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carlosmartinez

el último exorcismo

   Aviso para quien vaya a ver "El último exorcismo": mejor que no lea nada del filme, ni reseñas ni críticas, porque desde que se presentó en el Festival de Sitges prácticamente a todo el mundo se le ha escapado un detalle de algo que sucede cuando lleva un rato de película (no aprendemos, no aprendemos, ni los críticos, ni las distribuidoras ni los espectadores). Intentaré en lo posible no hacer ninguna mención a las sorpresas que tiene el filme, pero vaya por delante que no es exactamente un filme sobre exorcistas... El filme es más que correcto, muy bien interpretado por su desconocido reparto, pero tiene un serio problema para mí: que empiezo a estar harto de este subgénero terrorífico que puso de moda "El proyecto de la bruja de Blair" (aunque tiene su origen más bien en "Holocausto canibal") de hacer un supuesto falso documental en el que los implicados acaban donde no deberían (y evidentemente sin dejar de grabar, que tiene narices la cosa), y del que hemos visto "REC", "Monstruoso" y esta entre otras. Encima, para más Inri, a este supuesto documental encontrado le han añadido hasta música, para que se note más. El subgénero se ha convertido en un tópico y ya aburre por previsible e idiota. El filme es recomendable para amantes del cine de terror, pero por favor, que cambien de temática, que entre remakes de clásicos, filmes orientales con niños fantasma (más sus correspondientes remakes americanos) y falsos documentales, el cine de terror actual provoca cansancio e incluso risa por previsible y repetitivo.

editorial

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine, y saludos del puto amo de este blog. Espero que lo comprendáis, la tentación a hacer el chiste era muy grande. La semana ha sido propicia al show, como veréis.

   Porque lo de Mourinho el martes se mire por donde se mire no tiene justificación, y más si se confirma que alguien ha manipulado las imágenes en televisión y prensa para hacer parecer culpable al Barça (según algunos, el moratón en la pierna de Pedro en el momento de su cambio debía ser obra del fotoshop, porque lo calificaron de cuento). Se puede justificar o no la decisión del árbitro sobre la expulsión de Pepe (está en el límite, porque algunos olvidan que la intencionalidad también es motivo de expulsión, aunque no se toque o no se lesione al contrario), pero lo vomitivo es que Mourinho cargue contra las decisiones, justas o no, a favor del Barça cuando sus dos copas de Europa con el Porto y el Inter han tenido escándalos arbitrales incluso más graves. Y alguien debería pedir cuentas al portugués por otros motivos deportivos más "veniales"; pocos en Madrid se atreven a decirle que un partido con un solo tiro decente a puerta no se gana normalmente ni aunque el contrario sea el equipo de mi barrio (que juega en Segunda Regional, por cierto), que un partido no se gana si solo presionas a la defensa contraria con un delantero aislado (la cara de Cristiano Ronaldo era un poema) y el resto del equipo en tu campo), que a un centrocampista como Xavi no se le puede permitir chutar con peligro hasta en cuatro ocasiones, y que llamar defensa a Marcelo es el mayor chiste en la historia del club madridista. Desgraciadamente, al entrenador portugués y a su presidente le seguirán riendo las gracias en Madrid, pero la prensa de allí, gane o pierda su equipo, debería plantearse seriamente que la imagen de un club histórico como el madrileño (aunque nos pese a los culés) está quedando por los suelos y nadie hace nada en lustros.

   Otro show fue ayer el baile de disfraces celebrado ayer en Londres. Ah, que era una boda, pues los modistos de los sombreritos debían de tener el día tonto... No comentaré mucho más del bodorrio, pero me gustaría decir algo en otro sentido: no entiendo (y no recuerdo otro país en el que se haga) cómo se tiene la costumbre en el idioma español de españolizar los nombres de los monarcas extranjeros. Si a nadie se le ocurriría hablar de "Margarita" Thatcher o "Antonio" Blair, ¿porque nos empeñamos en llamar Guillermo y Catalina a personajes que se llaman en realidad William y Catherine? Yo sinceramente no lo entiendo y me parece hasta una falta de respeto (aunque la monarquía no me merezca respeto, pero mientras gobiernen legítimamente un país si lo merecen).

   Por último, nos queda el show mañana de la beatificación de Juan Pablo II. Lo he dicho miles de veces: le sigo sin ver la santidad al personaje, (sobretodo habiendo mirado hacia otro lado en casos de pederastia o echando de la iglesia a miembros de la iglesia hispana con actividades con los pobres más interesantes que él), y no entiendo el concepto de santidad en general de la iglesia católica, que premia en general más los martirios y los presuntos milagros en muchas ocasiones indemostrables que las buenas obras. En fin...

   Por último, mi recuerdo en el momento de su muerte a la gran actriz secundaria cómica María Isbert, hija del gran Pepe Isbert. Aunque en su carrera hay mucho trabajo alimenticio, deja para la historia especialmente una de las imágenes más polémicas de la historia del cine español: la "foto" en la cena de los mendigos de la magistral "Viridiana", además de muchos papeles secundarios en cine y teatro. Descanse en paz.

carlos

   Yo recomendaría como una de las mejores películas de la cartelera el último filme del francés Olivier Assayas, "Carlos", espléndida aproximación a la figura del célebre terrorista de origen hispano (y que viendo el filme resulta que su alias completo en los primeros años era Carlos Martínez, al igual que el autor de este blog, qué casualidad, ¿no?). Pero resulta que hay un problema: que nos ha llegado media pelícual incompresiblemente. Porque resulta que la versión integra para televisión dura cinco horas y media, y aunque tiene un buen montaje (no es la chapuza que se hizo con el "Hamlet" de Kenneth Branagh, por ejemplo) en muchas escenas se nota que va demasiado deprisa, que faltan datos (aunque se justifique que muchos se desconocen), que muchos secundarios pasan de largo volando... El filme es espléndido y tiene una interpretación fabulosa de su protagonista Edgard Ramírez, pero no puedo juzgar un filme que es mucho más largo hasta verlo en su integridad, espero que alguien lo estrene alguna vez completo, bien en televisión, bien en DVD.

thor

   Antes de hablar de uno de los primeros blockbusters que nos llegan de la temporada primavera-verano, "Thor", dejadme decir algo. Natalie Portman, eres muy buena actriz (aunque "Cisne negro" no me gusta nada, como sabéis) y muy bella, pero cuatro filmes estrenados en los cuatro primeros meses agotan a cualquier espectador (además de "Thor" hay otro filme de ella en carteleraque comentaré más tarde). Te deseo lo mejor y que vaya bien tu maternidad, pero déjanos descansar de tí, por favor.

   En cuanto a "Thor", es normal que Marvel siga produciendo películas sobre sus cómics (aunque cuatro filmes de aquí a agosto también me parece excesivo), tiene mucho material en más de cincuenta años de historia y sus filmes suelen funcionar en taquilla muy bien. El problema es que me temo que en "Thor" han pecado de demasiado ambiciosos. Al contratar a un director shakespereano por excelencia como el británico Kenneth Branagh y muy alejado habitualmente de este tipo de películas (solo le recuerdo la participación en una como actor, la segunda de Harry Potter), han potenciado demasiado el aspecto mitológico y más potencialmente serio del célebre personaje de Marvel (y el más descabellado, siendo un famoso dios de las mitologías nórdicas) en detrimento de la parte más lúdica del filme. Eso hace que por momentos resulte farragosa y poco entendible para el gran público tanta mención a la mitología nórdica, a la historia de los nibelungos, a los ciclos artúricos (el martillo es claramente un sosias de la espada Excalibur) y a las obras de Shakespeare (las más evidentes, Ricardo III, Enrique IV y V y hasta Otelo). Paradójicamente los mejores momentos del filme son los de pura diversión, las escenas de lucha entre Thor y los diferentes malos de la peli y los momentos de humor surrealista (ojo a la comparación que se hace entre algunos secundarios del filme y algunos personajes muy conocidos, es un chiste muy bueno). El filme resulta entretenido con todo, aunque sale perjudicado por no haber acertado con los dos protagonistas, que no acaban de resultar convincentes como Thor y su hermano-villano Loki (me niego a llamarlo némesis como hacen muchos críticos; Némesis es la diosa de la venganza y el origen de la palabra enemigo, pero como palabra no se recoge en el diccionario de la RAE, por lo tanto no se debería considerar correcto) y recomiendo por una vez su visión en 2D, porque la tridimensional es una chapuza posterior al rodaje vergonzosa.

   Y una advertencia a los que veáis el filme: esperaros al final de los títulos de crédito. El filme contiene una sorpresa final que probablemente tiene que ver con el principio de Los vengadores (de estreno el año que viene) y que afecta a uno de los secundarios del filme, personaje que es muy poco conocido en las obras de Marvel y que da toda la impresión de que se transformará en un importante villano, como da la impresión que pasará lo mismo con la nueva entrega de Batman; resulta extraño que dos actores muy conocidos como Marion Cottillard y Joseph Gordon-Leavitt interpreten a dos personajes desconocidos en los comics del murciélago, suenan al menos uno de los dos a villano sorpresa.

el amor y otras cosas imposibles

   La sobredosis de Natalie Portman ha hecho que nos hayan colado un filme anterior suyo que no se han atrevido ni a estrenar en USA hasta ahora dos años después de su producción, "El amor y otras cosas imposibles". El filme es un dramón sin mucho interés que probablemente acabará en horario de telefilme de sobremesa de fin de semana tarde o temprano y que probablemente no se habría estrenado de no ser por el Oscar a Portman, que hace una buena interpretación, y que se olvidará fácilmente en pocas semanas. Flojita película.

perdona si quiero casarme contigo

   Permitidme que coja el título del filme "Perdona si quiero casarme contigo" para hacer la crítica del mismo. No perdono a Federico Moccia que nos torture película tras película con argumentos que recuerdan a las más infames fotonovelas que abundaban en Italia en la posguerra. No perdono un desarrollo que hará las delicias de los productores de las peores comedias románticas yanquis (curioso que no hayan hecho un remake todavía) por ñoño, cursi y previsible. No perdono que el reparto sea muy guapo, muy pijo y muy alejado de la realidad, además de no tener idea de interpretar. Y no perdono que los distribuidores la cuelen para ocupar cuota de pantalla en vez de filmes europeos mucho más interesantes que siguen sin estrenarse en España (lamentable que "Hunger", del británico Steve Macqueen, se haya acabado estrenado en España en un canal de pago de televisión habiendo sido premiada en numerosos festivales; es una película excelente, aunque durísima); el problema es que encima estos engendros funcionan en taquilla, y me temo que dada la fecundidad literaria de Moccia, tendré tarde o temprano que volver a hablar del escritor y director italiano. Horroroso filme, imperdonable.

soy el número cuatro

   Por último, el engendro "Soy el número cuatro", filme del que los responsables pretendían hacer una saga juvenil, pero que les ha salido rana siendo uno de los fiascos comerciales mayores en lo que va de año. Batiburrillo indigesto y vergonzoso que mezcla sin rubor la serie "Smalville" (no en vano los guionistas son los creadores de la serie), el fenómeno "Crepúsculo", el filme de John Carpenter "Starman" y hasta "Terminator". Tampoco ayuda que su protagonista sea incapaz de hacer una actuación digna (comparado con él parece bueno hasta Robert Pattinson) ni que el guión sea completamente previsible e involuntariamente risible en algunas escenas. Del copión de su director, D. J. Caruso (responsable de aquel plagio de "La ventana indiscreta" llamado "Disturbia") poco bueno se podía esperar, pero ha sobrepasado los peores temores. Seria candidata a razzies y a ser de los peores filmes del año.

código fuente

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine, y feliz semana santa a todos, estéis o no de vacaciones. No hay mucha cosa que comentar esta semana (por cierto, y aunque sea culé, felicidades a los merengues por la copa, aunque sea hincha, no me duelen prendas a felicitar al equipo contrario cuando hay que hacerlo), así que paso directamente los filmes vistos estos días.

   Hay veces que es muy, muy difícil hacer una crítica sobre un filme sin hacer spoilers, y es el caso de "Código fuente", pero en esta ocasión sí querría hacer un pequeño comentario que afecta al desarrollo del filme, así que quien no quiera saber nada sobre el mismo hará bien en saltarse este párrafo. Porque me llama la atención, al menos entre las reseñas que he leído, que nadie se haya dado cuenta que el personaje de Jake Gylleenhaal se inspira en buena parte libremente en el único filme que dirigió el gran guionista perseguido por la caza de brujas Dalton Trumbo, "Johnny cogió su fusil". "Código fuente" es un filme de ciencia-ficción que anda por otros derroteros, pero los parecidos entre ambos personajes son más que razonables.

   El nuevo filme del hijo de David Bowie, Duncan Jones, es un trepidante y muy entretenido filme de viajes en el tiempo, con alguna sorpresita por el camino, que en apariencia cuenta una y otra vez lo mismo (cosa típica en muchos de los filmes de viajes en el tiempo, por otra parte), pero que en realidad cada vez es distinto (no hay un solo viaje en el tiempo en el filme exactamente igual, por mucho que se empeñen en decir lo contrario). Y a la vez es una poco velada crítica al stablishment militar (me callaré por qué, es donde se parece más al filme anteriormente referido), capaz de utilizar a sus soldados de cualquier manera y en cualquier circunstancia. El filme se le puede hacer pesado a quien piense que volver una y otra vez al mismo tren es algo aburrido. Y hasta aquí puedo contar, me gustaría contar algo del supuestamente final feliz (yo el final feliz no lo veo por ningún lado, lo siento, fijaros bien en todo lo que ocurre en los últimos minutos de la película), pero no puedo. Aunque no entendáis todo lo que pasa, dejaros llevar por un filme muy imaginativo y con excelentes interpretaciones de su cuarteto protagonista. Si sigue así, Duncan Jones pronto será uno de los grandes del cine actual.

scream 4

   A nadie le debería extrañar que al maestro del cine de terror Wes Craven (cuya anterior película está de momento inédita en España) le diese ahora por hacer una nueva entrega de uno de sus mejores películas y uno de sus mayores éxitos, "Scream", haciendo en este caso la cuarta entrega. Si la gran escritora de misterio Agatha Crhistie se pegó más de cincuenta años echando mano de Hercules Poirot y Miss Marple (por cierto, ese rumor que ha surgido en los últimos días de una película con Jennifer Garner haciendo de la célebre anciana espero que sea una broma o un bulo; con mis respetos a la actriz, hay suficientes actrices veteranas que pueden hacer perfectamente el personaje), si Arthur Conan Doyle se pegó cuarenta años utilizando a Sherclock Holmes, incluidas resurrecciones y entregas en medio de su muerte y resurrección sin dar explicaciones (la célebre el perro de los Baskerville, los términos reboot y secuela no son precisamente actuales) y si la editorial de cómics Marvel lleva décadas haciendo nuevas aventuras de multitud de superhéroes, no debería molestar a nadie que a un autor le diese por recuperar personajes si hace un buen trabajo, lo malo es que demasiados directores y productores hacen auténticos espantos con tal de ganar dinero. 

   No es el caso de la nueva entrega de "Scream". Craven aporta muy pocas cosas nuevas a lo ya conocido, pero hace muy bien su trabajo, y consigue un filme muy divertido, terrorífico y truculento, del que no hay que perderse un minuto, porque probablemente lo mejor del filme es su prólogo, donde se burla abiertamente del empacho de secuelas y remakes que ha llevado en la mayor parte de los casos al cine de terror americano a un callejón sin salida. Neve Campbell, Courney Cox y David Arquette continuan en su salsa con sus personajes y el intérprete que hace finalmente de asesino hace un buen trabajo  (evidentemente no voy a decir quién es, porque no acostumbro a hacer spoilers, aunque como es habitual en mí me olí al culpable a media película), aunque el filme se alarga en exceso una vez conocida la identidad del asesino. El filme es una digna entrega de la saga (bastante mejor que la tercera, la única que no tenía guión de Kevin Williamson) y probablemente sea un digno colofón, porque tal como está respondiendo la taquilla es probable que no sigan, los datos de momento están siendo bastante malos.

nada que declarar

   Por último, el mediocre filme francés "Nada que declarar". Igual que decíamos con "Scream 4", es lógico que el actor y director francés Danny Boon intentará repetir la jugada de "Bienvenidos al norte" con una película en el mismo estilo, y por lo que parece ha vuelto a repetir éxito en su país (no aquí, donde ha sido un fiasco comercial, en la sesión en que la ví solo había una persona, yo). El problema es que le sale una película aburrida, muy tontorrona y sin la más mínima pizca de gracia, si pretendía homenajear el cine del bueno de Louis de Funès (por aquello de los gendarmes y la permanente mala leche del actor francés de origen español) le ha salido el tiro por la culata. Ni siquiera el gran histrión que es el actor belga Benoît Poelvoorde puede sacar mucho provecho de su personaje, aunque es lo menos mediocre de un filme insufrible.

editorial/rio

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Ante todo, expresar mi cariño y mi deseo de una pronta recuperación en su crisis de ansiedad e internamiento por transtorno bipolar a Catherine Zeta-Jones. Como enfermo mental que soy (en mi caso problemas  de depresión) sé perfectamente lo mal que se puede encontrar alguien con una crisis de este tipo y lo duro que resulta en muchas ocasiones volver a una vida normal.

   En cuanto al fallecimiento más destacado de la semana, he de reconocer que he apreciado más a Sidney Lumet en los últimos años que en un principio, cuando conocía más sus trabajos más alimenticios y menores que sus mejores películas. Porque fue un director irregular, capaz de obras maestras como "Doce hombres sin piedad", "Sérpico", "Tarde de perros", "El príncipe de la ciudad" o "Antes de que el diablo sepa que has muerto", de hacer trabajos revolucionarios para Hollywood en su momento como "El prestamista" (el primer filme tras el Código Hays que mostró un desnudo en el cine americano) y de trabajos comerciales muy bien hechos como "Asesinato en el Orient Express", pero también hizo algunos desastres sonados como la versión negra de "El mago de Oz", "El mago", "El abogado del diablo" o el bochornoso remake de "Gloria". Era el más veterano de los directores de Hollywood y sin duda un grande cuando estaba inspirado, pero también un hombre muy irregular. Descanse en paz, a pesar de sus altibajos lo echaré de menos.

   Llegó la Semana Santa (antes de que se me olvide, que tengáis unas felices vacaciones, aunque yo no faltaré a la cita en este blog la semana que viene) y como es lógico han llegado filmes para los más pequeños. Amén de ser un filme muy adecuado para ellos, "Rio" es una película más que notable realizada por el equipo que hizo la saga de "La edad de hielo". Más de uno le discutirá su propensión a los tópicos sobre la ciudad de Rio de Janeiro (yo no, si el filme está bien hecho, el tópico es una opción perfectamente factible que han utilizado grandes como Hitchcock), pero lo que nadie debería discutirle es su sentido del espectáculo, del gag y del ritmo (y no solo me refiero a la música) y su muy original uso del 3D (nada que ver con lo del ridículo uso de tirar objetos al respetable  como si fuésemos niños de 5 años, ni con lo de mandar a un laboratorio a la India un filme en 2D para que hagan una chapuza en 3D como Airbender). El primer número musical ya es toda una declaración de principios, con las aves volando por toda la pantalla perfectamente y con un claro homenaje a Disney y a Busby Berkeley. Quizás el filme tiene alguna caída de interés en alguna parte y algún personaje secundario discutible (no me gustan demasiado el pájaro rojo y el canario), pero es un espectáculo para toda la familia muy bien hecho.

sin límites

   Permitidme que use el título del filme estrenado esta semana "Sin límites" para hablar de él. Porque el filme no tiene límites, efectivamente, pero es en el aburrimiento y el sopor que me provocó. No tiene la más mínima intriga, es predecible hasta la náusea, parece por momentos la idea para un corto que se haya alargado, cuenta con un Bradley Cooper encantado de conocerse (lo hacía mejor en su trabajo "español"; participó en sus inicios en un conocido anuncio de telefonía móvil con música de El chaval de la Peca) que no atina con el personaje y con un Robert de Niro que cada vez anda más perdido, es incomprensible su decadencia desde que comenzó el milenio habiendo sido uno de los más grandes. Que el filme ocupase el número uno en EEUU hace unas semanas es algo que no entiendo.

caperucita roja

   De la directora de la calamitosa primera entrega de "Crepúsculo" se esperaba lo peor en vista de su anterior filme. "Caperucita roja", sin ser nada del otro jueves, no es el desastre previsto... salvo en los últimos cinco minutos. Mezcla de filme  de hombres lobo de toda la vida con el clásico cuento de niños (mezcla no original; ya lo hizo Neil Jordan con muchos mejores resultados con "En compañía de lobos", y es que el cuento infantil está muy cerca en muchas ocasiones del relato de terror, como sabrán todos los fans de Disney) y con gotas de whodunit (palabreja que no sé si inventó Hitchcock o si existe en inglés, pero que se refiere a la literatura policíaca, con Agatha Christie a la cabeza, en que hay que averiguar la identidad de un asesino), el filme es un inquietante cuento gótico con unas excelentes Amanda Seyfield y Julie Christie, con un Gary Oldman en su salsa histriónica habitual y un tono oscuro que difiere bastante del cuento tradicional. El filme dista de ser una obra maestra, pero resulta entretenido en buena parte de su metraje. El problema es que a la directora le da la vena Crepúsculo en los últimos minutos, cuando se ha resuelto el enigma sobre la identidad del hombre lobo (no muy difícil de averiguar a pesar de que busca la sorpresa; segun el planteamiento del filme, solo hay dos sospechosos lógicos, y uno no puede ser por la voz del licántropo) le da por sacar el lado "romántico" y finaliza con un final ridículo, cursi y patético. Con todo, el filme no aburre y se deja ver.

en un mundo mejor

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. No me apetece demasiado hablar de la actualidad (de Zapatero prefiero mejor hablar cuando se retire) y afortunadamente (o al menos yo no me he enterado) no hay que reseñar ningún fallecimiento destacado en el mundo del cine, así que paso a comentar los filmes de la semana.

   Llegó por fin el estreno del filme que este año ha ganado el Oscar a la mejor película de habla no inglesa, la danesa "En un mundo mejor", y al menos en los medios que he leído no ha tenido muy buenas críticas, algo "lógico" (pongo las comillas porque no estoy de acuerdo en las opiniones, como paso a comentar), teniendo en cuenta que ya la mayoría de la crítica se cargó "Biutiful" y ambas van en una onda parecida.

   Porque muchos han criticado su exceso melodramático (lo tiene y mucho, permitidme a los que la veáis que no cuente nada de su argumento, lo agradeceréis), cuando a mí lo que me gusta del melodrama es precisamente que se mueva en el terreno del más puro exceso y delirio, y esto lo han hecho todos los más grandes del género, como Almodóvar, John M. Stahl, William Wyler o Richard Boleslawski. Y dejo al final a otro director alemán, pero de origen danés como la directora de "En un mundo mejor" Susanne Bier, para mí el mejor de todos, el gran Douglas Sirk, quien llevó al más alto grado la sofisticación y el delirio del tema. Bier bebe mucho de él en los filmes que le conozco, aunque esté unos escalones por debajo, pero sus filmes son muy interesantes, no son precisamente culebrones de baja estofa (como he comentado con Iñárritu, que tampoco merecía a mi juicio tanto palo, el culebrón y el melodrama van muy unidos y a veces se confunden). De los que conozco de Bier, el filme ganador quizás no sea el mejor, es un tanto irregular porque a mi juicio le sobra la parte africana, pero es un más que notable ejemplo del género, con unos excelentes actores, en especial los dos niños. Una muy digna ganadora de Oscar.

¿para qué sirve un oso?

   Permitidme un juego de palabras, casi una redundancia: ¿para qué sirve una película como "¿Para qué sirve un oso?" Desde que los responsables de las series "Siete vidas" y "Aida" comenzaron a hacer cine, tengo la impresión a cada película ("Fuera de carta", "La torre de Suso", "Que se mueran los feos") de que parecen intentos de hacer un episodio piloto de cara a una posible serie para televisión. Son correctitos, no suelen molestar aunque en ocasiones rocen la astracanada, pero se olvidan fácilmente y no tienen demasiado buen cine (por cierto, tienen otra en perspectiva para dentro de muy poco, "No le llames amor, llámalo X", el tráiler es muy divertido, pura astracanada, con un Carlos Areces impagable metido a actor porno haciendo de Franco, si podéis no os lo perdáis el tráiler, ya veremos la peli), aunque la mayoría tienen cierto éxito.

   Es lo que le pasa al filme estrenado esta semana, es un vehículo para que Javier Cámara y Gonzalo Fernández de Castro luzcan sus dotes histriónicas, para sacar una niña abofeteable (ideal para una sitcom a la española), para que el hijo de Don Johson (que a mí me recuerda mucho al protagonista de la serie "Dawson crece") luzca palmito y para que el principado de Asturias tenga una nada encubierta publicidad de cara al turismo interior, pero poco más. Divertirá a los fans televisivos de los dos actores, pero uno prefiere a una excelente Geraldine Chaplin y la estupenda banda sonora. Filme simplemente discreto al que incomprensiblemente le han caído varios premios en el Festival de Málaga (la única que lo merecía era Chaplin), claro que el nivel este año parece que era ínfimo.

la legión del águila

   Cuando uno empieza a leer la sinopsis del peplum "La legión del águila" es posible que empiece a pensar que esta historia de una legión romana desaparecida en las tierras de la actual Escocia le suena de algo. No va mal encaminado, porque es precisamente la misma historia que nos contó el año pasado el director Neil Marshall en la muy violenta "Centurión" (que a la vez se parecía sospechosamente a su anterior filme de ciencia-ficción "Doosmday"). No entiendo muy bien el empeño de algunos productores en repetir casi al mismo tiempo historias parecidas o iguales en muy poco tiempo (recordad casos como dos historias sobre Wyatt Earp en el 94, dos sobre Robin Hood en el 91 o dos sobre erupciones volcánicas en el 97), ellos sabrán. El filme de esta semana es más correcto que el estrenado el año pasado, aunque tampoco es para tirar cohetes. Es entretenido y está bien dirigido, pero cuenta con el handicap de que su protagonista, Chaning Tatum, sigue siendo un actor limitadito y bastante inexpresivo, y que a Jamie Bell siga costando verlo de adulto tras su éxito en "Billy Elliot", aunque el filme se beneficia de la presencia de dos grandes secundarios como Donald Sutherland o Marc Strong. Lo que me llama la atención es que el filme recuerde también a un western: los bárbaros se parecen extrañamente a algunas conocidas tribus indias de las películas del oeste, más en concreto a los malos de "El último mohicano". Filme correcto y poco más, el mejor filme de su director, Andrew Macdonald, sigue siendo la muy poco conocida en España "Tocando el vacío", y "El último rey de Escocia" y "La sombra del poder" también estaban mejor.

invasión a la tierra

   Por último, el engendro de la semana, y paradójicamente el más taquillero, "Invasión a la tierra". Suele pasar que estos filmes de invasiones extraterrestres oculten un mensaje más o menos subliminal político, generalmente de derechas (aunque no siempre, la novela que comenzó el género, "La guerra de los mundos", era una crítica a la política colonialista del imperio británico), pero lo de este filme es rizar el rizo. Porque lo que realmente cuenta es la más vergonzosa glorificación del cuerpo de marines que he visto en una pantalla desde que John Wayne perpetró la siniestra "Boinas verdes" en favor de la intervención americana en Vietnam, casi a la altura de la muy fascista novela de Robert Heinlein "Starship troopers", a la que Paul Verhoeven dio la vuelta en su traslado al cine para convertirla en una sátira antimilitarista. Encima, "Invasión a la tierra" es muy cutre, intenta esconder la falta de presupuesto con mucha presunta cámara al hombro para que no se vean bien los ridículos extraterrestres que han creado (y de las imágenes que se ven en los carteles poco rastro hay). Un horror de filme, solo recomendado a gente como George W. Bush o Condoleeza Rice, el resto mejor abstenerse.

cumpleaños feliz...

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Permitidme que empieze la cabecera de mi editorial con el título que habéis visto, pero es que pasa una cosa, como espero que sepáis los lectores más veteranos: como cada primera semana de abril, mi blog está de aniversario, en este caso seis añitos, ya empieza a ser bastante veterano. Gracias a todos los que os pasáis por aquí, aunque sea de vez en cuando, dejéis mensajes y comentarios o no. Espero continuar con esta página bastantes años más.

   Me gustaría decir algo cariñosamente a dos de mis lectores que me han dejado comentarios últimamente. No creas, María, desgraciadamente pocos de mis lectores me dejan comentarios y puedo contestar a todos, ya me gustaría tener más comentarios y no dar a basto, ya. Gracias por decirme que eres lectora habitual; por lo que dices, creo que das a entender que también tienes un blog, si es así me gustaría que me dejases la dirección del mismo, siempre me gusta observar lo que escriben otros bloggers. Saludos.

   En cuanto a David (de tí no tengo ninguna queja, me dejas algún comentario siempre que puedes), te agradezco que te acuerdes de los veteranos que quedan vivos (por cierto, efectivamente de Havilland y Fontaine siguen vivas y coleando con 95 y 94 años, las malas lenguas dicen que se llevan tan mal que ninguna quiere dar el gusto a la otra de ser la última en morir), pero es que has hablado de los que se han retirado, cuando hay varios en activo: Eli Walach (95), Ernest Borgnine ( 94) y especialmente el centenario (102 añitos y sigue dirigiendo) Manoel de Oliveira; estos últimos desde luego tienen mucho mérito. A todos los veteranos, que tarden mucho en abandonarnos.

   No es el caso desgraciadamente del actor Farley Granger, que ha fallecido esta semana con 85 años de edad. Aunque no estuvo muy bien considerado como actor, hay que tenerlo en cuenta por su trabajo con maestros como Hitchcock (La soga, Estraños en un tren), Visconti (Senso) o Nicholas Ray (su primer largo, Los amantes de la noche); como muchos actores que no cuajaron como estrellas, acabó en spaguetti-western (Le llamaban Trinidad) y como invitado en series de televisión. No era un gran actor, pero tampoco merecía el olvido en que cayó, descanse en paz.

barcelona, antes que el tiempo lo borre

   Como en teoría este blog se debería leer fuera de Barcelona (incluso sospecho que alguna vez ha llegado muy lejos, tengo constancia del mismo en webs de Cuba y/o Miami), no sé si he ha estrenado fuera de Cataluña un filme documental hablado en catalán y en principio bastante localista como es "Barcelona, antes que el tiempo lo borre", pero por si acaso también lo comentaré para posibles lectores no catalanes. Espléndido documental (aunque tengo entendido que no todo lo que se cuenta corresponde a la familia protagonista, pero pocas veces los documentales son completamente exactos) centrado en la historia de una familia de la alta sociedad barcelonesa a través de la historia de la ciudad en los siglos XIX y XX y contado por uno de los descendientes. Destaca por el sentido del humor y por la cantidad de material de archivo poco conocido, destaca el principio en el que se compara la comida de posguerra con la de Ferran Adrià (por lo exigua) o la historia del más manta de los antepasados del protagonista, que podría ser material para una muy buena comedia no documental. De lo mejor de la cartelera actual.

sin compromiso

   Es curioso el caso del director y productor canadiense Ivan Reitman. Empezó dándose a conocer produciendo los primeros filmes de terror de David Cronenberg, pasó al cine norteamericano para dirigir grandes éxitos en comedias como "El pelotón chiflado",  "Los cazafantasmas" o los intentos en la comedia de Arnold Swcharzenegger, fracasó estrepitosamente con "Evolución" y dejó de dirigir habitualmente, solo ha producido que yo recuerde las películas de su hijo Jason.

   Ahora vuelve de nuevo con "Sin compromiso", enésimo y bastante discreto intento de hacer algo decente con la comedia romántica hollywoodiense. De acuerdo en que el guión es más atrevido en términos sexuales que otras películas por el estilo y que el filme se beneficia del buen hacer de Natalie Portman (a la que extrañamiente alguien dijo en un telediario que era francesa; nació en Israel) y del veterano Kevin Kline. Pero el veterano Reitman poco puede hacer con un actor mediocre como Aston Kutchner y con un guión repetitivo y demasiado previsible en su desenlace.

   Por otro lado, no querría dejar de comentar una cosa: ¿realmente cierto público se entera de cuándo acaba un filme? Me explico: en el filme empiezan los títulos de crédito finales, pero se suceden una serie de escenas en que se explica lo que les pasa a los personajes del filme, y que evidentemente se ha de considerar el final del filme, no es una broma como se suele poner al final de los títulos de crédito. Pues bien, al menos en la sala donde vi el filme, casi nadie se molestó en echar un vistazo a lo que pasaba en pantalla, tomó las de villadiego sin más contemplaciones. Yo entiendo, no comparto, que uno no se espere a ver todos los títulos de crédito (yo sí que me quedo siempre, me gusta oir tranquilamente la banda sonora o alguna canción adicional, amén de posibles sorpresas finales), pero si pasan cosas claramente, yo creo que vale la pena esperar, ¿no creéis? Es como si en una obra de teatro no esperásemos al final de los aplausos (es más, no todas las obras acaban con los aplausos, conozco algunos musicales que se repite algún número) o si en un concierto nos fuésemos  cuando la orquesta o el artista comenzase los bises y las propinas... El filme de Reitman, es discreto, pero no es tan desastroso como otros del género, entretiene a espectadores poco exigentes.