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carlosmartinez

Necrológica

Ayer nos dejó un director francés no excesivamente conocido en España, pero autor de varias películas muy populares en su momento, descanse en paz: 

Edouard Molinaro:

Molinaro es autor de algunas de las comedias más exitosas francesas de los años 60 y 70, al servicio de actores como Louis de Funes, Ugo Tognazzi, Michel Serrault, Lino Ventura o el cantante Jacques Brel. Las más destacadas que le recuerdo son Vicios pequeños (por la que fue nominado al Oscar), L’emmerdeur (la más conocida de las películas protagonizadas por Brel, adaptada por Billy Wilder en Aquí un amigo, para mí la película más floja del genial austriaco), Oscar, una maleta, dos maletas, tres maletas e Hibernatus, el abuelo congelado. Uno de los directores más destacados de la comedia francesa en general y el vodevil en particular.

Phenomena: Lifeforce + Invasión USA

Este viernes, Phenomena inicia un miniciclo de dos sesiones dedicado a Cannon Group, productora que en los años 80 tuvo una gran popularidad gracias a sus filmes de acción de bajo-medio presupuesto protagonizados entre otros por Chuck Norris, Charles Bronson o Jean-Claude van Damme, en general denostadas por la crítica, pero con gran cantidad de seguidores y con gran éxito en los videoclubs de la época.

Aunque me gustaría hacer un par de puntualizaciones antes de hablar sobre las dos películas que forman el primer programa doble. La primera, que aunque el periodo más conocido de la productora es el que abarca de 1979 a 1989, cuando la controlan el director, productor y distribuidor israelí Menahem Golam y su primo Yoram Globus, Cannon tiene su origen antes, en 1967 en una pequeña productora que fue comprada por Golam en 1979. No he tenido oportunidad de ver ninguno de los filmes de esa época, aunque algunos dicen que son interesantes. Más tarde de 1989, con la marcha de los dos primos, la productora empieza a perder peso hasta su desaparición en 1993.

Segundo, que si bien el grueso de las producciones de Cannon pertenece al cine de acción que les dio fama, Golam era un cineasta respetado en Hollywood por sus películas israelies, dos de ellas fueron nominadas al Oscar antes del periodo de Cannon. Y aunque era conocido por ser un productor sumamente tacaño (dos de las películas del ciclo se resienten de ello) y que le podía conseguir dinero con sus películas al precio que fuese, dentro del catálogo de Cannon hay una serie de rarezas dirigidas por grandes directores: Tobe Hooper, John Cassavettes, Franco Zeffirelli, Jean-Luc Godard, Barbet Schroeder o Andrei Konchalovski; además son ganadores de un Oscar por la producción y distribución del filme holandés El asalto. Como me diría mi Pepito Grillo particular llamado Sacerdote, conviene no tomarse a la ligera a algunos cineastas, además con el tiempo le he cogido cariño a Cannon, aunque unos cuantos de sus filmes son perlas del cine más trash.

El ciclo empieza con un programa doble formado por una de sus mejores películas y uno de los filmes más delirantes que produjeron:

Lifeforce:

 

No conozco la novela de Colin Wilson en que se basa el filme, Los vampiros del espacio, aunque sé que se tomaron tantas licencias que Wilson dijo pestes del filme. Pero es imposible pensar que un filme que tiene a Tobe Hooper como director, a Dan O’Bannon como guionista, a John Dykstra como responsable de efectos especiales y a Henry Mancini como músico pueda salir mal, aunque Golam metiese mano en reducir el presupuesto previsto y recortase la duración del filme en aproximadamente un cuarto de hora para USA por su contenido erótico. No salió mal ni mucho menos, de hecho es mi filme favorito de los tres que hizo Hooper para Cannon (los otros dos son el remake de Invasores de Marte y La matanza de Texas), un filme de vocacion espectacular aunque claro origen de serie B sobre una amenaza extraterrestre escondida en el Cometa Haley (en la novela era en un asteroide, pero el astuto Golam decidió cambiarla, ya que al año siguiente le tocaba pasar al cometa por la Tierra) y que roba a los humanos que caen en su poder la fuerza vital a la que da mención el título. Fue el descubrimiento de una bellísima actriz francesa llamada Mathilda May, y fue también una de las últimas bandas sonoras del genial Henry Mancini, si bien tras hacer el nuevo montaje Golam se incluyeron algunas composiciones de Michael Kamen. No obtuvo en taquilla el éxito que esperaba Cannon, pero para mí es una de las mejores películas de género que hicieron (no incluyo las de cine de autor).

Invasión USA:

Mientras Mijail Gorbachov entraba en el Kremlin para dar inicio a la Perestroika y acabar con la guerra fría, a Golam y a Globus no se les ocurre otra cosa que producir este delirio escrito por su estrella Chuck Norris (venía de hacer su mayor éxito para Cannon el año anterior, Desaparecido en combate, que se anticipaba a la temática que pondría de moda Rambo II) y su hermano Aaron. Ahí es nada, rusos y cubanos metidos en USA como terroristas para destruir la nación, argumento que poco antes ya había utilizado más en "serio" John Milius en Amanecer rojo (el mayor disparate para mí del gran director y guionista, y muy fascista según palabras suyas), pero que en manos de los dos Norris y de Cannon alcanzó niveles de cine trash como pocas veces se ha visto en una pantalla de cine. Por supuesto, el impertérrito Chuck les dará de hostias y balazos a los malos malosos hasta que se canse el personal que va a ver la película, aunque tiene un buen villano en el actor de serie B Richard Lynch. Como película seria, deja bastante que desear, los críticos sesudos mejor abstenerse, como comedia no tiene desperdicio, se puede considerar incluso como uno de los mayores "logros" de Chuck. Buen ejemplo de cómo se las gastaban Golam y Globus en su buena época, todo valía por la pasta.

Phenomena: Sonrisas y lágrimas

Este miércoles Phenomena proyecta un gran clásico del cine musical, no exento de polémica entre los cinéfilos y cuyo doblaje es probablemente uno de los mayores desastres que se recuerdan:

Sonrisas y lágrimas:

 

 

Le han dicho de todo, incluso uno de sus protagonistas, ñoño, cursi, excesivamente infantil... Pero tiene multitud de fans y es una de las películas más taquilleras de la historia, creo que la que más hasta que llegaron Tiburón y La guerra de las galaxias, algo debe de tener para atraer tanto. Yo me quedo en un término medio, el tono de la historia no me convence, y Robert Wise ha tenido trabajos mejores que este, pero la banda sonora es maravillosa, y Julie Andrews está muy bien, aunque mejoraría con los años (concretamente con sus colaboraciones con su marido Blake Edwards).

El caso es que este musical llega en 1965 en uno de los peores momentos de 20th Fox, con grandes pérdidas por Cleopatra y amenazando ruina. Los productores decidieron arriesgarse con una musical como este de gran éxito en teatro, y tomaron una decisión que hoy en día puede considerarse muy arriesgada, coger a una actriz británica desconocida para el gran público (solo había protagonizado Mary Poppins, pero no se había estrenado todavía, al menos de cara al gran público, parece ser que la vieron en un pase privado) llamada Julie Andrews. Insistieron en contratar a Robert Wise, codirector de West Side Story, que tenía otro proyecto entre manos que se retrasó (la posterior a esta El Yang-Tse en llamas) y, aunque la primera opción era Dean Martin para el protagonista masculino (¿Martin aristócrata? Eso sí hubiese sido un error de casting de aupa), escogieron al actor canadiense Christopher Plummer que luego les saldría rana, al menos en las declaraciones posteriores al rodaje. El estreno fue un rotundo éxito, aunque con críticas nada positivas por las razones que siempre se han manifestado, éxito ayudado porque Andrews ya se había convertido en estrellacon Oscar por Mary Poppins, y se convirtió rápidamente en un taquillazo. Aún con las reservas de la crítica, ganó cinco Oscars (película, director, montaje, banda sonora adaptada y sonido). Hoy día es todo un clásico del cine familiar.

Mal que le pese a Plummer. Nunca estuvo de acuerdo del tono del filme (con licencias gordas respecto a la historia real de la película, basada en una familia cantante austriaca huida del nazismo muy conocida en los años 40, y cuya auténtica Maria von Trapp dicen que aparece como extra en algunas escenas de la película; la licencia más grande es la huida final, realmente huyeron en tren, no por las montañas de Salzburgo, ya que por allí se va derechito al sur de Alemania, lugar poco recomendable para huir del nazismo en 1938) y con la interpretación musical de Andrews, de hecho Plummer rebautizó el filme como The sound of mocus (El sonido de los mocos). No se debieron enterar los responsables de los Oscars de este 2013, porque lo recibieron al son de la banda sonora de la película.

Me quedan por comentar tres disparates relativos a la película. Uno, el doblaje español. Mal empezamos si ya cambias El sonido de la música por el patético Sonrisas y lágrimas, pero es que no acabaron ahí los desmanes: decidieron doblar las canciones, y ahí se "lucieron". Mal, muy mal están The sound of music, María o The lonely goather dobladas, pero lo de Do, re, mi no tiene nombre. Primero pondré la letra original en inglés del estribillo:

Doe, a deer, a female deer
Ray, a drop of golden sun
Me, a name I call myself
Far, a long, long way to run
Sew, a needle pulling thread
La, a note to follow Sew
Tea, a drink with jam and bread
That will bring us back to Do (oh-oh-oh)

La verdad es que los compositores Rodgers y Hammerstein se tomaron sus licencias con las notas musicales, ya que hay dos claras variaciones respecto a la notación procedente de la composición latina de la que surgieron (menos do, que un espabilado italiano cambió por do porque eran las iniciales del nombre), sol y si sustituidas por sew y tea; curiosamente las notas en inglés son diferentes, C D E F G A y B. Pero el traductor hizo un completo disparate. Aquí tenéis la traducción:

DON- es trato de varón
RES- selvático animal
MI- denota posesión
FAR- es lejos en inglés
SOL- ardiente esfera es
LA- al nombre es anterior
SI- asentimiento es
Y de nuevo viene el DO
DO-DO-DO

Demencial en todos los sentidos, solo se explica por como han dicho algunos por los efectos de alguna hierba no procedente precisamente del Tirol. Lamentablemente, dado el éxito del filme, cada vez que se ha representado la obra en España nadie se ha atrevido a cambiarla.

Segundo disparate, según algunas fuentes que no he podido confirmar: la censuraron en Alemania en el momento de su estreno, supongo que por el tema del nazismo. Por lo que dicen, tras la boda, decidieron concluir la película, todo el que la haya visto sabe que todavía quedan bastantes minutos. No lo he podido confirmar y parece ser que se arregló posteriormente, pero de ser cierto es una salvajada.

Y tercer disparate, le salió un grano en el culo en España en forma de plagio. Una bióloga metida a actriz (si se le puede llamar así a ese engendro llamado Ana Obregón) decidió "actualizarla" cambiando a una novicia por una stripper. El esperpéntico resultado responde al nombre de Ana y los siete, para mí una de las mayores aberraciones vista en una pantalla de televisión en la historia.

A pesar de todo y de sus detractores, Sonrisas y lágrimas es un gran musical y un estupendo espectáculo para toda la familia, pero en VO.

El consejero

 

El nuevo filme de Ridley Scott, El consejero, viene marcado por dos cosas, ser el primer guión original del gran escritor Cormac McCarthy, y ser la película que estaba rodando en el momento del suicidio de su hermano Tony (Scott suspendió el rodaje un tiempo por dicha causa); no pude llegar a ver las primeras imágenes del filme, y no sé si allí le homenajea, porque extrañamente en los títulos de crédito finales no lo hace.

En cuanto a la película, he leído estos días en general críticas muy negativas, especialmente respecto al guión de McCarthy y su verborrea, y creo que son un tanto excesivas. De acuerdo, por momentos se le va la mano al guionista en los diálogos y Scott ha tenido mejores días, aunque en esto puede haber influido el estado de ánimo, pero el resultado tiene mucha más  mala uva y sentido surealista de humor negro que el que puede parecer a simple vista: ojo al diálogo de Rubén Blades sobre Antonio Machado y lo que pasa luego, para mí lo del disco y lo del vertedero no tiene desperdicio; ojo a lo que va a pasar con todos los personajes que advierten al protagonista (a eso le llamo humor negro); ojo a la arma que describe Javier Bardem (el momento en que se utiliza es de lo más brutal que he visto últimamente)... Estando lejos de ser perfecta, me parece un buen trhiller con muchísimo sentido del humor negro, en el que quizás Javier Bardem y Penélope Cruz estén un poquito flojos aunque son los personajes peor definidos, Michael Fassbender está muy bien al igual que Brad Pitt, pero la que se lleva la palma es Cameron Díaz con una de las femmes fatales más adorablemente perversas de los últimos años, la escena con el cura es de sacarse el sombrero. No es de lo mejor de Ridley Scott y Mccarthy está lejos en la escritura de guión de sus novelas, pero no me parece un desastre ni mucho menos.

Frozen el reino de hielo

A veces la diferencia entre guión original y adaptado de una película es bastante difusa, hay guiones originales que parecen plagios de películas y libros anteriores, y guiones adaptados que podrían considerarse originales, dadas las diferencias con la obra o película de la que parten. Frozen es claramente el segundo caso. No conozco demasiado el cuento de Andersen en que se basa, La reina de las nieves, pero echando un vistazo anoche a la trama de la narración del escritor danés, las diferencias con el filme animado de Disney son más que notorias, yo no lo calificaría de adaptación aunque en los títulos de crédito conste como "inspirado en el cuento de Andersen".

Aparentemente, el filme es la típica película de Disney de toda la vida, hecha en esta ocasión por ordenador, con bonitas canciones, secundarios graciosos (estupendo el muñeco de nieve), princesas en apuros y canciones azucaradas (no tan convincente el trabajo del canadiense Christophe como otras veces, no es una mala partitura, pero no se puede comparar con los mejores trabajos de Alan Menken, Randy Newman, Michael Giacchino y los clásicos anteriores a la muerte de Disney). Acabada de ver, observo unas cuantas diferencias que la hacen menos edulcorada, un comienzo tremendo, con dos muertes (aunque sea en elipsis) y otra que no es, pero le falta poco. Un personaje de reina bruja que causa el mal sin querer, y una hermana (la heroina) de armas tomar que lo que quiere es ayudarla, y algo referente al romance que no puedo contar (por los spoilers), que es bastante insólito en la filmografía Disney... Filme de animación notable, como siempre Disney va un paso por delante en calidad que sus competidores en Hollywood (no incluyo a los de fuera de USA, ahí el rey es Miyazaki, que desgraciadamente parece que  se retira), muy entretenido y especialmente dedicado a la infancia, aunque personalmente me parece algo menor respecto a los clásicos de la casa, debe ser porque en los cuentos de hadas de Disney estoy acostumbrado a la animación tradicional o porque la banda sonora, clave en un filme de este tipo con canciones, me parece por debajo de otros filmes. 

 

 

Como ya suele ser habitual en los últimos tiempos, el filme viene acompañado de un corto. No os lo perdáis. Get a horse está realizado para celebrar el 85 aniversario de Mickey Mouse, y es una divertidísima, trepidante y endiablada mezcla de animación tradicional y moderna claramente inspirada en La rosa púrpura del Cairo y El último gran héroe. No lo he visto en 3D, pero me parece que el uso del mismo debe ser de aúpa. Corto muy recomendable y serio candidato al Oscar de este año.

Pacto de silencio

No tienen remedio con los títulos en España. Por lo que he buscado, el título oríginal del filme de Robert Redford, The company you keep, es una referencia a una frase hecha que es You will be judged by the company you keep, serás juzgado según la compañía que tengas, equivalente a nuestro dime con quién andas y te diré quién eres. Desde luego, nada que ver con el más que chorra que le han cascada en castellano, Pacto de silencio, que suena como ser igual a un montón de películas, se han ganado los distribuidores el premio Don Erre que Erre habitual en esta sección.

Y vista la película, resulta decepcionante. Redford siempre ha sido en mi opinión un director mucho más discreto que como actor, salvo contadas excepciones como Gente corriente o Quiz show, y aquí se nota. Parte de un tema interesante, un grupo de antiguos terroristas buscados por la policía que se han reinsertado con nombres falsos en la sociedad, y tiene probablemente el mejor reparto visto en una sala de cine recientemente (el propio Redford, Susan Sarandon, Julie Christie,  Sam Elliot, Terrence Howard, Stanley Tucci, Chris Cooper, Richard jenkins o Nick Nolte, entre otros), pero creo que debido a un guión demasiado blandengue y a una duración excesiva, le ha salido un ladrillo aburrido y tendente a la lágrima fácil (¿hace falta sacar a la hija del personaje?), donde solo destaca el brillante reparto, especialmente Christie y Redford, los personajes más interesantes de la trama. Completamente decepcionante.

Necrológica

Esta mañana me ha llegado la inesperada noticia de la muerte en accidente de un conocido actor de una popular saga. Descase en paz:

Paul Walker:

Su muerte parece una broma macabra digna del Joker de Batman, iba como  pasajero en un coche deportivo  que se estrelló. Su carrera viene marcada claramente por el éxito de la saga A todo gas, donde actuó en cinco de las seis películas estrenadas (rodaba actualmente la séptima, en estos momentos ignoro qué pasará con ella, está claro que se acabará de rodar, pero no sé qué harán con su personaje). En el resto de su carrera tuvo menos éxito, algo habitual en actores que saltan a la fama con una saga; la más destacada fue Banderas de nuestros padres, aunque su papel era secundario, son también conocidas Bajo cero, Timeline, La prueba del crimen o Ladrones.

Necrológica atrasada

Como cada fin de mes, casi siempre intento repescar algún fallecimiento que me haya pasado por alto. Hace unas semanas nos dejó un director no demasiado apreciado por la crítica, pero autor de algunas películas muy exitosas de mi infancia y primera juventud. Descanse en paz:

Hal Needham:

 

Este prestigioso especialista le debió la opotunidad a uno de los actores que doblaba, Burt Reynolds, de comenzar a dirigir películas, siempre con un tono humorístico y llenas de persecuciones de coches para que brillasen los especialistas. Las más famosas fueron las dos primeras entregas de Los caraduras y Los locos de Cannonball, las cuatro junto con Reynolds, que gozaron de gran éxito y popularidad en los 70 y los 80, aunque en general fueron masacradas por la crítica. También dio una de las primeras oportunidades en cine a Arnold Schwarzenegger, Cactus Jack, una de las actuaciones más desmadradas de Kirk Douglas. Con Needham me pasa como con Terence Hill y Bud Spencer, les tengo cariño por los buenos momentos pasados en los cines de barrio, no puedo cargármelos.

Family tour

Family tour representaba para mí un reto como crítico amateur de cine. Conozco a su directora Liliana Torres desde hace algo más de un año, ya que me da clases en el taller de audiovisual en el que estoy, y con el que hemos llevado adelante varios proyectos en este tiempo. Tenía miedo por un lado de que si no me gustaba la película no saber si podría hacer una crítica neutral que no hiriese o molestase al equipo, y por otro, si me gustaba, que alguien malpensado que no me conoce pudiese pensar que era demasiado benevolente en mis elogios o que me podía el cariño que le tengo a la directora.

Bien, estamos en el segundo caso, la película vista ayer en un pase especial me ha gustado mucho, y no tiene nada que ver con la relación que pueda tener con la directora, así que los malpensados que se abstengan de pensar mal. La directora ha hecho un excelente filme a medio caballo entre el documental y la ficción. Trata con mucho cariño y sentido del humor a su familia y lo difícil que le puede resultar a alguien que está fuera el reencontrarse con sus seres más cercanos y con los recuerdos del pasado.Torres en el filme obtiene un excelente trabajo de su reparto, y no es fácil, salvo la protagonista del filme (extraordinaria Nuria Gago), el resto del reparto no es profesional, es realmente la familia de la directora, me imagino que no debió de ser nada fácil primero convencerlos de estar delante de una cámara, y segundo que actuasen con la naturalidad y frescura con que actúan, y más teniendo en cuenta que la directora comentó que dos de los miembros de la familia (el abuelo y su tío enfermo) fallecieron después del rodaje. Destacan las interpretaciones de Antonia Expósito, su madre, y de Noemí Torres, su hermana, también son las que tienen los papeles más largos. Os recomiendo el filme cuando se estrene, que no sé cuando serà, está muy bien, y a Lili espero que la operación que tiene del brazo esta tarde (se lo rompió en un accidente este verano, y tiene una fractura muy complicada) le vaya perfectamente.

Phenomena: Doctor Zhivago

Dentro de su ciclo dedicado a los Oscars, Phenomena proyecta este miércoles una famosa película de 1965 ganadora de 5 Oscars. Con todo, y a pesar del éxito que tuvo en su momento, yo no la hubiese puesto en un ciclo de tan solo cuatro películas sobre los Oscars, ya que los galardones que obtuvo se pueden considerar menores: Guión adaptado, banda sonora, fotografía, vestuario y dirección artística; la gran ganadora de aquel año fue la que veremos el día 4 de diciembre. Además, con gustarme mucho, no la considero una de las obras maestras de su director:

Doctor Zhivago:

 

 

Y al preparar el artículo me he encontrado con una sorpresa mayúscula. Siempre he considerado al filme del maestro británico David Lean como profundamente anticomunista, teniendo en cuenta los problemas del autor Boris Pasternak con las autoridades soviéticas con la novela (prohibida allí y obligado Pasternak a renunciar al Nobel), las notorias simpatías del productor del filme Carlo Ponti y su esposa Sofia Loren con la extrema derecha italiana y las facilidades que dio el gobierno de Franco para rodar en España (no todo el filme, pero buena parte del mismo está rodado en nuestro país, especialmente Madrid y Soria): Pues sorprendentemente he leido en algunas webs extranjeras que medios conservadores consideran al filme prosoviético, que el final les parece como símbolo de esperanza hacia la URSS porque sale un arcoiris y porque el guionista Robert Bolt era miembro o simpatizante del Partido Comunista británico. En fin, que cada uno juzgue como quiera, sigo pensando que muy comunista no puede ser, dadas las pocas simpatías que pueden despertar los personajes de los por demás estupendos Tom Courtenay y Alec Guiness, y que a mí el arranque y el final de la prensa no me parecen muy esperanzadores que digamos...

Pero dejando atrás la polémica, tengo que hablar del filme, que me parece muy hermoso en muchos momentos y que resiste muy bien el paso del tiempo, pero que no llega a una obra maestra ni me parece lo mejor de Lean. ¿Qué pasa para que sea esta mi consideración. Su director David Lean  ha rodado antes por lo menos cinco de las mejores películas del cine británico y americano (Breve encuentro, Cadenas rotas, Oliver Twist, El puente sobre el río Kwai y Lawrence de Arabia) y creo que esta vez se equivoca con el protagonista y con la duración del filme. Podía haber sido peor si le llega a hacer caso al productor Ponti y llega a contratar a Sophia Loren, estupenda actriz, pero que no hubiese dado el tipo de rusa ni por edad ni por aspecto físico. Con Omar Shariff me ocurre lo mismo, no me lo acabo de creer como ruso siendo un actor de claros rasgos árabes y no me acaba de convencer su interpretación, creo que hubiese sido más adecuado como se pensó en un primer momento utilizar a Max von Sydow o incluso Paul Newman. Y la duración creo que es excesiva, pasa de las tres horas y en muchos momentos se demora demasiado, especialmente en la segunda mitad en las escenas de tren , creo que es muy superior  la primera mitad que transcurre en Moscú antes y después de la revolución. También se puede considerar el principio del declive de Lean, es extraño que tras tres taquillazos entre 1957 y 1965, el director solo vuelva a hacer dos filmes (La hija de Ryan y Pasaje a la India), más que notables, pero creo que inferiores a lo que había hecho hasta entonces.

Pero no todo es negativo, ya he dicho que hay cosas que me gustan mucho, la carga del ejército zarista en las calles de Moscú es de lo mejor que Lean ha rodado. La dirección artística es magnífica, da el pego en muchos momentos de parecer Rusia, con una nieve que en muchos momentos tuvo que hacerse artificialmente, puesto que rodaron en verano y en un invierno en Soria tengo entendido que de los menos fríos que se recuerdan, y donde empezó a destacar un español llamado Gil Parrondo que por esta no le dieron oficialmente el Oscar aunque participaba en el equipo de dirección artística ganador, pero que se lo llevaría dos veces posteriormente. La banda sonora de Maurice Jarre es colosal, por mucho que le criticasen en 1965 que era demasiado almibarada, es un portento y encaja perfectamente en el filme. Julie Christie fue el gran descubrimiento del filme (aunque le dieron el Oscar aquel año por Darling, otra gran película suya) y sigue siendo una Lara inolvidable, magníficamente fotografíada por Freddie Young, justo merecedor del Oscar, y no solo por los bellos paisajes. Y entre el grupo de secundarios, merecen mención el gran actor británico Tom Courtenay, no demasiado prolífico en cine, pero que aquí hizo su mejor papel junto con el de La sombra del actor, un Rod Steiger que dentro de su habitual histrionismo aquí se muestra bastante moderado y hace uno de los papeles más recordados de su carrera y un Alec Guiness como siempre fetiche de Lean, aunque su papel sea menos lucido que otras veces. Y aunque el papel sea algo menos lucido, una actriz norteamericana hija de una leyenda del cine que trabajaba por primera vez en España y aquí se quedó por mucho tiempo en nuestro cine, Geraldine Chaplin. Dr Zhivago, a pesar de sus imperfecciones, me parece una excelente película, y una buena muestra del talento de David Lean, el director que mejor ha sabido hacer superproducciones de la historia del cine.

Los juegos del hambre: En llamas

Tras el sorprendente por desmedido éxito de la primera entrega de Los juegos del hambre, era de esperar una segunda parte. El resultado es bastante mejor que la primera entrega.

Ya dije en su momento que al primer filme le notaba falta de presupuesto y que se habían equivocado en la elección del director. Al doblar el presupuesto y contratar un director especializado en cine de acción como Francis Lawrence, la parte final de los juegos luce más, y al contratar a mejores actores como Jeffrey Wright o Amanda Plummer los tributos quedan mejor descritos. También da más sensación de miedo, de peligro en la parte final y de incerteza en cómo puede acabar (con final abierto muy fiel a la novela, aunque en un primer momento no lo recordaba en algunos momentos así). Sigo destacando la interpretación de Jennifer Lawrence y de Donald Sutherland, a los que añado el inquietante personaje que interpreta Philip Seymour Hoffman, aunque el personaje de Woody Harrelson sigue quedando más desdibujado que en los libros, echo en falta las referencias a los juegos que ganó presentes en la novela y claves en el desarrollo del personaje. No es perfecta, creo que le siguen sobrando minutos a la primera parte del filme y que los dos actores principales masculinos no son demasiado buenos, pero sí es un avance en una saga distópica que plantea cosas más interesantes que otras juveniles, el poder omnipresente de una sociedad dictatorial, la crítica al espectáculo violento y el culto al cuerpo y la necesidad de rebelarse. Eso sí, me parece un error plantear la tercera entrega en dos partes, recordando la vez que leí la novela Sinsajo, la primera parte de la misma pecaba de bastante aburrida.

Malavita

 

Están tan mal en los últimos tiempos las carreras de Robert de Niro y Michelle Pfeiffer y odio tanto a Luc Besson que por comparación con otras películas suyas esta discretita comedia negra me cae bien. No pasa de ser un entretenimiento menor, pero en algunos momentos tiene gracia esta sobada historia de gangster metido en protección de testigos con su familia en un pueblo pequeño de Normandía, aunque mucho gags son  previsibles (¿seguro que nadie se imagina qué peli le van a poner a de Niro en el cineclub del pueblo?). Aún en horas bajas, destacar el trabajo de la pareja protagonista y de Tommy Lee Jones. Eso sí, me dan ganas de darle una somanta de hostias al responsable de la traducción al castellano del doblaje: como debió de pensar que la gente no pillaría el juego de palabras entre Boris Godunov y Boris Goodnov, se sacó de la manga un deplorable Boris Cojonudonov, para que luego digan los amantes del doblaje que se hace muy buen trabajo en España, en fin... Sorprendentemente, sale como productor ejecutivo Martin Scorsese, como no sea por amistad con de Niro o por ganas de cachondearse un poco de sí mismo no lo entiendo, esta película que no pasa del aprobado no le merece.

Plan en Las Vegas

No lo entiendo, no sé quién debió ser el cerebro que tuvo la idea de reunir a un quinteto de lujo ganador de Oscars para hacer esta memez geriátrica llamada Plan en Las Vegas. Tampoco esperaba mucho de un director como John Turtletaub que debutó con Las tortugas Ninja y al que la única película algo decente que le recuerdo (La búsqueda) no pasaba de correctita. De Robert de Niro sé que hace tiempo que echó su prestigio a las cloacas (en su buena época la nominación al Oscar de este año hubiese sido de risa), a Michael Douglas se lo perdono por sus problemas de salud (aunque sus últimas películas no son para tirar cohetes), pero verdaderamente me da pena ver en un guión tan mediocre a un grande de la comedia como Kevin Kline, a un Morgan Freeman que suele escoger mejor sus proyectos y a una estupenda actriz como Mary Steenburgen. Plan en Las Vegas es una tontería supina, un mal intento de imitar a la saga Resacón y la mejor muestra de que Hollywood no sabe respetar a sus mejores actores, este quinteto merecía algo muchísimo mejor.

¿Quién mató a Bambi?

 

No conozco Matando cabos, la película mexicana en que está basada esta estupidez sin pizca de gracia llamada ¿Quién mató a Bambi?, por lo que no puedo decir si los problemas que veo en esta ya estaban en la anterior o son una consecuencia de una mala adaptación. Pero me duele mucho ver a un excelente reparto haciendo literalmente el indio en una película sin orden ni concierto, soporífera y donde después de casi una semana de verla no recuerdo una sola imagen que me haga gracia. Para mí, lo peor que he visto en el cine español de este año de largo

 

 

Necrológica

Un problemilla en quedarse colgado el ordenador hace que me retrase en publicar las críticas de esta semana, saldrán sin falta entre esta noche y mañana. Mientras tanto, recojo el fallecimiento de un director francés poco conocido en nuestro país, pero con algunos títulos muy comerciales en su filmografía, descanse en paz:

Georges Lautner:

Sus películas son más conocidas en Francia que aquí, pero su trilogía con Jean Paul Belmondo, Yo impongo mi ley a sangre y fuego, El rey del timo y especialmente El profesional (con una memorable y muy conocida banda sonora de Ennio Morricone) forma parte del recuerdo de los programas dobles de cine de barrio de mi niñez. También hizo La jaula de las locas 3, y muchas más que no me suenan, al menos con el título francés

Sobre Adele

Solo dar las gracias por los comentarios a las tres personas que no conozco y que han expresado su opinión sobre La vida de Adele. No comparto del todo su opinión, creo que hablar solo sobre las escenas de sexo es quedarse corto en la valoración del filme, pero respeto vuestras opiniones, aquí me son válidas todas aunque discrepen conmigo. Espero que no sea la última vez que se pasen por aquí y que haya más comentaristas aparte de los habituales

Phenomena: El viaje fantástico de Simbad

Este domingo Phenomena termina el ciclo de cine de aventuras con una gran creación del genio británico de los efectos especiales Ray Harryhausen:

El viaje fantástico de Simbad:

 

 

Como ya he comentado en alguna ocasión, hay que considerar a Harryhausen el auténtico creador de las películas en que participó. Esta es la segunda película de su trilogía dedicada al célebre marinero de Las mil y una noches, un divertidísimo filme de aventuras fantásticas donde el personaje busca la fuente del destino con ayuda de un personaje enmascarado y una princesa y luchando contra un malvado visir que también la busca. Harryhausen volvió a dar lo mejor de sí mismo con grifos, centauros y especialmente una inolvidable criatura inspirada en una diosa india de seis brazos armados con espadas. Rodada en España, tuvieron que cambiar la prevista Alhambra porque pedían demasiado diner, y cambiarla por el Palacio de la Almudaina y otros lugares de las islas Baleares. En esta ocasión, y siguiendo con su tónica de elegir a grandes músicos de la historia del cine, Harryhausen y su equipo optaron por el genial húngaro Miklos Roszà, que compuso una banda sonora preciosa. Gran remate de ciclo.

Phenomena: El padrino

Este miércoles Phenomena comienza un ciclo de cuatro películas ganadoras de Oscar. Lo hace con una obra maestra que dio a conocer al gran público a un extraordinario director y filme que fue clave en la historia del cine norteamericano al dar paso a una nueva generación de cineastas que dominarían Hollywood en las siguientes décadas:

El padrino:

Nunca sabremos qué hubiese salido si Paramount se llega a salirse con la suya y llega a poner como director a Elia Kazan, Arthur Penn o Costa-Gavras, a Laurence Olivier como Vito Corleone y a Robert Redford como Michael Corleone. Desde luego algo muy distinto a lo que hoy conocemos, no me parecen mal las opciones de Kazan y Penn (más discutible la de Costa-Gavras, no le pega ni con cola), pero lo de Olivier y Redford me parece un disparate mayúsculo. Afortunadamente, optaron por seguir la opinión del productor Robert Evans de escoger un director de orígenes italianos, el entonces casi desconocido Francis Ford Coppola (aunque ganador ya de un Oscar como guionista por Patton), de escoger a un casi debutante Al Pacino para el papel clave de Michael Corleone (en realidad es el protagonista de la película, su papel es el que tiene más peso específico en el filme, incluso por encima del de Vito) en la que era su tercera película, y en la opción para el papel de Vito Corleone que parecía más suicida en 1972: Marlon Brando.

Brando llevaba casi una década de desastre en desastre (salvo contadas excepciones como La jauría humana, Reflejos en un ojo dorado o La condesa de Hong Kong), con películas cada vez peores, cada vez más gordo y cada vez más alejado del primer plano de Hollywood. Cuando Evans y Coppola proponen su nombre, Paramount se lleva las manos a la cabeza a pesar de que relativamente El padrino no es una película de alto presupuesto (6 millones de dólares) y que el estudio la hace porque estaba siendo un best seller en las librerías (curiosamente su autor Mario Puzo renegaba de ella, le parecía una de sus peores obras). Paramount finalmente acepta cuando ve las pruebas de cámara, aunque le pone unas conciciones leoninas a Brando para que no se desmadre y haga que el presupuesto se dispare como era costumbre en él.

Y también había dos problemas: uno, la posible reacción de la Mafia ante el retrato que hacía de ella (aunque nunca se la nombra por su nombre en el filme). Otro, la reacción de Frank Sinatra ante el personaje del cantante, más que sospechosamente inspirado en él, dadas sus conexiones con la Mafia y las alusiones a una película que no querían que protagonizase (se refiere a De aquí a la eternidad, por la que ganó un Oscar, sus enfrentamientos con el jefe de Columbia Harry Cohn son más que notorios), aunque no consta que la memorable escena del caballo (probablemente la más famosa del filme) sucediese en realidad, se cree que las discrepancias entre cohn y Sinatra eran más bien de orden económico. De los mafiosos, se sabe que pronto se hicieron fans de la película y no dieron ningún problema ante el estreno; de Sinatra creo que nunca se ha sabido la opinión.

Cuando llegó el estreno, estuvo claro que el filme era una oferta que nadie podía rechazar: era una formidable película de cine negro, un gran retrato de la organización criminal, un complejo relato del comienzo del declive y autodestrucción de un clan familiar (Shakespeare no anda muy lejos), un prodigioso filme sobre la creación de un monstruo (Michael) el descubrimiento para muchos de un grandioso director, el resurgir de Brando (aunque poco le duraría, volvería a las andadas muy pronto, aunque cobrando tela marinera por pequeños papeles) y el lanzamiento al estrellato de Pacino, así como de varios actores poco o nada conocidos en su momento como Diane Keaton, Robert Duvall, James Caan, John Cazale o Talia Shire (la hermana de Coppola), muy bien arropados por grandes secundarios como Sterling Hayden, Richard Castellano y Richard Conte. La película pronto se convertiría en una de las más taquilleras de la historia, y aparte de lanzar a Coppola sería el lanzamiento junto a French connection de una generación de directores que daría nuevos aires a Hollywood y que o debutaban o hacían películas menores hasta entonces: Scorsese, de Palma, Spielberg o Lucas. El filme ganó 3 Oscars, los principales, película, actor principal y guión adaptado; probablemente se hubiese llevado más de no haber estado aquel año otro clásico indiscutible como Cabaret, que ostenta el record desde entonces de película con más Oscars que no se ha llevado el de mejor película, con 8 estatuillas.

Precisamente, la ceremonia de los Oscars dio pie a las dos situaciones más esperpénticas que provocó la película. La primera, que Marlon Brando no recogió su Oscar, prefirió mandar a una india para protestar por el trato a su pueblo... salvo que posteriormente se descubrió que no era tal india, sino una actriz y modelo contratada por Brando para montar el numerito, algo muy propio de alguien tan particular como el gran actor. La segunda, y creo que la más grave, que se le retiró la nominación a Nino Rota por la banda sonora, alegando de que no se podía considerar como original, ya que el famoso tema de amor había sido compuesto anteriormente por el músico italiano para una olvidada película italiana de 1958, Fortunella; la Academia no apreció que buena parte de la banda sonora sí era original, destacando el vals que se oye durante toda la boda del principio. De todas maneras, es probable que Rota no hubiese ganado el Oscar, ya que la Academia le dio uno casi honorífico a Charles Chaplin por la banda sonora de Candilejas de 1952, filme que tardó 20 años en estrenarse en USA debido al exilio del genio británico.

Rota sí lo ganó con la obligada secuela dos años más tarde. Era de esperar una continuación, dado el éxito del primer filme, pero lo que nadie se imaginaba es que Coppola haría una película todavía más magistral, contando de un modo insólito y paralelo el ascenso de Vito Corleone (interpretado por un prometedor Robert de Niro) y la continuación de la historia de Michael, convertido ya en un auténtico monstruo capaz de matar sin miramientos a su traidor hermano mayor. Ganó un segundo Oscar a la mejor película y sendos Oscars para Coppola y de Niro. La tercera tardó más, no llegó hasta 1990 y para muchos es la más discutida, aunque para mí es un precioso broche de oro a una trilogía inmortal. Pocos le perdonaron a Coppola que, tras abandonar el proyecto  Winona Ryder alegando problemas de salud, le diese el papel de hija de Michael a su hija Sofia, que no siendo actriz tropezó con un personaje que requería una actriz mucho mejor (curiosamente Sofia ya había salido en el primer padrino, es el bebé bautizado en el climax final de la película).

Para acabar, y como curiosidad para quienes no lo sepáis, mucho cuidadito cuando veáis una naranja en una escena de la trilogía del padrino, Coppola escogió la fruta como mal presagio, cada vez que aparece una o varias en la trilogía está a punto de suceder una muerte o un intento de asesinato, avisados quedáis.

 

 

Blue jasmine

A veces me siento un bicho raro, especialmente cuando una película que la crítica empieza a poner por las nubes me decepciona y cuando una interpretación que dicen va directa al Oscar se me atraganta. Blue jasmine es un buen ejemplo, está muy, muy lejos para mí de la obra maestra que algunos han querido ver.

He de reconocer que tengo muchos problemas con los dramas de Woody Allen. Salvo Otra mujer (esa sí una obra maestra) nunca me acaban de convencer, no me los creo tanto como sus comedias. Blue jasmine no me convence, me pasa lo mismo que con Match point (otra extremadamente sobrevalorada a mi entender), adoro la obra y la película en que se inspira claramente, Un tranvía llamado deseo, y creo que no está a la altura, me aburre por momentos y no siento más que desprecio por uno de los personajes más desagradables de los últimos años (aunque sea el caso de un villano, tiene que ser atrayente, me parece que desde que aparece el personaje en escena me repele), acentuado por una Cate Blanchett a la que no he visto jamás hasta esta película tan sobreactuada, poniendo cara de "Dadme un segundo Oscar de una vez", tan cargada de tics innecesarios (¿realmente tiene que poner cara de ida y de desprecio en cada uno de los planos?). Película además confusa, siempre tardas más de la cuenta en saber dónde estás, si en el presente o en el pasado. Lo mejor, los secundarios, especialmente Sally Hawkins, Bobby Cannavale y Alec Baldwin, pero de Woody Allen espero mucho más, no este mero pastiche al servicio de una actriz que se ha pasado de la raya más de lo debido. Para mí una de las grandes decepciones del año.

Somos los Miller

Somos los Miller habrá sido una de las sorpresas del verano en USA, pero es la enésima tontería presuntamente cómica que nos llega de allí, la bromita del traficante que se busca una familia de pega para pasar un alijo puede dar para poco más de un corto, pero no para una película de casi de dos horas interminable y que por momentos parece casi un canto a la familia (rara, pero familia). Se salva algún gag como el del morreo entre madre, hija e hijo y la "violación de oreja" al protagonista, pero poco más, muy flojita, y por cierto, con sospechas serias de doble en el striptease de Jennifer Aniston, es muy raro que solo se le vea la cara claramente al final del número.