Blogia

carlosmartinez

nine

   Al no haberse representado en España, me es casi desconocido (salvo un número que comentaré más adelante) el musical en que se basa el filme "Nine", e ignoro si los problemas del filme estaban ya en la obra. Lo que pasaré es de compararlo con el filme "8 y medio" en que se basa (que tampoco es de mis preferidos de Fellini; probablemente la anarquía que presidió muchos de sus filmes posteriores parte de él, y salvo "Amarcord" prefiero su primera época como director), porque al ser una adaptación de una obra teatral posterior el resultado es muy diferente.

  Por otro lado, a nadie le debería extrañar que se hiciese un musical a partir de un filme de Fellini, ya que Bob Fosse hizo su primera película adaptando a tal género "Las noches de Cabiria" (el filme se llamó aquí "Noches en la ciudad", aunque prefiero el título original "Sweet charity") e hizo su particular versión de "8 y medio" en "All that jazz", amén de que "Cabaret" tiene algo de felliniano en lo grotesco y exagerado de algunos números.

   Pero la película "Nine" es bastante fallida. Da la impresión de que es una reducción bastante bruta de un musical que debía ser más largo en teatro, tiene algunos números musicales francamente buenos como "Be italian" o "Cinema italiano", pero otros varios bastante sosos y con aspecto de cortados en la sala de montaje (el segundo de Marion Cotillard). Y eso perjudica a un reparto en el que, por este orden, Fergie, Kate Hudson, Judi Dench (que por cierto, para quien no lo sepa, no es precisamente una novata en el género; estrenó en teatro en Londres "Cabaret") y Penélope Cruz están muy bien a pesar de que no gozan de demasiado tiempo en pantalla, pero a Nicole Kidman le perjudica la brevedad de su personaje (y que su número no es especialmente destacable); a Sofía Loren parece que la haya maquillado su peor enemigo (parece la madre de Norman Bates). También sigo sin pillarle el gusto a una Marion Cotillard que me parece lamentable en el striptease (desprecia a tu marido lo que quieras, pero jamás desprecies al público). Y dejo para el final al peor de todos: Daniel Day-Lewis está sobreactuado hasta decir basta y su voz, siendo generosos, deja bastante que desear, amén de que no era el actor adecuado (lástima que Marcello Mastroianni y Raul Julia, que eran los protagonistas del filme de Fellini y del primer montaje de la obra, estén muertos: eran los actores ideales).

   He dejado para el final el número "Be italian" de Fergie por una razón: os recomiendo que antes o después de ver el filme busquéis el número original de la obra de teatro en Youtube, porque el del cine es muy superior: en el original la prostituta parece la abuelita de los niños que les está regalando una pandereta. Lástima que el resto de este flojo filme no esté a la altura de este número.

la herencia Valdemar

  Hace una semanas hablaba del extraño y sospechoso parecido entre "Val Hesing" y "Solomon Kane" (no fui el único en darme cuenta; también lo recogió Fotogramas). Pues lo mismo puedo decir con "La herencia Valdemar". Quizás sea porque Valdemar es un nombre habitual en las obras fantásticas o porque conozco la querencia de J. K. Rowling por copiar lo que se ponga por delante, pero el parecido entre el monstruo de la película española y el Lord Voldemort (se parecen hasta en el nombre) de las películas de Harry Potter es más que sospechoso, y no sé sinceramente quién es el responsable. En cuanto al filme estrenado esta semana, ignoro que interés puede tener un filme aburrido, sin la menor chispa de terror y que encima pretende estrenar una segunda parte de aquí a unos meses (visto el resultado, no me extrañaría que acabase directamente en los videoclubs). El único posible interés del engendro es la presencia por última vez de Paul Naschy, pero como dije con motivo de su muerte no me busquéis entre sus fans. Para salir corriendo.

   La semana que viene hablaremos del filme de Katrhyn Bigelow, "En tierra hostil".

editorial/la cinta blanca

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. No voy a hacer un estudio pormenorizado de la entrega de los Globos de Oro, entre otras cosas porque unos cuantos de los trabajos premiados no se han visto todavía en nuestro país. Pero me da la impresión que este año no van a coincidir al menos los principales (película y director) con los Óscar; no sé porqué pero la división que hay en los distintos premios concedidos me hace pensar que a James Cameron ya le basta con el Óscar de "Titanic" (la solución a mis dotes de adivino en marzo). Por lo menos, agradecer que James "Rachmaninoff" Horner (para quien no lo sepa, su sonido más identificable en su música es un plagio descarado del arranque de la primera sinfonía del citado autor ruso) no se llevase ningún premio en las categorías musicales por "Avatar".

   Antes de pasar a los comentarios de los filmes estrenados esta semana, me gustaría entregar el antipremio "Pico de oro" a unos cuantos críticos de este país (entre ellos gente habitualmente tan sensata como Alex Gorina o Nuria Vidal). La razón: comparar el filme de Michael Haneke "La cinta blanca" con cierto filme de ciencia-ficción de los años 60, que fue dirigido también por un alemán (filme del que no diré el nombre; yo sí que no hago ningún tipo de spoilers, aunque sea de clásicos poco conocidos), ya que por dicha comparación me han fastidiado completamente el final de la película estrenada ahora. Menuda cagada.

   No sé si ha sido por la metedura de pata de los críticos, si por mi bastante amplio conocimiento del cine clásico o porque Haneke me parece un director sobrevalorado, pero lo cierto es que "La cinta blanca", siendo una buena película, me decepcionó bastante. Su problema principal es que bebe de bastantes fuentes bastante heterogéneas, sin a mi parecer acabar de encontrar un discurso propio. Hay ecos más que evidentes del filme de ciencia-ficción antes citado (todo lo referente a los niños y al maestro), a "Fanny y Alexander" (el personaje del intransigente pastor), a Dreyer y sus "Dies irae" (el tratamiento de la intolerancia, aunque lo de Dreyer tuvo más mérito; se atrevió a hacerlo en plena ocupación nazi de Dinamarca) y a Erich Maria Remarque y su "Sin novedad en el frente" (el clima prebélico en los pueblos alemanes en la época del estallido de la 1ª Guerra Mundial). Y a mi parecer el filme de Haneke no es sino un pálido reflejo y un poco refrito del talento que tenían los homenajeados. El filme es largo, un tanto pesado y se empeña en buscar el factor sorpresa cuando no hacía falta. Que ganase la Palma de Oro me parece más que discutible cuando por lo menos Tarantino consiguió un filme mucho más inspirado sobre el nazismo (aunque fuese una farsa, o quizás por ello) que éste (y habrá que esperar a ver la segunda ganadora, el filme de Audiard "Un profeta" a ver qué me parece). El filme de Haneke merece el aprobado y es recomendable, pero no merece los excesivos elogios que se le están dando.

  

up in the air

  Esta semana viene marcada por dos películas que tienen un nexo en común: estar dirigidas por hijos de directores famosos. Y los resultados no pueden ser más diferentes.

   El primero es Jason Reitman, hijo del director Ivan Reitman, autor de comedias de gran éxito ("Los cazafantasmas" o "Poli de guardería", por ejemplo); en éste caso el hijo resulta tener mucho más talento que el padre.

   LLama la atención (al menos en lo que he leido sobre el filme) de que ningún crítico se haya fijado en la canción con que arranca el filme "Up in the air" en los preciosos títulos de crédito, nada menos que una versión modernizada del clásico de Woody Guthrie (para quien no lo conozca, un famosísimo cantante folk de la época de la Gran Depresión) "This land is your land", porque da el tono del resto del filme. Porque lo que en apariencia podría ser una típica comedia romántica resulta ser una acerada visión del capitalismo actual envuelta en aparente papel de seda (que resulta ser papel de lija). La historia del hombre que se dedica a comunicar a los trabajadores su despido destila una ironía que deja en pañales los vanos intentos de Michael Moore sobre el tema, con unos diálogos brillantes (a Reitman se le ha comparado con Wilder; de momento quizás sea exagerado, pero lleva muy buen camino) y situaciones hirientes (esas videoconferencias...). Y en la escena de la boda parece que se domestica, pero recupera el pulso de seguida y ofrece un final desolador: Clooney ha conseguido su objetivo, pero a un precio muy alto y quedándose cada vez más solo. Destacar las interpretaciones de George Clooney (quizás la mejor de su carrera) y de Vera Farmiga (ojalá me equivoque, pero la película "Precious", con la que parece que Mo'nique puede ganar el Óscar, tiene toda la pinta de culebrón de sobremesa, con lo que amenazan con robarle el premio). Gran película la de Reitman.

la decisión de Anne

   El otro hijo de director famoso es Nick Cassavetes, en este caso hijo de dos monstruos de la historia del cine como John Cassavetes y Gena Rowlands. Y la verdad es que el vástago les ha salido una oveja negra. Todas sus películas son propensas a la lágrima fácil, pero es que en "La decisión de Anne" se ha pasado veinte pueblos. Puedo pasar que la chica tenga leucemia y se enamore de un chico con la misma enfermedad, pero lo que pasa ya de castaño oscuro es que el hermano tenga dislexia, la juez haya perdido una hija y el abogado tenga problemas en un pulmón y sea epiléptico (sólo faltaba que tuvieran un perro paralítico y una abuela con Alzeimer). Y, para rematar, se reservan una sorpresa final digna de un culebrón que se vé venir desde lejos. Un espanto del que no se libra nadie del equipo. Y tampoco resulta muy adecuada la traducción del título español (el original sería algo así como "El guardián de mi hermana" o "Mi hermana guardián"), aunque no puedo decir la razón porque estropearía el final del filme.

   La semana que viene hablaremos del musical "Nine" y del último filme de Clint Eastwood, "Invictus".

editorial

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Ante todo, dar las gracias a Josep Mª por el montón de comentarios recibidos en los últimos días (celebro que coincidas en mis opiniones sobre "Up" y "Si la cosa funciona", y añadiría una cosa sobre la agresión a Berlusconi: te recomiendo el chiste de "El jueves" en que salía un suizo diciendo "Mezquitas no" y Berlusconi "Catedrales tampoco"). Como te dije personalmente, nos vemos después del día 3. Y paso rápidamente a comentar un montón de temas y películas que tengo pendientes.

   Ante todo expresar mi consternación ante la tragedia de Haití. Y por eso mismo dar el primer "hijo de puta de la semana" a ese predicador americano que dice que no merecen ayuda los haitianos y que les está bien empleado por ser adoradores del diablo. Sin comentarios.

   Y dar mi segundo "hijo de puta de la semana" (con cierto retraso porque no me había enterado hasta ahora) al obispo de Granada por decir que las mujeres que habían abortado tenían todo el derecho de ser maltratadas. La salvajada no merece tampoco más comentario.

  No quiero pasar por alto el disparatado error (el periodismo Google hace cada vez más estragos) que llevó a TVE a poner imágenes del vendaval que se produjo en un concierto en Italia y decir que eran imágenes del terremoto. Un gravísimo despiste del que habría que pedir cabezas de los responsables inmediatamente.

   Pero para noticia delirante la que ha aparecido esta mañana en "El periódico", según la cual el FBI utilizó la imagen de Gaspar Llamazares para hacer una actualización factible de la cara de Bin Laden. Supongo que para su número 2 estarán estudiando la cara de Rajoy, dado su parecido físico más que razonable.

   Evidentemente, no voy a pasar por alto las nominaciones a los Goya. Sin entrar en algunas nominaciones discutibles respecto al filme de Trueba (cada uno tiene su opinión, aunque no sea la nuestra, pero no son completos disparates reglamento en mano como otras), vuelve a resultar un escándalo que un filme que se estrenó la semana pasada como es "El cónsul de Sodoma" (que por si alguno está despistado, ya era 2010) esté nominado como si se hubiese estrenado en 2009 (que es cuando toca según los reglamentos), resulta extraño que se nomine un filme de animación estrenado el 2008 ("Pérez 2"). Y resulta de chiste que se nomine como actriz revelación a la argentina Soledad Villaamil que se dió a conocer hace unos diez años con "El mismo amor, la misma lluvia". En fin...

   Por último, comentar la muerte de uno de los grandes del cine europeo actual, el director francés Eric Rohmer, el más veterano (y el que más tardó en debutar) de los directores de la Nouvelle Vague. Figura de referencia durante muchos años para los cinéfilos del llamado "cine de arte y ensayo", nos deja clásicos del cine francés como "Mi noche con Maud", "La rodilla de Clara", "Pauline en la playa" o "El rayo verde". Durante mucho tiempo se le acusó de lento (Gene Hackman decía de él en el filme "La noche se mueve" que ver un filme suyo era como ver crecer la hierba), pero su cine es probablemente una de las filmografías más frescas y originales que ha dado en los últimos años nuestro viejo continente. Descanse en paz.

 

sherlock holmes

   Resulta curioso cómo mucha gente se ha mesado los cabellos ante las presuntas infidelidades al personaje de Conan Doyle Sherlock Holmes en el último filme de Guy Ritchie. Primero, porque casi todos los que han hecho versiones de sus relatos han sido más que infieles al original, desde el actor británico que decidió ponerle una ridícula gorra hasta el maestro Billy Wilder que ironizó sobre su presunta homosexualidad, pasando por el desconocido autor de la famosa frase "Elemental, querido Watson" (patética frase que no estaba en los relatos de Doyle), o los que le atribuyeron una mayor importancia que la que tenía al personaje de Moriarty, que sólo se menciona en dos de los relatos, los que hacen mención a la muerte y "resurrección" de Holmes en la catarata de Reichenbach. Y segundo porque los aspectos más polémicos ya estaban presentes en las obras originales: Holmes dice que se libró de Moriarty gracias a sus conocimientos de un tipo de lucha japonés (evidentemente sabía boxeo y artes marciales), y en cuanto a la excesiva juventud de Watson, resulta lógico pensar que alguien que ha acabado sus estudios de medicina 9 años antes de la publicación del primer libro sea más joven de lo que hacen que creer filmes anteriores. Las libertades del filme probablemente vienen de que se olvida la habitual pasividad de Watson y que Holmes evidentemente conoce a la futura mujer de Watson porque fue una de las protagonistas de uno de sus casos., así como representar a un Holmes casi como una "arma letal" casi invencible.

   Pasando a otros aspectos, resulta evidente lo que atrajo al productor Joel Silver (responsable entre otras de la saga "Arma letal" o "El último boy scout") del proyecto: que en realidad, y perdonad la pequeña blasfemia hacia un personaje al que adoro, Holmes y Watson pueden ser considerados como los precursores de las llamadas "buddy movies", aquellos filmes de moda en los 80 de personajes antagónicos que resuelven casos juntos. Y ésto es básicamente el nuevo filme. una espectacular y muy entretenida "buddy movie" de época que se toma muchas libertades, pero que a la vez es bastante respetuosa con el personaje, bien dirigida por un Guy Ritchie que no será un maestro pero que parece haberse recuperado del tremendo bache que padeció, y muy bien interpretado por un Robert Downey Jr. en plena forma, un Jude Law perfecto como complemento del protagonista, una Rachel MacAdams encantadora y un espléndido villano como es Marc Strong. Quizás como pero le sobran los ralentís y las explicaciones antes de las peleas, pero es un más que digno ejemplo de buen cine comercial, que evidentemente tendrá continuación: aunque se sepa al final, no cuesta mucho saber quien es el personaje al que no se le ve la cara en todo el filme.

un tipo serio

   El mejor filme de la semana ha sido sin duda el último trabajo de los Cohen,"Un tipo serio", y dentro de él os recomiendo los primeros minutos, casi un corto independiente que tiene poco que ver con el resto del filme y que es una pequeña joya del humor negro. El filme es una extraña comedia judía muy Cohen, tan rara como para tomarse a mofa el principio de incertidumbre de Heisenberg cuando probablemente le suene a chino a la mayoría de los que están viendo el filme. Resaltar lo divertido de muchas situaciones y la interpretación de todo su desconocido reparto, especialmente su protagonista, Michael Stuhlbarg. Sin duda el mejor filme estrenado en lo poco que llevamos de año.

capitalismo: una historia de amor

   Quien me conoce bien sabe que estoy más que lejos de estar de acuerdo con un sistema retrógrado e insultante para la condición humana como es el capitalismo en cualquier vertiente (lo malo es que la otra opción hasta ahora, el comunismo, resultó todavía peor). Y precisamente por ello, y aunque puede parecer paradójico, me resulta más repulsivo todavía el último filme de Michael Moore, "Capitalismo: una historia de amor".

   En primer lugar, nuestro director de presuntos documentales (uno empieza a pensar si serán reales los personajes desconocidos y si no estarán conchabados con él los conocidos, tal es la exageración y falta de verosimilitud de sus filmes)vuelve a hablar del tema que más le apasiona y que más quiere: él mismo (familia incluida), no en vano lo he calificado alguna vez del director más narcisista de la actualidad. Y en segundo lugar, se contradice a sí mismo: empieza el filme criticando la actuación de USA en la 2ª Guerra Mundial  y criticando a políticos alemanes como Kohl, y acaba con un paregínico de Roosvelt que haría las delicias de Capra, así como una loa de las democracias alemana y japonesa que hace pensar que ignora (o que lo pasa por alto, que es peor) el capitalismo salvaje de ambos países y la profunda crisis económica que tienen ambos.

   Y lo grave es que si dudamos de lo que hemos visto podemos dudar de los males del capitalismo, amén de que "el poco aficionado al dinero" que dice ser cobra unos cuantos miles de dólares por actuación pública y trabaja para un estudio hollywoodiense como es el de los hermanos Weinstein (otra contradicción). El filme es un panfleto indignante que se salva por dos buenos golpes de humor, cuando un montaje de escenas de filmes de Reagan nos "enseñan" como trata a enemigos y feministas, y cuando Bush hace un discurso mientras la Casa Blanca se hunde. Lo demás es mejor olvidarlo.

 

teniente corrupto

   Por último, "Teniente corrupto", o como destrozar uno de los mejores títulos de Abel Ferrara (junto con "El funeral"), para dejarlo en algo irreconocible. Ha convertido un estudio sobre la culpa en una oda a la inmoralidad y una película de estilo más bien realista (aunque pasado de vueltas como casi siempre en Ferrara) en una catarata de despropósitos y alucinaciones absurdas (especial mención para el muerto bailando breakdance). Y si Harvey Keitel consiguió probablemente la mejor interpretación de su carrera, Nicolas Cage hace añorar los tics de Jim Carrey y Jack Nicholson juntos (que se esté quieto y tranquilo de una vez, por dios), además de hacer desear una pronta jubilación de su peluquero (un poco más y unos tacones y parecería una drag queen). De Werner Herzog ya sabíamos que era un tipo rarito (hay que serlo para aguantar tanto tiempo a alguien tan inaguantable como el fallecido Klaus Kinski), pero esta vez ha superado con creces las excentricidades anteriores. Inexplicable que el film tenga adeptos entre algunos críticos. Las carcajadas en la sesión a la que fui se oían en toda la sala, y eso que se supone que era un film serio.

   La semana que viene hablaremos del filme de Michael Haneke ganador de la Palma de Oro de Cannes "La cinta blanca".

editorial/número 9

   Bienvenidos al Polo Norte (no, no soy Papá Noel, aunque por las temperaturas y el airecillo que hace estos días parece que estemos en su territorio) y a mi blog de críticas de cine. No tenía mucho que comentar para mi habitual editorial esta semana, hasta que mi "amigo" Hugo Chávez me sacó del apuro anoche. Hace falta tener un morro que se lo pisa para hacer una devaluación de la moneda de su país del 50% y salir por su televisión diciendo que era un gran logro contra el capitalismo (y la cara de felicidad de la locutora de la televisión venezolana no tenía desperdicio). Le iba a decir aquello que le dijo el Rey, pero me perdería estos divertidos artículos. Se ha ganado a pulso el premio de hijo de puta de la semana.

   Pasando a comentar los filmes estrenados esta semana, probablemente el filme de animación "Número 9" sea el más extraño en su género que recuerdo haber visto en mucho tiempo, cosa que no es tan rara si tenemos en cuenta que entre los productores están dos personajes tan dispares como Tim Burton y el director de "Wanted" ( es algo así como mezclar el agua y el aceite). El filme es una muy extraña fábula apocalíptica, basada en un corto (se nota mucho que el argumento está estirado, y éso que el filme dura unos 80 minutos) y protagonizada por unos muñecos de trapo bastante curiosos y atípicos. En su extrañeza está probablemente su mayor virtud, pero en ocasiones resulta un tanto aburrido y repetitivo, y está bastante lejos de otras aproximaciones de Burton como productor o director al género de animación. Se deja ver, pero no es desde luego una obra maestra.

el mejor

   El melodrama es probablemente uno de los géneros (el otro sería el terror) en que es más difícil encontrar un equilibrio entre lo que se propone y lo que se consigue. Puedes hacer perfectamente el ridículo si te quedas corto (parecería un telefilme de sobremesa) como si te pasas de rosca (parecería un culebrón sudamericano). Sin ser perfecto ni mucho menos, el filme "El mejor" es una apreciable muestra del género. El material es completamente lacrimógeno (la pérdida de un hijo y el descubrimiento de que su novia está embarazada), pero está bien construido y dirigido , aparte de estar más que dignamente interpretado por un Pierce Brosnan que demuestra ser mejor actor de lo que normalmente parece y por una Susan Sarandon a la que desgraciadamente no le llegan últimamente demasiados buenos papeles (habrá que ver cómo está el último filme de Peter Jackson en el que aparece, aunque parece que el filme no ha sido muy bien recibido donde se ha estrenado). Recomendable para amantes del género.

están todos bien

   No entiendo cómo un filme como el que dirigío Giuseppe Tornatore (quien no ha vuelto a hacer nada decente desde "Cinema Paradiso; sus últimos filmes siguen pendientes de estreno en nuestro país) "Están todos bien" sea objeto de un remake en USA, porque el original sólo se salvaba por la presencia del gran Marcello Mastroianni. Y lo que mal empieza lo normal es que empeore. El remake es aburrido, ñoño, previsible y repetitivo, con un Robert de Niro que pide a gritos hace años la jubilación forzosa (qué lejos quedan "El padrino 2", "Taxi driver" o "Toro salvaje"), una Drew Barrymore que está claro que hederó pocos genes artísticos de su familia, una Kate Beckinsale que nunca sabe actuar (no le recuerdo una interpretación decente) y un Sam Rockwell que se vé que tenía que hacer ésto para poder ganar dinero (porque su personaje poco da de si). Para salir corriendo.

¿qué ue de los Morgan?

   Por último, el estreno de la "comedia antirromántica" (permitidme que utilize esta nueva expresión, pero este tipo de películas sería lo último que llevaría a ver a una chica en una cita, por el riesgo de que me mandase a freir espárragos) "¿Qué fue de los Morgan?", filme que no hace sino confirmar varias cosas: que Marc Lawrence (guionista de "obras maestras" como "Miss agente especial") no tiene ni idea ni de dirigir ni de escribir películas; que Sarah Jessica Parker dejó de ser una actriz el día que se probó unos Manolos (aparte de que en las escenas en que sale a caballo cuesta reconocer quién es el caballo y quién la dama); y que Hugh Grant, si alguien dijo algún día que era el nuevo Cary Grant (supongo que lo deben estar tratando de la vista), ahora parece Javivi con estreñimiento (por la tartamudez y la cara de cordero degollado que siempre pone; bueno, pone otra: la de picarón). De semejante engendro sólo se salvan los veteranos Sam Elliot y Mary Steenburgen, pero no es suficiente para salvar una película lamentable.

   La semana que viene comentaremos el último filme de los Cohen (perdonad el retraso debido a compromisos personales) y, si puede ser, la nueva versión de Sherlock Holmes dirigida por Guy Ritchie.

editorial

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine, y feliz 2010 para todos. Como cada año, parece obligatorio hacer una lista de buenos propósitos a realizar. Como mi deber es hablar de los filmes estrenados y meterles caña cuando sea necesario, mi propósito es ser lo más ecuánime posible y no meterme en insultos personales (aunque la sección de hijo de puta de la semana la voy a mantener, que no son las críticas de cine). Por mi parte espero que la producción de este año no me aburra en exceso y que me dé más de una agradable sorpresa. Y en el plano personal, espero conseguir un trabajo decente, y que si alguien ajeno a mí ve el modesto corto que he preparado con unos amigos no se pase mucho conmigo. Me parece que me he pasado con el buen rollito, pero espero que me comprendáis en estas fechas.

   Los últimos días del año pasado trajeron la muerte del director español Ivan Zulueta. Resulta curioso que algunos directores pasan a la historia del cine con un solo largometraje, bien por no hacer más o bien por su temprana muerte (Charles Laughton o Jean Vigo serían dos buenos ejemplos). Porque si bien Zulueta había dirigido otro largo antes, sólo se le recuerda por "Arrebato", probablemente la película española más maldita, extraña y experimental de la historia de nuestro cine, un filme no precisamente comercial pero de una gran calidad y originalidad que es una rara avis en el cine patrio. Desgraciadamente Zulueta no volvió a hacer largos y sólo volvió a destacar en el campo del cartel cinematográfico con algunos de los primeros filmes de Almodóvar. Un recuerdo para un hombre clave en la historia del cine español.

  

nunca es fácil

   La directora especialista en comedia romántica Nancy Meyers no deja de ser una discreta artesana, pero tal como está el género en los últimos años, resulta ser el tuerto en el país de los ciegos. Una buena muestra de sus virtudes y sus defectos es el filme "Nunca es fácil". La historia del triángulo formado por Meryl Streep, Alec Baldwin y Steve Martin, en el que una mujer madura vive un romance con su ex, resulta simpática y contiene algunos gags francamente divertidos (especialmente la escena con el ordenador portátil), pero se resiente de un exceso de azúcar y de una duración demasiado larga para lo que cuenta. Cuenta con la inestimable ayuda de las interpretaciones notables de su trío protagonista, pero uno echa en falta la mala leche y el sentido de la síntesis del que gozaban gente como Lubistch en "El bazar de las sorpresas" o Wilder en "Sabrina" (le bastaba con un paraguas para rematar la película y no le hacían falta minutos basura), por hablar solamente de las comedias más explícitamente románticas de los dos maestros. El filme de Meyers se deja ver y merece el aprobado, pero está a años luz de ser una obra maestra.

bienvenidos a Zombieland

   "Bienvenidos a Zombieland" es una modesta comedia de terror que fue una pequeña sorpresa en la taquilla americana y que ganó el premio del público en el Festival de Sitges. Su principal  baza es que no se toma demasiado en serio y que contiene algunos gags divertidos, especialmente en la primera parte cuando explica las reglas para sobrevivir a los zombies. Lamentablemente se queda a medio camino porque en la segunda parte el guión resulta en exceso repetitivo y un poco aburrido. Destacar el trabajo del joven Jesse Eisenberg y, por una vez, del cada vez más marciano Woody Harrelson. Para pasar un rato distraido sin pretensiones. Y al final de los títulos de crédito hay una pequeñita escena.

buscando a Eric

   Curiosamente, estos días he visto dos películas europeas de muy distinto signo, pero que tienen un curioso nexo en común: su homenaje (voluntario o involuntario) a otros filmes americanos que en apariencia no tienen nada que ver.

   Ante la errática trayectoria de Ken Loach en los últimos años, uno empieza a pensar (como han dicho otros) si no sobrevaloré en exceso al director que en los 90 dirigió "Agenda oculta", "Riff raff" o "Ladybird, ladybird", porque sus últimos filmes dejan bastante que desear, y eso que "Buscando a Eric" no es de los peores. Basándose libremente en "Sueños de un seductor", y cambiando a Bogart por el futbolista Eric Cantona, Loach no logra una comedia redonda (lo consiguió sin duda mucho más con "Riff raff"), pero sí un agradable divertimiento que evita los tremendismos de sus últimos trabajos, aunque finalmente acaba resultando estirada y alargada en exceso y tampoco convence ese final que parece una mezcla del cartel de "Cómo ser John Malkovich" y del final de "V de vendetta". Como es habitual en Loach, destacar el trabajo de su casi desconocido reparto, especialmente su protagonista Steve Erets. Filme aceptable, sin llegar a ser notable.

solomon kane

   Hay veces que cuando una novela o personaje de comic tarda en llevarse al cine y alguien le parece haber homenajeado anteriormente, puede ser que la nueva película se parezca demasiado a la anterior. Parece ser el caso de la película "Solomon Kane", sobre el papel adaptación de una novela del creador de Conan (aunque el personaje del bárbaro es conocido por el cómic, su origen es literario), pero que acaba pareciéndose sospechosamente al filme "Van Helsing", con lo cual uno no sabe quién ha copiado a quén. Y ése no es el principal poblema del filme estrenado estos días. Típica producción europea del productor marroquí Samuel Hadida, que pretende pasar por películas americanas filmes europeos de resultados más que discretos. El filme es aburrido, pésimamente escrito, dirigido e interpretado. Y es que uno está hasta el gorro de los héroes con pasado tormentoso cazadores de seres sobrenaturales, de brujos con muy malas artes y muy mala leche y de malvados enmascarados con sorpresa en su identidad. El filme suena a tomadura de pelo que ha sido estrenado estas fechas para ver si cuela como superproducción yanqui. Para salir huyendo.

   La semana que viene hablaremos del último filme de los hermanos Cohen, "A serious man".

editorial/donde viven los monstruos

  Bienvenidos a mi blog de críticas de cine, y felices fiestas. Parece que en Italia y el Vaticano no ganan para sustos con la seguridad de las personalidades. Tras lo de Berlusconi, ahora ha llegado el ataque hacia Benedicto XVI. Me pregunto dónde han dado clases de seguridad a los guardaespaldas de ambos.

   La semana ha traido la sorprendente muerte de la joven actriz americana Britanny Murphy, cuya breve carrera no es especialmente recomendable. Sus papeles en "Inocencia interrumpida" y "8 millas" son más bien breves y olvidables, y su película de más éxito como protagonista, "Recién casados", era un horror. Pero siempre produce tristeza la muerte de una persona joven que tenía toda su carrera por delante.

   Mucho más interesante es la carrera del fallecido productor español Teddy Villalba, poco conocido para el gran público, pero figura clave en las superproducciones que rodó Hollywood en los años 50, 60 y 70 en España, así como productor de algunos de los primeros filmes de Almódovar. Un recuerdo para una figura poco conocida a pesar del Goya de honor de hace pocos años.

   Por imprevistos de última hora me es imposible comentar hoy como estaba previsto la película de Meryl Streep "No es tan fácil". Prometo hacer la crítica sin falta la semana que viene.

   De los filmes vistos esta semana, el más interesante sin duda es el último trabajo del director Spike Jonze, "Donde viven los monstruos", adaptación del libro homónimo infantil (o no, que hay bastante discusión en el tema de su adecuacíón para los niños) de Maurice Selnac (nota: si tenéis la oportunidad de ver la entrevista que le hace Jonze a Selnac en Canal +, no os la perdáis; es espléndida). El filme resulta muy extraño para ser considerado un filme infantil. Tiene una melancolía y una tristeza poco habituales en este género, y en algunos momentos los monstruos parecen recordar a muñecos de peluche o a Espinete. Pero esta rareza en su forma de contar y de narrar es lo que le hace una película inclasificable, aunque puede que aburra a algún niño y a algún adulto. Desde luego es un paso más en la extraña carrera que tiene Jonze, aunque aquí no colabore Charlie Kauffman, al que hasta ahora se le atribuían la mayoría de méritos de "Cómo ser John Malkovich" y de "El ladrón de orquídeas". Destacar la interpretación del joven intérprete Max Records y la banda sonora.