Blogia

carlosmartinez

la delicadeza

   Hay un buen puñado de actores que se hacen famosos por un papel en concreto y después no saben o no les dejan cambiar. La francesa Audrey Tatou es una de ellas, haga lo que haga (sea Códigos da Vinci o películas en la 1ª Guerra Mundial) no hay manera de que se desprenda del tufillo Amelie, todos los papeles que le recuerdo vienen marcados por el mismo estilo. La delicadeza no es una excepción, por mucho que tenga un elemento dramático que no tenía el filme de Jean Pierre Jeunet. No conozco la novela en que se basa, el caso es que no encuentro nada original en ella, otro coñazo buen rollito plagado de diálogos interminables al que se está aficionando demasiado el cine francés últimamente, los tiempos de la frescura de la Nouvelle vague están quedando muy lejos. El filme puede gustar a los fans de la actriz y del cine de buenos sentimientos tipo Pequeñas mentiras sin importancia, El erizo o Intocable, pero acaba matando de sopor por sobredosis de presencia de actriz, no me busquéis entre los  fans del filme.

sácame del paraíso

   Peor caso es el de dos actores que salieron de la serie Friends, una como protagonista y otro como secundario. Jennifer Aniston sigue empeñada en hacer de chica mona descerebrada aunque pasen los años (se le empiezan a notar, y mucho), y Paul Rudd para mí sigue siendo un enigma como cómico, es lo más soso y antipático que recuerdo haber visto en el género de la comedia en mucho tiempo. Su última película juntos, Sácame del paraíso, acaba como era predecible, en un desastre mayúsculo. No hay por dónde coger este filme sobre dos pijos de ciudad metidos en una comuna medio hippie ("original" argumento donde los haya), ni tiene gracia ni ninguno de los actores está bien, ni siquiera el gran Alan Alda, que hace lo que puede con el personaje con el que le ha tocado lidiar, si se ha estrenado aquí tras su fiasco comercial en USA es probablemente debido a la temporada de rebajas cinéfilas que hemos sufrido con la Eurocopa.

editorial

(nota por si alguien ha entrado en este blog esta tarde, este artículo está siendo publicado más tarde que los comentarios de las películas, el motivo ha sido que un problema con el artículo de The amazing Spiderman me ha impedido tener tiempo para hacerlo y publicarlo, perdonad las molestias).

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Parece que las pocas alegrías que nos llevamos últimamente los españoles vienen del fútbol. La Roja sigue siendo intratable en torneos internacionales juegue mejor o peor (el único partido realmente bueno que ha jugado ha sido la final), que siga la racha.

   Y que nos cambien los políticos de este país, sean de la ideología que sean, y no solo los nacionales. Para quien no me conozca, aclararé que vivo en el barrio de la Trinitat Vella, barrio que desde hace tiempo tiene problemas de droga y de delincuencia, así como de infraestructuras. Pues bien, parece ser que el ayuntamiento de nuestra ciudad tuvo la idea de preparar un plan para hacer unos cambios en el barrio, lo malo es que han sido tan increiblemente chapuceros que lo han copiado en muchos aspectos del plan que hizo la ciudad de Tarragona para un barrio de esa ciudad. No sé si es peor la chapuza o la desvergüenza de los responsables, en fin se han ganado con creces el título de hijos de puta de la semana.

the amazing spiderman

   Antes que nada, me gustaría aclarar algo. Sé por experiencia que hacer una crítica más o buena de cine es algo muy difícil, sobretodo si no te gusta demasiado la película, pero pediría a algunos críticos que sean más cuidadosos, el filme The amazing Spiderman es lo suficientemente diferente del de Sam Raimi como para considerarlo un remake como más de uno ha dicho. El filme es un reboot, o sea parte de algunas cosas que ya sabemos del personaje, pero lo lleva por un terreno nuevo, algo que con más o menos fortuna hace el filme de Mark Webb, irregular pero con suficientes diferencias y cosas interesantes que lo hacen perfectamente distinguible del anterior.

   Lo principal, que Andrew Garfield es un actor muy diferente que Tobey Macguire, y eso se nota mucho en el resultado. Macguire tiende demasiado a la ironía (diría que a la sobreactuación, por momentos parece tener la mirada de alguien aficionado a los porros, y no acertaba ni con la timidez de Parker ni con su lado oscuro de la tercera entrega), algo que le va bien a Spiderman, mientras Gardfield acierta con la timidez del personaje y con su lado oscuro en el intento de venganza tras la muerte del tio Ben, pero le falta el punto de ironía que siempre ha tenido el superhéroe, personalmente me quedo con Garfield. Pero hay más cosas. Un padre que aparece en un prólogo con araña antes de tiempo (y me parece que de personaje anecdótico nada, lo de la araña y la escena en los créditos finales me hace pensar en él como futuro villano, apunto como posibles Norman Osborn, Kingpin y Alistair Smythe). Un cambio en los villanos muy claro (el Lagarto no recuerdo que trabajase en la empresa de Osborn, más bien lo recuerdo como profesor de Parker; por otro lado resulta chocante que se diga que Osborn se esté muriendo, cuando se va a convertir posteriormente en el Duende Verde) o el centrarse solo en la época adolescente de Parker son cambios muy claros respecto a los filmes de Raimi como para considerarlo un simple remake. Con todo, los dos primeros filmes de Raimi me parecen superiores. ¿Por qué? Por dos cosas, el ritmo y las escenas de acción. A mí me parece bastante grave que Webb (muy dotado para la comedia, pero no para la acción) se tome exactamente la mitad de la película en transformar a Peter Parker en Spiderman y a Curt Connors en Lagarto, uno acaba deseando que entren en acción y se dejen de prolegómenos. Por otro lado, las escenas de acción no están logradas, le faltan fuerza a los combates entre los dos personajes. Tampoco ayuda la música de James Horner, muy bella y muy triste, pero demasiado cansina y repetitiva y que abusa demasiado del estilo Horner (no sabía que era música suya, pero me bastan unos acordes para reconocerlo, se repite más que el ajo). El filme tiene los suficientes aciertos para no despreciarlo, pero debe arreglar la cuestión del ritmo y profundizar más los personajes (se nota demasiado que es el principio de una saga, especialmente en la falta de desarrollo del villano oculto o la tía de Parker), si arregla estos problemas, los nuevos episodios pueden tener mucho interés.

carmina o revienta

   Carmina o revienta es una película anómala en su distribución, desde luego es la primera vez en España que alguien apuesta claramente por una distribución fuera de las salas cinematográficas (el estreno es casi residual, 20 salas en toda España es una cifra irrisoria), estrenando simultáneamente en DVD, online y televisión de pago (he de reconocer que yo la he visto en casa, legalmente, eso sí).

   Como filme, el irreverente y muy escatológico debut en el largometraje de Paco León no es tan anómalo. Bebe claramente de dos fuentes, la saga Torrente y sobretodo las películas de John Waters con Divine al frente (Pink flamingos está muy presente en el filme). Con estas referencias, parece obvio que el filme puede ofender a estómagos sensibles. No es mi caso, yo me he reido a mandíbula batiente con las escatológicas peripecias de doña Carmina Barrios (la madre del director es un auténtico descubrimiento), muy ancladas en la picaresca y el esperpento españoles de toda la vida, y con un aspecto de falsísimo documental (está claro que María León está componiendo un personaje, no tiene la pinta de ser así en la vida real, pero es que si uno se fija en los títulos de crédito, el que hace de marido resulta en realidad un actor, el auténtico padre de María y Paco aparece citado en otro lugar de los títulos de crédito). El filme está muy cuidado en todo su reparto (impagables la "amiga" de Mayra Gómez Kemp y el cobrador del frac) y aunque adolece de un guión completamente caótico (¿hay realmente una historia en el filme?; lo de los jamones y la comunión acaban siendo una anécdota), supone un soplo de aire fresco en el actual cine español, veremos cómo acaba el experimento del estreno simultáneo. Por cierto, al final de los títulos de crédito hay sorpresa, aparece en un cameo un personaje muy conocido.

ice age 4

   Decía antes que los responsable de Spiderman habían intentado introducir cambios en la saga para renovarse. No puedo decir lo mismo de los responsables de Ice age 4. Llevan cuatro películas seguidas utilizando la misma fórmula, y como de momento les funciona, no tienen intención de cambiar. Si pillase por casualidad en una cadena de televisión alguna de las entregas, me sería francamente discernir  cuál de las cuatro entregas estoy viendo, los chistes de Scrat y las bellotas empiezan a aburrir (encima creo que es la película de la saga donde menos aparece), empiezo a estar hasta las narices del perezoso tontorrón, del tigre dientes de sable con corazón de oro, del mamut y su querida familia (la hija en la edad del pavo es lo más hostiable de la saga)... Se salvan de la quema y por los pelos el villano mono, la divertida abuela perezosa y las sirenas prehistóricas, pero la pantalla de cine les empieza a quedar grande, como serie televisiva tendría un pase, pero como no intenten cambiar en una hipotética quinta entrega, van a acabar perdiendo sus fans, el cuarto filme es bastante flojito.

el enigma del cuervo

   Cada vez entiendo menos a los que ponen títulos en España a los filmes extranjeros. De acuerdo a que el título original (El cuervo) podía llevar a confusiones con los filmes de Roger Corman y del malogrado Brandon Lee, pero incluir el añadido enigma cuando el cuervo no tiene ninguna influencia en la trama me parece una boutade...

   El filme ha sido un sonoro fracaso comercial en USA y viéndolo no me extraña. Alguien tuvo la peregrina idea de hacer un Seven de época poniendo como protagonista al genial Edgar Alan Poe, y como motivos de los crímenes a las obras del escritor (tampoco son tan originales, hay una pequeña joya de Vincent Price que hizo algo muy parecido con las obras de Shakespeare: Matar o no matar, este es el problema; si la podéis ver os la recomiendo, es muy divertida). El problema es que no tiene un buen guión, comete el error de comenzar con el final, lo que hace que pierdas interés salvo que el director sea Billy Wilder y la película El crepúsculo de los dioses; comete el error más grave de presentar a un asesino de escasa entidad, no da la talla cuando se descubre su identidad. Comete errores históricos de bulto: ¿cómo conoce el asesino las obras de Jules Verne, si la acción sucede un año antes de publicar el autor francés su primera obra? (que tampoco es de las más famosas, aún tardaría un tiempo en alcanzar el estrellato). Nos ofrece un Edgar Alan Poe anódino y antipático, lo más grave para conectar con una película (aunque sea como antihéroe, el protagonista de un filme tiene que tener fuerza y empatizar con el público, aquí Poe no  tiene ni una cosa ni otra), y John Cusack anda completamente perdido con el personaje (no sé qué le debió hacer el siniestro Roland Emmerich en 2012, pero no ha levantado cabeza desde entonces)... Por todo lo dicho el filme es aburrido y altamente mediocre, lo peor que le puede pasar a un filme de género.

editorial

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Lo primero, mucha suerte a la selección española de fútbol en el partido de esta noche, ya hablaré más del tema la semana que viene.

   Lo segundo, conceder el premio de hijo de puta de la semana a Donald Trump, se lo ha ganado con creces por unas declaraciones que no tienen desperdicio, que aclaran por sí solas muchas de las razones de la crisis en que estamos metidos y que han pasado bastante desapercibidas: "Hay que aprovecharse de España, ahora que tiene fiebre". Creo que la frasecita habla por si sola de lo cabrones que pueden llegar a ser algunos millonarios y especuladores como para añadir algo más.

   Lo tercero, hacer la necrológica hacia una directora y guionista que no me caía demasiado bien, pero cuyo nombre es clave en la evolución de la comedia romántica americana de los últimos veinte años. Quienes conocen el trabajo como periodista de Nora Ephron dicen que era una columnista afilada y corrosiva, y mucho de eso hay en sus primeros guiones, Se acabó el pastel (ajuste de cuentas con su exmarido, el periodista del Watergate Carl Bernstein) y Cuando Harry encontró a Sally (la escena del orgasmo fingido sigue siendo antológica). Pero se pasó a la dirección con Algo para recordar (filme aceptable, pero muy ñoño y azucarado en muchos momentos), y dio un giro de 180 grados para mal. No volvió a dar una a derechas, sus filmes más conocidos (Tienes un e-mail, Embrujada) no son aptos para diabéticos o no tienen maldita la gracia, o en el caso de su última película, Julie y Julia, es solo destacable por Meryl Streep y Stanley Tucci (la parte del blog es pura y llanamente un peñazo), y hay unos cuantos que han sido estrepitosos fracasos comerciales no estrenados en España salvo en video. Descanse en paz, pero su estilo y su influencia probablemente le han dado una estocada mortal a la comedia romántica americana (quedan muy lejos Sabrina, Vacaciones en Roma La Cava, Mitchell Leisen, hasta el cine del rosáceo Jean Negulesco es infinitamente mejor que cualquier comedieta actual), desde luego salvo casos aislados no levanta cabeza.

red state

   Ante el comentario de Red state, me gustaría comentar algo que le dije a un compañero del rodaje en el corto de los zombies en que estado ocupado y creo que viene al pelo. Cuando comentábamos en la celebración del final del rodaje del equipo que lo hicimos de cómo definirlo, él decía que era de terror, y yo le aclaré que mi intención era hacer una comedia negrísima (por cierto, Sacerdote, por si estás ahí, la búsqueda del tópico en el guión la hice con toda la intención, me encanta agarrar los tópicos e intentar pervertirlos, cosa que generalmente debería hacer una buena parodia o comedia de cualquier tipo; me da más miedo que alguien se tome a mal el argumento o no entienda la intención real del corto que la "falta de originalidad" de la propuesta, desde luego creo que la sola intención de proponer una historia de zombies en un sitio como es el Carmel es lo suficientemente original, y la opción que he tomado es bastante arriesgada en el planteamiento, otra cosa es que haya conseguido mis intenciones, no soy yo el que lo tengo que juzgar).

   Pues bien, lo que le dije al compañero de rodaje lo puedo aplicar al filme de Kevin Smith premiado en Sitges. Lo que más de uno ha confundido con un filme de terror al uso sobre adolescentes en celo atrapados por una secta en realidad es la comedia más negra y cafre que ha dirigido Smith en años. Solo puedo reirme, por mucho muerto que haya por el camino, con una historia que empieza con un sheriff que se lo monta con un espalda mojada en el coche y acaba con una "apocalíptica" conclusión de la batalla campal entre policía y secta (no sigo para hacer spoiler, pero no tiene desperdicio la explicación posterior, y que creo que da el tono irónico que pretende el filme). El filme no es redondo (entre la otra favorita de Sitges, Attack the block, y el filme de Smith, me quedo claramente con el británico), tiene altibajos y se pasa en histrionismo en algunas situaciones de grand guignol, pero devuelve parte de la gloria que había perdido en sus últimos trabajos el director, y tiene excelentes interpretaciones de una desmelenada Melissa Leo, de John Goodman (algún crítico despistado ha dicho que era el único personaje positivo del filme, creo que no acabó de entender bien el personaje) y especialmente de un gran actor secundario como es Michael Parks como diabólico lider de la secta.

  

la cueva de los sueños olvidados

   Werner Herzog siempre ha sido un director raro, hay que serlo para tener como actor fetiche durante años a alguien tan difícil de tratar como Klaus Kinski. Solo a alguien como él se le puede ocurrir hacer un documental en 3D sobre una cueva prehistórica (y acabarlo de la manera en que lo acaba, con un nuevo habitante en las cercanías), y la verdad es que lo ha hecho muy bien, logra un muy buen trabajo en el sistema tridimensional en un espacio muy reducido y también hace un espléndido trabajo didáctico sobre la prehistoria, aunque según los últimos datos aparecidos en las últimas semanas se ha quedado un poco desfasado, según las últimas dataciones algunas de las obras de las cuevas de Altamira y del Castillo parecen ser más antiguas que las de Cauvet. Lo raro (probablemente debido a la Eurocopa) es que alguien haya decidido estrenar este filme minoritario en la sala más grande de Barcelona, daba grima ver un filme tan grande prácticamente vacío.

editorial/tengo ganas de tí

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Ayer por la noche llegó la noticia de la muerte de un gran actor español, Juan Luis Galiardo. Tengo que reconocer que le tengo simpatía por compartir con él los problemas de depresión que acarreó durante muchos años, que según confesión propia le llevaron incluso a intentar suicidarse (bueno, esto afortunadamente no me ha pasado a mí). Galiardo era como actor como los buenos vinos, mejoró con los años, pasando de ser un galán normalito en los primeros años a un formidable actor de carácter y un gran cómico. Su última interpretación para cine es bastante reciente, La chispa de la vida, del resto de su carrera hay muchas buenas  películas donde elegir. Descanse en paz.

   La cartelera sigue bajo mínimos (que me explique alguien cómo un filme que ha ganado el Festival de Sitges como es Red state solo se estrena en tres salas en Barcelona, y en algunas grandes ciudades como Sevilla ni eso, porque yo no lo entiendo; hablaré de ella la semana que viene), aunque de cara a la taquilla se ha visto animada por el estreno de Tengo ganas de tí, secuela del gran éxito del cine español 3 metros sobre el cielo.

   Quien sigue habitualmente este blog sabe que el primer filme no me gustó un pelo (le premié como peor estreno del 2010) y que odio los pastelones rosáceos que perpetra el escritor italiano Federico Moccia. Con todo,  y sin tirar precisamente las campanas al vuelo (le doy un aprobado justito, y siendo generoso), Tengo ganas de tí por lo menos es algo más respetable. Ha suavizado mucho más el pastelazo que era la primera parte (aunque sigue pareciendo un spot de la conocida marca de refrescos que lo patrocina, de vez en cuando saca el producto sin ningún rubor y sin venir a cuento), aprovecha mucho mejor la ciudad de Barcelona (sigue siendo una ciudad de cuento de hadas poco acorde con la realidad, pero no tiende tanto al tópico) y le favorece un personaje mucho más interesante como es el de una estupenda Clara Lago. Pero le sobran muchos minutos (si en algún lado habéis leido que dura 100 minutos, es un error: dura más de dos horas que se hacen eternas), muchas tramas que no llevan a ningún lado (¿hacen falta las historias de Nerea Camacho o Carme Elías?; yo creo que no) o que están demasiado alargadas (casi todo lo referente al reality, salvo la parte final). Y Mario Casas sigue teniendo el problema de siempre, muy buena planta y presencia, pero poca convicción como actor y deficiente dicción, no está tan mal como en la primera entrega, pero le falta todavía mucho para ser buen actor. El filme se queda en correctito, pero poco más, gustará a sus fans y no enervará tanto a sus detractores, pero desde luego no es el tipo de película que me gusta.

  

acto de valor

   Se dice siempre que antes de comprar un producto hay que mirar la letra pequeña; no se suele decir antes de ver un filme, pero a veces conviene, como es el caso de uno de los mayores engendros del año, Acto de valor (el acto de valor debe ser ir a verla).

   Digo lo de la letra pequeña porque han hecho un cartel donde es muy difícil por el tamaño de la letra ver quién ha participado, y entre los productores hay un nombre muy conocido, Tom Clancy, escritor de bestsellers americano conocido por sus tendencias ultraconservadoras, ultrapatriotas y más amante de los uniformes (yanquis, por supuesto) que John Milius y Michael Bay juntos.

   Hablaba de John Milius, y hay una gran diferencia entre él y los responsables del bodrio. Milius es muy facha, pero tiene un gran talento como director y guionista (salvo Amanecer rojo, donde se le fue completamente la olla). Los que han perpetrado Acto de valor no tienen ni la más mínima idea de hacer una película. El guión es lo más penoso y delirante que recuerdo haber visto en una sala de cine en mucho tiempo, mezcla sin el menor rubor en el mismo saco a terroristas yihadistas, chechenos, filipinos, mafias rusas y cárteles de la droga mexicanos (solo faltan los nazis y los extraterrestres para tener todos los enemigos de USA), las escenas de acción son de videoclub de tercer mundo (más bien no lo querrían ni allí), los "actores", por llamarles algo (si de verdad son marines, que tengo hasta mis dudas viéndoles manejar un arma, lo disimulan muy bien) hacen buenos a Chuck Norris y Steven Seagal... y para rematar, el colmo: una terrorista con los labios hinchados de bótox (esto no es broma, le cantan los morros más que a Angelina Jolie). El resultado es patético, que haya llegado a ocupar el primer puesto en la taquilla americana (cabría añadir que se hundió en pocas semanas) solo lo puedo achacar a una hábil campaña de marketing con lo del tema de que eran marines de verdad, si no fuera porque Battleship es aún peor sería la más firme candidata a peor filme del año.

 

moonrise kingdom

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. La semana ha sido tranquila en noticias (salvo lo del rescate bancario, crédito financiero o como lo quieran llamar, pero ya estoy cansado de comentar el tema), solo me apetece comentar el fallecimiento de un cineasta italiano poco conocido en España. Ya hace muchos años que leí en una crítica que el mayor problema de Giuseppe Bertolucci era la comparación con los dos artistas que había en su familia, su padre el poeta Attilio Bertolucci y su hermano Bernardo (que aunque está en silla de ruedas afortunadamente veo que no ha dejado de trabajar, a ver si hay suerte y nos llega su último trabajo presentado en Cannes con no demasiado retraso). Su filmografía como director está prácticamente sin estrenar en España, aunque por lo que tengo entendido no carece de interés ni mucho menos. Descanse en paz.

   Pasemos a comentar los estrenos de estos días. Milagro, hay alguien que se ha atrevido a estrenar en plena Eurocopa y sin ningún retraso destacable el filme que inauguró el último Festival de Cannes, y encima no es ningún blockbuster precisamente. El último filme de Wes Anderson, Moonrise kingdom, vuelve a ser una pequeña joya del director texano, aunque supongo que pasará como con la mayoría de sus filmes anteriores, que no todo el mundo esté de acuerdo porque sigue siendo un cine bastante raro (la excepción quizás fuese El fantástico Mr. Fox, de aceptación más unánime, y aún así seguía siendo un filme minoritario). Cuesta entrar en el mundo naif y a la vez destroyer de Anderson (a mí me costó, lo reconozco, salí echando pestes de Academia Rushmore porque seguramente no acababa de entenderlo), de comicidad sutil y surrealista, empeñado en enseñarnos familias raras a las que por lo menos yo acabo tomando afecto. Moonrise no es una excepción, la historia de estos dos boys scouts que se enamoran y se fugan y de los mayores más infantiles que ellos que los buscan no es fácil de seguir (hay muchos momentos que no pasa nada destacable aparentemente), y por momentos le puede parecer a alguno una chorrada, pero acaba resultando encantadoramente ingenua y muy divertida, con un reparto en estado de gracia, tanto los niños como el gran reparto de adultos. Probablemente lo mejor que hay en la cartelera y seguramente una de las grandes películas del año.

las chicas de la 6ª planta

  Estos días, con motivo del estreno del filme francés Las chicas de la 6ª planta, hay varias personas que se les ha ido la olla literalmente. La primera, el crítico de El Periódico que comparó el filme con el caso Strauss-Kahn (creo que enamorarse de la criada y ligársela no es delito, salvo que la violes, y no es el caso de la película, y además el filme lleva ya un tiempo estrenado en Francia, con lo que el guión tiene que ser muy anterior al estallido del caso, es imposible cualquier influencia) y el segundo, los responsables del doblaje del filme, la salvajada que han hecho poniéndoles a los personajes franceses un acento patético y ridículo no tiene nombre. Al primero le recomendaría asegurarse de cuándo se ha hecho un filme, no buscarse paranoias donde no las hay y ceñirse a criticar lo que se ve en el filme. A los segundos, que hagan bien su trabajo y se abstengan de hacer chapuzas perfectamente eliminables (para eso, que hubiesen contratado actores franceses para el doblaje, digo yo que alguno habrá que sepa español).

   El filme es entretenido, divertido a ratos aunque para mi gusto demasiado tendente a la amabilidad, a la corrección política (justo lo que ha llevado al trate a la comedia romántica americana) y al tópico de la emigración española de la época franquista (quizás fuese verdad, pero tanta criada de misa diaria, amante de la canción folklórica, del vino y del embutido acaba cansando), y lo más destacado es su estupendo reparto, con mención especial para Fabrice Luchini y Carmen Maura. No es una gran película ni de lejos, pero en vista de los lamentables estrenos que hemos tenido que soportar la semana pasada por lo menos es una película respetable.

histeria

   Antes de comentar el filme británico Histeria, os puedo asegurar una cosa: el que está histérico y hasta las narices de sufrir la mierda de distribución que tenemos en España soy yo, otro filme que nos llega con dos años de retraso (supongo que les harán descuento o quizás es que los derechos de algunas distribuidoras quedan libres, si no no lo entiendo), y encima viene de una distribuidora, Vértigo, que supuestamente protegía el cine de autor. En fin...

   El filme es entretenido, pero da menos de sí de lo que prometía. No pone toda la carne en el asador en la historia de la invención del "masajeador eléctrico" para señoras (consolador para los amigos), y trata de ser demasiado amable y políticamente correcto (no digo yo que llegara al porno, pero algo más podría mostrar que las señoras impecablemente vestidas todo el rato), derivando hacia una clásica comedia romántica. Vamos, que nos prometía una astracanada tipo Torrente y un poco más y nos llega una producción de James Ivory. Con todo, tiene momentos divertidos y un excelente reparto, encabezado por Maggie Gyllenhaal y James Darcy, pero el argumento daba mucho más de sí.

ms1 maxima seguridad

   El director y productor francés Luc Besson siempre ha tenido por costumbre copiar, homenajear o reciclar el cine de género americano, y su nueva producción, MS1 Máxima seguridad no es ninguna excepción, es más, es probablemente uno de sus plagios más descarados. No se ha molestado lo más mínimo en disimular el argumento del filme de John Carpenter 1997 rescate en Nueva York (y secuela), añadiéndole algunas gotas de Jungla de cristal. El resultado es mediocre, torpe y solo aceptable para espectadores poco exigentes. Otro filme de Besson que se nos cuela como producción americana (no suelen tener precisamente los presupuestos yanquis, y se nota mucho) y que desgraciadamente ocupa la cuota de pantalla que deberían ocupar otros filmes muertos de risa en el cajón de alguna distribuidora o que nadie tiene interés en estrenar (no voy a volver a nombrarlos, pero quien conoce este blog ya conoce unos cuantos), y una prueba más de que desgraciadamente el actor Guy Pearce dejó de ser hace muchos años el prometedor actor que interpretó L. A. Confidencial o Memento. Pediría a Besson mayor originalidad, pero creo que es mucho pedir, mientras le sigan riendo las gracias en Francia, dudo mucho que cambie.

editorial/ miel de naranjas

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Llegó la Eurocopa, muy emocionante para los que nos gusta el fútbol, pero a la vez un disgusto para que los que nos gusta el cine. Porque como suele ser habitual desde tiempos inmemoriables (no es desde que triunfa la roja, el tema viene de mucho antes), las distribuidoras deciden que los cinéfilos pasan de ver filmes en los cines y nos toman el pelo ofreciéndonos la peor programación disponible. Lo de este fin de semana ha sido de juzgado de guardia, nos han metido dos películas de sonoro fracaso en USA (El gran año y Project X), unos cuantos títulos europeos de desconocida procedencia o que en otras épocas del año tendrían difícil salida por ser experimentales (por mucho Goya que tenga, el cine de Jaime Rosales difícilmente tiene éxito comercial), que seguramente pasan por los cines para cubrir la obligada cuota de cine europeo. Solo se sale ligeramente de la norma el filme que le ha supuesto a Carmen Maura el César por el premio (ya lo comentaré la semana que viene), lo demás es para echarse a llorar.

   Lo peor es que podrían haber elegido otras soluciones, porque no estoy de acuerdo de que la gente se queda en casa estos días con el fútbol. La muestra es que si uno se pasó la noche del pasado viernes por el cine Urgel de Barcelona, podría haber comprobado que estaba prácticamente lleno un cine de 1800 localidades para ver dos filmes de los años 80, Flash Gordon y Conan el bárbaro, está claro que la gente si se le hace una oferta atractiva va al cine, lo que no quiere es que le tomen el pelo con películas de quinta fila, con películas de gente que no conoce (que levante la mano el que conozca a gente como Isabel  de Ocampo, Anthony Order, Brian March o David Mackenzie, estos son algunos de los directores de las películas de esta semana) o con películas que cree que no va a entender, hay otras soluciones, como ofrecer precios reducidos, o poner estrenos más interesantes, creo.

   Pasando a otros temas, tengo que comentar el fallecimiento de uno de los grandes de la literatura de ciencia ficción, el escritor Ray Bradbury. No sabía si incluirlo dentro de las necrológicas de cine, porque el único guión importante que le recuerdo es el de Moby Dick, pero creo que alguien que escribió Farenheit 451, El ruido de un trueno (luego comento algo más sobre este relato), Crónicas marcianas o El hombre ilustrado, todas llevadas con mayor o menor fortuna al cine o a la televisión, merecía el homenaje de un cinéfilo y aficionado a la literatura fantástica. Y esto que voy a comentar puede ser motivo de discusión, pero yo le considero más padre del llamado "efecto mariposa" que al científico Lorenz, al fin y al cabo este último habló en su teoría del aleteo de una gaviota, quien creo que habló de que un pequeño incidente con una mariposa podía provocar una catástrofe fue Bradbury en uno de sus relatos más conocidos, el ya mencionado El ruido de un trueno, lamentablemente llevado al cine hace unos años en la muy torpe El sonido de un trueno. Descanse en paz Bradbury. 

   Pasemos a comentar los restos del naufragio, perdón, los filmes vistos estos días (no muchos, porque la oferta desde luego es para echarse a llorar, porque me fui a Phenomena y porque he tenido otras cosas que hacer), y empecemos por Miel de naranjas, discreto filme de Imanol Uribe, aunque con algunas cosas interesantes.

   He de reconocer que hace tiempo que no veo los filmes que dieron fama en la época de la transición a Imanol Uribe, los filmes sobre ETA El proceso de Burgos, La fuga de Segovia, La muerte de Mikel y Días contados, filmes con bastante prestigio en su momento, pero a los que no sé si el tiempo los ha tratado bien. El caso es que el resto de la filmografía de Uribe es bastante flojo, no le recuerdo un filme redondo fuera de aquellos sobre terrorismo que le dieron fama. Miel de naranjas no es una excepción, tiene un guión habilidoso (bastante mejor que el de La voz dormida, con el que tiene algunos paralelismos), que intenta evitar en la medida de los posible el exceso de maniqueismo, pero el filme tiene una dirección plana y un desarrollo  previsible (las sorpresas de algunos personajes se ven venir) que hace que el espectador acabe aburriéndose. Tampoco ayuda la interpretación de su joven protagonista, el desconocido Ibon Gárate, a mí no me parece convincente ni tiene suficiente frescura. Lo mejor del filme es la presencia de dos grandes de nuestro cine, Karra Elejalde y Eduard Fernández, ellos sí dan fuerza como villanos a un filme discreto cuando no salen, el premio a la mejor dirección en el Festival de Málaga me parece que le viene grande, no es eso precisamente lo más destacado de la película.

shelter

   Hay gente que no tiene remedio, y debe ser el caso de la distribuidora Aurum. No tuvieron bastante con cambiarle el título a The double por La sombra de la traición, encima repiten a las pocas semanas con un título similar (La sombra de los otros) para un filme que originalmente se llamaba Shelter (Refugio). Se han ganado el premio Don Erre que Erre evidentemente, con recochineo, premeditación, alevosía y reincidencia, pero es que además han batido el "record" del premio "Filme en cuarentena": ya no se conforman con estrenar con dos años de retraso, este llega con tres, lo de la distribución en España es una situación vergonzosa digna de un país tercermundista.

   No es que el filme mereciese mucha atención, pero creo que para estrenarlo al cabo de tres años hubiese sido mejor pasarlo al DVD directamente. La intriga es floja y previsible, a pesar de los esfuerzos de Julianne Moore y Jonathan Rhys Meyers para no caer en el ridículo con una historia aparentemente de doble personalidad que finalmente resulta siendo otra cosa, a veces el peligro de intentar ser original es caer en el caos, y este filme cae del todo.

editorial/los niños salvajes

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Antes que nada, gracias a mi querido Sacerdote por el comentario sobre The double. No sé si ibas con segundas por lo de Antena 3 y los telefilmes, el caso es que la distribuidora Aurum tiene contrato habitual con la cadena privada, por lo que no ibas mal encaminado. Lo malo es que siguen empecinados en el tema, estrenan otro filme estos días con sombra en el título, deben pasar mucho calor los pobres y deben estar pensando siempre en lo mismo, en una sombra para echar la siesta al mediodía, ya hablaré de ese filme la semana que viene.

   Y hablando de otros sacerdotes, también ha habido una noticia estos días relacionada con el Vaticano. Hombre, sabía que eran bastante rancios (aunque tengan la mayor biblioteca de literatura erótica del mundo), pero de ahí a repetir el viejo chiste de que el malo de las novelas policíacas era el mayordomo... Lo malo es que el criado de marras parece ser solo la punta del iceberg de un cacao más amplio con cardenales implicados, veremos si se destapa más el tema o esconden la basura debajo de la alfombra vaticana, como ha hecho la iglesia demasiadas veces en su historia, no espero mucho de ellos, la verdad.

   Pasando a comentar los filmes vistos estos días, me he llevado una decepción con el filme a priori más interesante, el filme español de Patricia Ferreira, Los niños salvajes. De acuerdo, tiene una correcta dirección y un notable trabajo interpretativo de los jóvenes protagonistas. El problema es que huele a déjà vu, que el tema de los chicos problemáticos enfrentados con los padres y los profesores comprensivos lo hemos visto demasiadas veces, desde Semilla de maldad a cualquier serie televisiva española, pasando por Rebelde sin causa. Y el final sorpresa se ve atenuado por la equivocada decisión de elegir una narrativa no lineal, se ve venir y pierde fuerza. Queda como he dicho el trabajo de Aina Clotet y Alex Monner, pero darle el primer premio en el Festival de Málaga me parece un poco fuerte, salvo que no hubiese mucha calidad en el resto del certamen.

men in black 3

   Diez años para hacer una entrega de una saga son muchos, creo que demasiados, especialmente si a la segunda parte de Hombres de negro le falló lastimosamente el guión (a uno le parece que tuvieron que improvisar demasiado debido a los sucesos del 11-S, ya que se dice que buena parte del final sucedía en las Torres Gemelas, la historia del filme no había por donde pillarla).

   La tercera entrega es más comprensible que la anterior, por lo menos cuenta algo inteligible, el problema es que no es precisamente original. El viaje en el tiempo a los años 60 ya fue contado con bastante más gracia en la saga Austin Powers, y en el caso de Hombres de negro le fallan la mayoría de los gags, acaba resultando demasiado previsible y la historia acaba derivando a un tono sentimentaloide que no casa demadiado con el tono que tenía el primer filme, no una maravilla, pero sumamente entretenido y mucho más original. Con todo, quedan escenas buenas, como la fuga de la cárcel espacial, el salto en el tiempo a través del rascacielos, el encuentro con Andy Warhol o el combate en el barrio chino, pero al filme le falta chispa y le sobran minutos. También le faltan dos cosas: el impagable perro extraterrestre de las dos primeras entregas y el gag del grafitti del tráiler, que salvo descuido mío no aparece.