Blogia

carlosmartinez

El alucinante mundo de Norman

Lo de los responsables de traducir los títulos en España no tiene remedio. Con lo fácil que era dejar el título original del filme Paranorman, con un evidente juego de palabras entre el nombre de protagonista y sus poderes paranormales que lo habría entendido todo el mundo. Pues no, no se les ocurre otra cosa que traducirlo de la manera más chorra que podrían haber encontrado: El alucinante mundo de Norman. Hacía tiempo que no daba el premio Don erre que erre, estos señores se lo han ganado con creces.

Y lo que tampoco me explico, y puede que sea una de las explicaciones de que no ha acabado de funcionar en taquilla este buen filme de animación, es que lo hayan vendido como un filme "especialmente dedicado a la infancia" (según el grupo que pone las calificaciones de edades recomendadas en España). Porque este filme es un homenaje al cine de terror con personajes que pueden causar algún susto en espectadores no avisados, entre los zombies bastante desagradables y la niña fantasma que fue quemada viva no veo el filme infantil por ningún lado. Viene de una productora que ya hizo un estupendo filme de animación de estilo similar, Los mundos de Coraline, y tiene una excelente factura técnica dentro de las limitaciones que tiene la stop motion, aunque yo prefiero el filme anterior de la productora, Paranorman no tiene un guión tan redondo, tiene altibajos de interés y la película se hace por momentos demasiado larga, pero con todo es un filme de animación más que notable, seguiremos con interés futuros proyectos de la productora Laika, pero si siguen en la misma línea mejor que adviertan que no son filmes infantiles.

Lo mejor y lo peor del año

Hemos llegado al final del 2012, y como es tradicional en este blog, toca dar los premios a lo mejor y lo peor del año en cine. Aquí están, como siempre es una opinión personal, si vosotros pensáis otros posibles premiados y no estáis de acuerdo, lo respeto.

Cine extranjero:

-Mejor película: Holy motors.

-Mejor director: exaequo, para Martin Scorsese por La invención de Hugo y Ang Lee por La vida de Pi.

-Mejor actor: Michael Fassbender, por Shame.

-Mejor actriz: Anne Hathaway, por El caballero oscuro: la leyenda renace y Los miserables.

-Mejor guión: Los descendientes.

-Peor película: Desmadre de padre.

-Peor director: Peter Berg, por Battleship.

-Peor actor: Adam Sandler, por Desmadre de madre y Jack y su gemela.

-Peor actriz: Rihanna, por Battleship.

-Peor guión, exaequo, para Amanecer (2ª parte) y Desafío total.

Cine español:

-Mejor película: Blancanieves.

-Mejor director: J. A. Bayona, por Lo imposible.

-Mejor actor: Tom Holland, por Lo imposible.

-Mejor actriz: exaequo, para Macarena García y Maribel Verdú por Blancanieves.

-Mejor guión: Una pistola en cada mano.

-Peor película: Manolete.

-Peor director: José Luis Garci, por todo (la película y el 5298 %).

-Peor actor:  Adrien Brody, por Manolete.

-Peor áctriz: Penélope Cruz, por Manolete.

-Peor guión: Invasor.

Por último, mis tradicionales consideraciones finales:

Premio al mejor filme de animación: Arrugas.

Premio al mejor remake, secuela, precuela o reboot: El caballero oscuro: la leyenda renace.

Premio al peor remake, secuela, precuela o reboot: Desafío total.

Premio especial a la peor interpretación amateur: exaequo para el grupo de marines protagonista de Acto de valor.

Premio especial a la peor traducción simultánea: para el traductor responsable de los subtítulos en castellano de Los miserables.

Gran premio del jurado al villano del año, al toro "Españolizador", alias José Ignacio Wert, por burriciego, por soltarnos marronazos como la subida del IVA cultural, y por su gran talento asesino para acabar con la cultura y educación española y catalana.

Y esto es todo por este año. Que el que entra sea más tranquilo y más feliz y que a los gobiernos español y alemán no se les ocurran más modos de convertir nuestra vida en una pesadilla.

Editorial

Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Tras la inocentada del otro día (espero que os gustase, aunque no he recibido todavía comentarios al respecto), vuelvo a temas más "serios". Si mi querido Sacerdote no me dice lo contrario, doy por zanjado el tema de Toni Albà, no tengo más ganas de incidir en un tema que ya tiene unas semanas y en el que la discrepancia con el Sacerdote no me parece tan gorda, más bien una cuestión de cómo emplear el lenguaje.

Por otro lado, supongo que alguno de los lectores más veteranos esperará mi habitual resumen de lo mejor y lo peor del año. No os preocupéis, prefiero dejarlo para mañana, que siendo el último día del año me parece más apropiado, no sé a qué hora lo dejaré porque tengo el día muy ocupado pero no lo dejaré sin hacer antes de que acabe el año.

Esta semana nos han dejado un gran actor secundario del cine norteamericano, un veterano actor de la televisión norteamericana y un gran compositor británico no demasiado conocido por el gran público a pesar de participar en películas muy conocidas. Descansen los tres en paz:

Charles Durning:

Uno de los más grandes y más prolíficos actores secundarios de Hollywood de las últimas décadas, tan dotado para hacer de duro como para la comedia. Podría incluir muchas películas, pero para nombrar algunas, pondré Tootsie, El golpe, La casa más divertida de Texas o Tarde de perros.

Jack Klugman:

Conocido por interpretar en los años 70 la exitosa versión televisiva de La extraña pareja, donde interpretaba el papel que interpretaron Walther Matthau en cine y Paco Morán en el Teatro Borràs de Barcelona. Su papel más conocido en cine es el de ser uno de los jurados de Doce hombres sin piedad.

Richard Rodney Bennett:

A pesar de la calidad de sus trabajos en películas tan conocidas como Lejos del mundanal ruido, Nicolás y Alejandra, Ecquus y Cuatro bodas y un funeral, su nombre es casi desconocido para muchos. Su obra maestra es sin duda la banda sonora de Asesinato en el Orient Express, para mí una de las mejores bandas sonoras de la historia del cine. Muy discutida en su momento por otro grande, Bernard Herrmann, quien no entendía que una de las más famosas intrigas policíacas de la historia tuviese una música irónica, casi burlona, me temo que el maestro Herrmann no acabó de entender que la obra de Agatha Christie es mucho más divertida y juguetona de lo que puede parecer a primera vista, el vals y la obertura de Rodney Bennett son una maravilla.

Los miserables

Antes de hacer la crítica del filme musical Los miserables, me gustaría aclarar un par de cosas. Lo primero, tras oir a algunos espectadores que comentaban algo despectivamente que el filme parecía una ópera: dado su origen europeo, el filme tiene mucho más de operístico que de musical al estilo Broadway; además, el noble género musical que es la ópera merece mucho más respeto que el decir con desprecio que la película parece una ópera como si fuese un género menor. Lo segundo, aclarar a más de uno que ha dicho que es un musical británico, que no es cierto: si bien la versión más conocida y la que se suele representar en todo el mundo es la que produce Cameron Mackintosh en 1985, el libreto musical procede de 1980 en Francia, primero como disco conceptual al estilo Tommy o Quadrophenia y después como un musical estrenado en el país galo que todavía no tuvo el éxito de la versión inglesa.

Pasando a comentar el filme de Tom Hooper (del que sigo pensando que su filme anterior The damned United es muy superior a su dos siguientes trabajos, El discurso del rey y el filme que nos ocupa), el filme me parece tan sumamente irregular, con muy buenos momentos y enormes meteduras de pata, que tengo que dividir la crítica en dos partes, una con lo bueno y otra con lo malo.

Entre lo bueno, la arriesgada propuesta de Hooper de no querer hacer un musical al uso en la mayoría de números musicales, primando el primer plano y el plano secuencia en muchos de los números y optando por hacer cantar a los actores en directo (la mayoría de los musicales, incluso los mejores, suelen poner las canciones en posproducción). Pierde espectacularidad y la voz de los actores resulta mucho más imperfecta (en algunos momentos pierden fuelle, parece un susurro), pero gana en realismo y en efecto dramático. Con ello logra grandes interpretaciones de Hugh Jackman y una Anne Hathaway sensacional en I dreamed a dream, el mejor número musical de la película, y con un Russell Crowe muy convincente aunque algún peldaño por debajo de sus compañeros de reparto.

Lo malo es que Hooper toma otras decisiones más discutibles que desmejoran el filme. Lo peor, que parece haberle tomado el gusto al horroroso objetivo  de cámara de ojo de pez después de El discurso del rey y lo emplea por doquier, los actores con ese objetivo en algunos momentos parecen como hinchados y sacados de un espectáculo de gran guignol. Tampoco ayuda que no sepa rodar los números musicales espectaculares, Master of the house es un fiasco histérico y con una cámara que no se queda quieta, como si fuera un videoclip, cuando el número bufo era uno de los mejores del musical teatral, y las barricadas parecen sacadas de los saldos de alguna película de quinta fila, porque no tienen la espectacularidad que si tenían en teatro (he visto hogueras callejeras de San Juan mejor hechas). Tampoco están bien algunos actores secundarios, Sacha Baron Cohen y Helena Bonham-Carter sobreactúan a diestro y siniestro y el personaje de Amanda Seyfried está demasiado difuminado siendo clave en la historia. Por sus irregularidades, tengo que considerar en su conjunto al filme una película fallida y decepcionante y una floja adaptación de un gran musical, aunque sus aciertos anteriormente expuestos le dejan lejos del descalabro total.

Dejo para el final lo peor de todo en su versión española. Los subtítulos son una auténtica chapuza, el responsable se ha preocupado más de tomar como base el libreto teatral español (que siempre es diferente al inglés, puesto que tiene que conseguir que las canciones suenen bien) que de traducir lo que realmente cantan los intérpretes. Quien sepa un poco de inglés percibirá en seguirá que One day more no es exactamente Sale el sol, el caso más notorio de canción mál traducida en los subtítulos, pero desgraciadamente no la única. Lamentable.

Una pistola en cada mano

Una pistola en cada mano ha tenido un éxito que ha resultado sorprendente, pocos esperaban que este filme de episodios (cómo se agradece que no haya caído en la tentación de hacer la enésima Vidas cruzadas, como tantos otros) fuese a llamar la atención del público. El filme lo merece, los episodios por separado tienen mucha fuerza, y Cesc Gay al juntarlos logra que el filme no se disperse (el mayor peligro que tiene un filme de este tipo) y consigue una gran armonía. Y consigue una gran interpretación de todo su reparto, especialmente en mi episodio favorito, en el que dos monstruos como Ricardo Darín y Luis Tosar bordan esa pequeña historia del hombre que le cuenta a su mejor amigo la traición amorosa de su mujer. El resto del filme no está a la zaga, aunque por momentos le pierde una excesiva verborrea, no soy yo de los que piensan que una imagen vale más que mil palabras (pues yo prefiero una palabra del Quijote a mil imágenes de Gran hermano y otros realitys), pero creo que tanto diálogo ininterrumpido por momentos cansa, que hay que dar un respiro al espectador. Es un pequeño pero a un filme que está francamente bien.

Amor es todo lo que necesitas

No es la primera vez ni la última que un director o directora generalmente adscrito a un género intenta por una vez cambiar de registro (ya que el referente de la directora del filme es claramente Douglas Sirk, el maestro danés también probó suerte con peplum como Atila o incluso algún western), y es lo que ha hecho la directora danesa especialista en melodramas Susanne Bier con Amor es todo lo que necesitas, aunque sin ser del todo calamitoso, el filme es bastante fallido.

El principal problema es que a la directora de grandes dramas como Hermanos o En un mundo mejor por un lado le cuesta horrores arrancar una sonrisa al espectador, una comedia puede ser agridulce, gamberra, romántica, escatológica y algunos adjetivos más, pero lo mínimo que se le puede pedir es que tenga algo de gracia, el filme tiene tan poca que casi se le puede calificar de melodrama blando. Bier me temo que no ha sido capaz de salir del cliché de las películas sobre bodas y sus personajes resultan excesivamente tópicos, no hay ningún momento en el filme que te pueda sorprender. Con todo, el filme no cae en un desastre absoluto por el aceptable trabajo de los actores, especialmente la actriz Tryne Dirholm, pero el filme no pasa de ser una azucarada comedia al más puro estilo Hollywood.

¡Rompe, Ralph!

El último filme de animación de Disney no adscrito a Pixar, ¡Rompe Ralph!, es entretenido, muy recomendado para niños y con una factura técnica excelente, pero digámoslo claro: los guionistas del estudio han conocido días mejores, no se han calentado demasiado la cabeza. El argumento parece en muchos momentos un refrito de películas anteriores, desde Tron a Toy story pasando por Gru, mi villano favorito, y la trama desde luego es mínima, un malo de un videojuego de los 80 que harto de su condición decide cambiarse de juego para que lo tomen en serio. Tiene buenos momentos, como la reunión de malos anónimos (y lo mejor, el lugar donde se reunen) o ese azucarado videojuego lleno de "dulces trampas mortales", pero no es suficiente, a la sección animada de Disney creo que se le debe pedir más, el filme no es malo, pero le pesa demasiado la inconsistencia del guión, le doy un aprobado alto.

Día de los inocentes

Hola amigos, evidentemente el artículo de ayer era una inocentada, aunque sospecho por el comentario del Sacerdote que él ya sabe quién es la dama de la foto (esa mención a una pastilla roja le delata je, je). Pero vayamos por partes, que hay varia cosas en el artículo.

Por un lado reconozco que me he pasado en llamarle fascista a Albà y lo de la censura, aunque lo de pedirle perdón es ya ir demasiado lejos. No tengo la menor intención de unirme a los propósitos de Juan Aldea de no ver cine yanqui (lo de llamarlo cruzada formaba parte de la inocentada), y la penitencia de ver todos los largometrajes de Jean Vigo era bastante suave, puesto que solo hizo uno, eso sí, considerado una obra maestra de la historia del cine, L'Atalante. En cuanto a mi cambio de look, tengo la misma cara de siempre y no he pasado por el cirujano plástico, la dama de la foto no es otra que Lana Wachowski, que antes de su cambio de sexo se llamaba Larry Wachowski y había codirigido junto con su hermano Andy la trilogía Matrix. Felices fiestas a todos y enhorabuena al Sacerdote por saber quién era la dama.

Nueva contestación a Sacerdote

Vale, querido Sacerdote, me has convencido, no volveré a ser tan malo, le pediré disculpas a Toni Albà por lo dicho, me uniré a la cruzada de Juan Aldea contra el cine yanqui y como penitencia veré todos los largometrajes de Jean Vigo. Además, como alguien en la web de Fotogramas me dijo hace poco que me cambiase la foto del perfil de Facebook porque salía muy feo, he decidido hacerme esta mañana una operación de cirugía estética, aquí os dejo mi nuevo aspecto, espero que os guste:

Para mi querido sacerdote

En contestación a mi querido Sacerdote y el tema Albà:

No dijo no vayas a verla, dijo No hi anem, creo que es un bastante más que ligero matiz. Lo suyo es pura y llana llamada a la censura y al boicot hacia una compañera de profesión que solo expresó una opinión libre y no delictiva (y censura y boicot a una expresión libre la llamo fascismo). Viene además de alguien que llamó entre otras lindezas "mayor prostíbulo de Europa" a España o que se alegró de la muerte de Gregorio Peces-Barba (otro que se pasó veinte pueblos con sus declaraciones sobre Catalunya, pero al que no se me ocurriría jamás desearle la muerte).

Con todo, lo de hijos de puta de la semana se los he dedicado especialmente a Arturo Fernández (sus declaraciones son mucho más graves que las de Albà, pero con todo jamás declararé el boicot al actor asturiano) y José Ignacio Wert.

Que las reglas de Twitter impongan brevedad no exhime a Albà de no poder o no querer controlar sus palabras. No hi anem no es lo mismo que No hi aniré (acompañada de la explicación de que es por firmar el manifiesto), implica animar a la gente a acompañar su decisión, y eso implica boicot. Respeto tu opinión, pero lo de Albà me parece muy grave. Eso sí, espero que no me montes un show al estilo Juan Aldea, como comprobarás, ni te censuro tus opiniones ni pido un boicot a lo que escribas (es más, te animo a escribir más, que últimamente estás muy callado, y gracias por el comentario en tu blog sobre Carmel zombie). Un saludo.

Editorial

Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Pasó el día del "apocalipsis", y como predije, la supuesta profecía maya del fin del mundo tuvo la misma fiabilidad que si la hubiese hecho otra Maya famosa, la abeja de los dibujos animados. Como dije a principios de año en otro de estos editoriales, en ningún momento me creí la chorrada, espero que para la próxima los que se la han creido y los medios de comunicación que le han dado horas de programación y titulares pasen más del tema.

El otro tema de la semana ha sido peor, aunque espero que el personaje protagonista se recupere totalmente:

Tito Vilanova:

Mi deseo de pronta recuperación de su tumor no es solo porque sea entrenador del club de fútbol de mis amores, a cualquier persona enferma de cáncer le desearía lo mismo, aunque fuese Mourinho o Cristiano Ronaldo. Espero que solo haya sido un susto y que tenga una feliz y rápida recuperación.

De óxido y hueso

Poco a poco, el director francés Jacques Audiard se está convirtiendo en uno de los grandes del actual cine europeo. Su anterior filme, El profeta, me pareció una obra maestra y probablemente la mejor película de género carcelario desde Cadena perpetua, y su nuevo filme, De óxido y hueso, también es muy bueno, un durísimo melodrama erótico sobre la relación amorosa entre una cuidadora de orcas que ha perdido las dos piernas en un accidente laboral y un inadaptado dedicado a las peleas callejeras. El filme es puro exceso como los mejores melodramas, y se sostiene y se hace creible por dos grandes actores, una Marion Cotillard que para mí hace la mejor de sus interpretaciones que le conozco y el aquí desconocido actor belga Matthias Schonaerts (su filme más conocido y nominado al Oscar, Bullhead, sorprendentemente solo se ha visto en nuestro país en televisión de pago, otro de los delirantes casos de mala distribución en España) hacen muy creibles unos personajes que en manos de otros no lo hubiesen sido. Gran película.

Las sesiones

La primera tentación tras ver el filme norteamericano Las sesiones es compararlo con la reciente Intocable, puesto que son muy próximos en el tiempo y tienen muchas cosas en común, tanto la peculiar relación entre discapacitado y cuidador como tratar el tema con humor. En mi opinión, Las sesiones gana por goleada a Intocable. El tema (el "desvirgamiento" de una persona afectada de polio) es mucho más arriesgado y sorprendente que el bastante tópico filme francés, la mezcla entre comedia y drama está mucho más conseguida (tanto que sorprendentemente los Globos de Oro la han incluido en la categoría de drama; a pesar de los últimos minutos del filme, a mí me parece una comedia agridulce), me parece que trata mejor el tema de la discapacidad sin cargar las tintas en los momentos peores de un enfermo ni pasarse en los chistes a costa de él (Intocable se pasaba mucho en escenas como la de la tetera) y las interpretaciones de John Hawkes (sorprendente elección, puesto que hasta ahora siempre había interpretado personajes sumamente siniestros), Helen Hunt y William H. Macy (la cara del cura en las confesiones del enfermo es para darle todos los premios posibles, aunque de momento no está ni nominado en ningún premio importante) son de gran categoría (lo de Omar Sy en Intocable mejor dejarlo correr). Posiblemente pasará más desapercibido que Intocable, pero a mí Las sesiones me ha gustado mucho más, es una de las gratas sorpresas de estas navidades.

El bosc

Habiendo visto sus cuatro largometrajes hasta el momento (además de la que se estrena esta semana, las anteriores son Atolladero, Platillos volantes y El gran Vázquez), está claro que el director procediente del mundo del comic Oscar Aibar es un director sumamente original, aunque un tanto irregular en los resultados de sus filmes. El bosc resulta un filme extraño en su mezcla de filme sobre la guerra civil y su pertenencia al cine fantástico, con un topo (en el sentido de persona perseguida en una guerra escondido para que no lo encuentren) que encuentra una guarida bastante "peculiar". Destaca por su extrañeza, y por el muy buen trabajo de Alex Brendemühl, Pere Ponce, Tom Sizemore y Josep Maria Domenech, aunque por momentos tiene altibajos en su ritmo y le sobra un final que me parece rizar el rizo y que no considero necesario. Si podéis, os recomiendo verlo en su versión original bilingüe, supongo que en otras partes de España se ofrecerá en castellano solo, pero creo que el resultado tiene que ser mucho peor. Con sus irregularidades, un filme muy notable, recomiendo seguir a Aibar en próximos trabajos suyos.

El cuerpo

Creo que alguna vez lo he dicho, pero tengo un serio problema con las películas y novelas de intriga que buscan el final sorpresa: a menudo les pillo el truco mucho antes de que se acaben, en ocasiones porque soy demasiado perspicaz, en ocasiones por no estar bien construidas en su guión. En el caso del filme El cuerpo, me temo que es una mezcla de las dos cosas. Es un filme competente, la intriga sobre el cadáver desaparecido de una Belén Rueda presuntamente asesinada por su marido no aburre y se ve con interés, pero le pierde en parte dar demasiadas pistas en algún momento. En un filme construido a base de flashbacks hay uno que en mi opinión sobra (no diré cuál para no hacer spoiler), que en el momento que se produce a mitad de película parece fuera de lugar, pero que en realidad es la clave del filme. Como guionista amateur de cortos me parece demasiado riesgo, aún cuando sin el mismo a los responsables del filme les podrían haber tratado los críticos de tramposos (tampoco creo que sea malo hacer trampas en un espectáculo, la mayoría de magos las hacen), creo que es correr demasiado riesgo para un espectador atento, le puede hacer pensar que es mucho más previsible de lo que en realidad es. El primer largo de Oriol Paulo me parece un filme más que aceptable con muy buenas interpretaciones de su cuarteto protagonista, pero creo que hubiese estado mejor si hubiese corregido ese defectillo de guión.

Editorial

Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Una vez más (desgraciadamente) expreso mi completo horror ante la matanza de niños y gente inocente en un colegio estadounidense. Pero también tengo que dar un estirón de orejas a algunos periodistas. Como discapacitado por enfermedad mental estoy hasta el gorro de que cada vez que hay un suceso terrible de estas características, cualquier periodista de tres al cuarto empiece a especular sin pruebas (más en este caso, en el que el culpable está muerto) sobre una posible enfermedad mental del autor. Ni todos los enfermos mentales vamos matando a gente (la mayoría somos muy pacíficos) ni todos los asesinos tienen problemas psiquiátricos, una vez más pedir un respeto a nuestro colectivo, no queremos que nos sigan estigmatizando.

Como siempre poco antes de las Navidades llegan las nominaciones a los Globos de Oro, y como casi siempre la mayoría de filmes no han llegado a las pantallas (y unos cuantos ni a las pantallas americanas), por lo que no puedo juzgarlos. Solo mencionar que resulta extraño que se haya quedado fuera de mejor drama lo último de Paul Thomas Anderson, cuando era una de las favoritas, y la ausencia de Howard Shore en el apartado musical por El Hobbit me parece más que cuestionable.

Esta semana nos ha dejado un famoso músico cuya carrera cinematográfica es bastante breve, pero nada desdeñable:

Ravi Shankar:

Aquí no toca hablar de su larga trayectoria como músico y su influencia en gente como los Beatles. Si lo menciono aquí es como compositor de la Trilogía de Apu del director indio más conocido en Occidente, Satyajit Ray, y de la película ganadora del Oscar Gandhi, aunque no ganó. Descanse en paz este gran músico.

El hobbit (1ª parte)

Antes de hacer la crítica de la primera parte de la película El Hobbit, varias cosas: Habéis leido bien, primera parte de una película, al igual que El señor de los anillos, no puedo considerar por separado una película que en realidad está inacabada, que tiene que tener dos partes más (El señor de los anillos era una película en tres partes, no tres películas, lo digo porque me irritaban mucho los críticos que decían que la tercera parte no era tan buena, porque no la puedo imaginar sin todo lo visto en las dos entregas anteriores, tan armonioso era el conjunto en mi parecer, y además se concibió y se rodó como una película sola), por lo tanto mi valoración del filme solo es provisional hasta que haya podido ver el filme en su totalidad en verano de 2014. Por otro lado, y siempre que pueda (no conozco tanto el mundo de Tolkien como para hacerlo del todo bien), voy a intentar evitar los nombres de los personajes de la para mí patética traducción española de los libros, no soporto algunos de los nombres de los Hobbits en nuestro idioma ni entiendo algunas traducciones rimbombantes como el Monte del Destino (Mount Doom en el original). Por cierto, y contra mi voluntad, no he podido ver el filme en el sistema de HFR como hubiese querido, por no poder llegar a tiempo. Agradezco a los empleados de Cinesa La Maquinista las facilidades que me han dado para poder ver el filme en una sesión que no era la que hubiese deseado, espero poder hacerlo en otro momento durante las fiestas de Navidad, aunque sí he podido ver algunas imágenes y el resultado me parece más que bueno.

Pues bien, visto lo que he visto en la primera parte de El Hobbit, me vuelvo a quitar el sombrero ante el director neozelandés Peter Jackson. Quizás a los puristas de la obra de Tolkien les haya sacado de sus casillas que Jackson haya convertido un libro de apenas 200 páginas en una primera entrega de casi tres horas, pero es que el filme no es una adaptación al pie de la letra de la novela (como tampoco lo era El señor de los anillos, donde faltaban personajes muy conocidos y donde la tercera entrega recogía cosas de Las dos torres y El regreso del rey). La novela original era un estupendo cuento para niños, y el director lo ha convertido en un filme más adulto, donde predomina el espíritu aventurero y donde se incluyen escenas que no son de este libro sino de los apéndices de El señor (el prólogo con Bilbo y Frodo Baggins en Bag End y creo que la reunión de Gandalf, Saruman, Galadriel y Elrond). El resultado es espectacular, muy entretenido (las tres horas se pasan en un suspiro) y tiene una estupenda interpretación de Martin Freeman como el intrépido Bilbo (personaje que siempre me ha gustado más que el un tanto soso Frodo), aunque quizás hubiese deseado una mayor síntesis en la presentación de los enanos en la casa de Bilbo y una mejor caracterización de algunos de los personajes procedentes de El señor de los anillos, Christopher Lee por momentos parece una momia, no sé si por su avanzada edad o porque le han tratado por ordenador, pero carece de vida y de expresión. Las escenas de acción son espectaculares y muy bien realizadas, y Gollum sigue siendo tan inquietante, tierno y patético como siempre, y Howard Shore vuelve a hacer una gran banda sonora, increiblemente apartada de los Globos de Oro. Volveremos al tema con la segunda entrega la próxima Navidad.

El capital

 

De Constantin Costa-Gavras tengo que reconocer que tiene cosas que me fascinan y otras que me repelen. Admiro que en más de cuarenta años de profesión siga siendo la mosca cojonera que siempre ha escarbado en la basura de cualquier poder, sea político o financiero; admiro que siempre ha sido un portentoso director de actores, pocas veces gente como Yves Montand, Jack Lemmon (en su vertiente dramática), Sissy Spacek, Jessica Lange o Ulrich Mühe han estado tan bien como en sus manos, y admiro películas políticas de la talla de Estado de sitio, Desaparecido, La caja de música o Amén. Lo que ya no me gusta tanto es su sempiterna tendencia a lo obvio y al subrayado en algunos filmes que por momentos le pierde. Su filme más famoso, Z, ha envejecido mal por esta razón y en Desaparecido la imagen de la morgue con los muertos desparramados hasta por los techos dice mucho más que algunas obviedades que dice el desesperado padre que interpreta Jack Lemmon.

Su último filme, El capital, lo considero dentro de su filmografía un título menor en el que podemos ver tanto las virtudes como los defectos del director. Su visión del mundo de las finanzas es tan atroz como uno se puede imaginar que debe ser en realidad en la mayoría de los casos, y la dirección de actores es formidable, el protagonista Gad El Maleh es muy creible como trepa sin escrúpulos y Bernard Lecoq (los que crecimos en los 70 y 80 no podemos apartar su imagen como anunciante de una famosa marca de tónica) y Gabriel Byrne resultan terroríficamente siniestros y creibles. Pero le pierde una por muchos momentos una trama rocambolesca y confusa, y la ya mencionada tendencia a lo obvio (esa mención a Robin Hood está muy vista) y al subrayado (la frase final sobra, ya sabemos muy bien lo que va a pasar con ese consejo de administración cuando empiece la crisis). El capital es un filme demasiado irregular, tiene buenos momentos, pero de un grande del cine francés como Costa-Gavras hay que esperar mucho más.

Operación E

He de reconocer que no esperaba demasiada cosa buena de la tercera película como director de Miguel Courtois. Su primer filme, Lobo, era bastante chapucero, regularmente dirigido y con unas meteduras de pata en la escenografía y el atrezzo de aquí te espero (por lo menos se podían haber molestado en quitar las placas de las calles de Barcelona escritas en catalán, que no cuadraban demasiado en una película ambientada en la dictadura de Franco), y GAL era un bochornoso panegírico realizado a mayor gloria del productor, ese director de una publicación mál llamada periódico que responde al nombre de El Mundo. Las dos era supuestamente una denuncia del terrorismo, cosa que no debería ser mala (siempre condeno cualquier caso de violencia sea del tipo que sea), salvo que por desidia, por incompetencia o por deseo del que paga acaben pareciendo un elogio del poder, cosa que en ambas películas lo parecía.

Operación E es algo mejor, aunque no acaba de ser buena. A Courtois se le sigue viendo el plumero con el poder, los de las FAC siguen siendo malísimos y los del gobierno no los saca como santos, pero por momentos parece que casi los justifica o los trata con cariño. Pero el filme se basa en su casi totalidad en la portentosa actuación de Luis Tosar, que hace que participemos y nos creamos la increible peripecia de un pobre hombre atrapado entre los dos bandos que le toca jugarse la vida para salvar a un bebé que acaba siendo un regalo envenenado de la guerrilla. Tosar sostiene en su totalidad la película y consigue que nos olvidemos de algunos agujeros de guión y algunas veleidades políticas discutibles mal disimuladas.

Editorial

Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. La semana no ha tenido desperdicio en cuanto a declaraciones delirantes se refiere, aunque una con retraso, pero es que me enteré por la prensa seria que es El jueves. No sé si ponerlos a los tres entre los gilipollas de la semana o los hijo de putas de la semana, no está muy clara la frontera:

Toni Albà:

No me sirve la tópica excusa de que el mensaje de Twitter era muy corto, que no se entendió bien y que no pidió el boicot hacia Carmen Machi. Lo que ha hecho es pedir simple y llanamente una censura hacia una compañera de profesión que lo único que había hecho era firmar un manifiesto en favor del federalismo, que por lo que he leído era mucho más suave que lo que dice cualquier representante del PP, y eso es ponerse a la altura de cualquier fascismo. Puestos a criticar a algún compañero de profesión, lo que dijo alguien que está actuando estos días muy cerquita de donde trabaja Albà es mucho más grave que lo de Machi y ha sido mucho menos comentado:

Árturo Fernández:

Sabía que la ideología de este insoportable histrión era bastante conservadora, pero esta vez se ha pasado con sus declaraciones: "No he visto gente más fea que en las manifestaciones". Hombre, Cándido Méndez no es Mr. Universo precisamente y de momento creo que las top models no se han declarado en huelga ni se ha convocado todavía el día del orgullo pijo, pero las declaraciones de este señor son completamente impresentables e inadmisibles, no obstante me abstendré completamente de pedir el boicot hacia este señor, no quiero ponerme a la altura de Albà.

José Luis Wert, de la ganadería de Don Mariano Rajoy:

Pues dirá el ministro lo que quiera, pero no le encuentro el parecido por ningún lado con un toro... Ya se había lucido con lo de españolizar a los niños catalanes, pero no contento con ello va y suelta que es como un toro que se crece con el castigo. Nada, nada, le castigamos, le pondremos la bibliografía completa de Santiago Rusiñol, le hacemos oir el Cant dels Ocells, le mandamos a ver la obra de Toni Albà y lo mandamos de vacaciones a algún pueblo catalán en el que tenga mayoría en el ayuntamiento ERC, si quiere castigo me va el sadomaso y darle de hostias...