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carlosmartinez

pollo con ciruelas

   Muchas veces nos quejamos con razón del cine de Hollywood actual, de su gusto por la falta de credibilidad y de su tendencia a abusar del estereotipo. No es el único, a veces el cine francés nos obsequia con algunos disparates dignos del peor cine yanqui, y esta semana nos llegan dos buenas muestras.

   Empecemos por el último filme de la directora de la estupenda Persópolis, Pollo con ciruelas, donde comete uno de los mayores errores de elección de reparto de los últimos tiempos. No quiero ni pensar cómo habría puesto la crítica a un filme yanqui donde hubiesen interpretado a personajes iranís gente como George Clooney, Cameron Díaz, o Susan Sarandon. Pues esto es lo que ha hecho la directora iraní, intentar hacernos creer que Mathieu Almaric, Maria de Medeiros, Isabella Rossellini y Chiara Mastroianni pueden colar como iranís. Y no cuela, no hay manera de creerse este cuento de hadas por culpa de un error en el reparto colosal. Creo que hay unos cuantos actores de origen árabe en el actual cine francés (uno de ellos está como secundario en este filme, el dueño de la tienda, es lo único que cuela, y otro protagoniza el filme siguiente que comentaré) como para hacer unos disparates a los que casi nadie se atreve ya, el filme no aburre, tiene momentos interesantes y se ve con interés, pero está lastrado por el star system francés, cosa que no le hacía falta.

la felicidad nunca viene sola

   Y si alguien se hubiese atrevido a estrenar como película americana una tontería cómica como una casa como es La felicidad nunca viene sola, seguramente los palos todavía habrían sido mayores. La película es la misma memez que cualquier película romántica yanqui, no hay ni una sola escena original, solo el protagonista masculino intentando ligarse a una Sophie Marceau (mal gusto no tiene el hombre, la verdad) experta en darse porrazos de todo tipo (tiene gags más dignos de un programa de vídeos caseros que de una buena comedia) e intentando conquistar el corazón de sus retoños. No es difícil adivinar cómo acabará la cosa, lo hemos visto tantas veces ya que hasta es probable que en esta ocasión el remake americano ya tenga unos cuantos años de antigüedad. Lo dicho, en todas partes cuecen habas, y en cierto cine francés comercial, a calderadas.

sin rastro

   Por una vez, el título español de Sin rastro deja mucho más a las claras lo que es la película que el original, Gone. No hay rastro de buen cine, de originalidad, de mínimo interés por hacer una intriga decente (se ve venir la trama desde el primer minuto) ni de unos actores que hagan una buena interpretación. Clara serie B en los límites de la Z, y un subproducto a los que desgraciadamente se va a acostumbrando la distribuidora Aurum en su última época, si no fuera por el éxito de la inefable saga Crepúsculo, sus últimas películas habrían acabado directamente en el fondo de un videoclub de barrio. En América se la pegó hace ya unos cuantos meses, es de esperar que aquí pase algo parecido, la película es un mal telefilme de sobremesa.

editorial

   Bienvenidos a mi blog, y especialmente saludos a Juan, al que le tengo que dar un pequeño estirón de orejas sobre su comentario. Como me suele decir otro bloguero de Fotogramas al que suelo visitar en la web, el especialista en estudio de audiencias Pau Brunet (si os interesan los datos de taquilla de España y USA, os recomiendo su web www.boxoffice.es , siempre hace un muy buen análisis de los datos de los dos países) cuando le meto prisas por no publicar a tiempo: Juan, no me seas tan ansias, no he publicado la crítica de la película italiana Terraferma por la sencilla razón de que este es un blog semanal que renueva sus contenidos durante el fin de semana, el sábado o el domingo dependiendo del tiempo que tenga disponible, si la ví el lunes pasado es imposible que hiciese antes la crítica. Con todo, espero que te vayas pasando por aquí de vez en cuando, aunque no siempre estemos de acuerdo en nuestras opiniones.

   Pasando a otros temas, esta semana nos han dejado un escritor americano con varios guiones en su haber y un grande del cine europeo muy poco conocido en nuestro país.

   De la amplia obra de Gore Vidal no es lo más conocido para el público su etapa como guionista, a pesar de trabajar en películas tan conocidas como El zurdo y Calígula (esta entre comillas, parece ser que se tomaron su guión por el pito del sereno y que lo despidieron). Lo más conocido y lo más polémico hace algunos años fue su no acreditada participación en el guión de Ben-hur; Vidal dijo que había puesto en el mismo unos cuantos componentes homosexuales sin que lo supiese Charlton Heston, el caso es que no están tan ocultos, son muy claras las connotaciones homosexuales de la relación entre Ben-hur y Messala y también en la relación "paternal" en el filme entre Heston y el personaje del romano Jack Hawkins.

   Como decía, el francés Chris Marker es prácticamente un desconocido en España, y uno de los grandes del cine experimental. Si Terry Gilliam no hubiese hecho Doce monos  a partir del genial corto La jetée, casi ni se le habría nombrado en el momento de su muerte. Deja otros grandes trabajos como Sans soleil y documentales como AK, espero que su muerte haga que alguna filmoteca le haga el homenaje que se merece.

   Descansen los dos en paz. 

prometheus

   Mucho se ha hablado del último trabajo de Ridley Scott, primero que si era una precuela de Alien, después que no lo era, más tarde que lo era en parte... Pues bien, por mucho que maree la perdiz y nos intente llevar por los cerros de Ubeda, hay que decirlo claro: esto es una precuela pura y dura, por cierto que sea que explora algunos otros caminos y deja el terreno abierto a una secuela distinta de la saga del mítico bicho.

   Y a mí a lo que me recuerda también el retorno de Scott al cine fantástico y a la película que lo lanzó a la fama es a otra anterior suya, Hannibal, por el uso de un humor negrísimo, malévolo y retorcido (a partir de aquí, advertencia: ESTE ARTÍCULO CONTIENE SPOILERS). Hay que tener muy mala leche para hacer una parodia granguignolesca del propio Alien y de 2001, convirtiendo a los humanos literalmente en hermanos mayores del alien (si uno ve la primera escena de Prometheus, el origen del hombre y el alien es exactamente el mismo con un padre igual, y no olvidemos si hemos leido la novela de Arthur C. Clake que allí también éramos producto de un experimento científico extraterrestre con el monolito de marras), y por ende convertirnos en parásitos al igual que aquellos. Hay que tener muy mala uva para mostrar un aborto-cesárea muy bestia a la protagonista (para mí la mejor escena de la película). No sé cómo calificar el considerarnos armas de destrucción masiva hechas por una inteligencia extraterrestre... Está claro con lo que digo que Scott ha hecho lo que hicieron en la saga él mismo, James Cameron, David Fincher y Jean-Pierre Jeunet con mejores o peores resultados y que olvidaron la panda de chapuzas que hicieron las entregas de Alien vs predator, llevar cada entrega por nuevos caminos y hacer cada vez un filme diferente de los anteriores, con estos datos, es evidente que no se trata de un remake del filme original como alguno ha querido ver. El problema es que con ser un filme más que notable, le fallan un par de cosas: un guión con excesivos agujeros (no se entiende que los extraterrestres hayan seguido en contacto con nosotros si nos desprecian o les importamos un pito) y donde hay cosas que no cuadran respecto al primer filme de 1979 (tal como acaba el filme, está claro que el space jockey acaba su cometido en un lugar de la nave diferente del que vimos en la película original), y una protagonista, Noomi Rapace, que no acaba de dar la talla como heroina, está a años luz de sus compañeros de reparto (Charlize Theron, Idris Elba, un irreconocible Guy Pearce en una breve aparición como anciano y especialmente un inmenso Michael Fassbender como robot fan de Lawrence de Arabia) y en las antípodas de Sigourney Weaver, a la que echamos de menos.

terraferma

   Bien, llegamos a la película que me pedía Juan, os pido que seáis un poco pacientes conmigo, intento seros fieles, pero no todos los días puedo escribir, más en época en que tengo que estar una parte del tiempo trabajando y otra parte del tiempo en el hospital por la operación de mi madre.

   La verdad es que la película de Emanuele Crialese (director al que no tenía el gusto de conocer, no me suenan sus anteriores películas, si es que se han estrenado en España, cosa que no he podido confirmar o desmentir) me ha gustado, aunque rebajo un tanto mi entusiasmo respecto al que mostraba Juan. Me gusta su homenaje al cine neorrealista, me gusta el uso del paisaje de la isla de Lampedusa, me gusta la denuncia de la trama y el trabajo de todo su reparto, para mí casi desconocido. Pero no me acaba de convencer su tendencia al exceso melodramático, digna del Biutiful de González Iñárritu (tiene muchos puntos coincidentes, incluida una brutal escena en una playa). Se ha pasado tres pueblos, uno no se cree del todo las desgracias que le van pasando a la familia protagonista por ser tantas y tan exageradas. Es cierto que casi todos los grandes del neorrealismo (especialmente De Sica en Ladrón de bicicletas y Umberto D, no tanto Rossellini, aunque su Alemania año cero es puro cine de terror) tenían tendencias melodramáticas, pero no tan excesivas, el filme de Crialese es notable y muy recomendable, pero debería atemperar sus excesos.

el skylab

   La reunión familiar, amistosa o veraniega de un grupo de personajes forma casi un subgénero dentro del cine francés desde que lo inauguró Jean Renoir, probablemente el más grande director del país vecino, con la genial Un día de campo. El skylab es una buena muestra del género, muy bien dirigida por la también actriz Julie Delpy (si no me despistado creo que es su primer largo estrenado aquí, tiene varios más), y con unas excelentes interpretaciones de su extenso reparto, especialmente sus jóvenes protagonistas. Tiene el pequeño pero de que le sobran unos cuantos minutos y de que las escenas actuales en el tren no me convencen y creo que se las podrían haber ahorrado, pero es una muy interesante película.

madagascar 3

   Con motivo del estreno de la tercera entrega de Madagascar, sigo preguntándome qué le ve la gente a esta saga. Los personajes me resultan irritantes, las situaciones, demasiado infantiles, estoy hasta las narices del yo quiero marcha, marcha... Y la tercera, pues si no quería caldo, dos tazas llenas. Ni el menor asomo de evolución en los cuatro protagonistas, siguen siendo los mismos sosos descerebrados de siempre, los pingüinos empiezan a perder la gracia que en algún momento tuvieron, el lemur que dobla Sacha Baron Cohen me tiene harto, pura y llanamente... Y encima el personaje de la cebra que interpreta Chris Rock (odio al actor, que me explique alguien su gracia, yo no se la encuentro) se saca de la manga una de las canciones más patéticas y más repetitivas que recuerdo haber oido en una pantalla de cine, el Afrodisco (produciría vergüenza hasta a King Africa); después de cantarla en el filme como chorrocientas veces, a uno le dan ganas de hacerle comerse a Rock la peluca que luce su personaje o de mandarle directamente a una reunión del Klu klux klan a ver si se atreve a cantarla allí. Del espanto solo se salva la villana, el único personaje con cierta gracia y que tiene las dos únicas escenas salvables de la película, la fuga de la cárcel y la versión del Je ne regrette rien de Edith Piaff, lo demás es un ni tengo la más mínima intención de hacer algo decente ni por supuesto puedo hacerlo, lo malo es que sigue teniendo éxito y la saga va a seguir.

el pacto

   Finalmente (con retraso, me la olvidé la semana pasada, lo siento), El pacto. Parece claro que salvo que cambie, Nicolas Cage ha dejado de estar en primera línea de Hollywood, sus últimos filmes oscilan entre el subproducto y la serie B más desvergonzada. El pacto no es de las peores, aunque no es desde luego una joya. No pasa de ser una versión más o menos apañada y en versión paranoica de la novela de Patricia Highsmith Extraños en un tren, es entretenida, tiene un buen villano (aquí sí está reconocible Guy Pearce) y Cage está menos irritante que otras veces (eso sí, lo suyo con los peinados no tiene arreglo), pero poco más, un filme simplemente para pasar el rato.

editorial

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Ya están aquí los Juegos Olímpicos,  la ceremonia de inauguración ha estado muy bien, pero les recomiendo a los comentaristas españoles que mejoren: no cuesta tanto informarse de que La tempestad no es un poema de Shakespeare, sino su última obra teatral, por mucho que esté escrita en verso; juraría también que confundieron la Pompa y circunstancia de Elgar con su Variación Enigma Nimrod, pero la verdad es que el sonido no era muy bueno en la retransmisión televisiva, podría yo estar equivocado. Los que la pifiaron bien fueron los que confundieron en una competición las banderas de Corea del Norte y del Sur, países encima enemigos, esa sí que es una chapuza gorda. Seguiré atento a los Juegos por si me apetece comentar algo más durante su desarrollo.

   Esta semana hay dos muertes no relacionadas directamente con el cine, pero sí con la televisión y el teatro que me apetecen comentar. También me llega con retraso la noticia de dos muertes más, que también comentaré, al ser tantas los pongo en orden alfabético, a pesar de mi cariño hacia el personaje de origen español.

   Chad Everett: Actor televisivo actualmente olvidado, pero muy popular en los años 70 como el Doctor Gannon en la serie Centro médico. No soy muy aficionado a este tipo de series, pero en su momento fue una estrella televisiva.

   Andy Griffith: otro actor televisivo muy popular en la televisión americana. La diferencia con Everett es que este sí tiene una excelente interpretación en cine, la que hizo en el filme de Elia Kazan Un rostro en la multitud.

   Paco Morán: aunque tenga detractores la extraña pareja que formó con Joan Pera en cuatro obras teatrales (a mí siempre me han divertido), figura clave del teatro barcelonés de las últimas décadas y anteriormente estupendo actor en los Estudios 1 de TVE. Su carrera en cine es más discreta, con muchos subproductos habituales de los años 60 y 70, aunque con dos rarezas de género consideradas de culto como son los filmes de Julio Coll Los cuervos y sobretodo la muy atípica Los muertos no perdonan.

   Richard D. Zanuck: sin duda uno de los más influyentes productores del Hollywood actual. Hijo del fundador de Fox Daryl F. Zanuck (participó en la producción de Sonrisas y lágrimas, aunque no como productor principal), logró grandes éxitos como Tiburón, Veredicto final, Cocoon, Paseando a Miss Daisy, el remake de Furia de titanes y prácticamente todos los filmes de Tim Burton desde El planeta de los simios.

   Descansen los cuatro en paz.

el irlandés

   Hace ya unos veranos el prestigioso y muy polémico dramaturgo británico Martin Macdonagh (no he visto ninguna de sus obras, pero he oído decir que su violencia deja en mantillas a Tarantino) dio la sorpresa con una pequeña joya, la comedia negra Escondidos en Brujas. Ahora el que se pasa a la dirección es su hermano John Michael, con el filme El irlandés.

   John Michael Macdonagh sigue en la misma tónica de su hermano, aunque con un tono mucho más excesivo de comedia negra. No deja títere con cabeza, promete tiros y risas y lo consigue, quizás no tan convincentemente como su hermano (el filme tiende un tanto a la dispersión y a la anarquía), pero manteniendo un buen pulso en la narración, y consiguiendo un estupendo trabajo de su reparto, desde los más desconocidos actores secundarios hasta los muy conocidos Fionulla Flannagan (la peculiar relación con su hijo Brendan Gleeson es lo mejor del filme), Mark Strong, Liam Cunningham y Don Cheadle. Por encima de ellos está un Brendan Gleeson en estado de gracia, hace una interpretación memorable de un antihéroe borracho, putero y pendenciero, ya solo por él merece la pena ver un filme con algunos altibajos, pero que es el prometedor debut de un director al que convendría seguir la pista al igual que su hermano (espero que algún día alguien se decida a estrenar sus obras aquí, no recuerdo que nos haya llegado ninguna)  

impávido

   La primera sensación antes de ver Impávido es la de salir corriendo, la anterior película de su director, Fuga de cerebros 2, era una astracanada de aquí te espero, y no me ayuda mucho la presencia del ex actor porno Nacho Vidal, muy bueno en lo suyo, pero que aquí no lo es tanto completamente vestido (no se le ve ni medio tobillo).

   El filme es discretito tirando a mediocre, pero tampoco es el horror que esperaba. Parece ser que está basado en un corto del director y eso se nota, no hay un guión coherente, las situaciones están demasiado alargadas y por momentos no entiendo de qué va el filme (lo que se llama un corto estirado), aparte de que le sobran algunos actores, el personaje de Pepón Nieto y su obsesión por los perros está metido con calzador. Con todo, tiene un aceptable nivel de producción y dos buenas interpretaciones de Julian Villagrán y Manolo Solo. No llega al aprobado, me parece una película de relleno veraniego para cubrir cuota de pantalla y dudo que aguante mucho tiempo en cartelera.

qué esperar cuando se está esperando

   La que no hay por dónde pillarla es Qué esperar cuando se está esperando. En repetidas ocasiones he comentado aquí que estoy hasta las narices del subgénero de historias paralelas que inauguró Robert Altman con la estupenda Vidas cruzadas, a la que nadie ha hecho sombra, pero es que encima este engendro sobre embarazos es de las peores, no hay manera de sacarme ni media sonrisa, me importa un pepino lo que le pase a Cameron Díaz en Mira quién baila, por mí Jennifer López se puede ir a adoptar a Tatooine (por comentar un lugar de La guerra de las galaxias, ya que estaba en una galaxia muy, muy lejana), me aburren como una ostra los problemas de Dennis Quaid con su hijo, y lo que pienso de Chris Rock y sus trillizos me lo callo, no vaya a ser que me acuse el personaje de racista (y del resto de la cuadrilla del parque ni te cuento)... Un espanto que dice estar "inspirado" en un libro de gran éxito; conociendo a Hollywood y sin haber leído el libro (ni ganas), me da la impresión de que solo han tomado el título de un libro de autoayuda, lo demás se lo han inventado los no muy inspirados guionistas.

editorial

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Lo primero, darle las gracias a mi querido Sacerdote por su comentario aclarando el tema de la novela gráfica, por mostrarme un blog muy interesante sobre Batman, Bat-world (por cierto, no lo he descubierto por tu comentario, ya lo había visitado a través de los links de tu blog) y por la divertida introducción del otro día al corto de zombies del taller audiovisual de nuestro club. Como verás, he hecho la crítica del nuevo filme de Batman, no puedo estar a tu altura en cuanto a conocimientos del personaje, pero espero que no te sea muy molesto lo que digo, hago lo que puedo.

   Y  pasando a algo desgraciadamente relacionado con el estreno de Batman, mostrar todo mi horror y repugnancia a lo ocurrido en Denver. Nadie merece morir a manos de otra persona, sean por las causas que sean, pero desde luego el que menos el que lo único que pretende es ir a pasar un rato entretenido viendo una película.

   Finalmente, mostrar mi cabreo ante algunas formas de hacer peridodismo sobre cine, los dos fallecimientos en el mundo del cine han tenido un modo indigno de información en algunos medios, el que más méritos tenía ha sido casi ninguneado (en algunos periódicos, completamente ninguneado) y el que no tenía casi ningún mérito en el mundo del cine (solo ser hijo de quien era), ha merecido hasta tres artículos en una semana en el periódico que suelo comprar. Una chapuza, vamos.

   Celeste Holm no merecía ese trato, su carrera en cine y televisión es lo suficientemente importante como para merecer una necrológica en condiciones y para tomarse la molestia de no copiar de agencia americana: que yo sepa, solo el ABC tradujo como debía el filme de Elia Kazan que le supuso el Oscar, La barrera invisible, los demás dejaron el título en inglés como si fuese desconocido en España. Gran secundaria, dejó grandes interpretaciones en la ya citada película, en Eva al desnudo o en Alta sociedad, y fue una presencia habitual en series de televisión en su ocaso como actriz.

   Por contra, el único mérito como actor de Sage Stallone era ser hijo de Sylvester, como actor solo le recuerdo dos mediocres interpretaciones secundarias en filmes de su padre, Rocky 5 y Pánico en el túnel. Lamento su temprana muerte, pero no merecía tanto bombo en algunos medios.

   Con todo, descansen en paz los dos.

el caballero oscuro: la leyenda renace

   Antes de escribir este artículo, he de hacer una advertencia: me veo obligado a hacer spoilers, intentaré que sean los menos posibles y que no afecten al final, pero esta vez no me es posible evitarlo, espero que no os molestéis.

   Empecemos por hablar de la trilogía (visto el final, está clara la intención de Nolan, el que retome el personaje tendrá que optar por hacer un reboot o partir de la escena final, pero en ambos casos será otra cosa, Nolan ha cerrado su trabajo aunque opte por un final abierto). Para mí el principal mérito de Nolan no es hacer tres estupendas películas, sino resucitar lo que era un cadáver cinematográfico y devolverle toda la dignidad que había perdido: igual que Bane le rompe la espalda a Batman, el director Joel Schumacher le había roto la espalda al personaje de cine, le había convertido en lo que nunca debió ser, una drag queen de un circo gay con demasiados payasos (al Caballero oscuro se le pueden buscar motivos homosexuales, pero el mito no se merece lo que le hizo Schumacher, incluso la serie de los 60 parecía a su lado un profundo tratado filosófico). Nolan optó por algo arriesgado, eliminar casi por completo todo rasgo humorístico, darle una mayor oscuridad y sobretodo darle una pátina realista, rayana en el cine negro. Lo hizo muy bien, la primera entrega era imperfecta pero ya apuntaba maneras y le devolvía al personaje la dignidad perdida. La segunda era un gran trabajo, profundizaba más en el personaje, y tenía un Joker magistral y un Dos caras que tenía toda la dignidad como villano que había perdido con un histérico Tommy Lee Jones en la peor interpretación que le recuerdo. Y en la tercera se ocupa de Bruce Wayne. 

   Porque el verdadero protagonista de la tercera entrega es Wayne, no es casualidad la mayor presencia en la trama de un inmenso Michael Caine, y no es casualidad que el héroe enmascarado salga relativamente poco. Porque viendo las tétricas imágenes del pozo-prisión, no puedo más que pensar en un referente literario, y no es el muy evidente de Historia de dos ciudades que han dicho muchos. A mí ese pozo me recuerda al Castillo de If donde encerraron a un inocente Edmundo Dantés y salió un vengativo Conde de Montecristo. Pues bien, en el pozo entra un destrozado Batman y el que sale es un Wayne que ha comenzado a dejar atrás los miedos que le produjo el trauma infantil, no es casualidad que a partir de ahí al Caballero oscuro se le vea por primera vez (al menos en cine, si la memoria no me falla) de día, el guión está muy bien pensado en ese sentido, todo lleva a un final nada arbitrario y lógico con lo que ha pretendido el director.

   Lo más extraño en el director es que decidiera autospoilearse ya hace un tiempo, aunque fuese solo para los muy fans del personaje. Para los que conocen los comics había dos personajes nuevos aparentemente secundarios ajenos al comic e interpretados por dos actores muy conocidos, los avisados veíamos que preparaba dos sorpresas. No nos equivocábamos, de personajes ajenos al comic, nada, son dos personajes conocidísimos, y uno es el protagonista del último giro del filme, que por cierto tampoco es arbitrario, todo conduce en el filme también hacia allí, aunque Nolan juega noblemente al gato y al ratón dando pistas falsas sobre ellos en entrevistas y revistas especializadas.

  Me queda por comentar el filme en sí. Sigue siendo un prodigio de narración y de montaje (desde Memento, la especialidad de Nolan, el que mejor monta las escenas en paralelo desde Francis Ford Coppola), y logra un filme muy entretenido (a mí su larga duración hasta me parece corto) y tiene excelentes interpretaciones, destacando especialmente el ya citado Caine, la linda gatita Anne hathaway (más ambigua que nunca) y el inquietante Tom Hardy (por cierto, parece sacado de la aquí inédita Bronson, está claro por qué lo eligió Nolan, solo le falta el bigote, aunque el filme del director de Drive tenía un tono muy distinto). Un gran broche de oro por parte de Nolan, espero que quien retome el personaje siga a la altura del mito del comic y de los filmes de Christopher Nolan.

elefante blanco

   Por contra, a mí el filme argentino Elefante blanco sí que me parece un coñazo de película. No veo nada nuevo en un filme sobre curas u ONG en barrios o zonas de riesgo, me lo sé de memoria, me huelo desde los títulos de crédito el giro final supuestamente sorprendente. La dirige un prestigioso director argentino, Pablo Trapero, del que conozco poco, pero que no hace un trabajo destacado. La salva en parte Ricardo Darín y el resto del reparto, aunque Darín queda lejos de sus mejores trabajos.

editorial

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Antes de hablar de los estrenos, me gustaría comentar tres noticias que tienen algo en común aunque no lo parezca: el mal uso del lenguaje, por activa y por pasiva

   Ya que es mucho pedir a Mariano "Nodoyuna" Rajoy y sus recortes locos (el chiste de la portada de El jueves es tan bueno que no he resistido la tentación de incluirlo aquí) que cambie de opinión en sus medidas, le pediría que por lo menos fuese consecuente y lógico en sus actos, y que juzgase por igual dos hechos que han ocurrido. Si por un lado, su ministro cesa fulminantemente al embajador de Polonia por decir en una cena "que les den por saco a los franceses" en plena Eurocopa, también habría que pedir la dimisión de la diputada de su partido que dijo "que os jodan" en el congreso (me da igual a quién fuese dirigido, es igual de lamentable que vaya dirigido a un obrero o a un político; por cierto, la señora diputada es hija del que montó un aeropuerto en Castellón sin aviones y que se jactaba de que le había tocado cuatro veces la lotería; parece que ha heredado sus genes, no le doy mi famoso antipremio semanal por no ponerme esta vez a su altura intelectual). Claro que pedirle lógica a alguien que cree que se puede levantar la economía aumentando el IVA (muy digno de Mortadelo y Filemón, sí señor) es quizás demasiado, me temo que mi difunta abuela analfabeta sabía más de economía que esta panda de economistas que está actualmente en el poder.

   Y antes de hablar de la muerte del gran Ernest Borgnine, me gustaría cantarles las cuarenta a algunos listos que usan de la manera peor posible el lenguaje. La cosa empezó cuando algunos finolis creyeron poco cool llamarle cómic al noveno arte, y se inventaron el término novela gráfica. Pues a la misma altura pondría yo los que consideran término despectivo el término actor secundario. Veamos, he mirado el término secundario en el diccionario de la RAE, y significa lo que pensaba, el que está en segundo lugar, el que no es principal. No veo ninguna mejor manera de definir al actor que no encabeza el reparto de la película, y no encuentro ningún desprecio en el término (será porque me tomo muy en serio los efectos secundarios de los medicamentos, y porque me parece que la enseñanza secundaria tiene más dificultad que la primaria y además viene después). Pues bien, algunos espabilados siguen pensando que el término actor secundario es peyorativo y se inventan términos chorras como actor de reparto (yo pensaba que los protagonistas estaban también en el reparto, debía estar equivocado, lo malo es que los de los Goya lo han incluido tal cual) o incluso en casos extremos traducen literalmente supporting actor (traducción según diccionarios: actor secundario) como actor de soporte. En fin, allá ellos, pero yo prefiero llamar las cosas por su nombre.

   Pues bien, Borgnine era un formidable actor, la mayoría de ocasiones en papeles de secundario o de villano dado su peculiar físico, pero también magnífico en los protagonistas que ocasionalmente hizo, especialmente Marty. Entre sus más de 200 películas hay de todo, buenísimo y muy malo (hizo unos cuantos subproductos italianos dado su origen) pero siempre dio dignidad hasta los peores papeles. Y entre lo mejor, aparte de su ya citado Oscar, nos quedan De aquí a la eternidad, Conspiración de silencio, Jubal, El emperador del norte, Grupo salvaje, Doce del patíbulo y un buen puñado de grandes interpretaciones más, descanse en paz uno de los últimos representantes del mejor cine clásico.

marley

   Los que conocemos en parte la trayectoria como documentalista del director británico Kevin Macdonald (no todos sus trabajos en este género se han visto en España, y algunos solo en televisión), echábamos mucho de menos sus excelencias en el terreno de la ficción. Sus tres trabajos hasta la fecha en ficción (El último rey de Escocia, La sombra del poder y La legión del águila) eran muy correctos y no aburrían, pero quedaban lejos de la excelencia de dos de los mejores documentales de las últimas décadas, Un día de septiembre y Tocando el vacío.

   Pues bien, Macdonald ha vuelto al género que le dio fama con Marley, exhaustivo retrato de la más conocida figura del reggae jamaicano, y ha logrado un espléndido trabajo. Quien crea que no se puede tener creatividad en un documental, que le eche un vistazo a la primera escena, ese pase a través de la puerta sin retorno de la ciudad esclavista africana a Bob Marley cantando Exodus en un concierto es una idea de montaje, dirección y guión sencillamente magistral, y el resto del filme no le va a la zaga, sus dos horas y media pasan en un suspiro por mucho que nos sepamos el final de la historia, gracias a la formidable música y a todos los personajes que hablan sobre el músico y que aportan detalles sobre él poco conocidos. Un excelente trabajo, esperemos que Kevin Macdonald sigue haciendo tan buenos documentales como hasta ahora, y si puede ser que mejore un poquito sus prestaciones en ficción.

el dictador

   El dictador es el primer filme del bufón inglés Sacha Baron Cohen (bufón en el mejor sentido de la palabra, el que se encarga de tocar las narices al rey o al personal) basado en un guión original y no en uno de sus populares personajes televisivos, y alejado del género falso documental que había hecho con Borat (que sigue siendo su mejor creación) y Bruno.

   El problema es que siendo muy divertido y muy políticamente incorrecto (la colección de gamberradas no tiene precio, desde ese "invitado en palacio" oculto al mandamás chino gay, pasando por la escena del helicóptero o la peculiar manera final de aplicar la democracia, la colección de buenos gags es muy abundante), le falla la originalidad de algunas partes del guión. Vamos, que lo de poner a un guiri en Nueva York está más visto que el tebeo desde los tiempos de Tarzán hasta los Pitufos, y no digamos el tema del doble del dictador o del jefe del gobierno de un país (me vienen a la memoria El prisionero de Zenda, El príncipe y el mendigo, El gran dictador, Espérame en el cielo o Dave, presidente por un día, y seguro que me dejo unas cuantas). Tampoco ayuda la historia amorosa, divertida en algunos momentos (el final sorpresa en la boda es sencillamente genial), en otros muchos perfectamente olvidable, aunque es un detalle menor. Los problemas de guión hace que el filme tenga altibajos, que se muestre un tanto políticamente correcto cuando no debe, pero que está por encima de la media de la comedia actual cuando Baron Cohen se pone más cafre y más grosero (por cierto, tiene cachondeo que un judío como el haya parido a los tres personajes más delirantemente antisemitas del cine actual). El filme está rodado en parte en España (la Plaza de España de Sevilla se nota mucho, no tanto las Islas Canarias). Muy recomendable para los amantes de la comedia de brochazo gordo, gente sensible abstenerse, aunque yo me sigo quedando con el segundo mejor reportero de Kazajistan, el fan de Pamela Anderson Borat.

lobos de arga

   Ante el estreno de Lobos de Arga (muy tardío, se presentó en Sitges el año pasado), la primera sensación que tiene uno es de fruncir el ceño, teniendo en cuenta el historial de parodias de terror del cine español, me temo una astracanada del tipo Aquí huele a muerto.

   Sorpresa, Lobos de Arga no es redonda, especialmente porque se les ha ido la mano con la duración, pero es una comedia de terror bastante respetable y con una factura técnica muy digna. No es el colmo de la originalidad, pero no aburre, y basa su fuerza en el excelente reparto, encabezado por Gorka Otxoa y secundado por SECUNDARIOS del calibre de Carlos Areces, Manuel Manquiña y Luis Zahera. Como he dicho, le sobran minutos, el climax final con los hombres lobo dura demasiado, y se hace demasiado previsible, así como un final que buscando la sorpresa (no tanta, como diría mi querido Sacerdote con mi corto de zombies, pero yo no buscaba sorpresa, buscaba un final lógico con lo que estaba contando, si es que podemos hablar de lógica en un filme fantástico) se alarga más de la cuenta. El filme resulta entretenido, y desde luego está lejos de las barbaridades que ha hecho el cine español en este terreno, este es por lo menos presentable.