Blogia

carlosmartinez

blancanieves y la leyenda del cazador

   Lo de Blancanieves este año no hay quien lo entienda, hacer cuatro versiones del clásico cuento van a acabar aburriendo a cualquiera (además de las dos ya estrenadas, hay dos más pendientes y las dos probablemente más raras, una española muda con enanos toreros y otra con enanos chinos).

   Tal era el cansancio a priori que pasé olímpicamente de la versión de Julia Roberts, el tráiler no me atrajo lo más mínimo y a su director Tarem Singh no lo aguanto, ya la recuperaré en vídeo o televisión si no tengo mucha pereza.

   Blancanieves y la leyenda del cazador no pasa de mediocre. Lo que cuenta lo hemos visto ya infinidad de veces, y no solo por el cuento. Los enanitos parecen directamente sacados de El señor de los anillos o del Hobbit, Kristen Stewart parece empeñada en hacer la pánfila al estilo Crepúsculo toda su vida haga el papel que haga (lo mejor de ella es la sangrante parodia que le dedica El jueves todas las semanas con el título de Bella follamonstruos, no tiene desperdicio), Chris Hernsworth parece sacado de Thor sin martillo, algunas de las batallitas en el bosque están calcadas de Gladiator... Encima han cometido un error de cásting que acaba convirtiéndose en un chiste: hay que estar muy cegato o buscar la taquilla desesperadamente en los fans de Crepúsculo para decir que Stewart es más bella que Charlize Theron (no me vale lo muy manido de la belleza interior), hasta de bruja envejecida la sudafricana está mucho más guapa que Stewart-cara de cordero degollado. Lo único salvable es Theron y la banda sonora de James Newton Howard, lo demás es para olvidar, solo recomendable si no se es muy exigente.

profesor lazhar

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Perdonadme por el retraso en publicar, os prometí que antes del viaje publicaría estos comentarios, pero me fue completamente imposible, espero que no vuelva a pasar.

   No he tenido oportunidad de ver películas tras mi vuelta a Barcelona, por lo que paso a comentar los tres filmes que ví antes que quedaban pendientes, aunque los días transcurridos me han hecho perder un poco la perspectiva y los comentarios son más breves, sorry.

   El más interesante es el filme canadiense Profesor Lazhar, nominado este año al Oscar a la mejor película de habla no inglesa. Para quien no lo haya visto, le recomiendo que se abstenga de leer las sinopsis que se han publicado estos días en periódicos y revistas especializadas, la primera escena es sin duda lo mejor del filme y su brutalidad merece una visión sin previo comentario, pierde sorpresa. En lo demás, sin ser una obra maestra, sí es un muy filme del subgénero de profesores, muy superior a filmes mucho más tramposos como El club de los poetas muertos y tiene una espléndida interpretación del actor Bellag y de los niños. Una grata sorpresa en la cartelera actual.

the double

   Como suele ser habitual en mí, me niego a poner aquí el patético título en castellano del filme de Richard Gere, la traducción hispana se ha ganado con creces el título "honorario" Don Erre que Erre a la traducción más hortera, repetitiva y casposa de la cartelera actual.

   Tampoco es que el filme merezca mucho más. Tiene el problema habitual en muchos filmes que no se han esmerado en el guión y que solo buscan epatar con giros sorpresivos (en este caso hay más de uno, evidentemente no los comentaré), que detrás no hay una historia sólida, aquí si se analiza un poco lo que cuenta no se sostiene ni dos segundos en pie, y por lo tanto acaba uno aburrido como una ostra con esta buddy movie de dos agentes de la CIA en busca de un topo ruso. No me consta su estreno en su país de origen, es posible que nos hayan soltado un estreno directo a vídeo (desgraciadamente la distribuidora Aurum se está especilizando últimamente en subproductos USA de acción de segunda fila y en producciones francesas de Luc Besson que intentan pasar por producciones americanas de primera fila) o que no se hayan atrevido a estrenarla en salas comerciales.

un lugar donde quedarse

   Creo que lo he comentado en más de una ocasión, no sé sinceramente qué le pasa en las últimas décadas al cine italiano, entre los que no saben hacer una película decente y los que son flor de un día y desaparecen del mapa o no vuelven a hacer una película decente, y un Nani Moretti que lleva tiempo sin ser el que era, la filmografía de este país es un pálido reflejo de lo que antaño fue.

   A falta de ver lo que ha pasado con Mateo Garrone (su último filme tras Gomorra ha tenido una floja acogida en Cannes), el caso de Paolo Sorrentino es uno más en la lista. Il divo estaba muy bien, pero con Un lugar donde quedarse ha hecho una de las películas más marcianas que recuerdo en los últimos tiempos, y no solo por la pinta que tiene Sean Penn en el filme (por cierto, ví antes del filme el tráiler de lo nuevo de Tom Cruise, La era del rock, y la pinta de Alec Baldwin como viejo heavy  no tiene desperdicio, es todavía más rocambolesca que la de Penn), que por lo menos le da un poco de cariño al personaje. La historia es completamente ridícula, la de un rockero perseguidor de un nazi, y el desarrollo es de juzgado de guardia, pretende recordar al David Lynch de The Straight story y acaba resultando un compendio de situaciones estrambóticas sin pies ni cabeza. Desastrosa, desgraciadamente el actual cine italiano no da signos halagüeños de recuperación.

editorial/ sombras tenebrosas

   Bienvenidos a la Semana fantástica de Johnny Depp. No, no se me ha ido la olla, a los que se les debe haber ido es a los distribuidores españoles (tres en este caso, Warner, Sony y Fox), que han tenido la peregrina idea de estrenar en dos fines de semana nada menos que tres filmes protagonizados o relacionados directamente con Johnny Depp, cosa realmente grave teniendo en cuenta que dos de ellos ya llevan estrenados en su país de origen varias semanas. Realmente, no entiendo ni creo que entienda nunca la política de distribución española.

   Y lo que ya he dejado de entender hace tiempo es a los políticos españoles. No lo digo ni por los recortes ni por el tema de Bankia (por cierto, curiosa manera de sacarnos de la crisis el PP, con un ministro de economía actual procedente de una empresa, Lehman Brothers, iniciadora del caos y con otro anterior que tiene que dimitir de su puesto por lo mal que iba su banco). Lo digo por una noticia que ha pasado desapercibida estos días y que no tiene desperdicio, al enterarme me ha entrado un cabreo directamente proporcional a la cara de gilipollas que se me ha quedado al conocer la noticia. Agarraos: la Junta de Castilla y León (gobernada por el PP, el que quiere que recortemos para paliar el déficit) se ha gastado la friolera de 303.000 euros en organizar unas clases de un día para niños de 7 años para que aprendan a cazar. Ahora me explico lo de Froilán. Como la demencial noticia habla por sí misma, me abstengo de hacer comentarios, solo me queda darles con todos los honores a los responsables del desaguisado y del despilfarro de 303.000 euros el título de hijo de puta de la semana, se lo han ganado a pulso.

   Pasemos a comentar los filmes de Johnny Depp, y empecemos con su último trabajo con su director favorito, Sombras tenebrosas, de Tim Burton. Inspirada en una serie de los años 70 que no me consta que se haya visto en España (salvo que le hayan cambiado el título, como otra que comentaré más adelante), es quizás uno de los filmes más irregulares de su director, sin ser un desastre es claramente un filme menor. Tiene todo su sello y todo su estilo (ambiente gótico y estrafalario, humor negro, la presencia de Depp y su esposa Helena Bonham-Carter), pero tiene un guión con demasiados altibajos, numerosas caídas de interés, y una historia demasiado semejante a obras de televisión mucho más interesantes como la Familia Addams y los Monsters. Eso sí, tiene un reparto excelente (salvo Bonham-Carter, que sigue siendo lo peor de los filmes de su marido), en el que brilla como deliciosa arpía una Eva Green que desgraciadamente no se deja ver excesivamente en cine, una cachondísima escena de sexo sobrenatural entre Green y Johnny Depp y un clímax final completamente desquiciado y disparatado, puro Burton. No es una mala película, pero viniendo como viene de uno de los más originales directores del cine actual norteamericano esperaba mucho más, espero que la versión en largometraje de su genial corto Frankenweenie y ese delirante Abraham Lincoln, cazador de vampiros que produce nos devuelvan al mejor Burton, aquel que nos sorprendió con Bitelchús, Eduardo Manostijeras, Ed Wood o Mars attacks y que lleva un tiempo un tanto despistado. 

diarios del ron

   Sigamos con Depp, qué remedio. También nos ha llegado con un retraso de dos años (en este caso no achacable a la distribución española, el filme también llegó con retraso a USA) Diarios del ron, nueva adaptación de un libro de Hunter S. Thompson protagonizada por Depp (la anterior fue Miedo y asco en Las Vegas, francamente mucho más interesante que esta). Una vez vista, no es de extrañar el retraso. La película es soporífera, en teoría destinada al lucimiento de su protagonista, el problema es que las correrías de Thompson y sus juergas etílicas no interesan lo más mínimo debido a una dirección y un guión planos, casi de telefilme antiguo, necesitaría el delirio visual que le puso Terry Gilliam a Miedo y asco en Las Vegas. No la salva ni el excelente reparto de secundarios (Richard Jenkins, Aaron Eckhart o Michael Imperioli), es uno de los mayores truños de este año.

21 jump street

   Siguiendo con mi norma, me niego a poner el título en castellano de la película protagonizada por Channing Tatum y Jonah Hill. Mal estaba ya el que le pusieron en España a la serie original protagonizada por Johnny Depp (sí, de nuevo él, ya os lo advertí), Jóvenes policías, pero es que el título que le han cascado los distribuidores al filme en nuestro país rebasa todos los límites del ridículo.

   Tampoco es que el filme merezca mucho más. Viniendo como viene de la probablemente más delirante serie de Stephen J. Canell (creador también de la inefable El equipo A y de El gran héroe americano, la única decente), cuya disparatada trama incluía policías jóvenes infiltrados en colegios y con comisaría en una iglesia, los responsables de la película optan abiertamente por parodiarla en vez de tomársela en serio. El problema es que no lo hacen con demasiada gracia, los gags resultan previsibles y repetitivos, y le perjudica la presencia como protagonista de Tatum, actor atractivo pero de nula calidad interpretativa. Que el filme haya sido un éxito sorpresa en USA es algo que realmente no entiendo. Por cierto, hay un cameo en el filme (en realidad dos, pero el otro actor no es conocido en España), adivinad de quién se trata.

   Finalmente os tengo que advertir que a partir del próximo domingo me tomo unas vacaciones de una semana y que estaré unos días sin publicar este blog. Intentaré de todas maneras entre el viernes y el sábado comentar los filmes que tenga pendientes hasta esa fecha, espero que mientras no estrenen o repongan más filmes de Depp.

editorial/los vengadores

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Como no hay ninguna noticia destacable, me gustaría hablar de un tema que se me ha ocurrido a raiz de la polémica que ha habido por la presunta censura en la ceremonia de los premios Max de teatro, para algunos cuestión política, para otros se había alargado por los excesivos agradecimientos.

   No entraré en lo primero, que es posible que haya existido. Pero yo he tenido recientemente la concesión de un premio, y puedo hablar por mi pequeña experiencia. Voy a decirlo claro (que me perdonen mis compañeros, si opinan lo contrario), asistir a una entrega de premios como participante es bastante coñazo (ver las películas u obras, no, que conste), los minutos u horas que transcurren hasta que te dicen si te premian o no se hace más eternos que el discurso de Lluis Homar en los pasados Goya, y si al final resultas premiado, te pueden pasar varias cosas, que te quedes en blanco (me pasó a mí, me costaba decir algo), que te salga la vena histérica y te pongas a llorar o reir o que te entre el canguelo de que te puedas olvidar de dedicar el premio a alguien, con lo que puedes empezar a dedicar el premio a cualquiera que se te pase por la cabeza, desde el gato a la señora de la limpieza que tienes en casa, pasando por el santo patrón de tu pueblo. Queda también la cara de tonto que se te puede quedar si esperas premio y te vas de vacío, pero eso no se ve siempre salvo que sea una ceremonia muy sonada, claro. Empiezo a comprender con lo que he dicho a Almodóvar en el primer Oscar y a Karra Elejalde y Homar en recientes Goya, a veces es peor ser premiado que no serlo, el ridículo puede ser apoteósico, recomiendo a los premiados intentar prepararse bien el discurso, y a los que lo ven desde fuera ser misericordiosos con los premiados, a veces las críticas son demasiado hirientes.

   Pasemos a hablar de otros temas, que me parece que me enrollado demasiado, y empecemos a comentar los filmes vistos.

   Empecemos por Los vengadores, con permiso de X-men probablemente la reunión de superhéroes de la Marvel más famosa de la historia, ahora llevada al cine en una superproducción. Sin aportar nada nuevo, resulta un filme muy entretenido, aunque por momentos huela a déjà vu. El argumento casi resulta anecdótico, otro filme de invasión extraterrestre (¿no se parece demasiado a los de Transformers, con ciudad sitiada y macguffin con poderes?), quizás lo menos conseguido del filme. Lo que pasa es que muchos le tenemos mucho cariño a sus personajes, y el filme no aburre. Aunque la elección del reparto tiene algún punto discutible (quizás sea problema del personaje del Capitán América, pero Chris Evans sigue sin dar la talla como actor, y Chris Hernsworth es solo una cara bonita), Robert Downey Jr. sigue haciendo muy bien su chulesco Tony Stark, Samuel L. Jackson nació para ser Nick Fury (tanto que los comics más recientes le ponen directamente su cara, lo extraño es que todavía no haya protagonizado un filme él solo) y Scarlett Johansson se defiende muy bien como Viuda Negra. Por otro lado, Tom Heddleston hace un Loki mucho más inquietante y menos pesado que en la anterior Thor, Jeremy Renner cumple con su Ojo de Halcón y la sorpresa es un Mark Ruffallo que hace muy bien su Hulk. El resultado es entretenido, le falta un poco de originalidad (hay demasiado miedo de ofender a los fans de los comics) y le sobran unos cuantos minutos (la primera parte del filme se hace un poco pesada cuando no hay acción), pero en ningún momento aburre, que es lo mínimo que se le puede pedir a un blockbuster veraniego. Para acabar, recomiendo esperar en los títulos de crédito, aparece un viejo conocido de la Marvel que seguramente será el villano de la previsible segunda entrega.

the pelayos

   Más de un crítico de cine ha equiparado estos días The pelayos con la saga Oceans eleven y los filmes de atracos perfectos. Probablemente tiene algo de eso, pero a mí me parece que el filme va más bien por otro lado, el de la novela picaresca y el filme de estafas y timos. Es un filme pasablemente entretenido, pero no mucho más, la curiosa historia del director de cine y su familia que acabó forrándose encontrando un fallo a las ruletas no aburre, pero acaba siendo cansina y repetititva, y el final que intenta sorprender acaba resultando completamente previsible. La salvan Daniel Brühl y dos excelentes actores veteranos como son Lluis Homar y Eduard Fernández, pero está lejos de ser un filme redondo.

american pie 4

   Generalmente las sagas suelen perder fuerza y espectadores con el transcurso de nuevas entregas, y American pie 4 (4 en cine, los espabilados productores se sacaron de la manga unos cuantos subproductos directamente destinados a vídeo y televisión) no es una excepción. Probablemente el problema es que han decidido un más que discutible cambio de rumbo. Las anteriores entregas no eran ninguna maravilla, pero funcionaban relativamente bien en su puesta al día escatológica de la comedia estudiantil de toda la vida. El problema es que los actores crecen (y algunos se pasan por el cirujano plástico, a algunas de las actrices les canta el botox una barbaridad, incluida una breve aparición no acreditada de Rebeca de Mornay), y a alguien se le ocurrió imitar a Adam Sandler (se le nombra varias veces en la película). El resultado, más que la cuarta entrega de American pie parece más bien el remake inconfeso de Niños grandes, y no es precisamente lo mismo, aunque se parezca. Tiene algún momento divertido, especialmente las muy bestias primera y última escena (la que sucede durante los títulos de crédito del final en un cine), pero en general acaba aburriendo como una ostra, le faltan más gamberrada y menos reunión de amigotes. Probablemente sea el final de la saga, aunque nunca se sabe, lo mismo se salen con un reboot o un remake.

recordatorio

   Acabo de darme cuenta de una cosa: son tantos los años que llevo con este blog y tantas las cosas que he hecho este mes, que no me he acordado hasta ahora de que siendo abril he cumplido años ya como blogero. Son siete, muchos creo (muchos aguantan bastantes menos, y no lo digo por ninguno de vosotros, en Fotogramas por ejemplo conozco varios que ya no están en bastante menos tiempo), y espero que sean muchos más. Perdonad el lapsus.

la pesca de salmón en Yemen

   Bienvenidos a mi blog de críticas. Como ya os comenté la semana pasada,  por diversas causas personales solo he podido ver un filme de estreno estos días (he visto otros en Phenomena, ciclo de los cines Urgel de Barcelona y Palafox de Madrid que os recomiendo, pero que no entra dentro de mis comentarios). Como tampoco ha sido una semana destacada en otras noticias (hay la de la retirada de Guardiola, le deseo mucha suerte en lo que haga a partir de ahora, evidentemente es un nombre clave ya en la historia del Barça) y no me constan fallecimientos destacados en el mundo del cine, los comentarios de este blog van a ser muy cortitos esta semana, os ruego disculpas.

   Porque el filme que he visto estos días, La pesca del salmón en Yemen, no da mucho de sí. No tenía muchas expectativas con un título tan poco apetecible (suena al viejo chiste del cultivo del berberecho salvaje), y el filme no molesta pero está lejos de entusiasmar. Enésima comedia romántica con pocas sorpresas, marca de la casa del habitualmente blandito director sueco Lasse Halstrom (sus mejores filmes, Mi vida como un perro y Las normas de la casa, empiezan a quedar muy lejos), tiene algún apunte crítico e irónico hacia el gobierno británico en el personaje de Kristin Scott-Thomas, pero poco más. Podría haber dado más de sí el planteamiento de que el gobierno montase una cortina de humo en Oriente Próximo para suavizar la situación de violencia allí (impagables los e-mails entre Scott-Thomas y el primer ministro), pero queda en un apunte, lo demás es chico-conoce chica, unos terroristas de pacotilla (la manera de como pillan a uno produce vergüenza ajena) y mucho escenario bonito, tiene su público pero no me contéis a mí entre sus fans,

editorial/los juegos del hambre

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Siento decir que en las próximas semanas la cantidad de películas que comento en este blog se va a ver reducida bastante. No, tranquilos, ni me he ido de cacería a Bostuana ni creo que me vayan a nacionalizar el blog, solo es que voy a tener menos tiempo para ver estrenos por diferentes causas y que voy a hacer un viaje. Salvo la semana del viaje, no faltaré a la cita con vosotros, pero habrá algunos días que habrá poco que comentar.

   Quedaban por comentar las noticias de los últimos días. En cuanto a lo del Rey y Froilán, no sé qué añadir a todo el cachondeo que ha habido estos días en diferentes medios, es insuperable (el mejor quizás, que Llamazares va a acabar entregando la Copa del Rey por falta de personal en la Casa Real). Desde luego, irse a cazar elefantes con la que está cayendo es una metedura de pata del tamaño de un proboscídeo.

   Sí que tiene más tela que cortar lo de Repsol y Argentina. Creo que he dicho en más de una ocasión que no todo es blanco y negro y hay diferentes matices. Pues bien en este caso, en vez de posicionarme a favor de una de las partes, estoy en contra de las dos, me parecen las dos peores versiones del capitalismo más salvaje. Conviene recordar los orígenes de la entrada de Repsol en YPF, gracias a un gobernante corrupto llamado Carlos Menem (quien no recuerde cómo se fueron un montón de empresas argentinas a manos ajenas, que revise el filme La historia oficial, aunque es anterior a Menem, allí se ve muy bien), que vendió buena parte del patrimonio empresarial argentino, cuyas consecuencias llevaron entre otras cosas al corralito. Eso sí, una vez hecho el daño, hay maneras de arreglarlo, y la que se ha buscado la señora Fernández de Kirschner es la más bestia de todas (por cierto, la "populista" presidenta es del mismo partido que Menem, y no es precisamente un partido de izquierdas, aunque sea muy hábil en posicionarse con Chávez es la derecha argentina peronista de toda la vida). Sigo pensando que las empresas energéticas, los bancos y los transportes deben estar en manos del país en que se trabaja (conviene recordar cómo las han gastado las multinacionales en el Chile de Allende, el Irán anterior al Sha o en muchos países de África para mantener el control de las materias primas), pero lo de Fernández es pura y llanamente un golpe de estado energético, si quería volver a coger el control, se podía negociar de otra manera.

   Pasemos a los filmes vistos estos días, y empecemos con el interesante en algunos momentos, pero en mi opinión fallido Los juegos del hambre, en mi opinión equivocada versión de la novela homónima.

   Para empezar, no me voy a molestar en tacharlo de filme adolescente (si un filme está bien hecho, me da lo mismo si está destinado a adolescentes, amas de casa, militares o viejos verdes, por decir lo primero que se me viene a la cabeza) ni en compararlo como se ha hecho con la muy cafre Battle royale (que no pasaba en mi opinión de ser una cabestra y muy pasada de roscas parodia de Humor amarillo, no le ví en ningún momento las intenciones críticas que dicen algunos, por otro lado el filme u obra actuales que no tenga similitudes con algo anterior, que tire la primera piedra, es imposible con el bagaje cultural que todos tenemos). La novela de Susanne Collins iba por otros derroteros, ofrecía una interesante distopía contada en primera persona por una víctima de una sociedad fascista, grotesca y obsesionada por la violencia, el culto al cuerpo y el sometimiento del enemigo. No era tan importante en ella el reality show, era más bien el macguffin o excusa para arrancar la trama, tanto que al ser contada en primera persona no se sabía nada de los acontecimientos ajenos a la protagonista durante el juego.

   Ahí radica en mi opinión uno de los problemas del filme. Opta por olvidarse de la narración en primera persona del relato (también es cierto que una voz en off es difícil de tratar en cine) y en darle más importancia al show televisivo de la que tenía en la novela. El resultado es una demasiado larga preparación de los juegos (a la primera hora de película le sobran unos cuantos minutos), una excesiva presencia de personajes secundarios como Wes Bentley (por cierto, solo se le nombraba en la segunda novela, en la primera no aparecía como tal) y una excesiva prisa en lo que son los juegos en sí; donde en en la novela hay sensación de frío, hambre y miedo en los supuestos momentos de calma, en el filme hay solo rapidez para que los tributos caigan (será cosa del espectáculo), tributos mucho más desdibujados que en la novela. Por momentos, también encuentro falta de presupuesto, los efectos especiales cantan, especialmente los risibles trajes de fuego, el incendio en el bosque y los perros mutantes, y los decorados son bastante mejorables (qué cutre es esa cornucopia...). Quedan grandes aciertos eso sí en la visión de la sociedad grotesca y obsesionada con el cuerpo que es el Capitolio de Panem (gran acierto el sacarlos llenos de maquillaje, pelucones y botox), y en las estupendas interpretaciones de Jennifer Lawrence y Donald Sutherland. Quizás el problema es que el director, el bastante blandito Gary Ross, no era el adecuado, quizás habría sido mejor el director de segunda unidad Steven Soderbergh, algo perfectamente arregable para la segunda entrega dado el éxito de la primera. No es un filme malo, pero podría haber dado mucho más de sí, la novela era mucho mejor, y en este caso no es un tópico.

battleship

    El otro filme visto esta semana, Battleship, probablemente haría las delicias de esa sociedad fascista, adicta al culto al cuerpo, la cirugía plástica y la violencia que es el Capitolio de Panem. Patochada sin pies ni cabeza (lo que tiene basar una película en un viejo juego que no tiene argumento), llena de señores y señoras guapos dándose de hostias con extraterrestres (muy original el argumento, sí señor) y luciendo uniformes y banderas estadounidenses (también hay un japonés, debe ser para despistar o para ser políticamente correctos). Lo peor que puedo decir de ella es que hace incluso buenas calamidades anteriores del calibre de Independence day e Invasión a la tierra. La protagonizan el "descubrimiento" de este año llamado Taylor Kistch (espero que se la vuelva a pegar tras John Carter con esta cuando se estrene en USA dentro de varias semanas, es uno de los actores más lamentables que he visto últimamente) y la cantante Rihanna en su debut en el cine (para lo que hace en el filme...). Como comprobaréis por mis palabras, es una seria candidata a peor película del año, espero que se pase la moda de adaptar jueguecitos y muñequitos al cine, no ha habido de momento un filme decente de ese tipo. Por último, para los que tengan aguante, el filme tiene una escena final tras los títulos de crédito, no se han calentado mucho la cabeza con ella.

editorial/lorax

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Por una vez no me apetece hablar de los temas candentes de la actualidad, no tengo ganas de comentar las aventuras y desventuras de Repsol en Argentina ni las peripecias de Froilán en Soria y el Rey en Bostuana. La razón es bien simple: el que ha sido noticia estos días he sido yo, en compañía, por supuesto. Creo que he comentado alguna vez aquí y en otras webs (tanto, que alguno llegó a llamarme ególatra) que en mi tiempo libre estoy en un club social y que dentro de él tenemos un taller en el que hacemos cortometrajes, en los que suelo trabajar como guionista y colaborando en la parte técnica. Pues bien, uno de esos cortometrajes, Al ataque 2, se ha llevado este viernes el segundo premio en un festival de cortos que se celebra en L'Hospitalet, Dulcinea Curts. Estamos muy contentos, por supuesto, esperemos que siga la racha.

   Como la participación en el festival ha trastocado un tanto los planes de ver películas de estreno este fin de semana (que tampoco ha sido en estrenos como para tirar cohetes, pocos estrenos a priori poco interesantes), solo tengo que comentar algunos filmes estrenados la Semana Santa que quedaban pendientes.

   Empecemos por el filme de animación Lorax, nueva adaptación al cine de un relato del escritor infantil americano Dr. Seuss. En este caso quizás menos infantil que otras ocasiones aún siendo claramente un filme destinado a los más pequeños. No conozco el relato original ni la adaptación para televisión precedente, pero dentro de esta fabula con ositos, florecitas y duendecillos del bosque acaba floreciendo una extraña distopía llena de colores chillones y mucho plástico, que acaba siendo una fábula ecológica con momentos oscuros (ese bosque de troncos talados es bastante perturbador). No es un filme perfecto, quizás el diseño de personajes resulta bastante mejorable, pero tiene cosas bastante interesantes, eso sí, acaba siendo patético que al menos en la ciudad de Barcelona nos hayamos tenido que tragar únicamente la versión doblada (aunque Danny de Vito se haya esforzado en el doblaje) de un filme en verso y con canciones que ha quedado masacrado. Me comentaba mi amigo David que quizás me había pasado con el comentario hacia Arroz amargo (lo de las rayas pase, pero actualmente los subtítulos se pueden corregir, existen en muchas salas subtítulos electrónicos fuera de pantalla, incluida la Filmoteca, y eso en un lugar en que se deben proteger, preservar y dar a conocer los filmes antiguos no es de rigor), pero lo de este filme ha sido todavía peor, ha infantilizado más de lo que debiera el filme.

 

los infieles

   El principal reclamo de Los infieles es la presencia en el reparto y en la dirección de los ganadores del Oscar Jean Dujardin y Michel Hazanavicius (aunque este último solo se ocupa de uno de los episodios del filme). Una vez vista, uno duda de que el filme se hubiese estrenado en España sin ese reclamo. Monumento en forma de episodios al machismo y a la sal gorda (no sé si conocen en Francia a Mariano Ozores, pero no está muy lejos el filme de su cine), el filme es grosero y carente en muchos momentos de gracia (salvo en algunos momentos particularmente cafres, como el que protagoniza Guillaume Caunet con un perro o la sesión de sado). Está muy lejos de The artist, pero también de la guasa payasa de los OSS que pusieron en el mapa a Dujardin y Hazanavicius (también groseros, pero con mucha más gracia). Un espanto de película, veremos cómo continua la carrera de actor (por cierto, no sé si serán parientes, pero su coprotagonista Gilles Lelouche es clavadito a Dujardin, observad el parecido cuando veáis el cartel)  y director, pero harían bien en no continuar por este camino.

la fría luz del día

   Ante el estreno de La fría luz del día, mi reacción es de completo estupor. Esto no es una película, es un puro y duro publirreportaje turístico de la ciudad de Madrid, y encima rematadamente mal hecho. Solo a alguien que no conozca la ciudad de Madrid se le pueden escapar la cantidad de meteduras de pata y gazapos que tiene el filme, los mayores que he visto en un filme desde que a los responsables de Orgullo y pasión se les ocurrió pasear el cañón de marras por toda la geografía española sin ocuparse de comprobar si el recorrido era creible (para ir de Santiago a Ávila se pasaban por Alcázar de San Juan, Cuenca y El Escorial, casi nada). Pues bien en La fría luz del día puedes entrar en un lavabo en el Parque del Retiro y salir de él por la misma puerta en el Rastro, puedes ir de Plaza del Callao a Plaza España con una hermosa vista en el autobús de la Puerta de Alcalá o parece ser que al lado de la Puerta del Sol hay unos pisos con pinta de suburbio, y para rematar acabar el filme delante de la Plaza de las Ventas, que queda muy tipical spanish... Dantesco. Yo juraría que el filme no se ha estrenado en USA, no creo que se hayan atrevido, a todo lo demás añadir una trama que no hay por donde pillarla y un Henry Cavill al que empiezo a tener miedo como protagonista de Supermán, solo se salva del desaguisado la siempre solvente presencia de Sigourney Weaver, lo demás es para echarse a llorar, probablemente acabe estando entre lo peor del año.

editorial/titanic

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. No teníamos bastante con la derecha política que ahora llega la religiosa. Lo del obispo de Alcalá de Henares, largar contra el aborto y la homosexualidad en plena misa retransmitida por TVE, no tiene nombre. No se puede esperar mucho de alguien que hace tiempo comparó los condones con los bozales para perros y que en una misa volvió a calificar de cruzada la Guerra Civil con Blas Piñar delante, pero hacerlo en una retransmisión para un medio público que pagamos todos roza lo delictivo.

   Pasando a otro orden de cosas, ha llegado la noticia de la muerte del director francés Claude Miller. Por las cosas raras que tiene la distribución española, este prestigioso director francés, antiguo ayudante de dirección de grandes de la Nouvelle vague, es prácticamente un desconocido en nuestro país, solo recuerdo que se hayan estrenado aquí L’acompagnatrice y La pequeña ladrona, ni siquiera estoy seguro de que su filme más famoso, La classe de neige, se haya visto aquí. Descanse en paz.

   Como no hay mucho que comentar sobre la reposición de Titanic, ya que la conocemos casi todos (sigue siendo la segunda película más taquillera de la historia), sí que me gustaría comentar algunos aspectos que pueden suscitar su oportuna (oportunista si se quiere) reposición.

   Oportuna, porque estamos en el centenario del hundimiento del barco (por añadidura, del comienzo del hundimiento de la vieja Europa que llevaría a dos Guerras mundiales) y no está de más recordar la que probablemente sea una de las mayores chapuzas de la historia del transporte, un barco mal construido (parece ser que los remaches no eran fiables), con unos directivos avariciosos (que pusieron en peligro a los pasajeros yendo a una velocidad que no debían), con unos sistemas de seguridad inexistentes (faltaban la mitad de los botes salvavidas, para que hubiese más espacio para pasear) y una tripulación ineficaz (a lo de la velocidad, añadir el caos que montaron). Desgraciadamente no hemos cambiado, y no lo digo solo por lo del Costa Concordia, si cambio lo que he dicho del Titanic por la crisis económica, no tendría que cambiar muchas palabras, creo.

   Me llama la atención también que entre ciertos sectores de la crítica solo se reproche la reposición como mera operación mercantil por el tema del 3D. Lo es, pero el problema no es ese. El problema es que seguimos mirando con malos ojos poder ver un filme en una pantalla de cine que no sea una novedad, cuando debería poder haber oportunidad de hacerlo más a menudo, nos siguen pareciendo extravagantes opciones como las de Phenomena (por cierto, siempre llenan la sala, y eso que en Barcelona son 1800 plazas) y vemos como una opción residual cosas como la Filmoteca. Pues si no conocemos el cine más o menos clásico y el cine moderno que no es de estreno, apañados vamos, nos estamos convirtiendo sin querer en unos cinéfilos analfabetos, desgraciadamente a más de uno le suenan a chino John Ford, Dreyer, Rossellini, Mizoguchi o Buñuel, y deberían ser el ABC de cualquier persona que ama el cine en particular y el arte en general. Eso sí también reclamo que no nos den gato por nieve, esta semana he podido ver una copia de Arroz amargo en la Filmoteca de Barcelona que clamaba al cielo, llena de rayas, con cortes evidentes y con unos subtítulos que no traducían una buena parte de los diálogos, ver algo así es como para pedir el libro de reclamaciones o la devolución de la entrada.

   Pasando a lo que es en sí Titanic en 3D, no aporta nada nuevo, pero tampoco le hace falta. Sigue siendo el portentoso espectáculo que fue en su estreno en 1997, tiene la misma fuerza en el relato y en las interpretaciones de Leonardo DiCaprio, Kate Winslet, Kathy  Bates y David Warner, aunque sigue flojeando en la pésima interpretación de Billy Zane (afortunadamente desaparecido del mapa actualmente) y en la discutible banda sonora de un James Horner aficionado a copiar a otros y a sí mismo. Por otro lado, el reciclado a 3D está mucho mejor hecho que en otros intentos anteriores, no es la chapuza que nos han hecho en otros filmes. Bienvenida sea su reposición, solo espero que alguien se atreva a reponer clásicos en el sistema 3D como Crimen perfecto, Hondo o Los crímenes del museo de cera, los cinéfilos lo agradeceríamos.

grupo 7

   Grupo 7 es un correcto intento de hacer un tráiler a la española, pero poco más. Queda muy lejos de logros recientes como Celda 211 o No habrá paz para los malvados, abusa demasiado en mi opinión en el dibujo de personajes del tópico, con poli novato bueno(nota de guión: ¿qué pinta en un grupo de polis duros la hermanita de la caridad que es al principio el personaje de Casas?), poli veterano malo, problemas en casa, poli chistoso, jefe que les da la bronca...  Por mucho que transcurra en la Sevilla previa a la Expo 92, lo que cuenta lo hemos visto cientos de veces, tiene un diseño de producción aceptable y un excelente reparto (especialmente Antonio de la Torre, Julio Núñez y Estefanía de los Santos, Mario Casas no acaba de dar la talla, aunque está bastante mejor que en otros filmes suyos), aunque probablemente le sobran unos cuantos minutos, en ocasiones resulta un tanto tediosa. Algunos pretendían venderla como una de las esperanzas en taquilla españolas para este principio de año; no sé en otros cines, pero en el que fui yo estaba bastante vacía la sala. Simplemente para pasar el rato.

todos los días de mi vida

   Por último, Todos los días de mi vida, otra discreta película "basada en hechos reales" del tipo que vuelve loco a cierto tipo de espectador (preferentemente el norteamericano, donde ha sido un éxito relativamente sorprendente) y que a mí me deja indiferente. No hay nada nuevo ni destacable en un filme que no es más que otra enésima historia de chico conoce chica, chico pierde chica, etc, dudo de que alguien no sospeche como va a acabar el asunto, por mucho que lo disfracen de amnesia de la protagonista. Por cierto, no aclara cuando se produjeron los hechos, pero una de dos, o han cambiado las edades de los protagonistas, o la historia debió de producirse hace bastante tiempo, la foto final del filme muestra unas personas mucho mayores que los actores que las interpretan. Filme que no deja de ser un telefilmillo de sobremesa trasladado a cine, que esté cosechando mucho éxito es algo que no entiendo.