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carlosmartinez

The place behind the pines

Hacía ya tiempo que no daba ninguno de mis habituales antipremios, pues aquí hay una película que los merece por partida doble: Premio Don erre que erre al cretino que ha traducido El lugar detrás de los pinos (se debió dormir y no lo encontró, se pasó los pinos, je, je) por uno como Cruce de caminos ya utilizado anteriormente como mínimo en un filme de Walter Hill; premio Pico de oro al cabrón (responde a las iniciales J. L., no se atreve ni a dar su nombre completo) que en la revista Time Out ha comentado sin la menor vergüenza ni decoro un giro de la película que cambia todo lo que ha contado hasta entonces (algunos olvidan que para hacer una crítica no se deben hacer jamás spoilers, y menos si son clave en la trama de la película), con lo que nos ha jodido el filme a más de uno. A los dos, a ver si aprenden, y si no, que se dediquen a otra cosa.

Y lo peor es que el filme es un tostón de casi dos horas y media, la típica tontería que hace un director novato que tras su primer éxito (la notable Blue valentine) pierde la modestia y el norte creyéndose el rey del mundo, dividida en tres partes que no tienen el menor interés. La primera parte parece el remake de Drive cambiando el coche por la moto (Ryan Gosling, como no cambies de registro te va a durar el éxito menos que un caramelo a la puerta de una escuela, basta ver el varapalo en Cannes de lo nuevo del director de Drive), la segunda es una tópica historia de corrupción policial con un Bradley Cooper que sigue sin convencerme como actor y la tercera es un aburrimiento de melodrama paternofilial que parece querer imitar Rebelde sin causa y no precisamente pareciéndose en calidad a su modelo. No hay por donde coger el filme, y más viniendo de un director que parecía apuntar alto con su anterior película

Riddick

A veces no entiendo a Hollywood, no sé qué interés podían tener en hacer una tercera entrega de un personaje, Riddick, cuya primera entrega no dejaba de ser una medianamente entretenida serie B de monstruos, y cuya segunda parte fue un tostón de cuidado y un fracaso  comercial mayúsculo (alguno dirá que han funcionado bien en DVD, videojuegos, comics y demás, pero eso no es garantía de negocio en un filme). Con todo, el filme es correcto, a medio camino entre la primera y la tercera. Tiene una primera parte muy potente, a lo Robinson Crusoe, con el protagonista abandonado a su suerte en un planeta lleno de monstruos y con un peculiar Viernes de acompañante, se pierde en una explicación demasiado obvia de qué hace allí (como si a alguien le hubiese interesado saber lo que pasaba después de la segunda entrega; con una breve introducción antes de los títulos de crédito hubiese bastado), recupera algo el tono con la presentación de los cazadores de recompensas (Jordi Mollà sigue empeñado en imitar en gestualidad a Jack Nicholson y Jim Carrey) y acaba aburriendo un tanto en la excesivamente larga lucha final contra los monstruos. Es una muy aceptable serie B, lo que me temo es que tenga presupuesto de A, y los terroríficos monstruos están muy logrados, pero se le va la mano en la duración, le doy un aprobado. 

Kick-ass 2

 

Creo recordar que cuando se estrenó la primera película de Kick-ass la califiqué de salvajada con poca o ninguna gracia. Pues corregido y aumentado, Kick-ass 2 es todvía más bestia (hay muertos a granel, a cada cual más sangriento y gratuito), ha perdido el discutible sentido del humor que tenía la primera, tiene un guión tontísimo de historia de venganza y tiene un reparto patético, empezando por un Aaron Taylor-Johnson al que solo recuerdo haber visto bien haciendo de John Lennon, un Christopher Mintz-Place que tiene aproximadamente la gracia en la parte anatómica a la que se refiere el título en inglés y un Jim Carrey irreconocible que espero que su rostro en la película sea consecuencia del maquillaje para el personaje, no del botox. Filme más que mediocre, su fracaso en la taquilla USA debería hacer parar la saga, pero el final tras los títulos de crédito (el chiste es malo con ganas, pero deja abierta una continuación) y la discutible política de sagas reciente (¿hacía falta una segunda entrega de algo tan ridículo como Percy Jackson?) hace que no sea tan seguro.

Dolor y dinero

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Michae Bay, el máximo representante del cine palomitero americano, se ha pasado al cine "pequeño" con Dolor y dinero, cosa que habría que poner en duda teniendo en cuenta que la película "solo" ha costado 20 millones de dólares oficialmente (será un presupuesto pequeño para lo que se estila en Hollywood, pero nada es un presupuesto modesto) y que viéndola a mí me cuesta creerlo teniendo en cuenta que tiene a dos estrellas como Mark Wahlberg y Dwayne Johnson y tiene las explosiones y planos barrocos y videocliperos habituales en el cine de Bay, no sé yo si el presupuesto reducido es verdad, ya pasó hace dos años con Super 8, que todos los medios dijeron que el presupuesto era mucho mayor que el que se había dicho por parte del estudio.

Pero más allá del tema del presupuesto, lo cierto es que a Bay en esta ocasión sí que le ha salido una más que digna película, mucho mejor que la mayoría de películas de su filmografía. Basándose en el caso real de un chapucero, delirante y patético caso real de una historia criminal ocurrida en Florida en los años 90 (por lo que he oído, y aunque parezca mentira, los momentos más delirantes del filme son absolutamente ciertos), Bay hace una divertida sátira de la sociedad americana centrada en el culto al cuerpo y la ambición de ser rico, con un trío de descerebrados criminales que de puro idiotas acaban siendo entrañables muy bien interpretados por su trío protagonista y muy bien acompañados. A pesar de que el director sigue igual de pesado con sus planos cortos, sus ralentís, sus puestas de sol horteras y su culto al cuerpo (especialmente de uniforme), esta vez molesta menos y hace una muy divertida comedia negra que no aburre en ningún momento. Sin ser una obra maestra, sí que es una sorpresa viniendo de quien viene

Cazadores de sombras

 

No aprenden, y no solo los americanos, puesto que esta es una película germanocanadiense y tiene los mismo defectos. Cazadores de sombras es otra más de las tonterías fantásticas creadas a rebufo del éxito de Harry Potter y Crepúsculo para ver si suena la flauta por casualidad y montan una saga de éxito, y generalmente basadas en libros juveniles. No conozco el libro en que se basa, pero en este caso más que falta de originalidad lo califico ya directamente de plagio: sin entrar en detalles que entrarían en el terreno del spoiler, la relación entre el villano y los dos protagonistas es idéntica a la de otra famosa saga. El resto tampoco ayuda, una dirección torpe (qué se podía esperar del autor de La pantera rosa 2 y el remake de Karate kid), unos protagonistas mediocres(la hija de Phil Collins demuestra con esta y la Blancanieves de Julia Roberts que es una actriz pésima, y el coprotagonista, proveniente de la saga Crepúsculo, no le va a la zaga) y unos efectos especiales de andar por casa. De lo peor de la cartelera.

Phenomena summer nights: Los caballeros de la mesa cuadrada (y sus locos seguidores)

Llegamos al final de agosto (iba a decir que se acerca el invierno, pero me parece que hay un escritor por ahí que se me adelantó, je, je) y con ello el final del ciclo veraniego de Phenomena. Para acabar, la película que nos descubrió en España en los años 70 (no recuerdo el año exacto de su estreno, aunque creo recordar que fue ligeramente posterior al de Reino Unido) a un grupo de humoristas mítico:

Los caballeros de la mesa cuadrada (y sus locos seguidores):

Ya comenté en profundidad la historia del grupo Monty Python con motivo de La vida de Brian hace unos meses, así que no me extenderé demasiado. Los caballeros es otra joya del grupo, en realidad su primer largo expresamente creado para cine, puesto que Y ahora algo completamente diferente era una sucesión de gags de la serie televisiva que los lanzó. Contiene momentos memorables como los caballeros imitando los cascos de los caballos, los guerreros Ni, los franceses, un conejo asesino, un guerrero sin brazos ni piernas empeñado en seguir luchando y un final francamente desmelenado. Dio lugar hace unos años a Spamalot, un musical de Eric Idle también muy divertido visto en España también.

 Y aquí acaba Phenomena summer nights, ciclo que ha animado a los que nos hemos quedado en Barcelona el verano mucho más que los raquíticos estrenos, salvo excepciones pocos y malos, y más que la ridícula política de reposiciones en cine de algunas películas: Parque jurásico, una sola sala (afortunadamente más barata que los filmes de estreno, alrededor de 7 € el 3D) y West side story, peor todavía, una sola sesión diaria en un cine y de tapadillo, casi ni se ha publicitado, una vergüenza, vamos.

Y a rey muerto, rey puesto, Phenomena empieza el mes que viene un ciclo que durará cuatro meses de películas de serie B y Z italianas (una con un director canadiense muy conocido, ojo), japonesas, americanas e incluso una española. Como muchas son de terror ya han preparado unas palomitas muy especiales:

Ya hablaremos del ciclo conforme lleguen las sesiones. Feliz regreso a casa a los que volváis estos días.

Necrológica

Hoy me he enterado de la muerte este sábado pasado de un gran director de fotografía casi centenario, responsable de varias famosas películas de los 60 y 70, descanse en paz:

Gilbert Taylor:

Impresionante su currículum: ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú, ¡Qué noche la de aquel día!, Repulsión, Cul de sac, Frenesí, La profecía, La guerra de las galaxias, el Drácula de John Badham o Flash Gordon entre las más conocidas. Hubiese cumplido 100 años el próximo años, como la mayoría de directores de fotografía un desconocido para el gran público, pero pieza indispensable en el aspecto visual de filmes muy importantes en esa vertiente.

Necrológica

Este sábado nos ha dejado una excelente actriz americana, principalmente conocida por su actividad teatral, aunque tiene algunos papeles muy destacados en grandes películas, descanse en paz:

Julie Harris:

Cinco Tonys (el Oscar del teatro americano, para quien no los conozca) y cuatro nominaciones más no son precisamente moco de pavo, como tampoco lo es su carrera en cine: secundaria en películas tan importantes como Al este del edén, Reflejos en un ojo dorado y Gorilas en la niebla, y protagonista de dos filmes clave: fue la primera Sally Bowles en la primera versión de Cabaret, Soy una cámara, y la protagonista "humana" (la gran protagonista es evidentemente la aterradora casa) de la para mí obra maestra del cine de casas encantadas y de su director Robert Wise The haunting, prohibida en España en su momento por el lesbianismo de su otra protagonista, probablemente de haberse estrenado correctamente habría hecho mucho más conocido en nuestro país el nombre de Harris, actriz muy respetada en USA.

El Ranger solitario

Probablemente la metedura de pata de traducir la serie original de televisión El Ranger solitario como El llanero solitario debe proceder de Hispanoamérica, donde llegó antes que aquí, puesto que llanero es una palabra más común allí que aquí. El caso es que resulta chocante, puesto que no debería haberse traducido, Ranger alude evidentemente a la policía de Texas que empezó durante la época del Oeste y continúa hasta nuestros días (la misma a la que pertenece el personaje de Chuck Norris Walker), al ser un nombre propio muy explícito no tiene sentido una traducción en mi opinión. Peor es lo de su compañero de fatigas, el indio Tonto; como algún espabilado se debió pensar que quedaba mal insultar a un personaje positivo (cosa que no pasa en inglés, puesto que la palabra Tonto no existe, es fool o dumb), nada, le pusieron el chorra de Toro, que sonaba a indio por aquello de Toro sentado. El problema es que nadie se ha molestado en cambiarlo, al igual que seguimos llamando Frodo Bolsón a Frodo Baggins (podría haber sido peor, la primera traducción en Argentina de El Hobbit era El hobito, afortunadamente aquí sí que se cambió), a ver si aprendemos de una vez a respetar mejor las traducciones y sacarnos tonterías de la manga.

La película estrenada estos días ha sido probablemente la más valpuleada del verano por la crítica americana y ha sido un notorio fiasco comercial en su país de origen. Puedo entender lo segundo (hay que respetar los gustos del espectador, que es el que paga), pero no lo primero. No es perfecta, en mi opinión adolece de querer copiar demasiado la saga de Piratas del Caribe cuando son historias completamente diferentes, Johnny Depp empieza a cansar con sus numeritos estrafalarios (aunque aquí está más contenido y algo mejor que en las últimas entregas de Piratas), el "millonario" Armie Hammer (proviene de una familia muy conocida en el mundo petrolero) no acaba de dar la talla como héroe (aunque su blandura casa bien con la inocencia inicial del personaje y con el tono blanco de la película) y el guión se ha inspirado demasiado al pie de la letra en el de Hasta que llegó su hora en muchas escenas. Pero no puedo cargármela, es tremendamente entretenida, no aburre en ningún momento en su larga duración (otra cosa que le han echado en cara, como si durar hora y media fuese signo de calidad, a mí cualquier entrega de Loca academia de policía se me hace más larga que esta, y no llegan a 90 minutos), tiene un par de estupendos villanos y las dos secuencias más espectaculares y mejor rodadas y editadas de este año, las dos que transcurren en los trenes. Asimismo, para un amante del western como yo es un festín de homenajes al género estadounidense por excelencia, desde ese arranque al más puro estilo Pequeño gran hombre (también se parece a La princesa prometida) al más evidente de Hasta que llegó su hora, pasando por todo el spaguetti western y títulos de John Ford como El caballo de hierro y Centauros del desierto. Como he dicho, no es perfecta, pero no el desastre que se ha dicho, para mí merece un aprobado alto, es mucho mejor que otros filmes del verano mejor considerados como Pacific rim o Elysium.

El último concierto

Hay películas que basan todo su potencial en las interpretaciones de los actores, y El último concierto, primer largometraje de Yaron Ziberman. Tiene un buen guión, aunque no demasiado original, que cuenta la historia de un cuarteto de cuerda en el que su miembro más veterano ha de abandonar la formación por un incipiente Parkinson. No aporta nada nuevo y es muy previsible, pero no aburre en ningún momento, tiene una gran banda sonora y sobretodo un gran quinteto de actores, los muy conocidos y talentosos Christopher Walken, Philip Seymour Hoffman y Catherine Keener, el mucho menos conocido Mark Ivanir (habitual secundario en muchos filmes estadounidenses, aunque tengo entendido que es de origen israelí) y una prometedora actriz llamada Imogen Poots a la que no recuerdo haber visto antes, ellos son lo mejor y más creible de una película mucho más que correcta.

Exorcismo en Georgia

La primera reacción que ví en los espectadores de la sala donde ví Exorcismo en Georgia fue: ¿dónde está el exorcismo? (que me corrija mi querido Sacerdote, mucho más experto que yo en estos temas, si me equivoco, pero creo que para hablar de película de exorcismos tiene que haber una posesión y algún tipo de sacerdote o representante religioso haciendo el exorcismo, en este filme no hay ni lo uno ni lo otro). Respuesta: no lo hay, lo que hay es una mala traducción del título original. The haunting in Connecticut (Fantasma o aparición en Connecticut es su traducción más correcta) era un discreto filme de terror sobre casas encantadas que tuvo cierto éxito, que alguien tradujo malamente como Exorcismo en Connecticut (allí no sé decir si había posesión y exorcismo, no recuerdo bien el filme, aunque lo ví en su momento) y que ha propiciado esta pseudosecuela que nada tiene que ver con el original salvo que está basada en otro supuesto caso real de casas encantadas. El filme es muy discreto y bastante aburrido, salvo alguna escena impactante como la de la foto, se habla de una tercera entrega sobre otro caso en Nueva York, pero dado que no ha funcionado en ningún lado lo pondría en duda, la única explicación de que se haya estrenado en pleno verano es la de quitársela encima, su destino más lógico era el vídeo.

Juerga hasta el fin

¿Una parodia de las películas catastrofistas o el apocalipsis de la comedia? Más bien lo segundo. Poco se podía esperar de comicastros como Seth Rogen, Jonah Hill y Daniel Macbride, pero esta vez se han superado. Inmensa chorrada protagonizada por actores encantados de conocerse interpretándose a sí mismos (o algo parecido), llena de chistes sobre drogas que ya eran viejos en la época de Cheech & Chong, complejos de Peter Pan que ya apestan  (¿realmente a alguien le hace gracia ver a un adulto que no ha crecido emocionalmente?), una posesión diabólica y posterior exorcismo lamentables y un final absolutamente abominable, probablemente lo peor  que he visto en mi vida, y ya es decir. La peor película del año, dudo mucho que vea otra peor, llamarla comedia es insultar a Lubistch, Wilder, Chaplin, Buster Keaton, Groucho Marx y Peter Sellers, quienes deben estar revolviéndose en sus tumbas ante cómo ha degenerado el noble arte de reir que ellos contribuyeron a hacer grande.

Nos quedan 28

No sabía cómo titular esta nueva sesión sobre la desaparición de salas de cine en Barcelon, pero recordando el reloj aquel del fin del mundo que nos indicaba el número de minutos que faltaban para el apocalipsis, he hecho el mismo con el número de salas de cine de Barcelona que nos quedan, espero que nunca llegue a cero. Aunque no estéis de acuerdo (hubo alguna crítica por el tema cuando el Urgel), creo que hay que rendir un homenaje a cada sala que desaparezca, por eso le dedicaré esta sección al tema, espero no incluirla demasiado a menudo. Ahí va la que ha desaparecido esta semana:

Lauren Gracia (antiguo Texas):

 

Era la crónica de una muerte anunciada, Lauren Films lleva mucho tiempo siendo un cadáver y es cuestión de tiempo su cierre definitivo, y no es solo por la crisis, los problemas vienen de lejos, de una mala gestión y una ampliación de negocio que no funcionó, ya estuvo en suspensión de pagos en 2004. Para mí el Texas o Lauren Gracia no era uno de mis cines más habituales, pero le tenía cariño por ser el último cine de programa doble que quedó como tal en Barcelona (no cuentan el Arenas gay o el Maldà, porque la programación y la intención son distintos, y el Phenomena es un intento muy afortunado de mantener el espíritu, pero tampoco es lo mismo), echaré de menos un cine en que pude ver filmes como El cuervo y Dos tontos muy tontos, entre otros muchos.

Phenomena summer nights: El gran dictador

Este jueves, el ciclo veraniego de Phenomena proyecta uno de los grandes largometrajes de Charles Chaplin, El gran dictador. Por falta de tiempo no puedo escribir un articulo en profundidad sobre el filme como he hecho con otros del ciclo, pero aprovechando que ya escribí uno sobre el mismo en otro blog hace unos meses, os dejo el enlace del mismo por si lo queréis consultar, lo que hubiese dicho del filme no varía lo más mínimo, perdonad que no pueda hacer otra cosa:

http://clubsocialpolpositiu.blogspot.com.es/2013/03/filmoteca-el-gran-dictador.html

Necrológicas

Estas últimas horas nos han dejado un grande de la literatura americana con varias incursiones como guionista y un director algunas de cuyas películas son más conocidas que su propio nombre. Descansen los dos en paz:

Elmore Leonard:

Nadie como él para hacer novelas sobre maleantes de tres al cuarto metidos en lios de mil demonios, y el mejor escritor norteamericano de novela negra contemporáneo. De sus obras adaptadas hay que nombrar evidentemente Jackie Brown y Un romance muy peligroso, pero también fue autor de la historia que dio lugar a un estupendo western de Delmer Daves, El tren de las 3.10. Autor también de guiones originales nada desdeñables como Joe Kidd, Mr. Majestyck y mi preferida 52 vive o muere de John Frankenheimer.

Ted Post:

 

Director televisivo muy prolífico de clásicos como The twilight zone, La ley del revólver, Perry Mason o Colombo, tiene un western muy apreciable en su haber como Cometieron dos errores y sobretodo dos secuelas nada despreciables, Harry el fuerte y Regreso al planeta de los simios. No era un maestro precisamente, pero hizo bien su trabajo.

Renoir

Probablemente al filme Renoir le ha perjudicado que se estrenase antes el filme de Fernando Trueba El artista y la modelo para valorarlo, demasiados puntos en común entre ambos y además ninguno de los dos logrado. La historia de Auguste Renoir y sus hijos (el más famoso Jean, el genial director, pero sus hermanos también fueron importantes) puede ser apasionante, pero no justo en el momento del declive del padre y el comienzo de sus hijos. El filme se hace aburrido y lento, y no le hace ningún favor el homenaje a una de las obras magnas de Jean Renoir, Una jornada en el campo, entre otras cosas porque se le ha ido la mano: la maravilla de Renoir duraba alrededor de 40 minutos y este tostoncete casi dos horas. Filme más que discreto.

Aviones

No sé qué hubiese pensado mi amigo Juan Aldea de haber podido ver este spin off de Cars tras la discusión del año pasado entre nosotros sobre Pixar y Disney, el caso es que extraño que siendo un filme enteramente Pixar no viene su nombre por ningún lado, solo el sello Disney, no sé si es que no se han atrevido tras el varapalo de Cars 2 o es que tras la compra de Disney vamos a ver desapareciendo el sello Pixar poco a poco.

El caso es que habrán cambiado el vestido de la mona, pero poca diferencia hay entre Cars y esta, solo que aquí los protagonistas son aviones de carreras. Es una película más modesta (en principio iba destinada a vídeo), con una clásica historia de patito feo que superando trabas llega a lo más alto (vamos, que el guión parece un calco de Rocky o Karate kid, por ejemplo) y tiene un buen nivel de animación marca de la casa y es un entretenimiento excelente para los niños, pero no resiste la comparación con las grandes películas de Pixar, eso sí, su nivel es bastante superior a la competencia.

Elysium

¿Plagio y/o homenaje? Ahí tenéis las fotos de la estación espacial de Elysium (las dos de arriba) y la estación espacial de paso hacia la luna de 2001 (las dos de abajo), a mí me parecen tan sospechosamente parecidas como para no saber dónde acaba el homenaje y dónde empieza el plagio, juzgad vosotros mismos.

Y lo malo es que ojalá el problema de Elysium solo hubiese sido ese. El nuevo filme de Neil Blomkamp prometía mucho tras la sorpresa de Distrito 9, pero finalmente ha sido un truño de cuidado, una sucesión de lugares comunes sin fin sobre distopías futuristas, malos malísimos pegándose la gran vida a costa de los pobres (vale, eso no es un lugar común, es la realidad, pero en ciencia ficción suena a tópico) y soldados que intentan salvar a la humanidad. El desarrollo es completamente predecible, una persecución detrás de otra sin orden ni concierto, y el final más, cualquiera que haya visto este tipo de películas puede imaginarse cómo acaba. Se salvan los actores, especialmente Jodie Foster, pero filme es una de las decepciones del verano, esperaba mucho más de alguien que hizo el mejor found footage que conozco, el arranque de Distrito 9, muy original película y muy superior a esta.

 

Phenomena summer nights: Manhattan

Ante todo, perdón por el retraso, estos días han sido complicados en lo familiar por enfermedad de mi padre y esto me ha obligado a dejar de lado por unos días mis costumbres habituales, entre ellas la de mi cita semanal con mis lectores, espero que no se vuelva a repetir próximamente y que entendáis las razones del retraso. Así que vamos al grano, hoy es jueves 15 y toca empezar por la película semanal del ciclo  veraniego de Phenomena, esta vez toca una de las obras mayores de uno de los grandes directores del cine moderno:

Manhattan:

 

 

Con permiso de la oscarizada Annie Hall, y sin despreciar todo lo que vendrá después en su filmografía, el momento cumbre en la carrera de Woody Allen, cuando es respetado por toda la crítica, cuando está probablemente más inspirado artísticamente,  (luego los altibajos en algunos momentos van a ser alarmantes, su costumbre de dirigir una película al año le lleva a veces a películas no demasiado dignas de su nombre) cuando Hollywood le deja hacer lo que le venga en gana y cuando es adorado por buena parte de la cinefilia mundial.

Manhattan es una delicia, una comedia perfecta en que Allen muestra en toda su plenitud su visión del mundo y su manera de entender el humor, con unos diálogos magistrales y una gran creación de su personaje cómico, y con la  pareja artística que mejor le ha entendido, a pesar de su fructífera etapa con Mia Farrow (que acabó como el rosario de la aurora, y de la que Farrow, más allá de lo que pasase entre ellos personalmente, nunca se recuperó), sus mejores momentos creo que siempre los ha tenido con una extraordinaria actriz de comedia como es Diane Keaton, después de este filme tardarían muchos años en volver a trabajar juntos, es un punto de inflexión en la carrera de Allen en este sentido. Destacar en el resto del reparto a Meryl Streep en el primer papel de entidad de su carrera (el de El cazador me parece bastante pequeño a pesar de la nominación al Oscar, y a mí este me parece muy superior al de la sobrevalorada y oscarizada Kramer contra Kramer). También es el papel de mayor entidad de la nieta de Hemingway Mariel. Pero sobretodo Manhattan en un homenaje a la ciudad de Allen, un Nueva York filmado en cinemascope y blanco y negro de manera maravillosa por Gordon Willis (genial el arranque con los acordes de Gershwin), la isla de Manhattan es casi la protagonista de una obra maestra.

Pacific rim

Guillermo del Toro es uno de mis directores actuales preferidos, pero en mi opinión  con Pacific rim le ha salido la película más floja de su carrera. Sobre el papel, este homenaje al keiju (cine de monstruos, como Godzilla y Gamera) y al mecha (Mazinger Z) japonés podría haber dado lugar a una de las películas del verano, pero me temo que al director le ha fallado el guión, la mesura y el reparto. La historia es demasiado esquemática, poco original y estirada hasta lo indecible, el filme dura dos horas y cuarto y le sobra como mínimo media hora, especialmente en los larguisimos y poco logrados momentos entre combate y combate, se le va la mano en la creación de monstruos (¿hacen falta tantos cuando no todos tienen relevancia?) y la duración de los combates, parece un niño con juguete nuevo que no sabe cuando dejar de jugar más que un director de cine, y le falla un reparto en el que los protagonistas no dan la talla y no tienen el menor carisma ni saben mucho cómo actuar (hasta para estar delante de un croma se necesita saber interpretar, y no es cuestión de no tener a quién dar réplica, un actor teatral puede hacer perfectamente una réplica en un escenario sin necesidad de tener oponente delante). Solo se salvan las escenas de efectos especiales, algunas muy logradas y los personajes secundarios (el mejor, Ron Perlman y sus zapatos dorados), Pacific rim es un patinazo en toda regla de uno de los grandes del cine fantástico actual, esperemos que se recupere.