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carlosmartinez

RED 2

Los más optimistas diran que los viejos héroes son como los viejos rokeros nunca mueren, y los más pesimistas pensamos que las nuevas generaciones no tienen ni carisma ni ideas de cómo hacer mínimamente una película de acción. El caso es que tras la reunión de carcamales en la clínica de botox que era Los mercenarios 2 nos llega una reunión de carcamales con algo mejor aspecto que es RED 2, y qué quieres que te diga, siempre prefiero ver a John Malkovich o Helen Mirren riéndose de si mismos que a Stallone y compañía (o lo que queda de ellos) haciendo el ridículo en una pantalla (la segunda de Los mercenarios no puede tomarse en serio). RED 2 no es una maravilla, pero funciona perfectamente como entretenimiento veraniego, con un reparto en plena forma cómica, con un estupendo villano (del que no puedo comentar quién es, sería spoiler) y especialmente un inicio brillante en el funeral y el interrogatorio posterior. De lo más decente de un agosto penoso desde el punto de vista de entretenimiento para los que nos hemos quedado en la ciudad (no lo entiendo, cuando trabajamos nos estrenan docenas de películas cada mes, cuando todo el mundo está libre, cuatro estrenos mal contados esta semana, y sin alternativa salvo Phenomena y la Filmoteca, por primera vez en unos cuantos años han cerrado casi todos los teatros)

Lo que el día debe a la noche

No conozco el libro en que se basa la película Lo que el día debe a la noche. y si los problemas que distingo en esta larguísima película (casi tres horas) estaban presentes en la novela o proceden de una adaptación equivocada. Me temo que la reducción a una historia de amor de la historia de la independencia argelina, con lo que tuvo casi de guerra civil en Francia, llegada incluida de la Quinta República y actuaciones como grupo terrorista de la OAS es simplificar demasiado algo muy complejo, casi convertirlo en un culebrón o en una vulgar superproducción. Ý más grave es que existe un filme del que no recuerdo el nombre mucho más polémico, nominado al Oscar y dirigido por el autor de Indigenes que nadie se atreve a estrenar en nuestro país. Lo que el día debe a la noche es correcta, no aburre, pero huele a rancio, a deja vu y a película que por momentos casi justifica la actuación francesa en Argelia.

Necrológica

Hoy nos ha dejado una excelente actriz, cuyo máximo apogeo de su carrera estuvo en los años 70, y que pasa por ser la "última rubia" de un mítico director:

Karen Black:

 

La descubrieron en Easy rider (aunque no era su primer papel como algún medio ha puesto hoy), fue nominada al Oscar por Mi vida es mi vida (la primera película que lanza al estrellato a Jack Nicholson, con ser jugoso su papel en Easy rider no deja de ser un papel secundario en la trama), y después le siguen películas tan importantes o populares en su momento como El gran Gatsby, Aeropuerto 75, Como plaga de langosta, Nashville o Invasores de Marte, aunque mi favorita para mí es la femme fatale con peluca rubia que interpretó en el último filme de Hitchcock La trama. Su estrella empezó a declinar en los 80, aunque nunca dejó de trabajar.

Phenomena summer nights: La pantera rosa

Hay mucha gente que dice que se va de vacaciones al pueblo para huir del ruido y de las aglomeraciones de la gran ciudad. Yo lo tengo un poco difícil, mirad cómo está el pueblo donde nacieron mis antepasados en hora punta, yo allí no voy ni loco en verano:

Supongo que habréis reconocido que es Benidorm, je, je , no es coña, mi familia por parte de mi abuelo paterno proviene de allí, de cuando Benidorm simplemente era un pueblo pesquero de Alicante antes de que el boom turístico lo convirtiese en el monstruo que es actualmente. Y tras esta introducción veraniega, lo que toca, este jueves 8 Phenomena programa una célebre y muy divertida comedia de 1964 que dio lugar a una famosa saga por un lado y a un mito de la historia de la animación televisiva por el otro:

La pantera rosa:

 

 

 O de como dos secundarios se adueñaron  de una película hasta convertirla en algo diferente de lo previsto. Sobre el papel, La pantera rosa era una divertida parodia de las películas de atracos perfectos y de ladrones de guante blanco muy en boga en la época, protagonizada por tres estrellas de la época como David Niven, Robert Wagner y Claudia Cardinale. Con lo que no contaba nadie es que quienes iban a llamar más la atención serían un actor británico no muy conocido en aquel momento que hacía un papel relativamente secundario y una pantera rosácea que solo aparecía en los títulos de crédito.

Y lo que causa más sorpresa es que Peter Sellers no era el actor previsto para hacer el papel del torpe Inspector Clouseau que investiga el robo de un diamante llamado La pantera rosa (no es un caso único en la historia, son notorios los casos de que Ronald Reagan iba a hacer Casablanca, que Frank Sinatra y Steve Macqueen eran las primeras opciones para hacer de Harry el sucio, que Robert Redford iba a ser Michael Corleone en El padrino, y que Gene Hackman compró los derechos de El silencio de los corderos para interpretar a Hannibal Lecter, no siempre la primera opción acaba siendo la más acertada, salvo el caso de Hackman), sino el gran actor británico Peter Ustinov, quien probablemente hubiese interpretado un Clouseau no sé si mejor o peor, pero sin duda muy diferente del que conocemos. Sellers era en teoría el segundo o tercer papel más importante de la película y el nombre menos conocido del filme, pero en seguida llamó la atención del público como inspector de policía torpe, inepto y cornudo, mucho más interesante que el ladrón bon vivant protagonizado espléndidamente por David Niven. Asimismo, los antológicos títulos de crédito acompañados por la maravillosa banda sonora de Henry Mancini dieron popularidad a un felino (en realidad en la película la pantera rosa hace referencia al diamante robado por Niven) que pronto protagonizaría una estupenda y muy surealista serie de televisión. Los dos mitos estaban ya formados y la película funcionó muy bien en taquilla y es estupenda, tanto que merece con todos los honores estar en Phenomena. Pero Sellers daba mucho más de sí y Blake Edwards se dio cuenta enseguida.

Decide hacer una segunda entrega con Sellers cediéndole todo el protagonismo, quitando al felino y a Niven. Coge una desconocida obra teatral francesa titulada Un disparo en la oscuridad y le da rienda suelta a la comicidad del actor británico, y no solo eso, le pone un rival a su altura y un ayudante muy especial. Hoy en día no es posible pensar en Clouseau sin su desesperado jefe Dreyfus detrás completamente enloquecido y magistralmente interpretado por el actor checo Herbert Lom, es su perfecto oponente (que no némesis, palabreja de moda entre los críticos, los cuales deberían eliminarla inmediatamente, no la admite el diccionario de la RAE ni ninguna enciclopedia en castellano, no existe como tal en nuestro idioma). Y tampoco podemos pensar en Clouseau sin mencionar a Cato, el pobre criado japonés que le pone miles de trampas a petición de Clouseau. La segunda parte, El nuevo caso del Inspector Clouseau es para la mayoría de cinéfilos la mejor entrega, una muy divertida parodia de las novelas de Agatha Christie (ojo al asesinato y el hallazgo del culpable, es puro vodevil y dos escenas antológicas) y con la posterior El guateque la cima de la carrera de Sellers y Edwards.

Relación entre actor y director que acaba momentáneamente como el rosario de la aurora, el choque de egos entre ambos y el mal carácter fuera de plató de Sellers provoca que tras El guateque no se hablen durante aproximadamente ocho años. Asimismo, mientras ruedan El guateque, United Artist hace una nueva entrega con diferente director (el olvidado Bud Yorkin) y actor (Alan Arkin en uno de sus primeros papeles importantes). Sin ser desastroso, el filme es muy inferior a los dos primeros y no funciona en taquilla. Por un tiempo, Clouseau parece cosa del pasado.

Hasta que entre 1975 y 1976 Edwards y Sellers hacen las paces y aceptan un encargo del estudio de realizar una serie televisiva con Clouseau que finalmente se convierte en una trilogía de películas (El regreso de la Pantera Rosa, La Pantera Rosa ataca de nuevo y La venganza de la Pantera Rosa) que hacen que devuelvan la popularidad a Sellers-Clouseau. Desgraciadamente, cuando está empezando a rodarse una nueva entrega, el desde hace tiempo débil corazón de Peter Sellers no aguanta más y el actor fallece repentinamente.

Ante los acontecimientos, Edwards toma dos decisiones que serán un suicidio artístico. La primera, acabar la película con lo poco que tiene rodado de Sellers y añadirle escenas eliminadas de anteriores películas. El resultado, Tras la pista de la Pantera Rosa, es un caos, pero en vez de parar hace algo peor, continuar la saga con un desconocido actor, un tal Ted Wass procediente de la serie de televisión Enredo. Wass no da la talla en La maldición de la Pantera Rosa y el resultado es un desastre, solo se salva de la quema un divertido cameo de Roger Moore como Inspector Clouseau retocado por la cirugía estética. Y lo peor es que Edwards tropieza por tercera vez en la misma piedra y contrata en 1994al actor italiano Roberto Begnini para hacer El hijo de la Pantera Rosa, otro patinazo que acaba con la carrera de Blake Edwards y casi con Clouseau. En 2006 Steve Martin  intenta un reboot que no es demasiado bueno y que comete un error de guión, no se puede convertir a un inepto como Clouseau en alguien torpe pero inteligente, es un contrasentido, y no ayuda tampoco un director poco inspirado siempre como Shawn Levy. Con todo funciona bien en taquilla y provoca una nueva entrega que mantiene los defectos y que esta vez sí pincha. 

Desde luego tras la muerte de Sellers las sucesivas entregas no hacen justicia a las primeras entregas de un personaje al que el actor británico y el maestro de la comedia Blake Edwards convirtieron en un icono del cine cómico. La Pantera Rosa, el filme que proyecta Phenomena es una gran película, espero que no sea la única entrega que proyecte, El nuevo caso es todavía mejor.

 

Tú y yo

 

A pesar de su legión de detractores, muchos cinéfilos echábamos de menos al para mí uno de los grandes directores europeros vivos, el italiano Bernardo Bertolucci, cuya enfermedad ósea le ha postrado durante los últimos diez años en una silla de ruedas y le ha impedido dirigir hasta ahora. Tú y yo se puede considerar una película menor para alguien que ha hecho La estrategia de la araña, El conformista, El último tango en París, Novecento o El último emperador, pero es mucho mejor que la mayor parte de los filmes actuales de la carretera, una algo típica película de iniciación  de un jovencito muy bien interpretada y dirigida pero que puede saber a poco a los fans de su director. Espero que los problemas de salud no le sigan impidiendo dirigir, guste o no guste, el cine europeo de las últimas décadas le debe mucho a .Bertolucci

Guerra mundial Z

 

Guerra mundial Z dio mucho más que hablar antes del estreno por los problemas de rodaje que por la película, al parecer hubo continuas reescrituras de guión (hasta cinco guionistas acreditados, pero es posible que haya más), cambios completos en el final de la película, desavenencias entre actor y director (con rumores de que al final quien la dirigió fue el propio Brad Pitt), presupuesto que se disparaba... Visto el resultado, todos esos problemas se notan. El filme es caótico, entre los cinco guionistas no han sido capaces de hacer algo mínimamente inteligible (lo más grave, que nadie se ha tomado la molestia de explicar por un momento a qué se dedica Brad Pitt, porque dice claramente que no es científico, y salvo que me pillase en un bostezo en ningún momento se dice) y vertebrado cinematográficamente hablando (parece más un videojuego que una película, no hay continuidad entre escena y escena), ninguno de los personajes salvo Pitt (y porque sale toda la película) tiene la menor entidad, me acaban importando un pimiento los problemas familiares del protagonista y los efectos especiales de tan novedosos acaban pareciendo malos (si en lugar de utilizar en la escena de arriba, la supuestamente más espectacular y para mí lo peor rodado que he visto en mucho tiempo, un montón de zombies infográficos la hubiesen hecho con una colla castellera catalana les habría quedado bastante mejor), y como remate, el final cambiado se parece tan sospechosamente al del primer Parque jurásico que a mí me huele a plagio. Algunos la han considerado la película del verano, a mí me parece el mayor tostón que he visto en los últimos meses.

Los pitufos 2

Hollywood no tiene remedio, por mucho que le lluevan las críticas, por mucho que los que hemos crecido con los dibujos animados digamos pestes de las adaptaciones en imagen "real" (¿se puede considerar "imagen real" a abominaciones como los personajes infográficos de los últimos años Scooby Doo, Yogui o Azrael?) de nuestros mitos de niñez, ellos siguen haciéndolas sin la menor vergüenza, y cada vez peor. Los pitufos 2 es otra muestra de este horror perpetrada por el especialista en terrorismo cinematográfico dirigido a los más pequeños Raja Gosnell. No tiene ni puñetera gracia, ni está bien hecha (lo de Azrael es la mayor chapuza que he visto en una sala de cine en mucho tiempo), ni mínimamente bien interpretada aunque Hank Azaria se salve algo de la quema sobreactuando como Gargamel. Lo más inexplicable es que hayan metido en el reparto a un grande como Brendan Gleeson, patético en su "transformación". No hay por donde cogerla, pero me temo que volverá a funcionar en taquilla y volverán a la carga con nuevas entregas. Si a alguien le interesa, tiene escena sorpresa tras los títulos de crédito, pero es tan mala como el resto de la película.

Phenomena summer nigths: Con faldas y a lo loco

El calorcito del verano suele hacer estragos, como al señor del dibujo, una gorrita no le habría ido nada mal, je, je. Pues Phenomena continúa el día 1 con su ciclo de comedias, y lo hace con una de las más grandes, para mí la mejor de la historia del género:

Con faldas y a lo loco:

Y empecemos por el título y la traducción: Some like it hot (Algunos lo prefieren caliente literalmente) tiene doble sentido, se refiere al término erótico de caliente, pero también a un estilo de jazz anterior a los años 30,  denominado jazz hot o jazz tradicional, una traducción literal del término perdería la dualidad. Con faldas y a lo loco no me disgusta del todo aunque no sea "perfecto" (muy adecuado el término para la película, ¿no?), aunque se aproveche de una canción muy popular en España en la época de la película. Por contra, el catalán Ningú es perfecte puede resultar molesto para quien vea el filme por primera vez, es un spoiler en toda regla puesto que alude a la escena final de la película.

Con faldas y a lo loco desde luego marca un antes en la carrera del genial director vienés Billy Wilder por dos razones principalmente. Primero, con gustarme mucho hasta entonces sus comedias Sabrina, La tentación vive arriba y Ariane (título que me encanta y que muchos desprecian mucho más alegremente de lo que deberían), mis títulos del maestro favoritos a 1959 son los dramas y los policíacos, especialmente obras del calibre de Perdición, Días sin huella y El crepúsculo de los dioses. ¿Qué cambia para hacerse definitivamente un genio de la comedia? Que encuentra aquí a uno de sus dos actores ideales (el otro vendrá más tarde, Walter Mathau, con el que ya había querido trabajar en La tentación) y cristalizará la colaboración con un genial guionista de origen rumano que había empezado con Ariane.

El libreto que escribe con I. A. l. Diamond es una maravilla, un prodigio de ritmo, frases y situaciones memorables y con uno de los mejores finales de la historia, el cual parece que les costó horrores encontrarlo. Y a la vez es la perfecta prueba de que no todos los remakes son obligatoriamente malos, muchos desconocen que el punto de partida del filme (dos músicos de mala muerte travestidos en una orquesta de señoritas) es de un olvidado filme francés, Fanfare d’amour. Solo toma la premisa, pero eso hace que se tenga que considerar un remake. A partir de entonces, Wilder siempre colaborará con Diamond en todas sus películas, la mayoría geniales.

Pero un gran guión necesita un gran reparto y ahí también es insuperable. George Raft es un homenaje en el filme al cine de gangsters clásico, quizás es el eslabón algo más débil del filme, pero dado que Raft es uno de los actores más clásicos del cine negro es lógica su presencia. Pero un cómico discreto como Joe E. Brown hace la interpretación de su vida como multimillonario perdidamente enamorado a pesar de los "defectillos" de su amada. Tony Curtis demuestra que es un actor cómico  y un galán insuperable... y luego están dos que comen aparte.

Marilyn Monroe es mucho más que un mito erótico, es una gran cómica y una gran cantante, y aquí hace una portentosa creación, por mucho que volviese loco al equipo con sus desequilibrios mentales y sus retrasos en llegar al plató. Tanto que durante mucho tiempo corrió el bulo de que Tony Curtis dijo que besarla era como besar a Hitler, desmentido más tarde por Curtis diciendo que habían tenido un romance, aunque no es extraño en un actor que dijo una vez que se había acostado con un montón de personal en Hollywood, incluidos seres no humanos. Billy Wilder también dejó una perla sobre los retrasos de la actriz en los rodajes: "Mi abuela era mucho más puntual que Monroe y se sabía cualquier papel mejor, pero nadie daría un dolar por verla en un cine". Monroe aquí hace la interpretación de su vida, impresionante en su lado cómico y con una grandísima escena musical como I wanna be loved by you, imposible superarla en picardía y sensualidad.

Y lo de Jack Lemmon más que grandioso es sobrenatural, la interpretación cómica más perfecta que he visto en mi vida, tanto cuando va de hombre (el final y la cara que pone ante Brown es impresionante) como cuando hace de Dafne, especialmente con un clavel en la boca y unas maracas en la mano. Wilder se rindió ante él y lo hizo su actor fetiche, su siguiente película, El apartamento es otra maravilla (al mismo nivel que esta, pero no es comedia pura, por momentos roza el drama, por eso me gusta más como comedia Con faldas) y el resto de colaboraciones no desmerece salvo el desliz de la última, Aquí un amigo. Como he dicho antes, Wilder, Diamond y Lemmon formaron un trío perfecto, y la mejor muestra es esta genialidad llamada Con faldas y a lo loco, un enloquecido y magistral divertimento a golpe de metralleta, música y pelucas que es una de las mejores películas de la historia del cine.

 

Lobezno inmortal

Lo digo por enésima vez: el problema del Hollywood actual no son los efectos especiales (¿como me los puedo cargar adorando a gente como Meliès, Ray Harryhausen, Spielberg, Stan Wiston y James Cameron? Y no me cabe la excusa de que los efectos artesanales son mejores que los del ordenador, porque los efectos "artesanales" de los 70 y los 80 en su momento eran lo último en tecnología y tanto Winston como Cameron han hecho muy bien su trabajo en ambos tipos de efectos), el problema es la falta alarmante de buenos guionistas o al menos de gente que escriba sin pensar en la cuenta corriente o que le eche algo de imaginación . Y la última entrega de Lobezno es un perfecto ejemplo.

Como entretenimiento y si no se pasan por alto los problemas de guión, el filme del siempre irregular James Mangold es competente, tiene altibajos en el ritmo porque le sobran escenas (guión, guión, guión) pero tiene excelentes escenas de acción como la del tren bala o la lucha final con el Samurai de plata (bueno, de plata, plata, no, decir de qué sería un spoiler). Pero el guión no hay por dónde pillarlo. Ya en el planteamiento usa el mayor de los tópicos en el motivo que lleva a Lobezno a Japón (se ve venir desde el trailer, aunque se oculte hasta el final), y hace que la trama resulte muy, muy previsible. Sigue con más tópicos de la cultura japonesa (todos los villanos del filme son refritos de películas de yakuzas, ninjas, samurais y políticos corruptos, se salva la víbora mutante, lo mejor de la película). Y sobretodo, y lo más grave, incluye escenas absurdas y fuera de tono con mi adorada Famke Jansen, que estaba muy bien en los primeros X-men, pero que aquí sobra, no aporta nada y entorpece la película. El resultado, entre correcto y mediocre, era peor la anterior de Lobezno, pero se queda lejos de los mejores filmes de la saga, los dos primeros y el reboot de hace dos años. Promete continuación en los títulos de crédito, aunque nada sorprendente teniendo en cuenta que se ha anunciado profusamente en la promoción del filme de estos días, espero que tengan mejores guionistas, porque por lo que se ha dicho sí tienen a un estupendo actor como villano.

Tres-60

 

Ante un engendro del calibre de esta abominación llamada Tres-60, me cabe el recurso de mostrarme malicioso o pegarle el palo que se merece. Siendo malicioso, diría que el resultado de esta producción de Santiago Segura da más risa involuntaria que una de Torrente, y eso es grave teniendo en cuenta que iba en serio. Y pegándole el palo que se merece, que la trama de niños desaparecidos es lamentable, que el guionista ha hecho el peor final de película que recuerdo en mucho tiempo por ridículo y por salirse de lo que marcaba la película en construcción de personajes (ya que el título lo permite, eso es pegar un volantazo de 180 grados en cuestión de tres escenas, y eso en un guión no es serio), y que el grupo de actores jóvenes (no sé si todos vienen de la televisión, pero por lo menos el protagonista sí) ni interpretan bien ni hacen creibles. Me parece lo peor del año en el cine español hasta ahora, y por mucho que la hayan publicitado, me huelo el fiasco comercial.

Llévame a la luna

Ya no sé qué son peores, las comedias románticas americanas actuales o las copias. No le encuentro por ningún lado la gracia a Llévame la luna, salvo que alguien le encuentre gracia a un cómico francés bastante insoportable, a una actriz alemana que se pasa casi toda la película con mala leche (y algunos dicen que tiene gracia, allá ellos), a un montón de situaciones tópicas, sin chispa y estiradas hasta la náusea. Si alguien quiere saber cómo se hace una buena comedia (la más grande de la historia para mí y para muchos), que se pase por el Phenomena el día 1 (la comentaré en los próximos días), la que comento ahora no pasa de ser una chorrada firmada por un director que ya me dejó frío con Los seductores.

Phenomena summer nights: El baile de los vampiros

Si alguien de Phenomena ve la foto de arriba, espero que no se la tome a mal, pero algo hay que poner durante el ciclo para variar de encabezado. Por cierto, son estatuas de arena de la playa de Copacabana, y son noticia por un acto delirante, como llegaba el Papa del Vaticano, les han puesto faldas, no sé si calificarlos de hijos de puta a los responsables, gilipollas o más papistas que el Papa (deben ser familia de los que pusieron taparrabos durante siglos a las pinturas de Miguel Angel en la Capilla Sixtina, que cada uno aplique el calificativo más adecuado. Ahí tenéis el resultado del "retoque":

Y tras esta bochornosa noticia, a lo que íbamos en este artículo. La segunda película del ciclo veraniego de Phenomena es una gran parodia del cine de terror, el primer título decididamente comercial de un grande del cine europeo y el comienzo de una famosa historia de amor que acabó en un célebre crimen:

El baile de los vampiros:

El director francés (por mucho que viviera en Polonia y su familia fuese de allí, nació en París) Roman Polanski había llamado la atención con El cuchillo en el agua, Repulsión y Cul de sac, pero en 1967 todavía era un director minoritario. El baile de los vampiros es un giro en su carrera en el sentido de que le acerca a un público mayoritario y en que empieza a hacer un cine más comercial y a la vez muy personal, una genial parodia del cine de vampiros que en ese momento hacía la Hammer, aunque la versión que normalmente vemos no es la íntegra, sino la que los productores y la censura de la época dejaron en pie, creo que existe una más larga que yo no he visto. Tiene escenas antológicas como la transformación en los créditos del león de MGM en vampiro, la escena de la bañera, los acosos del vampiro gay a Polanski, el baile que da título a la traducción al castellano (el original es The fearless vampire killers) y el final en un trineo. Polanski logró un gran éxito y a partir de entonces y con los altibajos que ha tenido su carrera se convirtió en un director muy cotizado.

Y la película es el comienzo de una historia de amor y de una maldición en mi opinión mal atribuida a otra película de Polanski. Sharon Tate era una desconocida impuesta por el productor de la película a Polanski, dado que el director francés quería a otra actriz, la hoy olvidada Jill St. John. Se enamoraron durante el rodaje y se casaron. Tate comenzó una breve y prometedora carrera con El valle de las muñecas, No hagan olas y un cameo en La semilla del diablo. Cuando estaba embarazada de ocho meses y medio, un temible personaje fundador de una secta llamado Charles Manson manda a sus acólitos a una fiesta de Tate y matan a los asistentes de una manera salvaje, incluyendo a la mujer de Polanski y a su hijo nonato. Polanski es en principio acusado por la prensa de inducir al asesinato hasta que pillan al grupo de Manson; años más tarde, el director es sorprendido manteniendo relaciones sexuales por Anjelica Huston en la casa de su pareja de entonces jack Nicholson. Es acusado de pedofilia, pero no se celebra juicio, la actuación torticera de un juez impresentable provoca la huida de EEUU de Polanski, y lo que como mínimo tendría que haber sido la separación del caso del juez y un nuevo proceso deviene en un litigio que todavía colea casi 40 años después de los hechos.

La maldición no acaba aquí. El músico de La semilla del diablo y El baile de los vampiros Krzystof Komeda muere en accidente en 1969 con 39 años de edad. Hasta aquí se podría atribuir la maldición a La semilla del diablo, puesto que los tres habían intervenido en el filme de 1968. Pero es que hay una cuarta víctima que solo había trabajado en El baile de los vampiros, el actor Jack Macgowran, fallecido como consecuencia de una gripe durante el rodaje de El exorcista, esa es la razón de mi teoría de que la maldición arranca en esta comedia vampírica, muy divertida y magníficamente interpretada por el trío protagonista.

Necrologica

Hoy nos ha dejado un gran actor secundario de Hollywood, especializado en personajes de mafioso y policía, descanse en paz:

Dennis Farina:

Curiosa trayectoria la suya, 18 años de policia y cuando ya era un veterano va y se mete a actor. Y no le fue mal, especialmente en la televisión con Ley y orden, aunque yo le recuerdo especialmente en películas como Un romance muy peligroso, Huida a medianoche, Cómo conquistar Hollywood y una de mis debilidades, la primera y casi desconocida adaptación al cine de las novelas de Hannibal Lecter, Manhunter (de El dragón rojo), casi tan buena como El silencio de los corderos, donde interpretaba a Jack Crawford, el jefe de la sección del FBI especializada en asesinos en serie.

Mucha suerte, Tito

Odio repetir artículo, pero no hay otro remedio. Desgraciadamente, Tito Vilanova ha vuelto a recaer de su cáncer (otra cosa que odio, no es el caso, pero cuando alguien nombra lo de "larga enfermedad" para no llamar al cáncer por su nombre me saca de mis casillas). Como dije hace unos meses, mucha suerte para el ya exentrenador del Barça y para cualquier otra persona que sufra la enfermedad. Y mucha suerte para el que sea el nuevo entrenador del Barça, sea Luis Enrique (el que parece más probable a día de hoy) u otro.

Necrológica

Aunque no es un personaje muy conocido en nuestro país, este actor y director británico sí que tiene algunas películas muy conocidas en su filmografía y merece reseñarse en el momento de su muerte, descanse en paz:

Mel Smith:

No recuerdo si se ha pasado por alguna televisión en España alguno de sus shows televisivos con Griffin Rhys-Jones, aunque dado el gran éxito de las novelas de Tom Sharpe sí se estrenó en su momento la para mí muy floja adaptación al cine de Wilt que protagonizaron ambos. Del resto de su filmografía como actor destaca La princesa prometida en un papel secundario, y como director la no demasiado afortunada entrega para cine de Mr. Bean.

Expediente Warren

El director de origen malayo James Wan sigue con paso firme en el cine de terror con Expediente Warren, tras Saw (notable filme de terror al que destrozaron sus cada vez más patéticas secuelas) e Insidious (esperemos que no le suceda lo mismo con la secuela de próximo estreno). Expediente es quizás la más clásica de las tres y la mejor rodada, no aporta muchas cosas novedosas al tema de las casas encantadas (imposible superar The haunting de Robert Wise y La leyenda de la mansión del infierno), pero los sustos y la atmósfera de terror están muy bien conseguidos, el reparto es excelente (empezando por mi adorada Vera Farmiga) y tiene en la muñeca desde ya un icono del cine de terror de los últimos años. Personalmente me gustó más Insidious, pero Wan hace cada vez mejor su trabajo, es ya más que una promesa y de los pocos directores de terror actuales que valen la pena.

Ahora me ves...

Interrogante sobre Ahora me ves: ¿Película sobre magia o sobre atracos perfectos y sorpresa final? Más bien lo segundo, para mí el tema de la magia en el filme es secundario, la excusa o macguffin que diría Hitchcock para que la intriga arranque. Ha funcionado muy bien en USA, tiene un excelente reparto (especialmente brillantes Morgan Freeman y Michael Caine, cosa nada rara), no aburre en ningún momento a pesar de la delirante trama, los giros inverosímiles y el exceso de explicaciones final, y el final es bastante sorprendente aunque siga la tópica premisa de este tipo de filmes (aquella de que el culpable siempre es el menos sospechoso). El francés Louis Leterrier hace un producto comercial bastante mejor que su Hulk y su Furia de titanes, aunque se pierde un tanto en los fuegos de artificio, filme veraniego para pasar un rato entretenido sin más. Y como alguno ha dicho que ha sido un éxito sorpresa (en algún lado lo he leido), de eso nada, producen Alex Krutzman y Roberto Orci, guionistas de la saga Transformers y las últimas de Star Trek.

Phenomena summer nights: El guateque

Aunque inicialmente Phenomena daba por concluida la temporada el pasado 28 de junio, no se ha ido de vacaciones ni mucho menos. A partir de este jueves 18 y hasta finales de agosto, ha programado un ciclo de siete grandes obras maestras de la comedia de todos los tiempos. Dado que un artículo de siete películas sería demasiado largo y su periodicidad es semanal, iré comentándolas una a una cada semana.

El guateque (jueves 18 de julio):

La relación entre Blake Edwards y Peter Sellers no era muy buena después de La pantera rosa y El nuevo caso del Inspector Clouseau (puesto que la primera entra dentro del ciclo, dejo el comentario de la misma y del resto de la saga para cuando le toque la proyección), pero como pareja artística eran inmejorables y se compenetraban muy bien, y antes de no quererse ver más durante un periodo de ocho años, nos obsequiaron en 1968 con esta cumbre del humor desmadrado y surrealista, para muchos la mejor del tandem, aunque yo no lo tengo tan claro, a mí me gusta incluso más El nuevo caso. La película es un perfecto torbellino de gags memorables, Sellers se desmadra desde el primer momento con la parodia de Gunga Din (aunque me gusta mucho el filme de George Stevens, la épica escena de la trompeta no se ve igual tras el descacharrante destrozo que le hace Sellers) y no para hasta que llega el final, pasando por un explosivo momento en un decorado, una invitación no deseada, un camarero borracho, un elefante y una piscina llena de gente. La historia del torpe extra de cine que es invitado por error a una fiesta selecta de Hollywood es un gran cachondeo y una gran película. Desgraciadamente como he dicho, Edwards y Sellers acabaron muy mal tras el rodaje, no se hablaron durante años y la carrera de ambos se resintió hasta que hicieron las paces y decidieron resucitar a un felin@ de color rosáceo (siempre se ha discutido, pero nunca sabremos si era macho o hembra, aunque eso no importa), pero eso es otra historia de la que hablaremos en otro momento del ciclo.

 

The purge (la noche de las bestias)

El filme de terror The purge quizás no sea un obra maestra ni de lejos, pero vista la baja calidad del resto de los filmes vistos esta semana casi lo parece. Parte de un punto de partida interesante, una sociedad totalitaria en que se permite el crimen una noche al año, pero me da la impresión de que su formato más adecuado habría sido el de mediometraje, las situaciones están demasiado alargadas y el final es poco convincente. Pero con todo tiene cosas muy interesantes que le merecen un aprobado alto, un buen reparto, brillando especialmente el inquietante villano con uniforme de colegial, interpretado por un actor llamado Rhys Wikfield al que no tenía el gusto de conocer, una atmósfera malsana y un excelente uso de la fotografía en penumbra, un uso seco y escalofriante de la violencia (nada de gore y exceso) y una hipótesis de partida francamente inquietante y tan realista que es extremadamente creible. No es una obra maestra, pero tal como está el patio es un filme muy estimulante, aunque por el bien de los espectadores espero que no tenga secuela, me temo que la trama no da para más.

El hipnotista

Es un chiste malo, pero lo hago, tengo el día tonto y ya lo he dicho alguna vez: lo que conozco del boom de la literatura y el cine policíaco escandinavo me deja frío, no le veo la gracia, ni el suspense, ni el interés. El hipnotista, nuevo filme de Lasse Hallstrom (antaño director de los videoclips de ABBA y actualmente especialista en pastelones románticos en Hollywood) me aburre, y no creo que solo sea cuestión de la adaptación, porque el planteamiento de la intriga lo encuentro ridículo, no entiendo qué necesidad hay de llamar a un especialista en hipnosis para aclarar un caso que no debería ofrecer demasiadas dudas visto el desenlace (además, desde el punto de vista médico hay algo referente a un coma completamente imposible, y no lo cuento porque es clave en el desarrollo de la historia). Intriga, mínima, el culpable está claro desde el principio, suspense, poco, aunque haya un secuestro durante el filme, personajes, ni me interesan ni tienen un desarrollo pasable. Resultado: un sopor de dos horas (y le sobran por lo menos 30 minutos), de aire telefilmesco y donde ni siquiera dos veteranos del cine escandinavo como Lena Oliny y Mikael Persbrandt tienen buenas interpretaciones, Hallstrom hace ya mucho tiempo que dejó de ser un director interesante.