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carlosmartinez

hasta las narices

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. No, no me he equivocado en el título del artículo. Hay dos cosas relacionadas con el mundo de la televisión, de Internet y del mundo del cine que me han puesto hasta las narices.

   Hasta las narices estoy de ver en todos los telediarios y televisiones de ver a esa señora que ha aparecido en un "Operación Triunfo" británico. Me importa muy poco si es agraciada o no, o si canta bien o no. Estoy hasta el moño de los triunfitos y derivados y de cualquier rastro de televisión basura. Y desde luego no me busquéis entre los que hayan visto el vídeo freaki en Internet. Dispongo de poco tiempo libre como para perderlo en semejantes memeces: donde esté un buen libro, un buen filme o una buena obra de teatro, que se quiten estas majaderías.

   Y hasta las narices me tienen los distribuidores españoles con la puñetera costumbre de rebautizar los filmes con "originales títulos" que incluyen una vez sí y otra también, sin que tengan nada que ver con el título original,  las palabras sombra, sospecha (o derivados), super o pelotas (hay más palabras, pero ahora no las recuerdo; desgraciadamente en las próximas semanas habrá unos cuantos ejemplos). Estoy tan harto del asunto que he decidido crear un nuevo antipremio para su escarnio. Queda declarado el premio "Don erre que erre" para todo distribuidor que perpetre con alevosía estos títulos. Y a partir de ahora me referiré a las películas que los incluyan con su título original.

state of play

   Tiene el dudoso honor de ser el primero en recibir el "premio" el filme estadonunidense "State of play". Una vez visto el filme, se me escapa completamente el significado de su título original, pero eso no justifica que en España se le haya puesto el ramplón y manido título de "La sombra del poder". Se trata de un notable trhiller inspirado en una miniserie británica del mismo título, que desconozco si se ha visto en España (yo por lo menos no he tenido oportunidad de verla). A pesar de que por lo menos el que esto escribe intuyó el final sorpresa desde el primer momento que vió el tráiler antes de su estreno, el filme se deja ver con mucho interés por lo enrevesado de su trama y por la interpretación de casi todo su reparto: Russell Crowe, Rachel Macadams, Helen Mirren,  Jeff Daniels, Robin Wright Penn. Y digo casi todo su reparto por culpa de la nota discordante que resulta ser el temible Ben Affleck, que hace que el resultado cojee. Según tengo entendido, el filme tenía que ser protagonizado en principio por Edward Norton y Brad Pitt. Ignoro cúal de los dos tenía que hacer el papel de Affleck, pero seguro que lo habría hecho mucho mejor. Affleck es un pésimo actor que se muestra incapaz en el filme de lograr una mínima expresión creble de cara, y teniendo en cuenta lo fundamental de su personaje en la trama, hace que el filme cojee más de lo que debiera. Muy interesante filme, a pesar de las limitaciones expresadas. Buena muestra del buen trabajo del antaño documentalista Kevin Macdonald (si podéis ver su psudodocumental "Tocando el vacío", no os lo perdáis; probablemente es una de las mejores películas sobre alpinismo y supervivencia que recuerdo).

la duquesa

   De los filmes estrenados esta Semana Santa, quedaban por comentar varios filmes europeos que han pasado un poco de puntillas por la cartelera. Sin embargo, y sin ser nada del otro jueves, dado el ínfimo nivel de los otros filmes han estado muy por encima de la media.

   "La duquesa" ha sido el ganador del último  Oscar al mejor vestuario, territorio que parece casi exclusivo del cine de época; parecen olvidar que tan difícil es hacer un buen traje del siglo XVIII como un diseño futurista o una camiseta zarrapastrosa para el Bruce Willis de "Jungla de cristal". Se trata de uno de esos filmes a los que tan aficionados son los productores británicos en que cuentan alguna parte de su historia (hay otro de próximo estreno del que hablaremos dentro de unas semanas). Cuenta la historia de una antepasada de Lady Di con la que guarda notables concomitancias. Se deja ver, pero el resultado es un tanto plúmbeo y, como es casi habitual en el cine británico, contiene excelentes interpretaciones de su reparto, especialmente de Ralph Fiennes y Charlotte Rampling. No le habría ido mal un recorte de unos cuantos minutos: el film es un poquito pesado.

paris paris

   Curiosamente en las fechas de Semana Santa, proclives a estrenos estadounidenses, se han estrenado dos filmes comerciales franceses. El más interesante es "Paris, Paris", segundo largometraje del cineasta y músico Crhistophe Barratier, que alcanzó un gran éxito con "Los chicos del coro". En una línea algo diferente a su primer filme (aunque sigue presente su gusto por el clasicismo y su estilo muy francés, que veo que a algunos críticos les ha puesto de los nervios), cuenta las andanzas de una compañía de variedades en los años anteriores a la Segunda Guerra Mundial. Un poco por debajo de su primera película, se ve con interés para los amantes del musical y del cine francés, por su música y por las interpretaciones de su variopinto reparto: Gerard Jugnot (protagonista de su primer filme), Karl Medad (casi irreconocible respecto a su anterior filme, "Bienvenidos al Norte") y entre los secundarios destacar a un casi irreconocible Pierre Richard, antigua estrella cómica del cine francés (protagonizó varios de los filmes de Francis Veber de los años 70 y 80) del que hacía mucho tiempo que no sabía nada. Recomendable filme.

espias en la sombra

   Por último, la otra película francesa, el filme bélico "Espías en la sombra". Vaya por adelantado que está se libra del premio creado esta semana: aunque el título original (les femmes de l'ombre) difiere algo del español, viene a tener un significado parecido y por lo menos contiene la palabra sombra. A pesar de estar protagonizado por mujeres, no es más que el típico filme bélico de comandos y resistencia francesa de toda la vida, dirigido por el especialista en películas de género Jean-Paul Salomé. Con todo, el filme es entretenido y no aburre demasiado, y además contiene buenas interpretaciones de Sophie Marceau y del resto de su reparto femenino. Tal como ha transcurrido la Semana Santa, no es poco.

   La semana que viene hablaremos del filme sueco de terror "Déjame entrar".

editorial/la lista

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Poco comentaré ante el cambio de gobierno, porque: uno, peor no podía ir; dos, elegir entre él y la oposición es como elegir entre la sartén y el fuego: si el supuesto "miembro moderado del PP" señor Piqué dice que para solucionar la crisis hay que hacer más despidos (premio al hijo de puta de la semana) vamos apañados. Y, para llevar la contraria a los internautas, no me voy a meter con la ministra de Cultura por el tema de la piratería: si no pirateo, no me voy a quejar de las medidas de algo que no me concierne.

   No puedo pasar por alto las declaraciones del exministro de Sanidad en las que comparaba su paso con el Gobierno con la Semana Santa, porque a mí me ha pasado lo mismo con los filmes que he visto, dada su horrible calidad: me prometieron un domingo de ramos y lo que me han dado es tortura de los sentidos y muerte del buen cine. Y me temo que de momento no veo la resurrección. Como no se salva ninguno, iré con el orden en que los he visto.

   Al leer el argumento de "La lista" ya me puse a temblar, porque parecía un sospechoso plagio de "Malas influencias", notable filme del irregular Curtis Hanson. Y al final no lo era exactamente, pero el resultado es todavía peor. Una sucesión de tópicos y situaciones requetevistas, con un guión aburrido y unos actores que hacen lo que pueden con sus lamentables personajes. La curiosidad es que la parte final está rodada en un extraño Madrid, digo lo de extraño porque ya me contarán los productores de dónde se han sacado la compañía aérea hispanoafricana (o algo parecido, no recuerdo bien el nombre, pero no era ninguna real) y el Banco de San Sebastián, que creo que no existe. Más que discreto filme.

a todo gas 4

   A veces el cine comercial tiene estas sorpresas: hace siete años un discretito filme llamado "A todo gas" consiguió un inexplicable éxito comercial que los convirtió en una serie de películas a cada cual peor. El fracaso comercial de la tercera llevó a los productores a un tuneado con el reparto original, para ver si volvía a sonar la flauta. E increiblemente ha sonado, porque no me explico que esta sucesión de tópicos mal contada llamada "A todo gas 4" esté arrasando. No sirve que vuelvan a reunir al cuarteto original (en realidad trío; uno de los cuatro muere a los pocos minutos, perdón por el spoiler) si éstos no dan la talla como actores. Y ni siquiera se han esmerado en los efectos especiales, mal disimulados haciendo que la mayoría de escenas sean nocturnas o en sitios como túneles (y la única diurna, la del choque del camión cisterna, es una auténtica chapuza). Y en cuanto al inexistente y tópico guión, que alguien me explique qué interés tiene ocultar la identidad del malo principal, si desde el primer momento que aparece se ve claro quién es. Lo peor es que dado el éxito repetirán, dado el final abierto. Patética.

dragonball

   Ante un desastre de la magnitud de "Dragonball", me pregunto quién tuvo la "brillante" idea de adaptar la inefable serie a personajes de carne y hueso (y nulo cerebro). Versión más torpe y cutre de lo que ya era el colmo de la cutrez y la torpeza, con la inmensa colaboración de un doblaje catalán que le ponía delirantes nombres a los personajes diferentes de los originales (y encima algún fan poco avisado en La Guía del Ocio se quejaba de que no habían respetado la versión catalana). El filme es calamitoso, con unos efectos especiales lamentables y unos actores penosos (quién te ha visto y quién te ve, Chow-Yun-Fat). Sin duda la peor película en lo que va de año, también seria candidata a peor película del año entero. Y espero que el filme sea un fracaso comercial (encima pretenden hacer una trilogía), no vaya a ser que cunda el ejemplo y adapten Shin-Chan, Oliver y Benji o Pokemon.

señales del futuro

   Y no podía faltar la película religiosa, que no es otra que "Señales del futuro", empacho de mezcla de religiones convertido en película: el que aquí escribe halló rastros de la cábala, de la cienciología, de la religión new age y sobretodo de la Biblia, concretamente de los pasajes del Apocalipsis, de Adán y Eva, del Arca de Noé y de la historia de Isaías. Casi ná. Y lo peor de todo es un guión que no es que tenga agujeros, es que tiene socavones de kilómetros de profundidad; ved algunas muestras. ¿Cómo es posible, dado que al principio Nicolas Cage no sabe qué significan algunos números, que sepa las fechas exactas y el número de muertos exacto de las catástrofes venideras? ¿Cómo no se da cuenta ningún científico, salvo el protagonista, de que la actividad solar no es normal? ¿Para qué le dan las profecías los extraterrestres a la niña cincuenta años antes si después van a salvar sólo a los que les dé la gana? Si los móviles empiezan a fallar, ¿cómo le funciona perfectamente a Cage el GPS?

   Ante todo este desastre, de poco le sirve al director Alex Proyas ser muy hábil en filmar las catátrofes, sobretodo porque el cataclismo final viene precedido y sucedido por las dos escenas más cursis y ridículas que se recuerdan (el final es de juzgado de guardia). Mala película, a pesar de algún momento salvable (las catástrofes y la escena inicial)

al final del camino

   Y por último, "Al final del camino", palpable prueba de algo que he venido denunciando sin cesar en los últimos meses. Porque ésto no es una película. Es un bochornoso y descarado spot de hora y media de duración de una conocida marca de conservas (apoyada además por publicidad en metro: creo que es la primera vez que un cartel viene acompañado por el anuncio de una marca debajo), acompañada de spots más discretos de una marca muy conocida de mermeladas y cereales, de un banco y del propio camino de Santiago (perdón, una parte del camino; no se han molestado ni en salir de Galicia). A lo dicho añadir un director incompetente para la comedia, un Fernando Tejero que cada vez está peor, una Malena Alterio histérica y un Javier Gutiérrez que se lleva todos los premios posibles en teatro con "Animalario" (es el último premio Max), pero al que no recuerdo una sola buena actuación en cine. Con buen criterio, y por su estilo parecido a la serie de televisión, Eduardo de Vicente la ha calificado de "Aquí no hay quien peregrine" (y de paso, me ha hecho cambiar el chiste, que era el que iba a utilizar yo). Yo la llamaría también "Aquí no hay quien no se publicite". 

   La semana que viene hablaremos de los estrenos de esta Semana Santa todavía no comentados. Por mi bien y el vuestro, espero que aumente el nivel.

cumpleaños

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Esta semana es la primera semana de abril. Y, como todos los años, se cumple el aniversario de la creación de este blog, en concreto cuatro años. Gracias a todos mis lectores, y gracias especialmente a los directores que hacen malas películas; con ellos es más divertido hacer estos comentarios.

   Desgraciadamente, este aniversario ha coincidido con la muerte de uno de los grandes de la música de la historia del cine, el compositor francés afincado en Hollywood Maurice Jarre. En su larga trayectoria destacan especialmente sus bandas sonoras de filmes de David Lean (con obras maestras del calibre de "Lawrence de Arabia" o "Doctor Zhivago"), pero también bandas sonoras ambientadas en lugares exóticos (algunos han dicho que fue el mejor en ambientar ese exotismo) del calibre de "El año que vivimos peligrosamente" o "Gorilas en la niebla". Un auténtico maestro de la a menudo denostada música para cine.

   Y desgraciadamente me tengo que volver a ocupar  de gazapos de periodistas (¿vuelve el periodismo Google, aquel que busca la información en Internet sin comprobarla?) y de lapsus de algún director demasiado espabilado.

   Sin duda, la palma se la lleva la periodista Cristina Savall, quien no tuvo ningún miramiento en decir el pasado 27 de marzo en El Periódico que Anthony Hopkins había ganado el Oscar por "Hannah y sus hermanas". Teniendo en cuenta que Hopkins está rodando ahora su primer filme con Woody Allen, y que evidentemente quien ganó el Oscar por esa película fue Michael Caine, no encuentro ninguna explicación a semejante metedura de pata.

   Y no me explico tampoco que el director español Roberto Santiago, autor del filme de próximo estreno "Al final del camino", ande diciendo en Fotogramas que le resulta desconcertante que no haya ningún filme sobre el camino de Santiago. Que se vaya al videoclub más próximo, porque no hace ni un año que se estrenó en España el filme de Coline Serrau "Peregrinos". Y, aunque bajo el punto de vista surrealista y anticlerical del maestro Buñuel, "La vía láctea" también era la historia de dos peregrinos que hacían el  Camino de Santiago. Sus declaraciones sí que resultan desconcertantes.

monstruos contra alienígenas

   Pasando a comentar los filmes estrenados esta semana, ha venido marcada por los últimos estrenos de dos conocidos productores muy espabilados grandes aficionados a dar gato por liebre.

  El primero es Jeffrey Katzemberg, responsable de la parte de animación de Dreamworks, que sigue empeñado en hacer la pascua a Disney (para la que trabajó durante años), estrenando sus productos (sospechosamente parecidos a veces a los de su competidora) antes porque sabe que en la mayoría de ocasiones son muy inferiores en calidad. Y "Monstruos contra alienígenas" no es una excepción.

   Si alguien ha leido que es la revolución definitiva en el mundo del 3-D, que sepa que le han tomado el pelo. Primero, porque la revolución empezó ya hace tiempo con "Polar Express" y con los trabajos en IMAX. Y segundo porque el filme estrenado ahora deja mucho que desear en calidad y técnica. Puedo decir lo mismo que dije hace unos meses con "Viaje al centro de la tierra": no basta con lanzar continuamente objetos hacia  el espectador si no cuidas bien los fondos del 3-D (que cantan que no son en este sistema, especialmente en la escena de la iglesia: no se nota ningún relieve en los sucesivos bancos). Y esto no sería del todo grave si la historia que contase fuese buena, pero el problema es que no lo es. Da la impresión de que es un corto alargado, porque las situaciones son repetitivas (no basta con intentar parodiar los clásicos del fantástico de los 50: hay que saber desarrollar bien la historia) y los gags acaban aburriendo por acumulación. Con lo que me quedo con el tráiler que se ve antes de "La edad de hielo 3", que es mucho más divertido y que al menos en esa escena utiliza mucho mejor el 3-D. Y otra falacia que ha soltado estos días el productor es que casi ninguno de los filmes que se hicieron en 3-D en los cincuenta era bueno: pues ahí están como muestra de lo contrario clásicos del calibre de "Crimen perfecto", "Hondo", "Los crímenes del museo de cera" e "Invasores de Marte". Habrá que esperar a los filmes de Pixar y de James Cameron para ver si el 3-D tiene realmente el futuro que algunos pronostican. Desde luego, con filmes como el estrenado esta semana, no lo tengo yo muy claro.

confesiones de una compradora compulsiva

   Y el otro espabilado es Jerry Bruckheimer, que aquí aparca sus habituales películas de acción ("Piratas del Caribe", "Armagedón") para producir una presunta comedia, dirigida por el antaño prometedor P. J. Hogan. Y el resultado es una catástrofe. Si pretendían parodiar "Sexo en Nueva York", les ha salido una copia bastarda; si pretendían criticar el consumismo, les ha salido una gran oda a él. Y como comedia no funciona en ningún momento: las situaciones no tienen la más mínima gracia (juro que tuve durante la proyección más cara de palo que Steven Seagal y Chuck Norris juntos) y la actriz protagonista es insoportable (parece que quiera ocupar el trono de histrionismo de Jim Carrey). Y, por si todo ésto no bastase, el productor tiene todo el morro de hacer publicidad de sus próximos estrenos: en un momento del filme, aparecen dos carteles enormes de la nueva temporada de "CSI" y del filme de animación "G Force", ambos  producidos por Bruckheimer. Un desastre de comedia.

mentiras y gordas

   Y todavía peor resulta "Mentiras y gordas", burdo filme candidato serio a peor filme español del año. Porque ya lo dice el título: es mentira y muy gorda que esto sea una película. Vano intento de sus directores de repetir la fórmula que les dió el éxito hace años en "Más que amor, frenesí", con la diferencia de que aquella era divertida por su petardeo y ésta parece una versión corregida y aumentada en su tremendismo de la temible serie "Compañeros". Y desde luego no ayuda un reparto lleno de nombres televisivos que demuestra no tener ni idea de interpretación, ni un guión repleto de lugares comunes y diálogos de besugos. Que este filme haya sido número uno de taquilla en su primer fin de semana me resulta inexplicable.

traidor

   De manera que, visto lo visto, la única película que se salva por los pelos del desastre es "Traidor", que no es gran cosa, pero por lo menos tiene una historia interesante y un buen reparto, aunque la manera de que el infiltrado en la organización terrorista evita el atentado múltiple resulte bastante disparatada. Como curiosidad, destacar el hecho de que el guión está escrito por el actor Steve Martin, hecho que puede sorprender a algunos que no conozcan su trayectoria como actor serio ("Gran Canyon", una de David Mamet cuyo título no recuerdo y la genial "Dinero caido del cielo"); pero es que además el filme tampoco carece del todo de sentido del humor: el antes reseñado final parece una muestra de humor negrísimo. Como he dicho antes, lo único un poco destacable de esta semana.

   La semana que viene hablaremos de "La lista". Felices vacaciones de Semana Santa.

duplicity

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Hoy no me apetece hablar de temas extracinematográficos, así que empezaré por dos temas de cine que me han llamado la atención estos días.

   El primero, una cosa que he observado en algunas críticas de cine últimamente. Tras leer la crítica en El Periódico y La Guía del Ocio del filme "Confesiones de una compradora compulsiva" (del que hablaré la próxima semana), obra ambas de la misma persona (Desirée de Fez), he observado con estupor una cosa: que son prácticamente idénticas. Como no me gusta pagar dos veces por lo mismo, una de dos: o utilizan a dos críticos distintos o que éstos se esfuerzen más las meninges. Y, como he dicho antes, no es la primera vez que lo observo.

   Por otro lado, "felicitar" a la distribuidora Manga Films por "cargarse" la política de cine de autor y aquello tan trillado de que el director es el responsable de la película. ¿Por qué lo digo? En un delirante gazapo en el cartel del filme francés  de próximo estreno "Espías en la sombra", no aparece por ningún lado el nombre del director. Desde luego, ésto sería el sueño de algunos productores.

  Paso a comentar los filmes estrenados estos días, empezando por la muy fallida comedia de espías "Duplicity", obra del guionista y director Tony Gilroy, autor de los guiones de la trilogía de Bourne y director de "Michael Clayton". Y demuestra una cosa: que es un buen guionista, pero está muy verde como director. El filme tiene un argumento divertido y buenas situaciones de comedia, pero falla estrepitosamente en lo esencial en una comedia que pretende ser loca: el ritmo. Las situaciones están forzadas y estiradas al máximo (como decía Howard Hawks más o menos, lo que puedas hacer en cinco segundos no lo hagas en diez) y al filme le sobran muchos minutos de aburrimiento. Y ésto en una comedia es una herida mortal. Sólo destaca por el buen trabajo de su reparto y por el final sorpresa (que aquí evidentemente no comento, pero que al menos a mí me pilló desprevenido). Una lástima: el argumento prometía bastante.

en el séptimo cielo

    Mucho más interesante es el filme alemán "En el séptimo cielo", curioso filme de narrativa muy cercana al Dogma, que cuenta un atípico triángulo entre personas de la tercera edad. Destaca por la interpretación de su desconocido trío protagonista (aunque curiosamente el día que lo ví, volví a ver "Superagente 86" por la noche: juraría que su protagonista femenina aparecía en una breve escena de este filme) y por sus escenas de sexo, completamente extrañas en el cine comercial entre personas de esta edad. Una última cosa: aunque he buscado en diccionarios de alemán, no he encontrado una explicación al título original "Wolker 9". Como no se parece al título en castellano, si alguno de vosotros conoce el significado, que me mande un comentario. Muy recomendable filme.

una pareja de tres

   Por último, el gran éxito de las pasadas navidades en USA, la muy discreta, aunque con algunos elementos atípicos, "Una pareja de tres". Lo que parece en muchos momentos una típica comedieta con perro al servicio del chucho, de Owen Wilson y Jennifer Aniston, en algunos momentos contiene temas que no son precisamente comunes en este tipo de películas familiares: el hablar de la muerte de un hijo por nacer por aborto espontáneo o el hablar de la depresión postparto. Esto la salva un poco de la quema y hace que se deje ver más que otros filmes del mismo estilo, aunque el final se pase en exceso de lacrimógeno. Mencionar la breve aparición de la que fue en los años 80 sex symbol Kathleen Turner, que aquí está casi irreconocible (es la instructora de perros): cuesta trabajo creer el deterioro físico y profesional de la que un día fue una excelente actriz. Sólo recomendable para amantes de los animales y de este tipo de películas. Y que alguien pare de una vez esta plaga de chuchos: primero nos invadieron con filmes con pingüinos y ahora con películas con perro. A ver si varían más.

   La semana que viene hablaremos de "Confesiones de una compradora compulsiva", último trabajo del director australiano P. J. Hogan, realizador especializado en filmes de bodas ("La boda de Muriel", "La boda de mi mejor amigo", ignoro de momento si ésta también tiene boda).

editorial

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Antes que alguien se queje (especialmente mis "amigos" del Opus), quede claro que lo que voy a decir va en contra de la jerarquía eclesiástica, no del clero bajo y de sus creyentes, gente que me merece todo mi respeto.

   Porque estos últimos días la curia española y vaticana se ha cubierto de gloria. Primero, por la delirante declaración de que la lavadora ha sido el instrumento liberador de la mujer. Segundo, por decir que el preservativo es la mayor fuente de propagación del SIDA. Pero lo que ha colmado el vaso ha sido el esperpéntico anuncio del niño y el lince, en el que se dice que se proteje más al segundo que al primero por el tema del aborto. Suena a pitorreo, teniendo en cuenta que la iglesia se ha pasado en casi toda su historia por el forro el derecho a la vida en temas como la Inquisición o la Guerra Civil Española; y también suena a cachondeo lo del lince cuando ellos, en vez de proteger a la gente, han protegido más a todas las sanguijuelas, alimañas y buitres carroñeros que nos han gobernado a lo largo de los siglos. Por todas las razones esgrimidas, doy el premio de hijo de puta de la semana a "Rouco y sus hermanos" (no es chiste mío; fue cosa de los premios Yoga hace algunos años).

   Pasando a temas estrictamente cinematográficos, la semana ha venido marcada por la desaparición de dos actores muy diferentes.

   El más destacado ha sido el veterano actor de reparto Ron Silver, notable actor de carácter especializado casi siempre en villanos (su rostro marcaba mucho), que destacó en filmes como "El misterio von Bülow", "Acero azul", "Time cop" o la serie "El ala oeste de la Casa Blanca".

   Y destacar la muerte en fatídico accidente de esquí de Natasha Richarson, más conocida por su familia (hija del director Tony Richarson y Vanessa Redgrave y esposa de Liam Neeson) que por su muy discreta carrera en cine, ya que parece que dio lo mejor de sí en teatro. Sus películas e interpretaciones en cine son de lo más discreto: "Nell", "Tu a Boston y yo a California", "Sucedió en Manhattan"...

los abrazos rotos

   Como es habitual cuando Pedro Almodóvar estrena filme, siempre hay una gran expectación. Pero tengo que decir que esta vez ha cometido uno de los mayores patinazos de su carrera con la soporífera "Los abrazos rotos".

   Parece que a Pedro le ha pasado lo que al protagonista de su filme: se ha quedado momentáneamente ciego y no ha visto que el tema central del filme avanzaba hacia un callejón sin salida. Las cuitas amorosas de Ll; uis Homar con Penélope Cruz y el triángulo que forman con José Luis Gómez (cuadrado si incluimos a Blanca Portillo por el pasado de su personaje) son sumamente aburridas, especialmente porque sabemos de antemano cómo van a acabar. Y lo que a uno le habría gustado que hubiese sido más amplio queda relegado a un segundo plano: el personaje inquietante de "fotógrafo del pánico" (se comenta en algún momento del filme, aunque yo ya lo habría intuido) que interpreta un Rubén Ochandiano con delirante peluca; el excesivamente corto papel de Ángela Molina como madre de Penélope Cruz. Y sobretodo ese curioso y muy divertido pseudoremake de "Mujeres al borde de un ataque de nervios" (Pedro: me encantan la mayoría de tus dramas, pero te agradecería que volvieses de vez en cuando a la comedia esperpéntica de tus inicios), especialmente con ese divertidísmo personaje que interpreta Carmen Machi, una concejala de asuntos sociales de derechas obsesionada con el sexo (aunque por el interés social) y con los dedos gordos de los pies de los hombres, y que tiene una maleta cargada de cocaína que le endilgó un ligue. Quizás por un gesto de arrepentimiento, Almodóvar decidió dedicarle el cortometraje "La concejala antropófaga", que en sus escasos minutos ofrece mucho más cine que en la muy fallida "Los abrazos rotos". Una auténtica pena.