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carlosmartinez

On the road

La adaptación que hace el director brasileño Walter Salles de una novela clave de la literatura norteamericana como es En la carretera, de Jack Kerouac, me parece correcta, pero le encuentro muchos peros.

El principal, que llega demasiado tarde. La obra de Kerouac ha influido en tantos cineastas y escritores (incluido el propio Salles, al fin y al cabo sus dos películas más famosas son road movies, Estación central de Brasil y Diarios de motocicleta) que prácticamente es la madre de todo un subgénero que casi no existía antes de la novela que le dio fama, lo que denominamos road movie o película de carretera. Lo que en los años cuarenta sonaba a novedoso y revolucionario, hoy parece anticuado o tópico, probablemente el momento más adecuado para hacerla hubiese sido en los cincuenta cuando se intentó con Marlon Brando o Frank Sinatra.

El segundo, que es una novela muy difícil de adaptar, dado que no tiene un hilo argumental definido y un desarrollo completamente estructurado para hacer una película. Lo que funciona en novela a veces falla en cine, y a uno le saben a poco las demasiado breves apariciones de Terrence Howard, Viggo Mortensen o Steve Buscemi, y acaba cansado de tanto coche y tanta carretera.

Finalmente, el trío protagonista. No es que lo hagan mal los dos chicos, pero les falta carisma, los encuentro un poco blanditos para ser los protagonistas. Mención aparte para la de siempre, "cara de asco" Kristen Stewart. Aunque la mona se vista de seda e intente parecer más simpática, sigue siendo tan pésima actriz como siempre, y además no es nada adecuada para el personaje, da risa pensar que debería tener unos 16 años (se dice cuando la presentan), cuando queda claro y se le notan que tiene unos cuantos más.

Con todo, este filme francés (no es coña, está detrás Marin Kamitz, uno de los productores más poderosos del país vecino) no es un completo desastre, a pesar de lo complejo de la adaptación y lo inadecuado del trío protagonista, Salles sabe llevar bien la road movie y es imposible cargarse del todo tamaño material literario. Pero uno no hace más que pensar qué hubiese hecho con la película Francis Ford Coppola en sus mejores momentos (está como productor ya que es el poseedor de los derechos de la novela), seguramente algo mucho mejor que una película simplemente correcta.

Alacrán enamorado

Pocos días antes del anuncio de la desaparición de Alta Films (bien mirado, nos lo tendríamos que haber olido, era muy, muy extraño que Tesis sobre un homicidio la hubiera distribuido Universal, su productor Gerardo Herrero casi siempre ha trabajado para González Macho y la mayoría de películas de Ricardo Darín las ha distribuido en nuestro país Alta) nos llegó uno de sus estrenos pendientes, Alacrán enamorado. Este tercer filme de Santiago A. Zannou entretiene y es interesante, pero me parece inferior a su primer filme, El truco del manco. En mi opinión, es demasiado tópica su visión del mundo de los skinheads y su guión sobre inadaptado metido al boxeo está demasiado visto, y su protagonista Álex González no me acaba de convencer, no me lo creo, me parece demasiado blandito para darme miedo como neonazi (ya veremos en ese pastiche-copia de A todo gas que aparenta ser el nuevo filme de Daniel Calparsoro, Combustión, no tiene muy buena pinta que digamos). Pero se sostiene especialmente por las interpretaciones de Carlos Bardem y del poco conocido Hovik Keuchkerian (el dueño del gimnasio), ellos dos son lo mejor de un filme que no está mal, pero que sabe a poco.

Cierre de Alta Films (y me temo que algo más)

Nos ha llegado hoy la triste noticia del cierre (parece que definitivo, aunque la noticia viene acompañada de algo raro que después explicaré) de Alta Films, principal distribuidora no major en España, y me temo que ello implique (no lo he podido asegurar por las fuentes que he consultado) el cierre de uno de mis cines más queridos de Barcelona, el actual Renoir Floridablanca, para los más viejos del lugar antiguo Florida (parece que Enrique González-Macho se va a deshacer de unos cuantos de los cines que tenía, no sé si es el caso del cine barcelonés)

Siempre es lamentable la noticia del cierre de cualquier empresa, aunque leyendo la letra pequeña hay algo que me extraña: se anunció hace unos días la compra para vídeo del catalogo de Alta por parte de Paramount. Como dicho acuerdo afectaba a alguna película no estrenada todavía, me entra la duda si es en realidad un cierre de distribuidora o una venta de la distribuidora, veremos por dónde va la cosa en los próximos días.

Por último, una reflexión: ¿tiene sentido que un exdistribuidor como será dentro de poco González-Macho siga al frente de la Academia del cine español? Yo creo que no, que cada uno piense lo que quiera.

To the wonder

Con ser un filme muy fallido, me temo que la legión de detractores que tiene Terrence Malick le ha hecho pagar con To the wonder los platos rotos que ocasionó con la para mí mucho peor El árbol de la vida (la he vuelto a ver después de su estreno y sigo sin poder con los dinosaurios y el final en el cielo, purgatorio o lo que fuese aquello). El universo de Malick sigue siendo muy particular con su ritmo pausado, su gusto por el preciosismo y esas voces en off tan particulares en toda su filmografía, algo que le da a sus filmes un poder hipnótico innegable. El problema de To the wonder es primero, que le falla la historia, demasiado convencional para lo que es el maestro, y el protagonista, el Ben Affleck actor sigue siendo mucho peor que el Affleck director. Sigue siendo un filme muy Malick, pero le falta miga, por momentos parece un spot publicitario. Lo mejor, las chicas y Javier Bardem, espero que Malick, ahora que parece que rueda con más frecuencia recupere el tono que lo convirtió en grande del cine americano con Malas tierras, Días del cielo y La delgada línea roja.

Tesis sobre un homicidio

Tesis sobre un homicidio es un interesante aunque para mí demasiado confuso filme argentino de intriga. La historia de un profesor de derecho que tiene la sospecha de que su alumno más brillante es un asesino es entretenida, pero a mi parecer le pierde en algunos momentos un exceso de onirismo y de subrarayado que creo que no le hace falta, la historia se entiende perfectamente sin el exceso de flashbacks y le sobra una escena final que aumenta si cabe la confusión. Lo mejor de la película es el gran duelo actoral entre un enorme Ricardo Darín en un papel que no es nada fácil y un Alberto Ammán que no le va a la zaga en un papel igual de complicado. No es mi tipo de película favorito, pero tiene cosas interesantes.

 

Oblivion

Otro director-guionista que se ha pasado de listo. En su empeño en buscar la originalidad y el giro sorpresa, el directorJoseph Kosinski, autor de la ya muy discreta secuela de Tron, logra en Oblivion lo contrario de lo que pretendía por torpeza. Es tal la cantidad de referentes que tiene la película (entre los más destacados, Matrix, Dark city, Wall-E o El planeta de los simios, pero hay unos cuantos más), que el filme entero huele a refrito, y el giro sorpresa se lo puede esperar cualquier aficionado a la ciencia-ficción. La historia del limpiador de un planeta Tierra devastado por un ataque alienígena fallido y abandonado por la raza humana que se ha ido a la luna de Saturno Titán no tiene ni pizca de originalidad, salvo en el diseño de producción y en esos paisajes desolados rodados en Islandia, a Tom Cruise se le empiezan a notar los años (los primeros planos son esclarecedores), el personaje de Morgan Freeman parece un sosias del Lawrence Fishburne de Matrix, y la escena final provoca vergüenza ajena por ridícula, cursi y patética. Solo se salvan la belleza de Olga Kurylenko y los efectos especiales, lo demás es para olvidar.

 

La robaleches

A más de uno le extrañará el título del artículo que voy a publicar, "homenaje" a la segunda fallecida de este lunes, la señora Margaret Thatcher, conocida por otros como La dama de hierro:

Como algunos usan el apelativo de La dama de hierro casi como un piropo, prefiero el mucho más despectivo y más acorde con lo que pienso de ella de La robaleches, apelativo que le dieron cuando era ministra de educación sus detractores en 1970, al eliminar de los colegios públicos la costumbre de dar un vaso de leche a los colegiales que no se lo podían permitir. Thatcher es para mí el personaje europeo de los últimos 30 años más odioso (con permiso de Aznar, que no está muy lejos), por cargarse los sindicatos británicos con sus medidas económicas, por usar métodos totalitarios con los presos del IRA (que no eran angelitos de la caridad precisamente, pero que no merecían tampoco el trato vejatorio que se puede ver en filmes como En el nombre del padre o Hunger, ni el peor asesino lo merece), por montar una guerra de opereta contra una dictadura por unas islas que realmente no deberían de pertenecer a ninguno de los dos países (he leído en algún lado que según algún tratados del siglo XIX pertenecen a Uruguay, no es broma), y finalmente, por una política económica ultraliberal y capitalista cuyas consecuencias estamos pagando toda Europa en la crisis actual. Descanse en paz (si puede), pero no pienso llorar una sola lágrima por semejante elemento.

Necrológica

El cine español no gana para sustos, cuarto muerto en menos de una semana, y en este caso un mito de nuestro cine, aunque no soy precisamente uno de sus fans:

Sara Montiel:

Nunca sabremos cómo hubiese sido su carrera en USA tras las extraordinarias Veracruz y Yuma y la muy discutible Dos pasiones y un amor (para mí el peor filme de Anthony Mann). Prefirió volver a España y aquí se convirtió en una estrella y en un mito de nuestro cine, aunque la mayoría de sus películas, salvo El último cuplé y La violetera (y estas dos con reparos por mi parte, aunque me parecen correctas) dejan bastante que desear. Lo que ya no entiendo es que nadie le diese el Goya de honor, cuando lo merecía por todo lo que hizo para el cine español de la época, me temo que volverá a pasar con Carmen Sevilla. Descanse en paz.

Posesión infernal

El remake del clásico de Sam Raimi Posesión infernal es el primer largometraje del director uruguayo Fele Álvarez. Es una notable adaptación de la historia original, aunque tiene para mí un problema respecto al filme original, convertido posteriormente en saga: la falta de humor. Si la vuelta de tuerca propuesta por Raimi a los tópicos de los filmes de posesiones demoníacas, cabañas abandonadas y libros maléficos inspirados en el Necronomicón de Lovercraft acababa convertida en un descacharrante homenaje a Tex Avery y a los cartoons, especialmente en la segunda parte de la saga (poca diferencia hay entre Bruce Campbell y el Pato Lucas, si acaso que no tiene pico), Álvarez opta por un filme clásico de terror gore puro y duro, con una cuidada atmósfera de terror clásico y unas brutales escenas de amputaciones, desmembramientos y sangre por un tubo. No me parece una mala opción ni mucho menos, y el filme es sumamente entretenido y recomendable para amantes del género, pero yo añoro las gamberradas macabras de Raimi. Tiene una gran banda sonora del español Roque Baños y a pesar de mis quejas es una muy prometedora primera película, muy superior a otros remakes recientes de clásicos de terror. Por último, recomiendo esperarse al final de los títulos de crédito, aparece un viejo amigo de la saga.

Efectos secundarios

Hacer una crítica del para mí muy mediocre nuevo filme de Steven Soderbergh (algunos dicen que último, pero su director lo ha dicho tantas veces en los últimos años después de varias películas que ya ni me lo creo) supone un problema: me la tengo que cargar por unas cuantas razones que no puedo explicar sobre la trama para evitar hacer spoilers. Intentaré hacer lo que pueda, supongo que entenderéis las razones para no hacer nada más.

Bien, la principal, que le falla la intriga y que no es novedosa precisamente. Lo peor que le puede pasar a un filme con giro sorpresa es que te lo huelas con todos los pelos y señales a los pocos minutos, entre otras cosas porque la historia de esta chica con problemas mentales que tiene una reacción violenta al medicamento que toma ya me la he visto antes, es casi calcada a un conocido filme de principios de los 90 que encima tampoco es santo de mi devoción (lamentablemente no puedo decir cuál, estaría haciendo un spoiler, si sirve como pista lo dirigía un olvidado director llamado Phil Joanou). Tampoco ayuda que la narración sea aburrida, lenta, parsimoniosa y que Steven Soderbergh haga una dirección más propia de un telefilme que de un filme. Lo único que se salva de la película es la interpretación de Rooney Mara, el resto del reparto no pasa de lo discreto. Para mí de lo peor de la filmografía de su director, en otras ocasiones excelente, pero cuya carrera está llena de altibajos, aunque espero que no cumpla la amenaza de la jubilación anticipada.

 

Grandes esperanzas

El problema de la nueva versión de Grandes esperanzas es que como la mayoría de los clásicos británicos, la novela de Charles Dickens tiene ya versiones para dar y tomar, que está ya más vista que el tebeo en el cine, y además hay una que es una obra maestra, la que hizo el genial David Lean en los años 40 titulada aquí Cadenas rotas. La nueva versión, dirigida por el casi siempre discreto Mike Newell (su único filme perfecto es para mí Donnie Brasco, aunque también me guste Cuatro bodas y un funeral), es correcta, pero aporta poco nuevo, si acaso una mayor truculencia en algunos pasajes (los relativos al personaje de Ralph Fiennes, para mí lo mejor con diferencia del filme), algunas ideas de puesta en escena realmente inquietantes (esa jaula en medio del camino presente en toda la película) y yo juraría que alguna licencia respecto a la novela (a pesar de que solo la he leido en mi niñez, yo diría que en la novela de Dickens no hay relación entre los personajes de Helena Bonham-Carter y Ralph Fiennes, aunque me puedo equivocar). Le perjudica en el reparto un poco adecuado y un tanto inexpresivo Jeremy Irvine como protagonista y una Helena Bonham-Carter empeñada en hacer de personaje de Tim Burton o de loca cuando no corresponde (aquí sí que parece La novia cadáver sin necesidad de animación). Filme correcto y con buena ambientación, pero muy lejos de las mejores adaptaciones de la novela, solo le doy un aprobado alto. 

Los Croods

Uno no sabe si por falta de originalidad, por casualidades (algunas han coincidido en el tiempo) o por otras causas, la sección animada de Dreamworks viene jugando con fuego desde hace tiempo en la coincidencia en temas con otros filmes de animación de la competencia, tanto que a mí no me extrañaría que alguien acabase poniéndole un juicio por plagio o competencia desleal. Si El espantatiburones guardaba demasiados parecidos con Buscando a Nemo, y Mega Mind se parece sospechosamente a Gru, mi villano favorito (más teniendo en cuenta que se estrenaron con pocos meses de diferencia), el filme nuevo, Los Croods, tiene un aspecto demasiado similar en historia y desarrollo a cualquier filme de la saga La edad de hielo como para pensar que es casualidad, y encima el argumento no es precisamente original. Otra de hij@ rebelde contra padre carca (¿de nuevo Brave y Cómo entrenar a tu dragón en el horizonte?), con situaciones previsibles, con homenajes marca de la casa a otras películas y con una técnica desfasada de animación respecto a Pixar. Gustará a los más pequeños y tiene algún gag afortunado como la "arcaica" manera de hacer fotografía, pero poco más, no es una demasiado buena película animada.

Festival ESPOT

Con tanta necrológica pendiente y un ordenador que no va muy allá, tenía pendiente comentar mi experiencia en el Festival ESPOT de spots contra los estigmas de la enfermedad mental celebrado el viernes en Vilafranca. Bien, no ganamos ningún premio, pero quedamos entre los tres finalistas de nuestra categoría, lo que quiere decir primero, que creo que hemos hecho un papel francamente bueno, teniendo en cuenta que había 33 spots a concurso en nuestra categoría, y segundo, que nos tocó vivir en carne propia aquello de estar nominado a un premio (se anunciaban en público los tres finalistas de cada categoría) y tener que poner cara de póker al perder y encima tener que aplaudir (menos mal que no había cámaras, je, je). Nada que objetar en la decisión del jurado, aunque sí en una decisión de la organización: no me parece de recibo montar un premio del público y que se pudiese votar el spot presentado por los organizadores, con la mayoría del público asistente perteneciente a los mismos, porque quedaba claro para quién iba a ir el premio. Finalmente, "felicitar" a RENFE por su servicio de información: trenes que no indicaban que pasaban por Vilafranca a la ida y por Barcelona a la vuelta, pides información y no te dicen que el que va a salir te lleva a Vilafranca precisamente... vergonzoso, llegamos tarde al evento precisamente por esta causa. Con todo, muy positiva la experiencia, espero repetir en algún futuro festival.

Necrológica

Semana negra para el cine español. Tras las muertes estos días de Jesús Franco y Mariví Bilbao, hoy nos llega la muerte de otro grande de nuestro cine, descanse en paz:

Bigas Luna:

Para mí el director español que mejor ha sabido reflejar el erotismo en una pantalla de cine, aunque con una cierta irregularidad. Nos deja grandes películas como Bilbao, Caniche, Las edades de Lulú, Jamón, jamón, Huevos de oro, La teta y la luna y Yo soy la Juani, muy representativas de su estilo de hacer cine, pero también patinazos del calibre de Bambola, Volaverunt o Didi Hollywood. Tenía un nuevo proyecto, Segon origen, basado en la novela de Manuel de Pedrolo, pero no sé si estaba en preproducción o si había rodado ya algo.

Necrológicas

Cruzo los dedos, este artículo dedicado a dos personajes de nuestro cine fallecidos estos días se tenía que haber publicado ayer. Cosas de la informática, el servidor Blogia me lo borró enterito cuando le dí a publicar. Espero que no se repita, aquí va mi homenaje a los dos fallecidos, como casi siempre por orden alfabético:

Mariví Bilbao:

Lo que dije hace unos días sobre Richard Griffiths y Harry Potter lo vuelvo a decir con esta gran actriz de un gran talento cómico. No me puedo quedar por mucha popularidad que le diese con sus personajes de las espantosas series Aquí no hay quien viva y La que se avecina. Me quedo con la estupenda actriz que trabajó con directores como Borja Cobeaga (en la foto, el corto nominado al Oscar Éramos pocos), Daniel Calparsoro, Álex de la Iglesia o Ramón Barea.

Jesús Franco:

Con este director español parece no haber término medio. Mito del cine de terror y erótico para algunos (especialmente fuera de nuestro país, donde es mucho más apreciado que aquí), rey de la caspa y de la serie Z (en algunos sitios le han llegado a llamar el Ed Wood español, que no sé si se puede considerar despectivo porque a mí me divierte mucho más Plan nine from outer space que Independece day), el segundo director más odiado en los sesenta por el Varticano después de Buñuel. Sin llegar a la reverencia de sus fans, lo que he visto de Franco (con más de 200 filmes en su prolífica carrera, imposible verlo todo) me divierte mucho más que los filmes (igual de cutres en su mayoría) del otro mito hispano del cine de terror de los 60 y 70, Paul Naschy. Destacar de lo que me viene a la memoria sus filmes de Drácula y Fumanchú con Christopher Lee, los del Doctor Orloff, y Las vampiras (o Vampyre Lesbos, se la conoce por los dos títulos). Y en plan nostálgico para mí una de su época erótica, Mujeres en el campo de concentración del amor, no por haberla visto (vago que es uno en ver cosas por ordenador, sorry), sino porque su cartel y su estreno en España a finales de los 70 lo recuerdo porque acompañaba mis primeras salidas fuera del colegio y de la vigilancia de mis padres, ya que se podía ver en la estación de Metro de Pl. Catalunya por la que pasaba los fines de semana (se estrenó creo recordar en el Capitol), tardé bastante en enterarme quién era este Franco (no recuerdo y no puedo ver  bien en la reproducción que adjunto del cartel si la dirigió con su nombre o con alguno de los pseudónimos habituales que usaba) que no guardaba mucho parecido precisamente con el dictador y cuyo cartel alegraba la vista del entonces adolescente que yo era.

Descansen los dos en paz.

Cumpleaños feliz

No, no soy yo el que cumple 8 años (qué más quisiera, je, je), es este blog, que creé un martes 5 de abril de 2005 y que en ese momento no sabía si iba a durar mucho. Pues aquí sigo al pie del cañón, intentando hacer críticas como buenamente sé y aguantando algún comentarista impertinente. Y como esta tarde participo en un festival de spots en Vilafranca, en el que los miembros del taller de creación audiovisual al que pertenezco vamos a concurso con un trabajo nuestro, espero que la celebración sea doble, que nos llevemos algún premio, aunque como buen competidor estoy preparado también para otro resultado:

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No sé ven muy bien los tartazos de la peli, me temo, pero mejor que poner un tartazo a Robert Pattinson o a Leticia Sabater. Coñas aparte, y sea cual sea el palmarés del festival, ya os contaré mañana o pasado la experiencia

Necrológica

Esta semana nos ha dejado un excelente actor británico de cine y teatro, conocido en los últimos años por un papel secundario en una popular saga, aunque no me parece ni de lejos uno de sus mejores papeles. Descanse en paz:

Richard Griffiths:

Por mucho que se empeñen los medios de comunicación estos días, no me puedo quedar con su papel de odioso tío de Harry Potter, al fin y al cabo es un papel cómico muy secundario en la trama (solo aparece en los primeros minutos de los filmes del mago, y no en todos) y además odio la saga. Me quedo con un actor de un gran talento cómico que destacó en teatro y que en cine bordó papeles como el divertido villano de Agárralo como puedas 2 y 1/2 o como el profesor gay de The history boys (aunque la película no llega a la altura de la obra, al menos la versión de Josep Mª Pou que yo he visto), ese sí que es el gran actor de gran fama en Reino Unido, no el de Harry Potter.

Los últimos días

Los hermanos Pastor siguen haciendo cine apocalíptico tras su debut en la norteamericana Infectados. Su primer filme español, Los últimos días, es un más que competente filme comercial, con una impecable factura técnica, pero que tiene un serio problema con la historia que cuenta y con el final. Es irreprochable en efectos especiales (espectacular cómo transforman la Vía Laietana en la escena final, o las escenas de una Barcelona abandonada como la de la foto que he puesto arriba), y en el uso de los decorados, algunos insólitos y desconocidos para los que vivimos en Barcelona, como esos túneles y estaciones de la Línea 9 de metro abandonados hasta nueva orden quién sabe si definitivamente, y otros desgraciadamente muy conocidos para los cinéfilos de mi ciudad como esa ruina que fue el cine Palacio del cinema y que tiene un cartel de "próxima inauguración" en su marquesina que no responde a la realidad (según tengo entendido, el proyecto de 9 salas está prácticamente abandonado), da pena verlo por dentro para los que disfrutamos durante años de sus proyecciones.

Pero como he dicho, le falla la historia, y el final me parece muy discutible. La historia de la gente que por cuestiones inexplicables no puede salir al exterior la contó mucho mejor Luis Buñuel en El ángel exterminador y El discreto encanto de la burguesía, y para un filme apocalíptico no me parece demasiado creible ni interesante. Por otro lado, me parece que el epílogo sobra, que con el final en la salida del cine basta, que no hace falta contar nada más, y eso le hace daño también a la película. Por todo ello, me parece un filme correcto, pero que le falta bastante para la excelencia, personalmente me pareció mucho más interesante el primer filme de sus directores.

Una bala en la cabeza

Hacía más de diez años que el veterano Walter Hill no dirigía nada para el cine. Ahora nos llega su último filme, Una bala en la cabeza, filme muy menor en su filmografía (quedan muy lejos los tiempos de The warriors, Driver o Calles de fuego), pero mucho más competente y entretenido  que la mayoría de filmes de acción actuales. Basado en un comic de Alex Loren (también conocido como Matz) y Colin Wilson desconocido para mí (Sacerdote, si sabes algo de este comic, échame una mano, please, en el noveno arte siempre sueles tener más conocimientos que yo), el filme es una buddy movie no demasiado original, pero en la que se le nota la mano que siempre ha tenido Hill para las escenas de acción, aunque le perjudica que Sylvester Stallone empieza a estar muy mayor para estos trotes y que Conan-Jason Momoa sigue sin dar la talla fuera de Juego de tronos. Dado que ha sido un fiasco en taquilla, no sé si Walter Hill tendrá alguna otra oportunidad de hacer cine a sus más de 70 años, espero que sí, aún en sus momentos más bajos tiene más talento que la mayoría de directores de acción del Hollywood actual.

G. I. Joe 2

Como diría el refrán, zapatero a tus zapatos. La marca de juguetes Hasbro sabrá mucho de muñequitos y juegos, pero no tiene ni puñetera idea de cine, pero como le salen las cuentas con el invento a excepción de Battleship, ellos siguen insistiendo. G. I. Joe 2 es más de lo mismo, otra tontería basada en sus productos, con un guión infantiloide cuya trama se parece sospechosamente a Diamantes para la eternidad, con un desarrollo infame de videojuego , con unos "actores" (salvo  Bruce Willis y Jonathan Pryce, no sé si le les puede llamar así, yo creo que no) que no saben o no les han dejado hacer otra cosa que darse de hostias y unos efectos especiales bastante discutibles (se habrá utilizado ordenador, pero en la destrucción de Londres las maquetas cantan cosa mala). Desgraciadamente, y si cumple las expectativas en taquilla, no será la última, Hasbro sigue erre que erre de momento con Transformers 4 rodándose.