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carlosmartinez

editorial/REC 3

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Pasó la huelga general (por mucho que la apoye, no puedo apoyar las salvajadas que algunos hicieron en el centro de Barcelona, por cierto) y veo que el gobierno sigue en sus trece con los presupuestos. Ya que parece ser que un periodista holandés se atrevió a preguntarles si no creían que las medidas iban a estrangular más la economía española, yo voy a seguir por el mismo camino: que se atreva a explicar algún miembro del gobierno cómo los brutales recortes en apoyo al empleo (léanse cursos y demás) pueden favorecer nuevos puestos de trabajo, porque eso no lo entiende ni un niño de cinco años. Le pediría a Rajoy que no nos tome por imbéciles, pero me temo que es clamar en el desierto o en Laponia.

   Pasando a otros temas, y como es comienzos de mes, toca repasar algún fallecimiento relacionado con el mundo del cine que ha pasado desapercibido salvo en revistas especializadas (por eso lo pongo siempre a estas alturas de calendario. porque suelo enterarme cuando las compro). No es precisamente el cine en que destacó la actriz y directora Lina Romay el que más me interese, a caballo entre el cine de terror serie B-Z de su marido Jesús Franco (en el caso del director español uno no sabe dónde ponerlo) y el cine erótico de la transición, pero tampoco considero que alguien que protagonizó películas famosas en su tiempo como El fontanero, su mujer y otras cosas de meter o que protagonizó títulos de un director de culto para algunos como es Franco merezca que se le olvide en el momento de su muerto. Descanse en paz Romay. 

   Pasando a comentar los filmes vistos estos días, seguimos en el terreno del cine de terror, aunque bastante distinto del cine de Franco, con la nueva entrega de REC. Creo que ya he dicho alguna vez que, aunque reconozco que tiene muchas virtudes, no soy uno de los fans de la primera entrega, creo que abusaba del found footage y que el final era demasiado explicativo (¿hacía falta la explicación del cura y la Niña Medeiros?; creo que no) y lo peor del filme, final que acarreaba que la segunda entrega fuese mucho menos interesante.

   Hay varias cosas que han cambiado en la nueva entrega y que la hacen mucho mejor, aunque repite un error, pequeño, pero error al fin y al cabo. Además de dejar la dirección en manos de un solo director (Paco Plaza), el filme prescinde por primera vez de la ya agotada comunidad de vecinos y monta una nueva historia de zombies (no se puede calificar ni de secuela ni de precuela, en realidad es una nueva historia con pocos nexos de unión, salvo los zombies) en una boda. Y toma una decisión radical que para mí es un gran acierto: se carga literalmente el found footage a los 20 minutos de metraje para ofrecer un relato más clásico (cambia hasta de formato, pasa del formato tipo vídeo al cinemascope). El resultado es mucho más gamberro y negrísimo que las anteriores entregas, una auténtica gamberrada gore con una novia con sierra eléctrica (estupenda Leticia Dolera al ritmo de una conocida canción de los años 80), un novio vestido de delirante caballero andante, un animador de fiestas casi disfrazado de un conocido personaje de dibujos animados (le han cambiado el nombre por los derechos de autor, muy buena la coña) un invitado calvo que no estaba previsto en la boda (su personalidad también es un chiste muy bueno), un tío de la pareja mordido en la mano que arma la tragedia... El resultado es descacharrante, salvo que Plaza comete el pequeño error de volver al tema de la religión con el personaje de un cura que no me produce el menor interés, y hace que en pleno climax el filme baje enteros unos minutos, para recuperarlos (cómo lo hace tampoco tiene desperdicio) después en un estupendo final. A pesar del pequeño desliz, el resultado es muy bueno, para mí la mejor de las tres entregas, veremos qué hace Jaume Balagueró en la prevista tercera entrega.

el exótico hotel Marigold

   El exótico hotel Marigold es una comedia de tercera edad muy british y muy previsible, no creo que haya algún espectador que tarde en percatarse  quién se va a morir, quién se va enamorar y quién va a tener una transformación en sus ideas en ese casposo hotel... Dirigida por el más que discreto director John Madden (sigo sin explicarme el Oscar a su Shakespeare enamorado estando Salvar al soldado Ryan y La delgada línea roja aquel año), basa todo su potencial en un reparto con varios de los mejores actores ingleses de la actualidad: Judi Dench, Tom Willkinson, Bill Nighy, Ronald Pickup y sobretodo la gran Maggie Smith, que borda su muy racista papel. Sin ellos esta discretita película sería mucho menos de lo que ya es.

ira de titanes

   El último filme a comentar, Ira de titanes, comparte también entre sus secundarios a Bill Nighy, curiosamente. Poco aporta esta nueva entrega a la anterior estrenada hace dos años, quizás un mejor uso del 3D, vestuario algo más acorde a lo que cuenta (el de los dioses de la primera parecía más una gala de dragqueens) y espectaculares paisajes canarios, aunque retocados por los efectos especiales. Lo demás, igual, saqueo a partes iguales al cine de Ray Harryhausen (no le llegan a la suela del zapato, aunque tiene su aquel ese Cronos salido de un volcán, en contra el Minotauro resulta muy cutre) y a la mitología clásica (no esperéis respeto a los mitos, poco tiene que ver el filme) y actores en horas bajas que simplemente cumplen. Lo mejor, el tridimensional laberinto, lo demás solo es aconsejable como entretenimiento a espectadores poco exigentes.

editorial/extraterrestre

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Ante todo, expresar mi repulsa ante los terribles acontecimientos ocurridos estos días en Francia. Que quede claro una vez más que me parece abominable cualquier acto terrorista, venga de donde venga y sea quien sea la víctima.

   Pasando a comentar otras cosas que guardan más relación con este blog, me gustaría recordar que este fin de semana se han cumplido cuarenta años del estreno en USA de la mítica El padrino, probablemente el filme más influyente en las últimas décadas procedente de un estudio hollywoodiense, sin su éxito probablemente no hubiesen llegado a lo más alto su director y protagonistas, pero además lo habrían tenido muy difícil gente de su generación como Scorsese, De Palma, Lucas o Spielberg. En lo que no coincido es en que fuese la última gran interpretación de Marlon Brando, como dice algún crítico estos días, todavía le quedaba un memorable último tango parisino y un coronel perdido en plena selva camboyana, aunque es cierto que su declive físico y artístico le llegó demasiado pronto.

   Esta semana nos ha dejado uno de los grandes guionistas del cine italiano en particular y del cine europeo en general, el gran Tonino Guerra. Difícil quedarse con uno de los trabajos de alguien que ha escrito prácticamente todos los filmes claves de Antonioni, una obra maestra de Fellini como es Amarcord, varias de las películas que hicieron famoso a Francesco Rossi o un buen puñado de las películas del recientemente desaparecido Theo Angelopoulos. Descanse en paz, desgraciadamente el cine italiano le echa mucho de menos.

   Pasando a comentar las películas vistas estos días, la mejor sin duda es el último trabajo del director español Nacho Vigalondo, Extraterrestre. Vigalondo es sin duda uno de nuestros directores más originales y divertidos y sin duda uno de los más osados. A pocos se les ocurriría hacer coña y un corto musical con un protagonista cargado con explosivos (7,35 de la mañana), montar una película de viajes en el tiempo de andar por casa en una urbanización (Los cronocrímenes), hacer un anuncio de ópticas con un burro y tres actores o trabajar para Gran hermano.  Y con Extraterrestre sigue en sus trece. No hay manera de describir un filme aparentemente sobre invasiones extraterrestres que en realidad es una comedia romántica muy surrealista (la sombra de Buñuel y El ángel exterminador está muy presente) sobre tres tipos  estrambóticos enamorados de la misma chica en una ciudad desierta, con platillo volante al fondo, tarro de melocotones y mucha pelota de pingpong. El filme puede desconcertar a más de un espectador que le pille desprevenido y se piense que va a ver otra cosa, pero es francamente divertido, original y tiene un reparto en estado de gracia. De lo mejor de la cartelera, espero que Vigalondo pueda seguir haciendo este tipo de "marcianadas", muy apreciadas por los críticos, pero de momento no tanto para el gran público. 

la montaña rusa

   La montaña rusa es probablemente el patinazo más grave que le recuerdo en su carrera al veterano director Emilio Martínez-Lázaro. Sinceramente, no sé qué le vio a un guión carente de interés y de originalidad, una historia de triángulo amoroso miles de veces vista en la historia de cine desde los tiempos de Jules et Jim (la sombra de Truffaut y de la nouvelle vague es alargada, pero el filme no le llega ni a la suela del zapato), y cuya presibilidad acaba agotando, por mucho que se esfuercen su trío protagonista, que también conoció tiempos mejores. Lejos quedan sus tiempos de Las truchas, de Amo tu cama rica o de El otro lado de la cama, Martínez-Lázaro puede dar mucho más de sí, el fracaso económico de la primera semana está más que justificado.

al borde del abismo

   Por último, el patético trhiller Al borde del abismo, que bien merecería haberse titulado Al borde del ridículo. Partiendo de un guión lamentable, no se puede sacar nada bueno, y este es de los peores que ha dado el más reciente cine americano. No es que tenga agujeros, es que tiene la fosa de las Marianas entera. No hay quien se crea que un policía que lleva dos años en la cárcel se conozca al dedillo el sistema de seguridad del villano (digo yo que lo podría haber cambiado), no hay quien se crea que ninguno de los villanos se percate de quién es en realidad el personaje de William Sandler, las acrobacias aéreas finales del personaje de Sam Worthington las hubiese firmado el mismísimo Spiderman... Ni siquiera la presencia del gran Ed Harris (con pinta de haber hecho el filme simplemente para cobrar la pasta que le habrán dado) salva un filme horrendo, que no merece estar ni entre los saldos de un videoclub.

los idus de marzo

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. En medio de todas las noticias sobre la crisis, hay una que me ha llamado la atención esta semana y que quizás ha pasado algo desapercibida. Que alguien me explique cómo por un lado nos meten recortes a todo trapo supuestamente para reducir déficit y por otro lado aparece esta noticia: Madrid es el ayuntamiento con más déficit y más facturas pendientes de pagar, pues bien, resulta que quiere intentar por tercera vez organizar unos juegos olímpicos, que no son precisamente baratos. Que alguien me intente explicar cómo se llevan las dos cosas, porque a mí me parece una barbaridad, o nos libramos del déficit o nos ponemos a gastar, pero las dos cosas a la vez, no, porque a eso lo llamo sofisma, hipocresía y mala leche.

   Esta semana nos han dejado dos veteranos actores españoles muy conocidos, aunque su participación en el mundo del cine no es muy destacada, son más importantes en el mundo del teatro y la televisión aún habiendo hecho cine, por eso mi comentario es más bien breve. Descansen en paz Pepe Rubio (aunque su obra más conocida como actor, Enseñando a un sinvergüenza, no es el tipo de teatro que me gusta, odio a Alfonso Paso) y Paco Valladares.

   Pasando a comentar los filmes de esta semana, el más interesante es el nuevo filme como director de George Clooney (que me explique alguien por qué lo detuvieron por una manifestación pacífica, porque no lo entiendo, salvo que la policía quisiese hacerse publicidad), Los idus de marzo.

   Notable filme a medio camino entre lo policíaco y el cine político (mejor no comentar la trama, pero detecto claras referencias a dos famosos políticos americanos), sustentada en un buen y turbio guión y un gran reparto, destacando el propio Clooney, Ryan Gosling (para mí mucho mejor aquí que en la sobrevalorada Drive), Phillip Seymour Hoffman y Paul Giamatti, quizás las actrices tienen papeles menos brillantes, aunque en algunos momentos resulte un poco confusa y le sobren algunos minutos. Tras el patinazo de Ella es el partido, Clooney vuelve a demostrar que es un director más que interesante, sorprende que el filme solo fuese nominado a los Oscar en la categoría de guión, el filme merecía más.

intocable

   Intocable es sin duda uno de los grandes éxitos del cine francés, y ha sido comparado entre otros con El discurso del rey, con la que comparte muchas, demasiadas cosas. Pues bien, mi reacción ante los dos es más o menos la misma, indiferencia en el mejor de los casos, irritación en muchos momentos del filme.

   Sé que tengo una discapacidad y que ciertos tipos de película que tratan demasiado ligeramente el tema me afectan y me irritan más de la cuenta, me ha pasado en los últimos tiempos con esta, con El discurso y con El erizo. Donde unos ven buen rollito, aceptación de la enfermedad y buenos sentimientos, yo veo casi una burla y un intento de sacar tajada, dinero y premios a través de los falsos buenos sentimientos, lo siento.

   En Intocable no entiendo que a un paralítico, por muy millonario que sea, se le meta la comida en el ojo, se le tire una tetera ardiendo en la pierna o se le lleve a velocidades suicidas en coche por una calle, no me hace gracia, y tampoco se la debe haber hecho a los que en Francia la han acusado de racista (lo es y mucho, el protagonista es casi un estereotipo del inmigrante marginal francés, y yo también la tildaría de misógina y homófoba). Se supone que está basada en hechos reales, pero si uno se fija en las escenas finales donde aparecen los dos personajes reales, verá una notable diferencia: el personaje real es de origen argelino, no negro (¿más racismo?), no entiendo el cambio. Finalmente, no soporto las gracietas del protagonista Omar Sy y al gran François Cluzet desde luego le he visto mejores actuaciones. El filme está teniendo un gran éxito, pero desde luego no me busquéis entre sus fans, a mí me parece un horror.

tan fuerte, tan cerca

   Me llama la atención la inquina de ciertos medios de comunicación ante el filme Tan fuerte, tan cerca (por una vez, no me gusta la traducción literal, me da la impresión de que el juego de palabras al que hace referencia el título, y que afecta al final del filme, se pierde en la traducción), basada especialmente en el tono lacrimógeno de la película (ojo, el melodrama ha de ser lacrimógeno, al igual que una comedia debe ser divertida, un filme de terror debe dar miedo o un filme porno debe provocar excitación sexual, en caso contrario debería ser otra cosa) y en lo irritante que puede resultar el niño protagonista en algunas ocasiones (como cualquier personaje depresivo lo suele ser, y lo digo por experiencia propia en mí mismo).

   De acuerdo en que el filme es irregular y tiene algunos errores en ciertas elipsis y errores de cásting que pasaré a comentar, pero no es el desastre que se ha dicho. No sé si es un problema de guión o ya estaba en la novela, pero no acaba de quedar claro en el final cómo el niño descubre el Rosebud que le ha dejado el padre (la estructura del filme está claramente inspirada en Ciudadano Kane, me llama la atención que no se haya comentado, aunque es evidente que el filme está a años luz del de Welles), y a alguno le puede resultar decepcionante lo que es finalmente, pero resulta finalmente lógico, dados los juegos entre padre e hijo y la muerte súbita del primero. Me parece un error de cásting en la investigación del chico que se escoja como actores a un montón de actores desconocidos como presuntos Black y a un solo actor conocido, porque empiezas a sospechar quién es realmente ese Black.

   Pero el filme refleja muy bien los miedos y la depresión de un personaje ante la pérdida súbita de un ser querido y ante una tragedia inimaginable (no solo la del 11S, la referencia al horror de  Dresde en el final de la segunda guerra mundial no es una mera anécdota), y contiene una extraordinaria actuación sin palabras del gran actor sueco Max von Sydow, y un notable trabajo del niño protagonista. Es un filme imperfecto, quizás la nominación al Oscar le venía grande, pero no es el desastre que algunos han querido ver.

contraband

   Reconozco que no tuve en su momento oportunidad de ver el filme en que se basa Contraband, Rejkyavik-Rotterdam, y que no puedo compararlos, aunque ya sabéis que siempre los remakes los considero filmes distintos (para ser idénticos, como dicen algunos, tendrían que tener exactamente el mismo reparto y los mismos decorados, vestuario y exteriores), por mucho que se parezcan al primer filme. El americano no pasa de ser un thriller correcto, que no aburre, pero que no mata, con un buen reparto (especialmente destacable Giovanni Ribisi como villano), con sorpresas previsibles, algunas ya anunciadas en el tráiler, y con una trama clásica de delincuente reinsertado que se ve obligado a delinquir de nuevo. Tiene como curiosidad que el director fue el protagonista de la primera versión.

editorial/john carter

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. La huelga general que los sindicatos han anunciado ayer se podría llamar Crónica de una huelga anunciada, lo extraño es que la anunciase el propio presidente del gobierno hace unas semanas. Que le aproveche al señor Rajoy, se la ha buscado con ganas, al igual que algunos impresentables de la CEOE, espero que reflexionen ese día, aunque me temo que lo mismo se toman un día de descanso en Laponia. Y, por favor, que dejen de insultarnos a los parados llamándonos pancarteros (curioso, yo no he llevado una pancarta en mi vida), poco menos que vagos y aprovechados (lo de decir que teníamos que aceptar cualquier oferta, aunque fuese en Laponia, y que aprovechábamos el subsidio hasta el final, todavía me duele), porque si un día empiezo a decirles lo que pienso de ellos sin tapujos voy acabar en la cárcel o con este blog retirado de la circulación. 

   Pasando a temas más sensatos, esta semana hay que lamentar la muerte del músico Robert Sherman, autor junto con su hermano Richard de buen número de partituras para filmes infantiles, principalmente de la Disney (Mary Poppins, El libro de la selva, La bruja novata, Los aristogatos), aunque también para algunas célebres películas fuera del estudio como Chitty Chitty bang bang. Descanse en paz uno de los responsables de muchos buenos momentos en mi niñez. 

   Pasemos a comentar los filmes vistos estos días. John Carter era una de las grandes apuestas cinematográficas de Disney para este año, y al principio fue vendida como el primer filme de imagen real de Pixar. Extrañamente el nombre de Pixar ha desaparecido de los títulos de crédito, aunque su director, Andrew Stanton, es claramente un hombre de la casa (Buscando a Nemo, Wall-E) y al final se le hace un pequeño homenaje al padre de Pixar, Steve Jobs. Es pronto para saber si el muy alto coste del filme será rentable, pero tengo mis dudas.

   Estas dudas radican en que los relatos de Edgar Rice Borroughs en que se basa el filme me son completamente desconocidos, y no sé el grado de fidelidad de la adaptación. Puede ser que ya ha habido demasiados directores que han bebido de los mismos (la sombra de Avatar y de Star wars está muy presente en este John Carter), o puede ser que los guionistas del nuevo filme no se hayan calentado mucho la cabeza. El hecho es que el resultado es competente y medianamente entretenido (le sobran unos cuantos minutos, eso si), pero huele a refrito, a déjà vu, a algo que nos conocemos de sobra y que no aporta nada nuevo a la historia de los blockbusters. Tampoco en mi opinión ayuda un protagonista, un Taylor Kistch al que solo le recuerdo en un papelito en Lobezno, que no me resulta convincente. Lo mejor es la presencia del siempre inquietante Mark Strong y la estupenda banda sonora de Michael Giacchino, pero el resultado me deja frío, me esperaba más de Stanton y los responsables de Pixar.

indomable

   La trayectoria de Steven Soderbergh es un tanto caótica e imprevisible, pasa de lo más comercial a lo más experimental, de lo más interesante a lo más banal, cuando vas a ver un filme suyo no sabes nunca lo que te vas a encontrar con este Dr. Jeckyll-Mr. Hyde metido a director.

   Indomable, sin ser un filme despreciable, está muy lejos de sus mejores logros. Típica y tópica película de acción al servicio de su musculosa protagonista, la debutante Gina Carano, rodeada de unas cuantas estrellas (Michael Fassbender, Antonio Banderas, Michael Douglas, Ewan Macgregor, Chaning Tatum) en papelitos. Pasablemente entretenida, tiene una cuidada persecución en las Ramblas y calles adyacentes de Barcelona, aunque tiene toda la impresión de ser uno de esos productos alimenticios que Soderbergh roda de vez en cuando para poder seguir haciendo filmes más personales, por mucho que diga de vez en cuando que se retira no acabo de creérmelo, siempre está metido en varios proyectos.

chronicle

   Lo voy a poner en mayúsculas para que quede claro: ESTOY HASTA LAS MISMÍSIMAS NARICES DEL FOUND FOOTAGE (para quien no conozca la palabreja, el género de grabaciones de vídeo perdidas y "casualmente" encontradas). No aguanto más malos imitadores de Ruggero Deodato y Holocausto canibal, no quiero ver más brujas de blair, paranormals activity, monstruosos, etc, y espero que REC 3 pase del tema olímpicamente (junto con lo de la Niña Medeiros, es lo peor de la saga).

   Chronicle es más de lo mismo, otro tipo metido a superhéroe cámara en mano que no para de rodar ni en la cama de un hospital (la justificación de la escena produce vergüenza ajena). Está rodada con cuatro cuartos que pretenden hacernos creer que son más, simula estar rodada en Seattle cuando si uno se fija en los títulos de crédito, realmente la han rodado en Sudáfrica para abaratar costes. En conclusión, una nueva tomadura de pelo en un subgénero que las tiene a patadas. Escribe el guión Max Landis, hijo de John, apunta alguna cosa interesante en el tema del villano, pero le recomendaría alejarse de un género que ya aburre a las ovejas.

editorial/necrológicas

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Tras leer algunos comentarios sobre The artist tras los Oscar en distintos medios, con los que no estoy de acuerdo, me gustaría comentar varias cosas.

   Se le ha achacado al filme su presunto conservadurismo artístico en la trama y ser un invento de Harvey Weinstein de cara a llevarse Oscar, amén de ser un producto sobrevalorado por la Academia de Hollywood. Primero, hay que ser muy suicida para hacer un filme mudo de cualquier tipo en estos tiempos (desgraciadamente, a los más jóvenes les suenan a chino gente como Harold Lloyd, Griffith, Fred Niblo, Meliès e incluso Chaplin o Buster Keaton), hacer el filme ya corría el riesgo de acabar en la historia de rarezas festivaleras, de ser conservador se hubiera hecho de otra manera. Segundo, el filme ya estaba hecho, presentado y premiado en Cannes cuando Weinstein lo compró para su distribución en Hollywood (aquí lo ha distribuido González-Macho, que que yo sepa no tiene nada que ver con Weinstein), con lo que su influencia ha sido menor. Tercero, si es un producto sobrevalorado, cosa que dudo, lo hemos sobrevalorado todos, desde lo que lo premiaron en Cannes (donde era la favorita con El árbol de la vida), los Cesar, los Goyas o los BAFTA hasta los críticos de Fotogramas que la votaron como segunda mejor película del año o este humilde bloggero que le dio el premio de mejor filme extranjero de 2011. Puedo comprender que tenga detractores (todos los filmes lo tienen, hasta los indiscutibles como Ciudadano Kane, Metrópolis o Vértigo), pero algunos de esos detractores deberían medir sus palabras (nos han llegado a llamar engatusados pánfilos en la web de Fotogramas) por respeto a los que nos gusta el filme.

   Como suele ser habitual a principios de mes, me ha llegado con retraso la noticia del fallecimiento  de varios personajes del mundo del cine, no quiero pasarlos por alto, amén de comentar el fallecimiento de un conocido actor español cómico. Como siempre, los comento por riguroso orden alfabético para no darles preferencia a ninguno:

   Frank Braña: su nombre intentó ocultar, como era habitual en el cine de la época, su origen asturiano. Notable presencia física como secundario en muchos spaguetti-western y en subproductos del director valenciano Juan Piquer Simón.

   Quique Camoiras: muy conocido actor cómico de teatro y televisión, le pasó como a muchos actores de su estilo en su paso al cine (Florinda Chico, Paco Martínez Soria, Lina Morgan, Antonio Ozores...), apareció en demasiadas españoladas sin interés, la excepción quizá sea La corte del faraón.

   James Farentino: presencia habitual en multitud de series y telefilmes (protagonizó la versión para televisión de El trueno azul), participó en dos filmes muy respetables de serie B de los 80 como son El final de la cuenta atrás y Muertos y enterrados.

   David Kelly: gran secundario del cine inglés, sus papeles más conocidos llegaron al final de su carrera: el anciano de Despertando a Ned, el abuelo del niño de Charlie y la fábrica de chocolate y el villano de La caja Kovak.

   Nicol Williamson: recordado principalmente por dos papeles de principios de los 80: el protagonista de El factor humano, de Preminger, y el memorable Merlín de Excalibur. Parecía que iba directo al estrellato, pero después de estas dos actuaciones quedó relegado a papeles secundarios.

   Descansen todos ellos en paz.

luces rojas

   Había mucha curiosidad por el nuevo trabajo de Rodrigo Cortés tras Enterrado. Luces rojas no es ni mucho menos tan innovadora como su anterior filme, pero es un impecable filme sobre fenómenos paranormales con sorpresa final (no comentaré nada de la trama para evitar caer en posibles spoilers). Rodada en bastante parte en una Barcelona que da el pego (aunque no conozco todos los escenarios, solo fui capaz de reconocer uno, el vestíbulo del Teatro Tívoli, y aún así estaba muy bien ambientado, no cantaba en demasía) y con un reparto espectacular, tiene un ritmo impecable y no aburre en ningún momento, aunque por momentos se note demasiado la influencia de David Lynch y Christopher Nolan, los dos referentes más claros. Casi todo su reparto está muy bien, comenzando con su protagonista, el siempre inquietante Cillian Murphy, y continuando con Sigourney Weaver, Robert de Niro y Toby Jones, aunque para mi gusto Leonardo Sbaraglia está demasiado histriónico en un papel que lo requiere, aunque creo que se pasa un poco. Me molesta en la trama el tema del reloj (la moneda es mucho más efectiva en el giro final, y no requiere tantas explicaciones), pero es un detalle menor. Aún quedándome con Enterrado, Luces rojas me parece un filme muy estimulante, seguiremos con mucho interés los próximos trabajos de Cortés.

mi semana con Marilyn

   Hablaba antes del presunto conservadurismo artístico de la propuesta de The artist. En comparación, Mi semana con Marilyn sí que me parece una propuesta conservadora y un producto al más puro estilo Weinstein. Mi principal problema con ella es que no me creo a la protagonista, por mucho que se esfuerce Michelle Williams en imitar a Monroe, carece de mucha de la picardía y el encanto del mito. No me gusta nada el planteamiento del filme, la historia del novato que se enamora del mito me recuerda demasiado a otros filmes, especialmente Verano del 42 (podría titularse Verano del 56), no me creo en ningún momento a Julia Ormond como Vivien Leigh (se parecen como la velocidad y el tocino) y la interpretación de un irreconocible Dougray Scott como Arthur Miller resulta en exceso desagradable. También me parece, por lo que conozco de la historia del rodaje de El príncipe y la corista, demasiado suavizada la relación entre Laurence Olivier (por lo demás, Keneth Branagh es lo mejor del filme, junto con la gran Judi Dench, que aunque no vea, casi siempre suele clavar todos sus personajes, no está considerada en vano el mejor intérprete masculino o femenino de la historia del teatro británico), suavización marca de la casa de Harvey Weinstein, gran aficionado en colarnos hermosos gatos en vez de jugosas liebres. El filme es correctito y poco más, yo prefiero ver a la auténtica Marilyn en cualquiera de sus películas, odio los sucedáneos. 

ghost rider 2

   Por último, Ghost rider 2, segunda entrega de las inefables peripecias del motorista fantasma. Si la primera era mala con ganas, esta segunda la hace buena. El guión (por decir algo) es penoso, los efectos especiales lamentables, las escenas de acción, escasas y cochambrosas, Nicolas Cage está cada día más gordo, más cargado de bótox y cada vez le cantan más los peluquines (y Christopher Lambert, otro que tal, no sé todavía qué pinta en el filme) y los directores la hunden más todavía con un estilo "moderno" que ya hacía aguas en sus anteriores filmes, las dos entregas de Crank y Gamer. Seria candidata a peor filme del año, por suerte su fracaso en taquilla nos ahorrará nuevas entregas.

oscars

   Sin sorpresas en el reparto de premios de una algo más corta ceremonia y más entretenida que otros años. No hubo resquicio a la sorpresa en ninguna categoría, ni siquiera en el apartado más reñido, el de actriz principal. Billy Cristal estuvo en la línea de siempre, muy bien en sus "actuaciones" dentro de las películas (muy buena su transformación en Tintín y su beso a Clooney) y quizás algo menos incisivo en el resto de la gala (lo de su cirujano plástico y el destrozo que le ha hecho a su cara dejémoslo pasar). Me llamó la atención de que los agradecimientos fueron en general más cortos que otros años, cosa de agradecer, debieron incidir mucho en el tema, porque nadie se extralimitó como otras veces. Lo mejor: el número del Cirque du soleil, lo peor, que ese cómico de tres al cuarto que es Chris Rock montara de nuevo otro de sus lamentables shows.

   Por cierto, que alguien deje decir que a Woody Allen no se le quiere en Hollywood, tres Oscars al mejor guión y uno al mejor director no se los dan a cualquiera, por no hablar de todos los actores y actrices que han sido premiados o nominados por sus filmes. El de Medianoche en París era muy merecido.

editorial

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Dispongo de poco tiempo para hablar de los filme y de las noticias de esta semana antes de la Ceremonia de los Oscar, así que intentaré ser lo más breve y conciso en los comentarios de las noticias de estos días.

   Tema Duque de Palma: No me gusta jugar a una persona antes que el juez, pero los indicios de delito son los suficientemente sólidos como para haber dudas de que debe ser juzgado. Veremos cómo evoluciona el tema.

   Huelga desconvocada de metro y autobús en Barcelona. Por un lado (la eterna zona de grises en mi cabeza, no todo es blanco o negro ni debería serlo) respeto el derecho de huelga de todo trabajador. También creo que ese derecho de huelga debería ser el último recurso, abusamos a veces demasiado del mismo en negociaciones colectivas que podrían arreglarse con más tiempo del que se dan una parte y otra. Espero que ambos se sienten, se pongan a negociar y no lleguen a medidas extremas (lease en el otro lado despidos). Y, por favor, algunos políticos que se midan en sus palabras, decir que un congreso anual de telefonía móvil es equivalente a unos juegos olímpicos suena a mala leche o a cachondeo.

   Mala leche, mala sangre, no sé cómo calificar los sucesos de Valencia y al "hijo de puta de la semana" del jefe de policía que dijo que unos manifestantes eran el enemigo. Hay que tener muy mala idea para ir tirando pelotas de goma a estudiantes por reclamar una calefacción o protestar contra la reforma educativa, en ocasiones parece que volvamos a la época de los grises (para los más jóvenes, la policía de Franco).

   Y al dirigente de la CEOE no sé cómo calificar sus opiniones sobre los parados. Vamos a ver, primero, ni quiero ni puedo aceptar cualquier empleo, uno tiene sus principios (para poner un ejemplo cercano a mí, ¿el señor este se iría a un sitio lleno de cucarachas?; yo no, y me ha pasado). Por cuestiones de discapacidad y por padres enfermos, tampoco ni quiero ni puedo buscar un trabajo fuera de mi ciudad (tengo una enfermedad mental, necesito estar cerca de la gente que quiero). Pero es que además, que el señor amenace con quitar el subsidio si no aceptas cualquier oferta ya es malo, pero es que encima olvida o quiere olvidar que buscar una oferta de empleo en la oficina del paro es como buscar una aguja en un pajar, estoy hasta las narices de ver siempre las mismas ofertas en Internet (yo he visto ofertas publicadas en febrero de puestos que pedían para diciembre, sin comentarios), preguntar por una oferta puesta en la oficina del paro (publicada ese día) y decir que está cerrada, hacerme ir más de un día porque solo puedo apuntarme a dos ofertas en un mismo día... y esperar a que me contesten y no saber nada más de aquella oferta. Un respeto, por favor.

la invención de Hugo

   Escribo estos artículos a pocas horas de la ceremonia de los Oscars, y todavía me faltaba por comentar la que más nominaciones tiene, La invención de Hugo, aunque creo que no va a ganar.

   Es curioso que las dos películas con más nominaciones este año partan de un punto común, el intentar homenajear los comienzos del cine, aunque los resultados son diferentes, espléndidos los dos. The artist lo hace en forma de pastiche-homenaje y en forma de comedia y Hugo lo hace con la última tecnología disponible, un espléndido 3D utilizado de manera magistral por Martin Scorsese (que aprendan los que mandan a hacer chapuzas de posproducción en filmes que no se han rodado en 3D o los que lo utilizan para tratarnos como imbéciles tirándonos objetos a la cara).

   Lo extraño es que se haya dicho que Scorsese solo ha hecho un filme infantil  (¿es tan malo querer hacer un filme infantil?; yo creo que no...) alejado de sus películas de gangsters. Cierto es, no tiene mucho que ver con Malas calles, Uno de los nuestros o Casino. Pero es que hay otro Scorsese, el que ama el cine clásico, el que ha contribuido a la restauración de muchos clásicos del cine americano y que ha realizado una obra magna documental sobre el cine italiano. Y en ese terreno se mueve el maestro neoyorkino en Hugo, no en un filme infantil simple (ni mucho menos), sino en homenajear a todo el cine mudo, hay mucho en sus imágenes de los Lumière, de Chaplin, y claro está, de Meliès, puesto que es uno de los personajes del filme. El resultado en su conjunto es quizás mejor que el filme de Michel Hazanavicius, pero a mí me parecen los dos muy buenos, la diferencia en los premios quizás radica en que Scorsese ya ha ganado todo lo posible y que el filme francés ha caído en gracia, no solo en USA, porque está recogiendo premios en todos los países.