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carlosmartinez

manolete

   Manolete llevaba como cinco o seis años de retraso por los problemas económicos y judiciales de su productor, el otrora poderoso Andrés Vicente Gómez. Una vez visto el filme, ignoro cómo alguien en su sano juicio quiso invertir su dinero en un engendro que se veía desde lejos que iba a ser un fiasco. No hay por dónde pillarla, recoge todos los tópicos posibles sobre el mundo del toreo, desde el espada llevado a la perdición por amor a la muerte en la arena (supongo que no es un spoiler, ¿verdad?), los actores actuan con el piloto automático y no convencen (Adrien Brody hace una interpretación flojísima, por mucho parecido que tenga con el diestro cordobés), la elección de la música es completamente equivocada (que le expliquen a los responsables que el que murió a las cinco de la tarde fue Ignacio Sánchez Mejías, no Manolete, lo digo por el tema de los títulos de crédito, donde aparece el célebre poema de Lorca), me parece notar errores de racord de bulto (yo creo que si uno se fija bien, se perciben varios Isleros diferentes, se nota mucho la diferencia de tamaño entre unos y otros)... Por el retraso en su estreno, evidentemente el filme durará cuatro días en los cines, pero no creo que le hubiese ido mejor si se hubiese estrenado a su debido tiempo, es una película muy, muy mala.

desmadre de padre

   En cuanto a lo de Desmadre de padre, cualquier adjetivo calificativo negativo que me pase por la cabeza hacia ella se queda corto. Nunca entendí cómo los americanos podían querer a un actor cómico tan negado y tan nefasto como Adam Sandler (la única pelicula buena de su carrera, Embriagado de amor, no tiene nada que ver afortunadamente con el resto de sus filmes), y los datos de taquilla y los razzies lo empiezan a poner donde siempre debió estar, en el cubo de la basura. Me pregunto si por la anterior le dieron todos los razzies, qué le darán por esta, quizás lo pongan fuera de concurso o cambien el nombre de razzie por el de Adam Sandler. Desmadre de padre es lo más casposo, machista, horrendo, escatológico y vomitivo que probablemente he visto jamás en una sala de cine; encima ha logrado que una de las mejores actrices americanas, Susan Sarandon, haga el peor papel de su vida con diferencia, y ha "resucitado" de vete a saber dónde a uno de los peores músicos de la historia, Vanilla Ice, que evidentemente no desentona en el conjunto. Por si le queda alguna duda a alguien, no es que Desmadre de padre sea el peor filme del año, probablemente es el peor filme que he visto en mi vida, y puedo asegurar que los he sufrido muy malos.

editorial

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Ha sido una semana tranquila de noticias, salvo la enésima metedura de pata del Gobierno con los parados (muy bonito, o sea que el que tenga padres que lo mantengan que se joda) y el montón de incendios forestales de este año (si alguien quiere alguna explicación, aparte del calor, le doy una muestra: hace algunos días en las noticias mostraron un lugar sin quemar donde todavía quedaban restos de ramas caídas durante la última nevada; creo que han tenido tiempo suficiente en recogerlo durante los cuatro o cinco últimos meses, ¿no?; y no me sirve la excusa de la crisis, se puede utilizar al ejército, por ejemplo), no tanto en la de fallecimientos, ha habido uno muy destacado dentro del cine más comercial.

   La carrera del director británico Tony Scott ha sido casi siempre muy mal mirada por la mayoría de críticos, siempre le han recriminado su descarada búsqueda de comercialidad y le han comparado inevitablemente con su hermano mayor Ridley. Sin ser un maestro ni muchos menos, creo que no merecía tal ensañamiento por parte de la crítica. Es cierto que en muchas ocasiones le perdía su afán de buscar la taquilla a toda costa (Top gun marcó mucho su carrera en ese sentido), que en muchas ocasiones se empeñaba en buscar a toda costa la estética publicitaria sin venir a cuenta (defecto también de su hermano en ocasiones) y que era muy irregular y metía la pata de vez en cuando en filmes mediocres (Días de trueno y Domino son francamente malos). Pero tiene unos cuantos filmes muy estimulantes y que merecen una revisión, como son El ansia (el que mejor jugó con su sentido de la estética), Marea roja o Amor a quemarropa, y que cuando estaba fino hacía filmes comerciales nada desdeñables como El último boy scout, Enemigo público o El fuego de la venganza. Probablemente no llegó nunca a la altura de su hermano, pero desde luego merecía mejor trato.

   También nos ha dejado un gran actor secundario de televisión, William Windom, aunque veo que muchas reseñas han cometido el error de destacarlo por Star trek, serie de la que creo que solo participó en un episodio de la versión clásica y en algún episodio de sus múltiples secuelas. Más conocida sin duda fue su habitual presencia en la conocida serie Se ha escrito un crimen, y en multitud de series y telefilmes.

   Descansen los dos en paz.

hara-kiri

   El director japonés Takeshi Miike siempre ha sido considerado la versión nipona de Roger Corman, en el sentido de buscar casi siempre la comercialidad y de hacer rodajes muy rápidos, es capaz de hacer varios en pocos meses. De manera sorprendente, cambió de registro con 13 asesinos, clásica película japonesa al más puro estilo Akira Kurosawa, y vuelve a incidir en un registro muy parecido con este Hara-kiri.

   Basada en un filme de los años 60 de Kobayashi (director del que desgraciadamente solo he podido disfrutar de su magistral Kwandum-el más allá, el resto de su filmografía me es desconocido), Miike hace un filme muy contenido para lo que es él (sus filmes casi siempre han destacado por el uso excesivo y gore de la violencia) y consigue una muy clásica historia de samurais que han perdido el honor, con alguna sorpresa final que evidentemente no contaré. Está rodada en el sistema 3D, pero aquí han pasado completamente de estrenarla en el sistema, se ve que les deben escocer todavía los fiascos comerciales de La cueva de los sueños perdidos y de Pina, que no acabaron de funcionar entre el público. Es una excelente película, aunque por lo que sé Miike sigue haciendo de las suyas, sus últimos filmes inéditos aquí siguen en la misma línea del resto de su filmografía.

los mercenarios 2

   Desde luego fue una sorpresa hace dos años que un Sylvester Stallone al borde de la jubilación, sin el menor sentido del ridículo y con unos cuantos kilos de botox en la cara tuviese un gran éxito en la taquilla mundial con Los mercenarios, filme que era flojito pero que cayó simpático como versión trash de Doce del patíbulo (yo lo llamé Doce del asilo). La secuela era de esperar, y no aporta nada nuevo, si acaso más carcamales simulando hacer de las suyas (Chuck Norris parece una máscara de kabuki, no es que fuese alguna vez muy expresivo, pero es que la cirugía le ha dejado ya por los suelos a sus 71 años), más especialistas intentando salvar la cara de sus avejentados protagonistas (cantan como una almeja, especialmente en el combate final entre Stallone y Van Damme) y más autoparodia. Los únicos que salvan la papeleta son Jason Statham y Bruce Willis (este todavía tiene cuerda para rato, la prueba es que prepara Jungla de cristal 5), porque de manera incomprensible Jet Li se pira a los pocos minutos de película. No puedo acabar de cargarme la película por su ausencia de sentido del pudor, su desfachatez y su ausencia de pretensiones, pero no me busquéis entre sus fans, Stallone y compañía no están para estos trotes hace mucho tiempo y alguien se lo debería hacer entender.

headhunters

   Finalmente, nos llega el filme nórdico Headhunters (la ficha pone noruego, pero resulta que produce Yellow bird, la misma productora sueca de la serie Millenium, por lo tanto no tengo clara la nacionalidad). El filme no aburre y se ve con cierto interés la enrevesada historia del ejecutivo-ladrón de cuadros metido en un lío descomunal, pero no se deberían pasar por alto unas cuantas flaquezas de guión, algunas soluciones pilladas por los pelos (¿de dónde sale en una escena una maquinilla de afeitar para raparse la cabeza?; no cuela por ningún lado...) y un exagerado uso paródico de la violencia gratuita. También tiene una buena interpretación de su casi desconocido reparto (al menos solo conozco al malo, actor habitual de la serie Juego de tronos). Un filme con un aprobado pelado, para ver si no se es muy exigente.

editorial

   Bienvenidos a mi blog de críticas de cine. Todavía me dura el cabreo con lo sucedido con Juan Aldea (si es que se me pasa, desde luego no le pienso hablar las próximas veces que me lo encuentre). No voy a volver a tomarme la más mínima molestia en volver a contestarle, por faltarme el respeto, por no comprobar lo que decía y por no rectificar en el caso de Pixar cuando estaba claro que yo estaba más documentado en este caso que él. Tras lo sucedido, os pido dos cosas: primero, que respetéis mis opiniones y las del resto de los que dejan comentarios, aunque no coincidan con las vuestras (yo intento hacerlo siempre, aunque a veces sea muy vehemente en mis contestaciones), son eso, opiniones, no dogmas sagrados, nadie tiene el don de saberlo todo o  de tener una opinión mejor que el vecino, a lo contrario le llamo integrismo; segundo, que intentéis comprobar las afirmaciones que decís, y si en algún momento os equivocáis y os corrigen, que lo sepáis reconocer; a mí me ha pasado varias veces con nuestro querido Sacerdote, que me ha corregido algún error o alguna omisión en mis artículos, y una vez comprobado que él tenía razón, no he tenido problemas en reconocérselo (incluso a veces le he preguntado alguna duda, como en Batman), y también tengo una sección de Fe de erratas cuando soy yo el que me doy cuenta, dicen que errar es humano, pero rectificar es de sabios.

   Doy el asunto por zanjado, y paso a la sección de necrológicas. Si hace una semana lamentamos la muerte del protagonista de Curro Jiménez, Sancho Gracia, hoy hay que lamentar la muerte de uno de los responsables de la serie, Joaquín Romero Marchent, autor junto con su hermano Rafael de unos cuantos spaguettis western de los años 60  y de unos cuantos episodios de la serie Curro Jiménez. No fue un director precisamente de primera fila, pero sí un buen representante de un tipo de cine que se cultivó en Almería y otros lugares de España (hubo decorados de western hasta al lado de Barcelona, en Esplugues de Lobregat, yo recuerdo haberlos visto desde el coche de mis padres en mi infancia) y que forma parte de la historia de nuestro cine aunque les pese a algunos. Descanse en paz.

el legado de bourne

   No soy partidario de quejarme porque sí de la excesiva duración de un filme como hacen otros, que tienen como totem sagrado que un filme no se pase de los 90 minutos (por ese motivo, leyendo a algunos parece que Loca academia de policía es la octava maravilla y Lawrence de Arabia una mierda; no nos pasemos...), pero a veces lo tengo que hacer. El problema de El legado de Bourne no es que hayan intentado exprimir la gallina de los huevos de oro cambiando de actor (cosa que al fin y al cabo se ha hecho toda la vida con Drácula, Sherlock Holmes o James Bond, por poner ejemplos de personajes célebres interpretados por diversos actores, y en el caso de la Hammer haciendo un Drácula sin Drácula, como sucedió en la estupenda Las novias de Drácula), el problema es que lo han hecho con un guión confuso y muy débil que encima lo han alargado más de lo que debían. Al filme le sobran prácticamente todas las referencias a los filmes de Matt Damon en forma de falshbacks o secuencias paralelas a lo que cuenta (sobran en el filme los personajes de Joan Allen, David Strathairn y Albert Finney, no aportan nada a la nueva trama), sobran un montón de explicaciones farragosas en las escenas entre Edward Norton y Stacey Keach (casi irreconocible, los años que han pasado desde Mike Hammer se le notan mucho), a la escena de la granja le sobran unos cuantos minutos iniciales de farragosas explicaciones cuando ya sabemos cómo va a acabar... Quitando esto, que es muchísimo, queda una aceptable y clásica película de espías y de persecuciones (lo mejor del filme, sobretodo la final en las calles de Manila) y un buen trabajo interpretativo de Jeremy Renner y Rachel Weisz, pero para contar esto no se necesitan 135 minutos, aquí si que con 90 basta, el filme no es malo, pero no resiste la comparación con los estupendos trabajos de Paul Greengrass en la segunda y tercera entrega, si quieren continuar la saga tendrán que mejorar mucho.

piratas

   Hace una semana hablaba del infausto doblaje de Ted, y esta semana me tengo que volver a quejar del doblaje de Piratas. Admiro a Andrés Iniesta como futbolista, pero lo suyo no es el doblaje precisamente, y que en pleno climax del filme suelte lo de ¡viva Fuentealbilla! suena a chiste muy malo. Como dice el refranero español, zapatero a tus zapatos.

   Por lo demás, Piratas es un muy buen trabajo de la compañía británica de animación tradicional stop motion Aardman (tiene mucho mérito seguir con el sistema tradicional en estos tiempos, y es muy complicado de hacer, que me lo digan a mí, que una vez hice un minuto de animación en este sistema y me costó un mes hacerlo, imaginad 90 minutos de cine), lleno de ritmo, muy apropiado para los niños (vuelvo a lo mismo que con Pixar, olvidamos demasiado que son el público principal al que van destinados estos filmes, no le podemos pedir la complejidad de un filme de Rossellini o de Dreyer, por ejemplo,  porque no lo entenderían, aunque tampoco los podemos tomar por idiotas, como desgraciadamente hacen otros productores) pero muy disfrutable también para los mayores que hemos crecido con los filmes de capa y espada de Errol Flynn, Burt Lancaster y otros. Quizás está por debajo de otros trabajos de Aardman como Evasión en la granja o los filmes de Wallace y Gromit, pero es una estupenda película de animación.

silencio de hielo

   El filme alemán Silencio de hielo es un muy notable thriller, y un buen ejemplo de que hacer un filme comercial (no sé cómo habrá funcionado en la taquilla alemana, pero creo que está claro que su voluntad era llegar al máximo de público) no debe estar reñido jamás con hacer un producto de calidad, que no aburra ni que nos tome por idiotas (conviene recordar los diez mandamientos de Billy Wilder, los nueve primeros no aburrir y el último tener el control del montaje final). Este filme adopta desde el primer minuto un enorme riesgo, hay que hacer las cosas muy bien para enseñarnos en la primera escena quién es el asesino y que el interés no decaiga. No lo hace en ningún momento, el filme se sigue con mucho interés gracias a la habilidad de un buen guión que hace que permanezca en todo momento la intriga de si van a pillar al malo o no y a un excelente reparto. Muy recomendable.

quiero ser italiano

   A primera vista el filme francés Quiero ser italiano (prefiero el título original, El italiano, da menos pistas sobre el argumento en los primeros minutos) parece un típico vodevil amable francés con poca sustancia. Lo es en parte, pero tiene más cosas, tiene una parte de reflexión amarga sobre el papel que le reserva la sociedad francesa a la inmigración y al trato al otro, al que no es como nosotros. No es una maravilla ni mucho menos, le sobran unos cuantos minutos y los gags acaban siendo un tanto repetitivos y predecibles, pero tiene una excelente interpretación de su protagonista Karel Medad y el resto de su poco conocido reparto y es un más que digno ejemplo de que comercialidad y reflexión no son incompatibles.

rock of ages

   Antes de hacer la crítica sobre Rock of ages, una pequeña reflexión para los que se quejan de que se dejen los títulos en inglés: El título del musical y de la película está sacado del título de una canción muy conocida de Def leppard. ¿Tiene sentido el ponerle el subtítulo La era del rock? Yo creo que no, a nadie por ejemplo se le hubiese ocurrido retitular ¡Mamma mía! como Ay, mi madre...

   En cuanto al filme, está siendo un sonoro fracaso comercial en todo el mundo, y no me extraña. No conozco el musical en que se basa (no me consta que se haya representado en España) y no sé si los defectos del filme provienen de la obra teatral o son producto de una mala adaptación. El caso es que el director Adam Shaikman se muestra francamente torpe y poco original (tanto que el filme parece por momentos un desafortunado remake de su anterior musical, Hairspray) en los números musicales y en la dirección de actores; el guión chirría en muchos momentos, da la impresión de que han recortado a una duración de pocos días lo que a lo mejor en el musical original duraba varios años (mencionar en 1987 Los ángeles de Charlie o el blanqueo de Michael Jackson no cuela); los actores se dedican a montar el numerito histriónico cada uno por su cuenta y sin tener en cuenta su interacción con el resto del reparto (están francamente mal todos sin excepción, pero probablemente se lleven la palma Alec Baldwin, Russell Brand y Paul Giamatti). Se salva la banda sonora llena de famosos hits de la música heavy, lo demás es más que olvidable, no hay por donde cogerla.

contestación a los dos

   Gracias por el quite, querido Sacerdote, no sé que haría sin tí. Y lo cierto es que he buscado la peli "mongola" esta de Sueños del desierto, y no ha hecho más que confirmar lo que yo decía de que no se hace cine como tal en dicho país: resulta que el director, Zhang Lu, es un reputado director... chino. Espero que Juan lea esto y me pida disculpas. Ahora me paso por tu blog, no he podido por el trabajo en toda la semana (estoy trabajando en un sitio muy conocido, te daré como pista que son un rascacielos de color negro bastante alto y a su lado otro más pequeño en la Diagonal, y que tienen dos letreros en lo alto que dan vueltas... conociéndote creo que ya los debes conocer, je, je)

ultima (espero) contestación a juan

   Supongo que por tus palabras no leerás esto, pero por si acaso:

   El acuerdo entre Disney y Pixar de 2006 no es solo por cuestiones económicas, implicaba la entrada a Disney como uno de los accionistas mayoritarios de Steve Jobs, y el control de la sección de animación de Disney de John Lasseter, así como el deseo de reactivar la animación tradicional del estudio que se había perdido. Como contraprestación, Pixar quedaba absorbido, los anteriores contratos tenían una duración determinada (te recuerdo que el acuerdo duró tanto en llegar que por momentos parecía roto), pero nunca implicaron la absorción.

   Incluso Filaffinity pone como coproductora de La historia del camello que llora a Alemania, y de hecho las distintas fuentes en que he buscado ponen como estudiante y residente en Alemania a su directora Byambaguren Davaa, sigo pensando que deberías estar mejor informado

   Y es completamente falso que no me guste el cine iraní, me gustan mucho A través de los olivos y El sabor de las cerezas, no tanto Copia certificada, me parece un mal homenaje de Kiarostami a una de las obras mayores de Rossellini, Te querré siempre. No le puedes hablar de odiar el ritmo lento a alguien que tiene entre sus filmes favoritos a todos los que he visto de Kenji Mizoguchi (muchos se han perdido, desgraciadamente), Yasuhiro Ozu y Kwandum-El más allá de Kobayashi (la madre de todo el "nuevo cine de terror" japonés, así como una de las películas de ritmo más pausado que recuerdo haber visto en mi vida), Ordet, Dies irae y Gertrud de Dreyer. Si me cargo la mayoría del cine iraní es porque las otras que he visto  sí me parecen clones las unas de las otras (y no soy el único al que en cuanto ve a unos niños perdidos en las calles de Teherán le entran sarpullidos), y si te leyeses mínimamente este blog comprobarías que me suelo cargar a conciencia la mayor parte del cine comercial norteamericano (te sugeriría que te leyeses las críticas a las dos partes del Motorista fantasma, Battleship o Acto de valor para comprobarlo), pero desde luego no tengo la cortedad de miras que demuestras tú,  sigo siendo admirador de Coppola, de Scorsese, de Tarantino, de Spielberg, de Cassavettes y de buena parte del cine clásico americano, e igualmente me encanta Susanne Bier, Nanni Moretti, Almodóvar, Ken Loach (cuando acierta, que no siempre ocurre), Víctor Erice (espero que algún día vuelva a dirigir), Juan José Campanella, Manoel de Oliveira, por mencionar unos cuantos directores no americanos vivos. Lo que odio es que me tomen el pelo, que me vendan una película francesa como argelina (ha pasado, dos veces para ser concreto, con Indigenes y con una que no se ha estrenado aquí) o como austríaca (Caché) para que puedan competir en festivales y Oscars, me parece una falta de respeto al espectador y una tomadura de pelo, ¿estamos?

enesima contestación a juan

   Juan, si te hubieses leido completo el artículo de Wikipedia, y no solo los titulares, habrías comprobado que el primer acuerdo de producción y distribución de Disney y Pixar data de 1991, en el que se acuerda hacer primero dos películas conjuntamente y después cinco más, contribuyendo ambos en gastos de producción y distribución y recogiendo beneficios (los datos están en el artículo, no me los he inventado). No hay una sola película Pixar que no tenga producción de Disney, aunque no aparezca como tal en los títulos de crédito.

   Si comprobases los datos de la Wikipedia comprobarías que La historia del camello que llora no es mongola, es una película alemana, y lo mismo pasa con las películas iraníes, la mayoría tienen coproducción europea (es más, el dinero lo ponen los franceses en general), puesto que muchas tienen prohibido su estreno en Irán (que se lo digan a algunos cineastas encarcelados o a Kiarostami, que ha acabado rodando fuera de su país dos películas). Por lo tanto hablar de cine mongol me parece una temeridad en un país que no tiene cinematografía como tal (pongo este caso, pero creo que todo lo que nos llega de allí son producciones de otros países) y lo del cine iraní, corramos un tupido velo, es el mismo caso de Zang Yimou, las películas que le hicieron famoso en Europa estaban prohibidas o censuradas en China, eso no es una filmografía a mi entender significante de un país.

nueva contestación a juan

   Juan, lo de Pixar cada vez me lo pones más a huevo: desde 2006 ha hecho Ratatuille, Wall-e, Up y Toy story 3, las cuatro están consideradas obras maestras por todos los críticos. Y en cuanto a que no aparece Disney en las primeras ahí sí que has metido la pata: en todas aparece la palabra Buenavista (el sello de producción y distribución de Disney) y todas han sido producidas y distribuidas por el estudio del ratón (por mucho dinero que tuviese el dueño de Pixar y máximo accionista de Disney hasta su muerte, Steve Jobs no habría podido llevar a cabo los filmes de Pixar sin la ayuda de Disney), veo que no estás bien informado.

contestación a juan

   Por una vez me veo obligado a contestar inmediatamente a Juan por los dos "recaditos" que me ha dejado.

   Lo primero, no me gustan las películas de tópicos, odio la mayoría de películas con cura dentro (los carcas y los progres, y he conocido curas de los dos bandos), y odio las películas panfletarias, me vengan por la derecha, por la izquierda o por el centro, de los EEUU, de la antigua URSS o de la Patagonia. Elefante blanco reune las tres condiciones, el recorrido del filme es completamente previsible, intenta convencernos de lo obvio, de que los ricos son muy malos y de que los pobres lo pasan muy mal, me parece una perogrullada.

   En cuanto a lo de los finales tristes, sin comentarios. Adoro el final de Umberto D, admiro el de Ladrón de bicicletas, el de Roma, ciudad abierta, y desde luego no son la alegría de la huerta precisamente (he puesto precisamente tres ejemplos del cine que a tí te gusta para que no me salgas con lo del cine yanqui, a mí me encanta el cine europeo, especialmente el italiano clásico). El problema del de Elefante blanco es que es completamente previsible ya desde los títulos de crédito iniciales de puro tópico que es, y eso es lo más grave que le puede pasar a un filme, y diría lo mismo si fuese alegre.

   Y en lo referente a la boutade que has soltado sobre Pixar y Disney, a los hechos me refiero. Pixar siempre ha trabajado en colaboración con Disney en todos sus largometrajes, pero es que el acuerdo de unión con la compañía del ratón Mickey data de 2004 o 2005, y desde entonces tiene en su haber joyas como Ratatouille, Wall-e, Up o Toy story 3, amén de que sus cortos siguen siendo excelentes; los filmes de animación de la competencia son mucho más infantiles (empezando por el supuestamente revolucionario Shreck, que era mucho más clásico cuento de hadas que Brave) y mucho peor realizados. Respeto que no te guste el cine americano, pero te recomiendo que te informes mejor en algunas cosas.

editorial

   Bienvenido a mi blog de críticas de cine. Le recomiendo al fantasmón alcalde de Marinaleda que montó el pollo en un centro comercial de Andalucía (lo que pasó allí, más que una denuncia es un esperpento digno de Berlanga), que ya que hizo el ridículo por lo menos de la cara y no se escude en lo de que él no intervino, si colaboras en el exterior del recinto para que no pueda entrar la policía o para distraer eres tan culpable como el que más. El episodio fue patético, y poco favor le hace a la gente que protesta con toda la razón por las hipotecas, la crisis, los recortes y la prima de riesgo, el susodicho alcalde le ha dado munición suficiente al PP para que sigan llamando pancarteros e inútiles a los que protestan

   Esta semana nos han dejado tres grandes del cine y la televisión.  Como siempre en estos casos, los pongo en orden alfabético para que no predominen uno sobre otro.

   Sancho Gracia: La sombra de Curro Jiménez (por otro lado, el más digno intento de serie de televisión comercial que ha dado este país, aunque haya envejecido mal) es demasiado alargada en la carrera de este gran actor, ensombreciendo otros estupendos trabajos en manos de Alex de la Iglesia y Enrique Urbizu. Y ensombreciendo el que es para mí su mejor trabajo y que creo que nadie ha comentado, el portentoso telefilme Jarabo de Juan Antonio Bardem para la serie La huella del crimen, donde se funden la faceta de galán canalla de Gracia con  la de tipo peligroso duro que cultivaría después con estupendos resultados. Y desde luego nadie ha llevado con mayor dignidad el trabuco y las patillas como lo hizo él en la serie que le dio fama.

   Marvin Hamlisch: grande de la composición musical para cine, teatro y televisión, el único compositor que ha ganado tres Oscars en un año, 2 por Tal como éramos y uno por la adaptación de la banda sonora de El golpe. Un tanto olvidado en los últimos años, nos deja perlas como La espía que me amó (la mejor banda sonora de 007 no compuesta por John Barry), La decisión de Sophie o El soplón. Es también el creador de uno de los más famosos musicales de la historia, A chorus line.

   Carlo Rambaldi: Genio de los efectos especiales y padre en este apartado de los dos extraterrestres más famosos de la historia, ET y Alien (por mucho que el diseño de la criatura sea de Giger, el que le dio vida en cine es Rambaldi, no el artista suizo). También hizo virguerías en el King Kong de John Guillermin.

   Descansen los tres en paz.

brave

   Parece que en los últimos dos años se ha puesto de moda meterse con Pixar, me da la impresión de que una parte de los que antaño la admiraban le están dando la espalda. Pasó con Cars 2 (filme fallido, pero no el desastre que muchos dijeron, he visto desde entonces unos cuantos filmes de animación peores, y encima con mejores críticas), pasó con el desastre financiero de John Carter (sin paliativos, pero la película no era tan desastrosa, su problema principal es que estaba trasnochada y era demasiado cara) y me temo que vuelve a pasar con Brave.

  Compruebo con estupor que están acusando a Brave de demasiado infantil y de falta de originalidad. No hace falta ni comentar que por mucho que nos gusten los filme de Pixar, no debemos olvidar que siempre han hecho filmes para niños, lo que pasa es que los hacen mucho mejor que la competencia, y que por eso mismo lo disfrutan también los mayores, que aprecian la complejidad de Wall-E (el mejor filme apocalíptico de la historia, siendo un gran filme infantil), el dolor por la pérdida de Up o el tono triste de Toy story, detalles que son muy adultos, pero que no esconden que están dentro de tres estupendos filmes infantiles.

   Brave sigue por el mismo camino, es quizás menos adulta en apariencia, aunque aporta detalles muy interesantes en este sentido en la relación entre madre e hija y en explicar las consecuencias devastadoras que puede tener una elección errónea, a mí no me parecen detalles infantiles. Tampoco me parece que sea tan falta de originalidad, me parece que es el primer filme de cuento de hadas de Disney (lo es, y a mucha honra) que no tiene un príncipe azul tal como lo hemos conocido toda la vida, no tiene un villano tal como lo ha entendido Disney siempre (la bruja-talladora y el oso no se pueden considerar como tales) y el final feliz en parte es una claudicación y un intento de comprender al contrario por parte de los personajes principales, a mí me parecen detalles mucho más modernos de lo que muchos han querido ver. Y principalmente es un estupendo filme infantil muy disfrutable por el público menor de edad al que va principalmente dirigido, con un estupendo uso del paisaje y del 3D (que aprendan algunos, que creen que  tirarte de todo a la cara es lo más en el sistema) espectaculares, y con una fierecilla indomable encantadora (la referencia al clásico de Shakespeare es obvia, tanto que no se le escapó al traductor al castellano del título, le puso Indomable; no es la única, la bruja y el personaje del oso peligroso remiten a la tragedia escocesa del dramaturgo inglés de la que mejor no decir el nombre por si trae mala suerte). A mí me parece una estupenda película, a pesar de algún altibajo en el centro de la película.

   Como es habitual en los filmes de Pixar, el filme viene precedido por otra obra maestra, el precioso cortometraje La luna, este sí de vocación claramente infantil, ni lo oculta ni lo pretende. Por cierto, os recomiendo quedaros hasta el final de los títulos de crédito de Brave, el filme tiene una pequeña sorpresa final.

ted

   A ver cómo resuelvo este lío. La comedia Ted nos llega a nuestro país tras ser un éxito sorpresa en USA, donde se vendió como una comedia soez, gamberra y políticamente incorrecta, e incluso algunos la vieron como algo inteligente y original. Pues bien, yo lo que he visto es todo lo contrario, una comedia para niños (si le quitas la escena del supermercado, lo es perfectamente), con unos chistes patéticos, con un gamberrismo light y domesticado y cuyo sentido de lo soez tiene el mismo efecto que la gaseosa, se pasa a los cinco o diez minutos de empezada la película.

   El director procede de la televisión, donde ya nos coló dos malas copias de Los Simpson llamadas Padre de familia y American dad, que tienen su público, pero que no resisten ni un minuto la comparación con el original. Lo de Ted ya lo hemos visto en multitud de ocasiones, viene de la tradición del cuento de toda la vida, el convertir a un ser inanimado o de otra especie en amigo de un niño o de un hombre descerebrado y cambiarle la vida, es en este sentido mucho más cuento de hadas que Brave, nos remite a Pinocho (casi diría que por momentos es un plagio), a ET, a Mi amigo Mac, a Cómo entrenar a tu dragón, a Liberad a Willy, a Paul (filme del mismo estudio y con el mismo doblador)... De originalidad nada de nada, y de políticamente incorrecta menos, quien más quien menos se debería oler el final del filme, lo más conservador que he visto en mucho tiempo. Solo salvo el último chiste de la película, donde uno de los personajes más desagradables se convierte en alguien muy conocido, es el único salvable de una película muy mediocre de la que no entiendo su éxito.

   Mención aparte merece el infame doblaje en castellano. Santi Millán lo hace francamente mal, y encima no es lo peor, ni tampoco es que nos hayan colado expresiones supuestamente divertidas como chonis o llamar a un personaje la Vane. Lo peor es que al traductor le debía parecer el original poco divertido y ha añadido cosas de su cosecha, se pueden oir claramente referencias a Verano azul, a Belén Esteban o a Paquirrín que acaban de rematar a un filme que ya estaba herido de muerte, el espabilado responsable se ha ganado el título de hijo de puta de la semana por pasarse de listo.