie más se le ocurra resucitar a Sissí o a alguna otra princesa.

Necrológica

Ayer no pude por diversas causas ocuparme del blog, así que he tenido que espera hasta hoy para comentar la muerte de un director español que dio más que hablar por sus polémicas fuera de las pantallas que por su carrera cinematográfica. Descanse en paz:

Salomón Shang:

 

Acusado principalmente de compra de votos en los Premios Gaudí, fraude en la concesión de subvenciones y pésima gestión de los desaparecidos cines Casablanca de Barcelona, el nombre de Shang ha aparecido más en  la sección de sucesos y tribunales que en  la de espectáculos. De su carrera lo más destacado es La leyenda del innombrable y El milagro, probablemente su temprana muerte no le quitará ya el sambenito de los líos en que estuvo envuelto.

Phenomena: El diablo sobre ruedas + El coloso en llamas

 

 

Tras una temporada inactiva por falta de tiempo, retomo mi sección dedicada a las sesiones de Phenomena con la sesión de mañana jueves dedicada a dos clásicos de principios de los 70. Uno fue el lanzamiento del que entonces era un prometedor y jovencito director; el otro está considerado la obra cumbre de un género hollywoodiense que hizo furor en los 70:

El diablo sobre ruedas:

Aparentemente era un telefilme más de los muchos que se suelen emitir en las televisiones americanas y en la sobremesa de nuestras televisiones, protagonizado por una estrella del medio en 1971, con un director principiante con varios episodios de series de la época y con guión de un prestigioso escritor de fantástico con amplia trayectoria televisiva a sus espaldas. La anécdota parecía también mínima, un coche, un camión y un adelanto.

El resultado, Duel o El diablo sobre ruedas dejó petrificado a más de uno en el momento de su lanzamiento. Con la ayuda de un grande como Richard Matheson y con estos aparentemente nimios mimbres, Steven Spielberg comenzaba su ascenso a la fama con un relato tenso, vibrante y apabullante, protagonizado por un tipo vulgar (el mejor trabajo de Dennis Weaver junto con el breve como conserje de hotel de Sed de mal) perseguido por un tipo completamente desquiciado del que no sabemos absolutamente nada, ni siquiera su rostro (aunque se nos proponen varios en una memorable escena en un bar de carretera, puede ser cualquiera de ellos, ninguno o incluso nosotros, teniendo en cuenta que hay un plano de la puerta de una lavadora por el que vemos a Weaver y que parece de manera subjetiva el faro del camión). Spielberg mostraba una pericia y una habilidad narrativa que pocas veces se ha visto en un director de 25 años (primero se le adjudicaron 23, pero parece ser que nuestro hombre se había quitado dos años de encima, había nacido en el 46 en vez del 48 como siempre se había dicho), solo visto en su edad en otros genios como Orson Welles, Stanley Donen o Jean Vigo. El resultado, un gran telefilme, que mereció su estreno en salas comerciales de todo y el comienzo de alguien que pondría patas arriba el Hollywood de los 70. Algunos lo consideran su ópera prima, pero creo que no es la primera vez que comento que odio este término, especialmente por Spielberg , Buñuel y Tex Avery: si se considera ópera prima largometraje para cine, lo de Spielberg no lo es, puesto que es un producto televisivo, medio en el que ya había hecho otros trabajos; la primera obra maestra de Buñuel, Un perro andaluz, no lo es, puesto que solo dura 17 minutos, mucho listo actualmente va despreciando alegremente los cortometrajes dando como primeras películas los largos; y Tex Avery, grande entre los grandes de la animación, no existiría como director, puesto que jamás hizo una ópera prima: no tiene un solo largometraje en su carrera.

El coloso en llamas:

Como el tópico manda, la mejor película de catástrofes de los 70. Pero como yo no me quedo en el tópico y me encanta irme por los cerros de Úbeda, creo una de las mejores películas apocalípticas de la historia, el término apocalipsis no se refiere solo al fin del mundo, se puede referir a un mundo más pequeño, el de un rascacielos, cuyas resonancias bíblicas son muy claras.

Ya desde el título original, The towering inferno, literalmente El altísimo infierno (combinación en parte de las novelas que se usaron como material, The tower y The glass inferno, cuyos derechos tenían Warner y Fox no sé exactamente en qué orden, y que originaron su unión de fuerzas para hacer el filme, algo insólito en su época), suena a Dante, en efecto, pero yo diría que se puede tomar el filme como una versión libre de la historia de la Torre de Babel, donde Dios castigó a los hombres por la soberbia de querer llegar hasta él; hay planos del edificio que hacen pensar en el punto de vista de un helicóptero, pero también vistos por un Dios que observa el castigo a la soberbia de los que quisieron llegar más alto, la avaricia de los que querían gastar lo menos posible para hacerlo realidad, la envidia de los que querían más que su suegro dueño del edificio, la ira de los que querían salir de allí como fuese, la lujuria de los que disfrutaban de una noche con secretaria, la pereza de los obreros que se dejaban las carretillas de cualquier manera en las puertas de emergencias y la gula de los que disfrutaban del banquete en el último piso ajenos a lo que se "cocía" abajo (efectivamente, los siete pecados capitales, aunque alguno parezca pillado por los pelos).

El resultado, una película que iba mucho más allá que otros filmes de catástrofes del momento. Si en otros la tragedia se podía evitar más o menos o había algunos personajes positivos, aquí el único realmente libre de toda culpa es Steve Macquuen, la única nota moral y en sus cabales del conjunto: el resto, arquitectos narcisistas, constructores sin escrúpulos, mujeres florero, estafadores de medio pelo, políticos que miran para otro lado... El lado crítico del filme es más fuerte de lo que puede parecer a simple vista, un crisol de lo peor de la sociedad americana de los 70. Y la tragedia es más virulenta y casi inevitable que en otros filmes, todo lo que puede salir mal, sale incluso peor, aunque el final no llegue a la consecuencia lógica, el apocalipsis total del edificio y sus ocupantes (la realidad mostró ser todavía peor 27 años después; desgraciadamente Bin Laden demostró que el filme era tremendamente profético, las palabras finales de Steve Macqueen eran toda una advertencia).

El filme en su momento gozó de los mejores efectos especiales, que aunque hoy claramente rebasados mantienen toda su fuerza. Tiene un reparto yo diría incluso mejor que otros de catástrofes de la época, contra lo que es habitual, las dos estrellas del filme, Paul Newman y Steve Macqueen estaban en su máximo esplendor (hubo que hacer malabarismos con el cronómetro y con los títulos de crédito para que no hubiese peleas entre ambos gallos) y lo hacen muy bien (es el último filme de gran presupuesto de Macqueen antes de su retirada del cine de cinco años y su prematura muerte tras dos filmes menores y un telefilme que cierran su filmografía), Faye Dunaway lucía muy bien antes de convertirse en el fantoche que es actualmente, William Holden y Fred Astaire bordan  sus papeles no tan secundarios (la única nominación al Oscar de Astaire, era el favorito para ganarlo, pero se cruzó Vito Corleone en la piel de Robert de Niro) y Richard Chamberlain hace el mejor papel de su carrera. Fue el último papel de Jennifer Jones y entre los secundarios está un O. J. Simpson antes de meterse en juicios de asesinato, y Scott Newman, el único hijo varón de Paul que hace de bombero y que moriría prematuramente por drogas pocos años después. Gran banda sonora de un John Williams que estaba a punto de convertirse en grande de Hollywood merced a un escualo y una galaxia muy lejana, pero que ya era un estupendo músico no tan conocido del gran público. Estupenda película.

H--- -- ---- -- -- -----A

Hace tiempo, en este blog le dedicaba una sección dedicada a los personajes públicos que habían destacado especialmente por decir o hacer alguna burrada especialmente grave. Lo solía encabezar con un insulto referente a uno de sus progenitores. Pero como el Ministro del Interior Jorge Fernández Díaz ha decidido perseguir estas actividades de los internautas (algunas merecidamente, otras no), por si acaso, no pongo completamente el encabezado, no vaya a ser que mañana acabe en un calabozo. Hoy hay alguien cuyas palabras no es que sean cuestión de ofensa, es que son tema de incitación al genocidio y si la justicia francesa estuviese en sus cabales no deberían pasarse por alto, él si merece acabar con los huesos en la cárcel:

Jean Marie Le Pen:

 

 

 

 

Del líder histórico del fascismo francés y torturador en sus años mozos en Argelia nada bueno cabía esperar, pero lo que ha dicho obvia todo comentario: "El virus del Ébola acabaría con el problema de la inmigración en tres meses". Cualquier cosa que se le pueda decir a este elemento es poco.

Godzilla

 

El mítico monstruo de la Toho está claro que no tiene suerte en Hollywood. Si el de 1998 parecía una mala parodia de Parque jurásico, este peca de lo contrario, de falta de humor y de pésimo guión. Personajes planos y sin personalidad, y esos los que salen lo suficiente, que hay por lo menos un par muy publicitados como protagonistas que desaparecen en la primera parte de la película. Un Godzilla que tarda lo indecible en salir (no me sirve compararlo con Alien o con Tiburón; una cosa es que los Scott y Spielberg no mostrasen al monstruo y otra que no supiesen dar tensión desde el primer minuto, aquí la tensión brilla por su ausencia), con dos monstruos oponentes que bordean el ridículo (se pueden hacer bastante mejor y dar más miedo). Un protagonista como Aaron Taylor-Johnson que no da la talla como héroe y que casi sobra en la película, casi nulo sentido del espectáculo, por mucho destrozo y efecto especial que tenga el filme, y sumamente soporífera... Sin duda echo de menos al entrañable monstruo terror del Japón postnuclear primero y salvador de la patria en otras ocasiones posteriores, por mucho que cantase que en muchas ocasiones era un actor disfrazado, el de 2014  deja mucho que desear, y a los autores les pediría menos ínfulas y más sentido del humor, un blockbuster sin él es un ladrillo de mucho cuidado.

Una noche en el viejo México

 

Segundo filme como director de Emilio Aragón y segundo fiasco, quizás algo menor que el primero. Una noche en el viejo México tiene un guión endeble, tópico en la relación abuelo-nieto y caótico en lo que cuenta, no tiene demasiado interés la trama policíaca, no acaba de interesarnos ni el personaje de Luis Tosar ni los otros delincuentes. Eso sí, tiene a uno de los mejores actores en activo como es Robert Duvall, que vale mucho más que el resto de la película, es lo único que vale la pena.

Los ojos amarillos de los cocodrilos

 

No conozco la novela en que se basa este rollo de película llamado Los ojos amarillos de los cocodrilos (que también vaya titulito, teniendo en cuenta el final, dirán que es poético, pero casi es un spoiler), con lo que no se lo fiel que es la adaptación de la primera parte de una trilogía literaria (sí, otro autor@ que prefiere las trilogías a las biologías, que oí decir una vez a un escritor). Lo que queda es una aburrida y requetesobada historia de cuarentona abandonada por el marido que descubre una nueva vida, larguísima y que no se salva ni por la presencia de Emmanuelle Beart. Para salir huyendo

Necrológica

Ayer nos ha dejado un grande de la historia del cine, uno de los mejores directores de fotografía de la historia, célebre especialmente por sus trabajos con Coppola y Woody Allen. Descanse en paz:

Gordon Willis:

Inconcebible que alguien que hizo el impresionante trabajo de fotografía de la trilogía de El padrino, Manhattan, Zelig o Dinero caído del cielo nunca recibiese el Oscar salvo el honorífico cuando ya ni se entrega en la ceremonia principal. Habitual en el cine de Woody Allen y Alan J. Pakula y uno de los grandes maestros de la iluminación.

Necrológica

Hoy ha fallecido un director sueco con una sola película documental en su filmografía, eso sí, ganadora de un Oscar y numerosos premios internacionales. Descanse en paz:

MaliK Bendjelloul:

 

Dada su repentina muerte, Bendjelloul solo dejo un telefilme sueco como actor y uno de los mejores documentales de los últimos años, un Searching for Sugar Man que sorprendentemente fue un gran éxito de taquilla en circuitos minoritarios, cosa insólita en el género documental. Entra en la nómina de grandes directores con solo un largometraje como Charles Laughton o Jean Vigo, desgraciadamente no le ha dado más tiempo.

Necrológica

Me ha llegado esta mañana la noticia de un gran artista suizo, famoso por sus colaboraciones en cine, especialmente por la creación de un monstruo mítico. Descanse en paz:

H. R. Giger:

 

Convertido en mito por ser el padre del diseño de Alien junto con Carlo Rambaldi, sus terroríficas criaturas y decorados pulularon por otros filmes como Species o Poltergeist II (aunque en este caso no quedó muy contento). También coloboró en un truncado proyecto de Dune y parece ser que le encargaron el diseño del Batmovil de Batman forever, diseño descartado por Warner, desde luego no debía pegar mucho el estilo de Giger con el de Joel Schumacher, desgraciadamente se impuso el segundo. Grandísimo y muy original artista que ha pasado a la historia del cine por la creación del polizón de la nave Nostromo.