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carlosmartinez

La mejor oferta

Consejos para alguien que quiera escribir y/o dirigir un trhiller con sorpresa final: esmérate bien, porque si no andas fino te van a pillar. Probablemente sea debido a que me he visto trhillers de todos los colores, pero el suspense de La mejor oferta y su presunta sorpresa final me duran aproximadamente cinco o diez minutos, lo que tarda en presentarse al protagonista y su entorno, tal es para mí el grado de chapuza del filme de Tornatore, empeñado además en subrayar lo que será importante finalmente de la trama siempre que puede, creo que cualquier espectador avispado se dará cuenta en pocos minutos de qué va el filme realmente. Consecuencia: un filme aburrido, previsible, sospechosamente parecido en su trama a uno que dirigió un director británico en 2003 (no diré a qué filme me refiero, incurriría en spoiler), con un protagonista antipático interpretado por un histrión como Geoffrey Rush en horas bajas y donde solo salvo al gran Donald Sutherland como amigo y colaborador de Rush y la banda sonora de un Ennio Morricone quizás menos inspirado que en otras ocasiones, aunque sí sabe darle un tono de misterio y finalmente de ironía y sarcasmo en la escena donde se resuelve el enigma propuesto, cosa que no hace el director, un Giuseppe Tornatore que todavía vive de las rentas que le reparó Cinema Paradiso, desde entonces no ha vuelto a dar una y este mediocre filme es de los peores.

Niños grandes 2

Llega el verano, y con él el inefable "cómico" Adam Sandler (el que le haya visto la gracia alguna vez que levante la mano) haciendo de las suyas. Lo peor de Niños grandes 2 no es que repita el esquema de la primera entrega y el bajo nivel de los gags sea parecido, el problema de Sandler es que con una sola excepción sigue haciendo exactamente en todas las películas el mismo papel de idiota con complejo de Peter Pan, y con él casi todos los humoristas actuales hollywoodienses (¿qué pasa, que hacer de adulto no hace gracia? Pues nunca les ví este tipo de personajes a Groucho Marx o a Cary Grant, y bien que me hacen reir...). Niños grandes 2 es otra chorrada como una casa, hecha a base de escatología y malos chistes, aderezados con el especialista en stripteases de camiseta Taylor Lautner, que aunque no se la quita esta vez (si no me he despistado entre bostezo y bostezo) tiene la gracia donde la espalda pierde su justo nombre. La bromita parece ser que ha costado 80 millones de dólares, se los debieron gastar en darle de comer a Kevin James, porque no serían en el horrendo y cutrísimo ciervo hecho por ordenador que aparece en algunas escenas. Patética.

Homenaje a un amigo

Hay ocasiones en que preferiría no tener que escribir algunos artículos, y esta es una de ellas. Hoy se ha ido de manera repentina en el hospital mientras se recuperaba de una caida un amigo y comentarista habitual de este blog. Se llamaba Juan Aldea, tenía un blog, cineysociedad (está el link en algun lugar de la portada de este blog), y era un vehemente partidario del cine no hollywoodiense y opositor acérrimo del cine hollywoodiense, razón por la cual habíamos tenido unas cuantas discusiones muy sonadas aquí, especialmente el año pasado. Aparte de esto creo que no discrepábamos tanto, yo también odio buena parte de lo que se hace actualmente en USA, aunque defiendo la viabilidad del buen cine comercial venga de donde venga, y por supuesto defiendo el buen cine como hacía él sea de la nacionalidad que sea.  Aparte de mis palabras y de mi tristeza por su fallecimiento, creo que la mejor manera de homenajearle es incluir algunas fotos de algunos de sus directores favoritos, Dreyer, Murnau (utilizaba habitualmente sus apellidos como pseudónimo) y una de sus excepciones en lo del tema de Hollywood, Chaplin. Descanse en paz:

 

 

Gru 2: mi villano favorito

Gru: mi villano favorito fue una pequeña sorpresa comercial en su estreno en 2010 , un filme relativamente modesto de animación que compitió con nota con propuestas más potentes a priori de Disney y Dreamworks. Ahora llega la segunda parte, y en mi opinión el resultado es todavia mejor, una muy divertida y frenética comedia infantil a ritmo de screwball comedy y de los mejores cartoons, con un protagonista que ya ha dejado de ser villano para ser el héroe de la locura, un malvado francamente logrado (mejor no desvelar su identidad, hay más de un sospechoso) y en la que nuevamente se llevan la palma esos seres amarillos (bueno, no tan amarillos en algunos momentos) llamados minios, con momentos estelares como sus peculiares interpretaciones de conocidas canciones pop y los muy divertidos títulos de crédito finales (cuidadito con levantarse del asiento antes de tiempo). Lo que no acabo de entender es que algunos críticos le hayan echado en cara una presunta exaltación de la familia tradicional; por un lado, si la hay, no creo que sea lo fundamental en el filme, y por otro me temo que la mayor parte del cine familiar lo ha sido siempre, especialmente Disney, pero también Dreamworks, ¿o no era Schreck finalmente un abnegado padre de tres criaturas? De momento el mejor filme de animación estadounidense de año.

Star Trek: en la oscuridad

Antes de comentar la nueva entrega de Star Trek, me gustaría aclarar un concepto que se ha dicho estos días, en mi opinión equivocado: la anterior entrega dirigida por J J Abrams no era una precuela, sino un reboot, puesto que el personaje de Eric Bana y la presencia del veterano Leonard Nimoy alteraban los acontecimientos de la serie original haciendo que la historia y la relación entre Kirk y Spock no fuesen exactamente igual. Del mismo modo, y más claramente, Star Trek en la oscuridad vuelve a ser un reboot de La ira de Khan, puesto que el villano interpretado por Benedict Cumberbach difiere mucho del que hizo Ricardo Montalbán, aún manteniendo ambos filmes algunos parecidos, especialmente en el tramo final.

Dicho esto, y siendo un filme bien hecho y sumamente entretenido, En la oscuridad queda bastante por detrás del reboot de 2009 y de La ira de Khan. Creo que el principal problema es que al intentar cambiar a Khan (perdón por el spoiler, pero ya era algo más que un rumor incluso antes del estreno en USA) la historia que cuenta les ha salido fallida, no se acaban de entender el lío de los dos tipos de misiles ni las intenciones del personaje de Peter Weller, y eso lo hace más confuso de lo que debiera. Tampoco el final me parece tan redondo como el de La ira del Khan, no me molesta el cambio que han hecho respecto al filme de Nicholas Meyer (que no comentaré aquí para evitar un spoiler, en este caso mucho más peligroso que el de revelar la identidad de Khan), pero la escena de la muerte de un personaje clave tenía mucha más fuerza en el filme de Meyer que en este, especialmente porque no tenía epílogo. Y a Abrams alguien le debería aclarar que la puñetera costumbre que tiene en todos sus filmes y series de llenar el fotograma de destellos azules sin cuento es una chorrada y una horterada que queda horrible en pantalla y que se puede ahorrar perfectamente.

Con todo, el filme es sumamente entretenido y espectacular, Cumberbatch hace un villano de altura que no hace añorar el interpretado por Montalbán,  Zachary Quinto sigue cumpliendo como un estupendo Spock joven (Chris Pine me sigue pareciendo blandito comparado con el chulopiscinas que bordaba William Shatner) y se agradece el regreso a la pantalla grande de Peter Weller en algo más que un cameo, pero después del reboot de 2009 esperaba más, no es una mala entrega de la saga, pero es mejorable para posteriores entregas.

Antes del anochecer

Lo de los títulos en castellano de los filmes extranjeros no tiene remedio, ni cuando es fácil aciertan: mira que era fácil traducir Before midnight como Antes de la medianoche, pues no, Antes del anochecer, debe ser que la noche no les gusta o le tienen miedo a los vampiros, ni idea...

Y la película es de chapeau, el trío formado por Richard Linklater, Ethan Hawke y Julie Delpy (aquí no sé quién es más autor del filme y de la trilogía de los tres) culmina la trilogía (de momento, yo no descartaría un Antes de la madrugada, por ejemplo, tendría lógica una cuarta entrega post posible divorcio) formada por Antes del amanecer, Antes del atardecer y esta de manera maravillosa. Si en la primera hablaban del amor breve, y en la segunda del reencuentro, esta hablan claramente del comienzo del fin del amor, del hastío, de una manera como no se había visto en el cine desde Te querré siempre y Dos en la carretera, con unos magníficos y larguísimos diálogos (cosa que no debería extrañar, porque estos tortolitos le dan a la lengua que da gusto desde la primera película) y con una escena en una habitación portentosa, con dos actores en estado de gracia. Para mí la mejor de las tres, aunque el final me parezca un tanto forzoso, y de lo mejor del año.

 

After earth

Conforme avanza la filmografía del director M. Night Shyamalan queda más claro que lo suyo fue flor de un día, que o nos engatusó con El sexto sentido y El protegido o el hombre no daba para más. Porque Señales no había por donde cogerla, El bosque, La joven del agua y El incidente tenían aciertos parciales pero nada más, y Airbender era patética.

Y After Earth más de lo mismo. Mamotreto futurista al servicio de un actor como Jaden Smith que ya era poco interesante como crío y al que el estirón en altura no le ha acompañado un crecimiento como actor (al contrario, es peor actor todavía), producido por su padre Will (si pretendía lanzarlo al estrellato, lo ha conseguido, lo ha estrellado del todo), donde todo es un sopor sin chispa ni originalidad y donde no queda nada del antaño prometedor Shyamalan, su trabajo lo podría haber hecho cualquier aprendiz de director. Es de momento el gran fracaso comercial del verano en USA y el más serio candidato a razzie del año

Los becarios

Después de ver algo tan bochornoso como esta estupidez llamada Los becarios, no salgo de mi asombro. Esto es una película, esto es un panfleto en forma de publirreportaje producido por Google a mayor gloria suya, con un cómico llamado Owen Wilson en horas bajas y un guionista-protagonista llamado Vince Vaughn (el mejor papel cómico que le conozco es el del remake de Psicosis, el problema es que se supone que hacía un filme de terror) cobrando por un guión malo, terrible, lleno de tópicos sobre novatos torpes enfrentados a listillos sabelotodos (vamos, la vieja historia de la liebre y la tortuga, aunque la mona se vista de Google, mona se queda) y donde no pasan dos segundos de película en que no se canten las excelencias del servidor de Internet y su empresa, de la tierra de las oportunidades que supuestamente es USA y hasta de la creación de franquicias de comida rápida. Afortunadamente este horror no lo ha visto ni dios en USA, buen reflejo de que allí se están hartando de la actual comedia americana (no del todo, desgraciadamente), mejor no comparar con lo que se nos avecina este verano en Phenomena (hablaré de ello dentro de unos días, pero la lista de comedias programadas por Nacho Cerdà para julio y agosto da vértigo, y no está completa), porque las comparaciones con la comedia clásica no es que sean odiosas, es que producen arcadas.

Necrológica atrasada

Repasando en el nuevo Fotogramas los fallecimientos de las últimas semanas, hay uno de un hombre que fue estrella de la televisión en mi infancia y que se me había pasado por alto hasta hoy, descanse en paz:

Steve Forrest:

Ganó el Globo de Oro al actor revelación en 1953 por una película de Robert Wise que me es desconocida, Trigo y esmeralda (So big es su título original, la traducción española tiene estas cosas), pero al hermano de Dana Andrews se le recuerda básicamente por sus trabajos en televisión, especialmente la serie que protagonizó, Los hombres de Harrelson, gran éxito en España en los años de la Transición. Desde entonces no la veo, el recuerdo de infancia me impide aclararme si era buena o no, desde luego la versión en cine de 2003 era  muy mala.

El hombre de acero

El nuevo filme de Supermán, El hombre de acero, ha recibido probablemente más palos de los que creo que merece. Veamos, desde luego no es perfecto, creo que el tono más oscuro cercano a Batman que le ha aplicado el equipo que la ha hecho no acaba de casar bien con el viejo boy scout que casi siempre ha sido el personaje de DC Comics, y ese tono más oscuro hace que se pierda el sentido del humor característico de la vieja saga de Christopher Reeve, solo presente en momentos aislados, así como una música de Hans Zimmer más que competente pero un tanto plana, no hace olvidar la memorable fanfarria de John Williams. Y aunque me guste el nuevo aspecto de Krypton, y comprendo (cosa que no ha hecho la mayoría) que un enfrentamiento entre dos seres antagónicos provoque un tercer acto de destrucción masiva (cosa que ya ocurría en la segunda entrega de la saga en la escena de Metrópolis, no lo olvidemos, aunque es evidente que los medios y los efectos especiales han cambiado), creo que se les ha ido la mano en la duración de ambos, un poco de tijera no habría ido mal, ambas escenas acaban cansando por exceso de tiempo.

Pero sí hay otras cosas que me gustan. El filme como entretenimiento puro es muy competente, no es el insulto que supuso en 1987 el último filme protagonizado por Reeve (parecía un mal telefilme con efectos especiales de saldo) ni el tostón con error de casting en el protagonista de 2006 (Brandon Routh era peor que la kryptonita, casi acaba con la posibilidad de continuar el reboot), intenta sorprender y creo que lo consigue con el nuevo aspecto de Krypton, así como en darle más protagonismo al personaje de Jor-El no dejándolo en el mero cameo que hizo Marlon Brando. Al hacer un uso de flashbacks sobre la juventud del personaje agiliza más la historia en los primeros minutos que el por otro lado excelente y superior primer filme de Richard Donner, y aquí tiene una excelente escena como la del tornado. Tiene un villano de gran altura en el siempre inquietante Michael Shannon, y, sin poder hacer olvidar al Christopher Reeve de las primeras entregas, sí creo que Henry Cavill hace un buen trabajo como Supermán, su aparente frialdad e inexpresividad casan bien con el personaje en este momento, veremos qué pasa cuando se haga pasar por Clark Kent, cosa que en este filme solo se esboza. No es un filme redondo, si quieren continuar la saga en entregas posteriores tienen que pulir los defectos que tiene (cosa que ya hicieron en la trilogía de Nolan sobre Batman, el primero también tenía errores) y darle más cancha a una Lois Lane bien interpretada por Amy Adams pero un tanto desaprovechada como personaje en esta primera entrega. El filme merece un aprobado alto tirando a notable, pero el primer superhéroe de la historia merece más en próximas entregas.

Monstruos university

Veamos, porque ya el año pasado ya hubo cacao el año pasado en este blog y no pienso repetirlo, si hay alguien que quiera armar jaleo y no esté de acuerdo, allá él, no le voy a borrar el comentario, pero no me voy a andar con discusiones. Nos gusten más o menos sus películas, Pixar no hace cine porno ni para adultos, ha hecho siempre películas infantiles para Disney y las ha hecho muy bien, y no veo el problema. ¿Estamos? Porque estoy hasta las narices que nos carguemos un filme por el hecho de tener un tono cómico, infantil, erótico, del género que sea o de la procedencia que venga, a mí solo me importa que esté bien hecho, tenga un buen guión y me cuente algo que me interese y que me llegue, y esto puede venir tanto de USA, de España o de cualquier parte del mundo, y puede ser del género o de la mezcla de géneros que sea.

Y Pixar sigue en el mismo nivel de excelencia que nos acostumbra con Monstruos University, estupenda comedia infantil universitaria planteada como precuela de la formidable Monstruos. Tiene grandes gags, muy buen ritmo y un buen puñado de excelentes secundarios. Quizás no llegue al nivel de Up, de Wall-e o de la saga Toy story, pero ya querría la competencia llegar al nivel medio que siempre tiene la productora de la lámpara, filme muy recomendable para todos los públicos. Dos recomendaciones: como siempre, corto antes del filme, Umbrella, deliciosa historia corta de amor entre dos paraguas  un día de lluvia, y segundo, esperarse al final de los créditos, hay gag final.

Hannah Arendt

Aún siendo un miembro muy conocido del nuevo cine alemán de los años 60 y 70, hacía mucho tiempo que no se estrenaba nada en nuestro país de la directora Margarethe von Trotta, creo que el último en 1994 si no me he descuidado ninguno. Su último filme, Hannah Arendt, trata la historia de la filósofa alemana que escribió la teoría de la banalidad del mal a partir del juicio al dirigente nazi Adolf Eichmann, y hace un buen trabajo, especialmente en la dirección de actores y en la parte documental, ya que las imágenes del juicio son las auténticas, Trotta opta muy acertadamente en mostrarnos al auténtico Eichmann. Con todo, me temo que falla en un tono excesivamente discursivo para explicar la filosofía de Arendt haciendo el filme por momentos bastante pesado y en mostrar demasiados flashbacks para contar la historia de Arendt en Alemania y su relación profesional con el filósofo Heidegger, creo que no hacía falta mostrarlos con lo que cuentan los intérpretes. A pesar de algún fallo, es un más que notable filme.

Insensibles

Insensibles es el primer largometraje de Juan Carlos Medina, un interesante aunque irregular filme fantástico que narra la historia de unos niños con insensibilidad al dolor que arranca durante la Segunda República y que llega hasta nuestros días. Se muestra muy interesante en el ambiente opresor y terrorífico del centro donde están internados los niños y en el tratamiento del monstruo y la posguerra, pero pierde un tanto de intensidad en la parte actual, el suceso que provoca la acción está un tanto pillado por los pelos. A pesar de su irregularidad, se trata de un interesante debut.

Phenomena: Arma letal + Depredador

Este viernes 28 Phenomena acaba su temporada con la proyección de dos famosas películas de acción, ambas de 1987 y ambas producidas por un productor que estaba en sus inicios y que se haría en el transcurso de los años en uno de los más importantes de Hollywood. Joel Silver venía de la labor de productor asociado en varios filmes de Walter Hill (The warriors, Límite 48 horas), para independizarse como productor en 1985 con filmes de bastante éxito como Comando, pero es con estos dos que hoy nos ocupan los que le lanzan al estrellato, puesto en el que continua; con algunos altibajos, filmes como los primeros de Jungla de cristal, Matrix, los Sherlock Holmes de Guy Ritchie o los de Jaume Collet-Serra siempre lo mantienen en el candelero, a pesar de los detractores que odian el cine hollywoodiense.

Arma letal:

Joel Silver no inventó la buddy movie (película de pareja de personajes antagónicos que unen sus fuerzas contra el mal), de hecho ya había trabajado con ella en Límite 48 horas, pero sí que la llevó al punto más alto de popularidad con este filme y sus posteriores secuelas. Arma letal es pura adrenalina sin apenas descansos, a pesar de que la historia es un tanto tópica, fruto de un guionista principiante llamado Shane Black al que se le empezaba a notar buen tino para el cine de acción. También se beneficia del gran oficio del veterano director Richard Donner, en su mejor momento creativo (había encadenado en poco más de diez años La profecía, Supermán, Lady halcón y Los goonies, entre otras), una pareja de actores como los  estadounidenses Mel Gibson (muchos lo nombran como australiano, pero en realidad la familia huyó a las antípodas a causa de la guerra de Vietnam, para que un hermano mayor no fuera a Vietnam) y Danny Glover que mostró una gran química entre ellos y dos excelentes villanos como Mitchell Ryan y Gary Busey. El resultado fue una espectacular montaña rusa, sumamente entretenida, que lanzaría definitivamente a todo el equipo, confirmando el buen ojo de Silver, el buen oficio de Donner y lanzando al estrellato a Gibson. También lanzaría a Black como guionista estrella y el mejor pagado de Hollywood en los siguientes años, hasta que sus problemas con el alcohol y desastres comerciales como El último gran héroe (filme que a mí me gusta mucho, por otra parte) y Memoria letal lo mandaron a un ostracismo del que parece haber salido con Iron man 3. La película daría lugar a una saga siempre dirigida por Donner y protagonizada por Gibson y Glover, pero que con cada título aumentó el tono autoparódico (la pareja se convirtió en trío, con un muy pasado de rosca Joe Pesci) y con cada vez menor interés, en algún momento se ha hablado de una quinta entrega, pero Donner está muy mayor con 83 años y Gibson no parece estar muy interesado cuando está en su sano juicio.

Depredador:

Corre el rumor, nunca aclarado, de que Depredador nació de un chiste tras el estreno de Rocky 4, en el que se decía que a Sylvester Stallone solo le quedaba enfrentarse a un extraterrestre tras derrotar a los rusos, chiste que dos avispados guionistas convirtieron en la película que acabó protagonizando Arnold Schwarzenegger. Yo no acabo de creérmelo, sin ser una obra maestra, el filme está demasiado bien hecho y escrito como para nacer simplemente de un chiste, y tiene para mí una influencia clara que viene de los años 30, un filme maravilloso de los creadores de King Kong titulado El malvado Zaroff, que narraba la cacería de un grupo de personas por el villano que daba el nombre al filme (ojo, no era un extraterrestre, pero la influencia en Depredador es clara). Silver como productor tomó una opción en su momento arriesgada, pero que visto el resultado fue clave: confiar en un director casi debutante (solo había estrenado un filme casi inédito en todas partes, Nómadas) llamado John Mctiernan, que demostraría ser en el transcurso de los años uno de los grandes del cine de acción, hasta que se le fue la olla acabando entre rejas por espiar a los estudios para conocer antes que nadie los nuevos proyectos. Depredador no tiene una gran historia, es más bien de una completa simplicidad, malo malísimo cargándose a todo un batallón americano hasta que se encuentra con la horma de su zapato, Arnie, pero tiene un excelente pulso y un gran malo (al que curiosamente estuvo a punto de interpretar un debutante Jean-Claude van Damme, descartado finalmente porque prefirieron a un actor de 2 metros 19, Kevin Peter Hall, y a van Damme no le gustaba el disfraz) y es muy, muy entretenida. Otra cosa son sus secuelas, la segunda no pasa de discreta, y encima tiene un chistecito que este sí se convirtió en dos películas más: un cadáver de Alien en la nave del Depredador, al que unos productores más ceporros que Silver (ya no intervino en estas) creyeron ver la gallina de los huevos de oro e hicieron dos espantos llamados Alien vs Depredador 1 y 2. Mctiernan por su lado tuvo una excelente carrera con títulos hasta 1999 como Jungla de cristal 1 y 3, La caza del octubre rojo, El último gran héroe y El guerrero número 13, sus últimos años son para olvidar y no creo que después de la que armó alguien lo vuelva a contratar. 

Necrológica

Hoy nos ha dejado una figura clave en la historia de la literatura y el cine fantásticos, tanto en su labor como escritor como en la de guionista, descanse en paz:

Richard Matheson:

 

 

Probablemente ninguna de las tres versiones de su obra maestra Soy leyenda le haga justicia al libro (siendo muy notable la protagonizada por Vincent Price, y muy respetable la de Charlton Heston), pero Matheson pasará a la historia del cine y la televisión por los guiones de El increible hombre menguante, El diablo sobre ruedas, La caída de la casa Usher, El péndulo de la muerte, la memorable serie The twilight zone y por una pequeña joya del cine de casas encantadas llamada La leyenda de la mansión del infierno. Probablemente me deje alguna en el tintero, la influencia de Matheson en el cine fantástico es enorme, se nos ha ido uno de los grandes.

Necrológica

Una vez comprobadas las noticias principales de estos días, solo me cabe reseñar un fallecimiento destacado, muy triste para mí, ha muerto un gran actor secundario y  protagonista de una de las mejores series de los últimos tiempos, destaque en paz:

James Gandolfini:

Con permiso del gran número de buenas series que ha dado la historia de la televisión, su gangster Tony Soprano es para mí quizás el mejor personaje de la historia de la pequeña pantalla, Gandolfini le aportó tanto humanidad como fiereza e ironía e hizo una interpretación memorable. En cine, sus papeles fueron en general de carácter secundario y casi siempre dentro de la categoría de tipos duros y villanos, los más destacables que le recuerdo quizás Perdita Durango, The mexican, La última fortaleza, In the loop y la reciente La noche más oscura, pero tiene una carrera muy amplia y casi siempre estuvo muy bien en todo lo que hizo.

Para una vez que me voy fuera de España...

Ya estoy de vuelta en casa tras mis vacaciones en Italia, y repuesto del susto, aunque no me he visto afectado por el suceso. No sé si os habéis enterado aquí de que ayer hubo un terremoto en Italia de 5,2 grados, cerca de la Toscana donde pasaba mis vacaciones. La zona donde yo estaba que yo sepa no le ha pasado nada, pero la imagen de arriba y las noticias de los periódicos italianos sobre el tema daban bastante canguelo de verdad, sobretodo teniendo en cuenta que hoy he tenido que pasar cerca para volver y con miedo a posibles réplicas durante el viaje. Afortunadamente estoy sano y salvo en mi hogar, todo ha quedado en anécdota. Necesito unos días para ponerme al día, ver filmes y comprobar si hay fallecimientos importantes, vuelvo a la carga lo antes posible.

Vacaciones en Roma

No es que me haya dado hoy por el cine clásico y me haya puesto a comentar la estupenda comedia romántica de William Wyler con guión del gran Dalton Trumbo (escrito con pseudónimo a causa de la caza de brujas), ni me ha pagado publicidad la marca de la conocida moto que aparece en las fotos. Simplemente es que me tomo una semanita de vacaciones y me voy a conocer Roma y algunos sitios más de Italia, por lo que le he hecho este pequeño homenaje a sus monumentos y a dos filmes rodados allí. Mis vacaciones implican que la semana que viene este blog se toma un pequeño descanso y no vuelve hasta pasado San Juan, a no ser que estos días que esté fuera haya alguna muerte destacada en el mundo del cine, con lo que el día de San Juan haría un artículo sobre el tema. Hasta la vuelta, espero que me echéis de menos.

Trance

Vuelvo a ser un pesado con el tema de los carteles, pero sigo insistiendo. Dejo colgados los dos carteles del filme de Danny Boyle, el oficial español y otro que he encontrado de fuera de España. A mí el que he puesto en la izquierda me parece mucho mejor que el segundo, mucho más soso y descafeinado, expresa mucho mejor la intención de rompecabezas que tiene el filme.

Y vamos al grano, a ver cómo hago yo una crítica en condiciones de un filme que me parece fallido aunque entretenido, porque para poner los pros y contras del mismo tendría que comentar detalles de la trama que caerían en un spoiler que no puedo hacer para los lectores que no han visto la película, intentaré hacer lo que pueda. Digamos que una vez visto y conocido su desenlace, lo más evidente que puedo decir sin pasarme es que el argumento remite tanto a las clásicas películas de robos perfectos como a Origen, dado que cuenta la historia del ladrón de un cuadro de Goya (Vuelo de brujas) que pierde la memoria y no recuerda dónde lo ha metido, y el jefe de la banda le obliga a ir a una experta en hipnotismo para que intente recordar. Hasta ahí lo que puedo contar, lo que pasa es que el giro sorpresa en los últimos minutos me recuerda a un filme de hace pocos años, y ahí sí que me callo (a algún crítico se le ha escapado, cuidadito con lo que leáis por ahí). El filme entretiene, su trama alambicada no aburre en ningún momento, y está bien dirigido e interpretado, pero su guión acaba decepcionando, el final peca de un defecto de tópico bastante común en filmes de este tipo, no me parece ni de lejos de los mejores filmes de Boyle.

Un invierno en la playa

No sé cómo se las apañan las distribuidoras, pero siguen pensando que junio y a veces las primeras semanas de verano es temporada de saldos (cuando hay mundial o Eurocopa lo entiendo, pero no es este el año), porque yo no sé qué pinta en la cartelera un filme como Un invierno en la playa, comedia agridulce sobre una familia de escritores de escaso interés, discreto guión y solo correcta en el apartado interpretativo, con unas Lily Collins (hija del músico Phil Collins) y Jennifer Connelly de sorprendente parecido físico y Greg Kinnear al frente. Filme discreto y bastante aburrido, solo me queda mencionar el breve cameo de Stephen King, y, como curiosidad, la aparición secundaria del hijo de Arnold Schwarzenegger, Patrick, que está empezando en el mundo del cine.